Hemos explicado a fondo cómo muchos sacerdotes, religiosos y obispos catalanes cambiaron la fe en Dios por la adoración de Lanació, y contribuyeron a la descristianización de Cataluña. Afortunadamente nos morimos, y ellos han ido desfilando. La majoria de joves sacerdots estan ben lliures de nacionalisme, por no hablar de los fieles: los que quedan desean adorar a Cristo sin estafas, idoletes y kumbayanadas.
Pero aún quedan algunos dinosaurios que no saben que han caducado y siguen arrancando la fe a los sencillos. Como el bisbe Joan Planellas, que ha tornat a concedir una entrevista a La Vanguardia. Una entrevista en la que, un cop més, no apareix cap menció a Jesucrist. De política en parla molt, però de Jesús res. Molt simptomàtic. No hay nada más triste que a un obispo le ofrezcan un púlpito y no lo aproveche para predicar a Jesucristo. Y más a escasos 5 días de la mayor noticia de la Historia: la resurrecció del Crist.
De hecho, es precisamente por eso por lo que le entrevistan tanto: porque el Poder ha encontrado en él a alguien cómodo, un perro mudo que, lejos de criticar los ataques que desde el Poder sufre nuestra sociedad, pone todo su afán en criticar a quienes podrían amenazar a ese Poder. I el senyor bisbe de bon grat s’hi presta.
El obispo Planellas navega encantado en mares políticos, que son los que parece que le interesan (probablement, si s’hagués dedicat a la política, no hagués passat de ser un fosc regidor de districte), lanzando acusaciones injustas como que “los políticos que dominan el mundo van a hacer negocio”, tan injusta como aquella de la pobre Silvia Abril de que los curas y obispos van a montarse el chiringuito. En realidad él mismo lo confiesa cuando dice que “Jo no entenc de política”… Té vostè tota la raó Y por eso va ud. de charco en charco, dejando un sucio reguero de imprecisiones e injusticias.
Empecemos por alguna frase que suena a fariseo.
Primera farifrase: «hay determinados grupos [en la Iglesia] que (…) que van a favor de determinadas tendencias políticas o que van a rebufo de determiadas influencias (…) se ha de tener presente y se debe vigilar«. Es refereix a Crist i Catalunya, el primer grup d’en Jordi Pujol, que después llamó Catòlics Catalans? Als Cristians pel Nacionalisme? A Cristians pel Socialisme? A Effathà, grup fanasma de cristians nacionalistes? A los «catòlicos» que utilizaron el monasterio de Montserrat para fundar Convergència? Al CIQ, Virtèlia, Blanquerna, Serra d’Or y tantos chiringuitos «catòlics» fanatitzats pel nacionalisme? Als «catòlics» que utilizaron iglesias para butivotar, a los que cuelguan cubanas, churros y pancartas lazis en la casa de Dios? És clar que no; es refereix als catòlics senzills que passen del nacionalisme, a los que están libres d’ideologies que suplantan a Dios por Lanació.
Segunda farifrase: «el català és un factor d’integració. A l’arxidiòcesi de Tarragona estem treballant molt aquest tema amb els immigrants». De predicar la Palabra no habla, pero la predicación de Lallengua parece que le interesa mucho más. ¡Qué prioridades tiene el obispo!
Tercera farifrase y titular de La Vanguardia: «hay partidos políticos que pueden ir contra el Evangelio». Mmmm … ¿serán los que han impuesto divorcio, aborto, pornografía en las aulas, eutanasia, opresión fiscal, gaymonio, generismo, educación hipersexualizada? ¿Los que han quitado las cruces de los hospitales, de las instituciones, los que suprimen el callejero católico, los que prohíben procesiones, hacen leyes contra la libertad de culto, persiguen a los católicos por expresar sus ideas (pobre pare Custodi!), arruinan a los colegios de educación diferenciada, pagan medios de comunicación que se befan del cristianismo, los que han robado a manos llenas, los delincuentes que dan golpes de estado, los que dividen a las familias con sus ideologías, los que cobran el 3-5-10% y se lo llevan a paraísos fiscales, els que han provocat un problema brutal de convivència important electors aliens, los que promulgan leyes de expulsión de la fe del espacio público, de «memòria històrica» que derriban cruces y resucitan el guerracivilismo? ¿Los que difunden odio, egoísmo, mentira, espanyansrobas, soberbia, somcollunts, paraísos terrenos, anemaCatadisney? ¿Son esos los que van contra el Evangelio, sr obispo?
Nastic de plastic, porque no se le ha oído decir eso hasta ahora. Lo importante para el obispo Planellas es atacar a Vox, el único partido que menciona el entrevistador. Como sea, aunque para ello tenga que retorcer o manipular ese Evangelio que dice seguir. Para eso le entrevistan, sr. obispo.
Estamos hablando del mismo obispo Planellas que se dedicaba a colgar cubanas en el campanario de su parroquia, ensuciándola con símbolos políticos y dividiendo a sus feligreses, anteponiendo su idolete, Lanació, al Dios verdadero. El mismo que criticaba a los católicos que rezan frente a los centros que cometen abortos. Perquè els hi agrada molt parlar de pluralitat a aquests mossens llazis, però després l’única pluralitat que admeten és la seva. I encara tenen els nassos de parlar «d’acollir» i de «l’hora dels laics», aquests pixapúlpits hiperclericals.
El problema con el obispo Planellas es que distorsiona lo que enseña la Iglesia para atacar a un partido político, que -dado que él es un separatista furibundo- naturalmente le molesta.
Así, acusa a Vox de ser un partido xenófobo y anticristiano, pero la realidad es que lo que defiende Vox ya lo están defendiendo incluso los democristianos alemanes. Puro sentido común. Después habrá discrepancia en medidas concretas, en plazos, en mil detalles, pero que la inmigración masiva está provocando graves perjuicios a la población autóctona y que el Estado tiene el deber de regular la inmigración para preservar el bien común de la sociedad es doctrina católica que el obispo Planellas prefiere silenciar.
En vez de enseñar lo que la Iglesia enseña, el obispo Planellas prefiere endilgarnos kumbayanería fofa que ya nadie traga (y que puede soltar tan ricamente porque es un privilegiado que está a salvo de los efectos de la inmigración masiva). A quants n’acull vostè al palau episcopal on hi viu de franc, sr. bisbe?
Dice que no se puede menospreciar a ningún inmigrante, de acuerdo… pero sí se puede limitar o rechazar que vengan a nuestro país y, una vez en él, se le puede exigir un comportamiento que, por desgracia, cada vez es menos común. Es lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica en su punto 2241: “El inmigrante está obligado a respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge, a obedecer sus leyes y contribuir a sus cargas”.
Luego sigue con varios falsos lugares comunes: los pobres inmigrantes se juegan la vida en pateras, cuando la inmensa mayoría llega en avión (la Policía calcula que en 2025 entraron en España por avión 1,5 millones de inmigrantes… senyor bisbe, que s’han de llegir els diaris de quan en quant); los hacemos trabajar sin pagarles la seguridad social, cuando la realidad es que se benefician de nuestro Estado del bienestar y su aportación es totalmente negativa, y eso sin hablar de los millones de inmigrantes desempleados que son una carga de profundidad para nuestro sistema (hay varios informes recientes que analizan esto, pero el bisbe Planellas no sembla molt interessat en posar-se al dia i s’estima més llançar acusacions genèriques i falses sempre i quan recolzin el seu objectiu: la demonització de Vox).
Tampoco lo leerá, pero si tuviera un mínimo de interés en transmitir lo que la Iglesia enseña, podría revisar lo que decía Juan Pablo II en las diversas Jornadas mundiales del emigrante, como que “hay que prevenir la inmigración ilegal” (y no promoverla con regularizaciones que son un efecto llamada y una afrenta para los inmigrantes que han cumplido la ley) o que una de las razones por las que ésta es problemática es que “la oferta de mano de obra extranjera se está volviendo excesiva en comparación con las necesidades de la economía, que ya tiene dificultades para absorber a sus trabajadores domésticos”, tanto que en algunos casos puede ser necesario aconsejar a los inmigrantes “que busquen acogida en otros países, o que regresen a su propio país”. Però d’això no en parla el senyor bisbe. Él tiene su agenda.
En cambio, cuando se le pregunta por el caso de la pobre chica eutanasiada Noelia Castillo, el obispo Planellas se sale por la tangente: que si es un fracaso de la sociedad, que si la ciencia ha avanzado mucho, un rollo sobre la sedación que no tiene nada que ver con el caso por el que le preguntan… todo tipo de piruetas para no condenar una ley, esta sí, contraria a lo que enseña la Iglesia, y a los partidos que la apoyaron (entre los que no está Vox).
¿Es admisible que por su obsesión política separatista un obispo insista, una y otra vez, en distorsionar el Magisterio para atacar a un partido político, mientras calla y retuerce el Evangelio para no condenar a los partidos que, por ejemplo, llevan décadas promoviendo la cultura de la muerte a través del aborto y la eutanasia (perquè són dels seus)? ¿Hasta cuándo tendrán que soportar los católicos la actitud farisaica de este prelado?
Lo más probable es que el obispo Planellas siga a lo suyo porque es un fanático lazi y ha demostrado con creces que el bien de la Iglesia es algo muy secundario para él.
Lo más probable, también, a la luz de la historia de la Iglesia en Cataluña del último siglo, es que muchos católicos se alejen de una Iglesia que perciben como mentirosa y vendida a un proyecto político nacionalista y desintegrador. Es lo que viene sucediendo desde hace décadas y una de las claves por las que Cataluña es la región más secularizada de España. A nosaltres no ens passarà: si el panadero es imbécil, nos seguirá gustando el pan. Pero se lo compraremos al panadero de al lado, a los sacerdotes sencillos, a las parroquias vivas, a los católicos libres de política, a los obispos que predican a Cristo y no Lanació o Lallengua. Que ya son casi todos los que quedan, salvo los brontosaurios lazis que se van extinguiendo (a Planellas le quedan 5 años para jubilarse) y no atraen a nadie.
Però mentre s’extingeixen, ells -i el bisbe Planellas amb especial dedicació- segueixen a la seva, posant la política nacionalista per sobre de l’evangelització, imposant les seves obsessions per sobre del seu deure de ser pastors de tots, tergiversant el missatge cristià i fent fora de l’Església a qui no és nacionalista (algus nacionalistes romanen, però sempre i quan puguin adorar al seu idolillo, Lanació).
Por eso obispos como Planellas hacen un enorme daño a la Iglesia, tanto que, sin exagerar, se les puede considerar sus más peligrosos enemigos.
El Papa Benedicto XVI afirmó en diversas ocasiones que los mayores enemigos de la Iglesia no son agresores externos, sino que están dentro. Y a veces incluso llevan mitra.
Per cert, ahir un periodista estatunidenc va entrevistar un bisbe del país. Preguntas sobre la guerra, la actualidad… més o menys com a La Vanguardia, pero con mucha más cultura y profundidad. «Mi respuesta es Jesucristo», contestó el obispo Strickland directamente a una de esas preguntas, e indirectamente a todas. Aviam si aprenem, bisbet Planellas.
Que Dios nos dé buenos y santos pastores.
Dolça i farisaica Catalunya…
*Escrito publicado en la web "Dolça Catalunya" el día 1 de abril de 2026







Exhaustivo análisis al arzobispo Planellas. No hacía falta tanto material. Al fin y al cabo al mismo Papa también se le podría dedicar este material crítico, empezando por la censura del Diluvio, la Pentápolis, la Creación en 6 días y etc. Y seguimos sin nada nuevo bajo el sol siendo las predicaciones de los jerarcas para no enfadar a nadie, también con la excepción del arzobispo Sanz Montes de Oviedo, este si que las clava puntiagudas, pero también le faltan el Diluvio, la Pentápolis y etc. Ahora con los viajes espaciales que se ponen de moda la Nasa hace los cálculos teniendo como base la Tierra fija que no se mueve, y muy oportuno comprar en Amazon el Sin Embargo No Se Mueve.
ResponderEliminarNo poner la X en el IRPF los obispillos no se la merecen. ¿Quien propuso a este nacionalista con odio ara ordenarlo? Dar a los Sacerdotes de Cristo lo que se pueda pero a los obispillos lame políticos ni un duro.
ResponderEliminarEl contexto: Francisco, año precovid 2019, cuando se pensaba que iba a durar muchos años...
EliminarEn las últimas décadas se observan en Cataluña —y de forma particularmente intensa en Barcelona— una serie de dinámicas estructurales que, combinadas, configuran un modelo de desarrollo con vulnerabilidades crecientes. Estas tendencias se articulan en torno a tres ejes: la transformación demográfica, la especialización económica y la dinámica del sistema político.
ResponderEliminar1. Transformación demográfica: envejecimiento e inmigración estructural
Cataluña registra una tasa de fecundidad que ha alcanzado en 2024 su mínimo histórico: 1,08 hijos por mujer, la cifra más baja desde el inicio de los registros estadísticos en 1975, según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat). Este dato contrasta tanto con el máximo reciente de 2008 (1,53) como con la media global (2,2, según el Banco Mundial), y sitúa a Cataluña y al conjunto de España entre los territorios con menor fecundidad del mundo.
Esta caída no afecta por igual a todos los grupos: el índice coyuntural de las mujeres con nacionalidad española residentes en Cataluña se situó en 1,04, mientras que el de las mujeres extranjeras fue de 1,29. En ambos casos, la tendencia es descendente. El año 2024 se registraron en Cataluña 53.793 nacimientos, la cifra más baja desde los años cincuenta del siglo pasado.
El crecimiento demográfico se sostiene, por tanto, casi exclusivamente a través de la inmigración. Actualmente el 18,6 % de la población catalana es de origen extranjero, frente al 13,8 % de media nacional. Este hecho no es en sí problemático —es estructural en muchas economías avanzadas—, pero plantea desafíos serios si la integración es desordenada o si la inserción laboral de los nuevos residentes queda confinada a empleos de baja cualificación: segmentación del mercado de trabajo, presión diferencial sobre servicios públicos y dificultades de movilidad ascendente son sus expresiones más visibles.
El resultado es un modelo demográfico dual: envejecimiento de la población autóctona y rejuvenecimiento parcial mediante inmigración, sin garantía automática de equilibrio fiscal ni de cohesión social a largo plazo.
...
2. Especialización económica: terciarización, turismo y vulnerabilidades
La economía catalana mantiene una diversificación relativa respecto a otras regiones, pero ha experimentado una terciarización creciente, con un peso estructural del turismo que ya representa en torno al 12 % del PIB y el 14 % del empleo. Cataluña es la primera comunidad autónoma receptora de turismo internacional de España: en 2024 acogió más de 19,9 millones de visitantes extranjeros, con un gasto total que superó los 23.700 millones de euros.
Este modelo presenta ventajas evidentes en términos de generación de empleo y atracción de divisas, pero conlleva riesgos estructurales que la pandemia de 2020 puso crudamente de manifiesto: estacionalidad y precariedad laboral, sustitución progresiva de actividades productivas de mayor valor añadido, tensión severa en el mercado de la vivienda —fenómeno que excede en sus causas al turismo, pero que este amplifica— y alta vulnerabilidad ante perturbaciones exógenas. El turismo, además, es sensible a crisis de energía, económicas (2008), guerras (Irán), atentados...
Al mismo tiempo, el tejido industrial catalán —farmacéutico, químico, agroalimentario, automoción— sigue siendo relevante y constituye un vector de resiliencia que el análisis centrado en el turismo tiende a infravalorar. Y la ejecución progresiva de los fondos europeos Next Generation ofrece una palanca de diversificación que aún no ha mostrado todo su potencial: ¿qué se ha hecho de ellos?.
A ello se añade una presión sobre el tejido urbano que no es solo económica: la conversión de barrios consolidados en destinos de consumo efímero altera la cohesión social, encarece la residencia y expulsa a población local de rentas medias y bajas. Barcelona ilustra con particular claridad este proceso.
ResponderEliminarEl horizonte posible —si no se corrige la tendencia— es el de una ciudad habitada por extranjeros de muy diversa condición (expatriados, emigrantes económicos, turistas, visitantes ocasionales).
La Sagrada Familia: un museo en una ciudad de extranjeros
Al final, se puede dar la paradoja de que monumentos como la Sagrada Familia funcionen como grandes museos de acceso oneroso —entre 26 y 47 euros según modalidad con o sin vistas panorámicas y audiolibros— completamente desvinculados de su significado religioso originario. Una ciudad, en suma, sin arraigo propio.
...
3. Dinámica política: el desvío estructural como sistema y vivir de las querellas del pasado como modus vivendi
La tercera disfunción estructural de Cataluña no es coyuntural ni meramente ideológica: es la conversión del desvío de la atención como método estable de gobierno.
Este fenómeno tiene una fecha de inflexión precisa y un momento fundacional simbólicamente identificable.
El 13 de noviembre de 2003, en el Palau Sant Jordi de Barcelona y en vísperas de las elecciones catalanas, José Luis Rodríguez Zapatero pronunció ante Pasqual Maragall una frase que alteraría el eje del debate público catalán durante dos décadas:
«Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento de Cataluña».
La frase no era una política; era una promesa en blanco, una delegación sin contenido técnico que otorgaba al independentismo catalán la iniciativa definitoria del marco institucional. A partir de ese momento, la agenda política catalana comenzó a gravitar de forma sostenida e irreversible en torno a las cuestiones identitarias y constitucionales, desplazando de la centralidad del debate público los problemas concretos de gestión: la calidad de la sanidad, el rendimiento educativo, la productividad, la cohesión territorial, el envejecimiento demográfico.
La virulencia del debate identitario
La intensificación real de este proceso se produjo, no obstante, con el ciclo 2012–2017 (Madrid ens roba), durante el cual el procés secesionista consumió la energía política e institucional de Cataluña de forma casi total. Los grandes debates ya no versaban sobre qué hacer con los hospitales de crónicos, cómo mejorar la formación profesional o cómo gestionar los flujos migratorios: versaban sobre la independencia, la autodeterminación, el derecho a decidir, la identidad nacional.
Debates que, además de su carácter irresuelto por definición, tenían en común una característica estructural decisiva: se situaban fuera del control efectivo de las instituciones catalanas y dependían en última instancia de decisiones adoptadas en Madrid, Bruselas o los tribunales.
El político catalán podía agitar la bandera, pero no podía resolver el problema, precisamente porque el problema —tal como lo formulaba— era insoluble desde su posición: la independencia ya sabían que era imposible.
No juzgar por resultados
Este modelo político tiene una lógica interna poderosa: desplaza la evaluación del gobernante desde los resultados tangibles —listas de espera, abandono escolar, productividad— hacia la adhesión identitaria y el relato de los muertos y exiliados de la guerra civil: Franco, Franco, Franco...
El ciudadano ya no juzga al político por lo que ha hecho con el sistema sanitario, sino por lo que «representa» en el conflicto nacional. El político, por su parte, compite con narrativas utópicas e identitarias, consolida redes de gasto clientelista que generan dependencias electorales estables, y convierte la historia —en particular, la Guerra Civil de 1936–1939— en un campo de batalla permanente en el que asignar culpas resulta electoralmente más rentable que gestionar servicios.
¿Donde está ese delincuente de Zapatero? Será rico como todos los predicadores de su cuerda. De Pascual pues casi ni nos acordamos, un pobre hombre consumido en sus "maragalladas", mismo nivel que los de la nissaga Pujol, Jordi I Florenci
Eliminar9:49 : tiene razón, ¿quién se acuerda de Pujol, Maragall y Zapatero? En su tiempo, grandes dioses menores...
EliminarLas querellas del pasado como rédito futuro
ResponderEliminarEl pasado como coartada del presente: una distracción políticamente funcional que sustituye el debate sobre los desafíos reales —educación, sanidad, demografía, productividad— por la reparación simbólica de agravios históricos que, por su propia naturaleza, no admiten solución técnica.
Irracionalmente, ilógicamente, en 2026, aún toda la política catalana gira alrededor de un telegrama eterno e indeleblemente histórico, el del 1 de abril de 1939, sobre el fin de la Guerra Civil, firmado por Franco:
«En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares.
La guerra ha terminado.
Burgos, 1.º de abril de 1939.
Año de la Victoria.
El Generalísimo, Franco.»
El caso de Planella
Para evitar que se debata su catastrófica gestión como arzobispo, un completo fracaso que justifica su deposición inmediata, huye hacia delante a través de declaraciones carentes de la menor racionalidad y lógica, quien concentra sus intervenciones públicas en la denuncia de Vox como amenaza principal, silenciando la interpelación de otras fuerzas políticas de orientación igualmente laicista o anticatólica —PSC, Junts, ERC, CUP, Aliança— que ostentan el poder real en Cataluña, y eludiendo sistemáticamente el debate sobre su propia gestión pastoral: el desastre de su gobierno con sus crisis, el hundimiento de la práctica religiosa, el fracaso de la evangelización y la catequesis, el colapso de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y la desorientación doctrinal de amplios sectores del laicado, que implicarán la desaparición y extinción del catolicismo en Tarragona. Y León XIV nos obsequia con la permanencia de un completo inepto, incompetente, incapaz, cerril y obtuso clérigo que debe de estar en otro lugar.
El resultado institucional
Es bien visible: dificultades para sostener políticas públicas de largo plazo, fragmentación parlamentaria crónica, menor estabilidad presupuestaria y una tendencia a relegar las reformas estructurales en favor de agendas de naturaleza simbólica. No es que Cataluña carezca de recursos ni de capacidades institucionales: es que estos se orientan sistemáticamente hacia la gestión del conflicto identitario en lugar de hacia la mejora de las condiciones materiales de vida de sus ciudadanos.
La polarización electoral
La división que se observa hoy —el ascenso de fuerzas como Vox y Aliança Catalana frente al declive compartido de PSC, Junts, ERC, CUP y PP— no es una anomalía, sino la consecuencia lógica de este modelo: cuando la clase política mayoritaria abandona la gestión real en favor de la narrativa, el ciudadano busca en los extremos, no necesariamente por convicción ideológica, sino por hartazgo ante una representación que ha dejado de ser funcional.
El patrón del desvío político y clerical catalán: una analogía institucional
En ambos casos —el político catalán y el jerarca eclesiástico— la mecánica es idéntica: señalar al adversario más rentable para la audiencia propia, construir el relato de amenaza exterior, y evitar así la rendición de cuentas sobre los resultados propios. La política de la distracción, aplicada con igual eficacia en el Parlament y en la curia.
...
4. El riesgo de dualización
La combinación de los factores descritos puede derivar —si no se corrigen— en un modelo económico y social dual: de un lado, una economía orientada a servicios de bajo valor añadido, dependiente de flujos externos; del otro, enclaves de alta renta vinculados a inversión internacional, tecnología o residentes de elevado poder adquisitivo.
Este patrón ya es visible en zonas de Barcelona: gentrificación, incremento del coste de vida, transformación del tejido comercial y expulsión gradual de la clase media. En ese escenario, la ciudad corre el riesgo de convertirse en un espacio crecientemente orientado al visitante o al residente temporal de alto poder adquisitivo, con una base social local más precarizada y menos cohesionada.
5. Conclusión
ResponderEliminarCataluña está perdida en una batalla "perdida" irreversiblemente (la derrota de la Guerra Civil) y otra "perdida" definitivamente (la independencia), carente de ningún estimulo e ilusión de futuro: inversiones, nuevas tecnologías, mejoras de vida y bienestar, prosperidad, nueva industria...
Cataluña no está predeterminada hacia ese modelo, pero las tensiones estructurales que lo hacen posible son reales y están activas.
La crisis demográfica es más grave de lo que suelen admitir los diagnósticos convencionales: con 1,08 hijos por mujer y una natalidad en mínimos desde los años cincuenta, el envejecimiento y la dependencia migratoria no son tendencias moderadas sino dinámicas ya consolidadas.
La especialización turística genera riqueza, pero a costa de una fragilidad creciente ante perturbaciones externas y de una presión sobre el tejido social que no es sostenible indefinidamente.
Y la disfunción política —cuando no es accidental sino sistémica, cuando el desvío se convierte en método y la narrativa sustituye a la gestión— produce costes de oportunidad que no aparecen en las estadísticas del año corriente, sino en la calidad de las instituciones y en las reformas que no se hicieron. Veinte años de política catalana centrada en el conflicto identitario son veinte años en los que no se reformó seriamente la formación profesional, no se afrontó la demografía, no se reorganizó la atención primaria ni se articuló una política industrial de largo alcance.
La respuesta no puede consistir en negar estas tendencias ni en instrumentalizarlas políticamente. Exige políticas de natalidad y conciliación con horizonte de décadas, reindustrialización selectiva orientada a sectores de alto valor añadido, una gestión del turismo que lo someta a criterios de sostenibilidad social y no solo de maximización de afluencia, y una mejora efectiva de la calidad institucional que devuelva centralidad a la gestión pública sobre la retórica identitaria.
Sin estas correcciones, el riesgo no es un colapso repentino, sino algo en muchos aspectos más difícil de revertir: una pérdida progresiva e imperceptible de resiliencia económica y de cohesión social. La fragmentación ya no es solo política: es territorial, generacional y cultural.
Cataluña avanza hacia una sociedad en trozos desconectados, y los datos electorales lo confirman.
Esa desconexión no la produce ningún enemigo externo: la produce, ante todo, una clase dirigente —política y, en su ámbito, también eclesiástica— que aprendió a gobernar señalando hacia otro lado.
Y como dice el articulista: el enemigo interno de la Iglesia Católica está dentro mismo de la Iglesia Católica: el nacional-progresismo de la Jerarquía y de sus clérigos, en mímesis con la sociedad catalana, cuyo enemigo más mortal es su propia clase política, sumada a los irracionalismos utópicos y quiméricos de la izquierda y el nacionalismo, carentes de futuro.
Catalunya està desfeta en mans de malfactors per un costat I un "poble" que no acaba d'adonar-se que una "banda de mesies" els han pres i bé el número
EliminarSobre Planellas y políticos:
ResponderEliminarLa política de emigración debería de haber sido consultada democráticamente (como muchos temas que dice el artículo: aborto, eutanasia, ideología de género...), y en la Iglesia sinodalmente con todo todo todo el pueblo de Dios peregrino o militante. Ustedes, obispos y políticos, no son nada ni nadie en soberanía, es el pueblo quien tiene la titularidad, y ustedes se la quitan.
La Constitución española y el Estatuto de Autonomía de Cataluña así lo dicen, y nos lo han escamoteado los políticos españoles y catalanes, por eso todo reventará en las próximas elecciones:
Constitución española
Artículo 92
1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.
Naturaleza: Es "consultivo", lo que significa que legalmente no obliga al Gobierno a seguir el resultado (aunque políticamente tenga un peso enorme).
Objeto: "Decisiones políticas de especial trascendencia".
Procedimiento:
- Propuesta del Presidente del Gobierno (el superdemócrata Sánchez)
- Autorización por mayoría absoluta del Congreso de los Diputados.
- Convocatoria formal por el Rey.
Mira qué es fácil de hacerlo... por eso la gente, privada de la democracia refrendaria, está votando para los partidos que la van a limitar.
...
En Cataluña también se nos ha hurtado la participación y consulta ciudadana por parte de la casta del régimen del 78 de la Casa Nostra, que en el Principado son de dos tipos, referéndum y consultas, y eso lo puede hacer el socialista Illa con su amiguito Sánchez:
Estatuto de Autonomía de Cataluña
Artículo 122: Consultas populares
Distingue entre referéndum (que requiere autorización estatal porque afecta al censo electoral y tiene garantías de sufragio) y otras formas de participación (encuestas, procesos participativos o consultas no refrendarias).
Ámbito: Solo pueden versar sobre materias en las que la Generalitat tenga competencias.
Autorización: Para cualquier consulta que se considere "referéndum", la Generalitat necesita la autorización del Estado (vía Art. 149.1.32ª de la CE): Illa y Sánchez.
Competencia Autonómica (Art. 138.1 EAC): la Generalitat no tiene competencia en "inmigración" como concepto global (Nacionalidad, inmigración, emigración, extranjería y derecho de asilo, papeles, fronteras, cupos), pero sí en la integración de los inmigrantes, pues el art. 138, salud (art. 162) y educación (art. 131) le otorga competencias exclusivas en:
- Primera acogida (actuaciones sociosanitarias y orientación).
- Políticas de integración social, económica y participación.
- Competencia ejecutiva en autorizaciones de trabajo (coordinada con el Estado)
En eso sí puede hacer referéndum o consultas. Y no las ha hecho nunca. Demócratas, se dicen. Que tomen ejemplo de Suiza.
Un artículo magistral. No le falta ni sobra nada. Gracias.
ResponderEliminar¿A GG les parece un tema especial para el Viernes Santo?
ResponderEliminarSi no te gusta, no entres en la página, Señorita Rottenmeyer
EliminarGrande la Señorita Rottemeyer, y grande Heidi y su abuelito...
EliminarVaya P. M. de Pamfleto. Redacción además literariamente repulsiva. Sera reflejo del autor.
ResponderEliminarOndia..como se emocionan algunos comentaristas. Buen hombre, no se altere. Tenemos lo que tenemos, si nos imponen a monseñor Planellas en Barcelona y despliega la Estelada en la Sagrada Familia o mete a sus reporteros tribuletes en el Palau, va a acabar escaldado porque Barcelona no es Tarragona, con permiso de los sufridos tarraconenses que vaya Cruz les ha caído
EliminarCon no leerlo es suficiente, pamplinas
EliminarGoyo
ResponderEliminarMe ha entristecido al máximo el escrito de Dolça Catalunya referente a la actitud del obispo Planellas. Era conocida mucho antes de ser ordenado obispo. Sin embargo, aún conociendo sus ideas políticas, lo ordenaron de obispo. Él y todos los que oponen la política al Evangelio, serán juzgados por el mal que están haciendo a los pocos católicos, cada día menos, que respetando las ideas políticas de los demás, desean seguir a Jesucristo nuestro Salvador.
Se podría escribir mucho sobre la situación actual de nuestra querida Iglesia Católica. Cuanto mal se hace "desde dentro".
Acabo con las palabras del comentarista: "Que Dios nos dé santos pastores y buenos pastores. AMÉN
Viva Xto Rey
Nunca estará de más recordar las palabras de San Juan Crisóstomo, s. IV:
Eliminar«El camino al infierno está pavimentado con huesos de sacerdotes y monjes, y las calaveras de obispos son los postes de luz que iluminan el camino».
Gozosa Pascua de Resurrección.
MT
¡Viva Cristo Rey! Animo a todos los sufridos lectores que esta noche es la Vigila de Pascua con la Nueva Luz que es Cristo Resucitado
EliminarEs, como menos, medianamente interesante que los que hoy acusan de discriminación al inmigrante son los mismos que en su día se oponían a que se nombrasen obispos que no fuesen catalanes.
ResponderEliminarOtro infame. Ya llegará ante el justo Juez en su momento.
ResponderEliminarLa Iglesia debía haber fomentado los matrimonios del Opus con con 5, 6 o 7 o más hijos. En realidad el indepenentismo es una falacia, acabará con Catalunya. Esos jerarcas no dan una a derechas, solo a izquierdas.
ResponderEliminarEl independentismo es un truñ* de truhanes, eso lo saben hasta los sufridos indepes que se casaban año si y el otro también, las manifestaciones 11-S y se llenaban la boca de insultos cuando los únicos "boriflers vers Catalunya" son ellos. Poc a poc, cadascú rebrà una bona cullerada del brou que han cuinat
EliminarNo creo que sea tan fiero el León como lo pintan.
ResponderEliminarHe asistido varias veces en su Catedral, siendo él el celebrante, y nunca jamás ha dicho ni mu sobre política.
Por cierto, celebrando una Santa Misa de Angelis completa.
Vamos, una rara Avis en los tiempos que corren!
Se nota que usted no le conoce para nada… En sus sermones no alude jamás ni al Evangelio, ni a las lecturas de la Misa. Lugares comunes: sinodalidad, Papa Francisco, CV2, Concilo Tarraconense,… Algunos recodamos cómo en la Misa del
EliminarMilenario de Montserrat, con todo el clero secular catalán (todo el que quisimos ir), va y nos casca que al inmigrante no sólo le tenemos que enseñar a entender el catalán, “sinó també a escriure’n”, y dicho con énfasis; en vez de animarnos, hablar de la misión sobrenatural a la que el Señor nos hablar llamado, a ser fieles, … Pues a ser agentes del centre de normalizació lingüística.
Este hombre no tiene vida interior, y se nota
Hoy Viernes Santo, yo, católico, lo puedo decir con toda gravedad: hombres como Planellas son mis enemigos, y han de ser declarados como enemigos de la verdadera Iglesia de Cristo. Hay que amar a los enemigos, pero enemigos que son. Planillas representa esa triste generación de mayo de 1968 que, con excepciones, ha sido la generación más egoísta y maliciosa desde la que provocó la revolución francesa de 1789.
ResponderEliminar23.22 Acertadísmo su certero comentario. Viernes Santo, la Iglesia atraviesa su Pasión y lo que desgarra es ver a esos jerarcas infiltrados que en lugar de ser Cirineos se han puesto junto a fariseos y escribas, chillando contra el Señor mientras ocupan los mas altos cargas. Les llegará su San Martín pero tengamos paciencia que Cristo es Rey y Señor de los Tiempos
EliminarMenudo hipócrita. ¿Acaso a la rusa que trajo consigo cuando llegó le pagaba él la seguridad social? Y cuando la tuvo en Tarragona, la pagaba el obispado, sin hacer nada. Como al matrimonio primero que tuvo a su servicio (que duró cuatro días), que también cobraba del obispado… Y ahora viene a hablarnos de justicia social… Y la señora que vive con él, que vaya usted a saber si no cobra todavía dietas por domicilio, y a la familia pontificia que metió a vivir también en palacio, todo a cuesta de las arcas diocesanas… Por favor, es todo un despropósito, y no se le caerá la cara de vergüenza de ir de adalid de la doctrina social de la Iglesia
ResponderEliminarAl anónimo del 4 d'abril a las 8:08... está usted muy enterado. ¿Acaso forma parte del clero de Tarragona? Porque esto solo lo saben los curas que viven cerca de este señor que menuda foto le han hecho.
ResponderEliminarEs interesante leer esto: una rusa, ahora una señora que también vive con él: ¿ya no es la rusa?¿ ¿la ha cambiado? ¿La ha despedido? Que también tuvo un matrimonio a su servicio y duró cuatro días... Virgen santa, cuántos cambios. Yo creo que si están a su servicio deben de cobrar del obispado, porqué el que trabaja necesita recibir un salario, vamos, ¡digo yo! Pero veo que ese "palacio" es un hotel: una señora que vive con él, una família "pontificia" (¿que viene de Roma?) y ¿hay alguien más? Porque debe tener un secretario/a particular, imagino, que también debe cobrar del obispado, ¿no? Vamos que a las arcas diocesanas se les va una pasta gansa en el "hotel" episcopal. Pero, si hace todo esto está cumpliendo con la doctrina social de la iglesia: emplea a una señora, a un/a secretario/a (no sé) a una familia (de cuantos componentes debe ser... ¿y todos trabajan en el obispado?) emplear y pagar un salario es lo que dice, y además la paga de la parte proporcional de "beneficios". No se queje usted anónimo, que al menos en esto cumple.
Pero lo importante es lo que hay que saber que está pasando en Tarragona que leyendo por aquí y por allá los de lejos nos enteramos que cada dia estan más cabreados los "curitas" con la actitud del "PRELADO" o "PERLADO" porque las entrevistas son perlas de las que se puede sacar mucho jugo para las tertulias de café.
Vamos que lo de los nazarenos en Andalucía se queda corto. Y por lo que he leido se ha reconciliado con los de la vecina Reus. Bueno al fin y al cabo esos 5 años que les quedan a ustedes a lo mejor se convierten en menos si lo "traspasan" a Barcelona, donde esperan un sustituto para el simpático Juanjo. A lo mejor cuando venga Su Santidad de un tiro mata a dos pájaros. Y este pájaro lo mandan a la Ciudad Condal donde tendrá cerca a su amigo Illa que en castellano se traduce ISLA, rodeada de agua por todos lados... a lo mejor, la archidiocesis de Tarragona y Primada de las Españas deja de perder agua y les arreglan a ustedes la barca.
Salud y feliz pascua.
Me gustaría abrir un debate entre los lectores y desearía que alguien con más conocimientos que yo, hiciera un artículo para dar lugar a la opinión de todos.
ResponderEliminarYO NO QUIERO A ESTE OBISPO
La Iglesia se jacta de democrática y transparencia pero cada vez es más opaca y encubre sus problemas bajo su larga capa. Esta acción continúa, perjudica a muchos y hace daño. Sobre todo a la fe de muchos creyentes que cada vez más aseguran que creen en Dios pero no en la Iglesia por culpa de personas como esta.
En cualquier sociedad, hasta en la comunidad de vecinos, las decisiones se toman por mayorías, evidentemente has de ser parte: accionista, socio, asociado; pero en la Iglesia no. Y digo no porque la Iglesia somos “todos” pero esos todos lo somos únicamente para cumplir con nuestra obligaciones de corresponsabilidad. Pero que hay de otras cuestiones como participar en el proceso de elección de aquellos que han de estar al frente de nuestras diócesis???
Este hombre ha sido y es cuestionado constantemente, quien se atreve a decirle algo en el círculo vizioso de las vanidades y los miedos de sufrir sus iras?
El pueblo De Dios debería participar y tener algo que decir. Deberíamos dar nuestra opinión libremente y en secreto.
Seguramente, conscientes de que su poder es limitado, ejecutarían mejor su labor.
Ahí lo dejo!
Lo absurdo es que haya algún católico que sea crea o respete que este señor sea obispo. Este solo es obispo en un papel, en la práctica tengo yo o cualquiera más de obispo que él.
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