I. Exordio: El
Signo de los Tiempos
Hermanos en la
Fe, nos encontramos en una hora de tinieblas donde la confusión no solo rodea
los muros de la Iglesia, sino que parece haber penetrado en el mismo Santuario.
San Pío X, en su encíclica "Pascendi Dominici Gregis", ya nos
advertía que los enemigos de la Iglesia no están solo fuera, sino en sus
propias venas y entrañas. Hoy, esa profecía se manifiesta en la claudicación de
la jerarquía ante el mundo.
II. El Valle de
los Caídos: Entre la Profanación y la Omisión
El reciente
escándalo sobre la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos es el
síntoma de una patología terminal en la valentía apostólica. Se nos habla de
"resignificación", una palabra moderna para camuflar la profanación
de un lugar sagrado y el desprecio a la Cruz de Cristo, la más grande de la
Cristiandad.
La traición de
los pastores: La aparente firma o aquiescencia del Cardenal José Cobo,
Arzobispo de Madrid, para facilitar la entrada del brazo político en el recinto
sagrado, es un acto que clama al cielo. Aunque la Secretaría General de la
Conferencia Episcopal intente ahora marcar distancias alegando que no fue una
"autorización vaticana", el daño está hecho: el escándalo de la duda.
Fundamento
Doctrinal: El Código de Derecho Canónico (Canon 1210) es taxativo: "En un
lugar sagrado solo se admite aquello que favorece el ejercicio y la promoción
del culto, de la piedad y de la religión". Ceder un templo a la ingeniería
social de un gobierno laicista no es "convivencia", es sacrilegio por
omisión.
¿Dónde ha quedado
el espíritu de San Ambrosio, que se plantó ante el Emperador Teodosio para
recordarle que el emperador está dentro de la Iglesia, no sobre la Iglesia?
Hoy, los sucesores de los apóstoles parecen preferir la sonrisa del César al
favor de Dios.
III. El Escándalo
de Canterbury en el Corazón de Roma
Como si el ataque
a nuestros templos nacionales no fuera suficiente, asistimos con dolor a la
claudicación ecuménica en la misma Roma. La recepción con honores de Sara
Mullally, quien se arroga el título de "arzobispa" de la comunión
anglicana, no es un gesto de caridad, sino de confusión doctrinal.
La Realidad
Teológica: Debemos recordar la carta apostólica "Apostolicae Curae"
de León XIII, que declaró de forma definitiva e irreformable que las
ordenaciones anglicanas son "absolutamente nulas y sin valor alguno".
La Ofensa a los
Apóstoles: Ver a una laica vestida de obispo realizando actos de culto o
"bendiciones" ante la tumba de San Pedro y San Pablo es una bofetada
a la Tradición y al Magisterio. No se puede bendecir el error. El Papa Pío XI,
en su encíclica "Mortalium Animos", fue claro: "La unión de los
cristianos no puede fomentarse de otro modo que procurando el retorno de los
disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo".
Recibir con
honores de sucesor de los apóstoles a quien persiste en el cisma y en la
alteración del Sacramento del Orden es, sencillamente, una apostasía
silenciosa.
IV. Análisis
Teológico: ¿Una Jerarquía Cobarde y Sumisa?
La pregunta que
todo fiel se hace es: ¿Qué está pasando con la Iglesia? Estamos ante la
inversión de la misión evangélica. Cristo dijo: "Si el mundo os odia,
sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros" (Juan 15:18). Pero la
jerarquía actual parece obsesionada con ser amada por el mundo, por los
organismos internacionales y por las agendas globales.
Estamos viendo el
cumplimiento de lo que el Catecismo de la Iglesia Católica describe en su
numeral 675:
"Antes del
advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que
sacudirá la fe de numerosos creyentes... el misterio de la iniquidad bajo la
forma de una impostura religiosa".
La jerarquía se
ha vuelto antidoctrinal cuando sustituye la Verdad por el
"acompañamiento" sin arrepentimiento; es sumisa cuando calla ante
leyes inicuas para no perder privilegios estatales; y es cobarde cuando
persigue a los fieles que defienden la Tradición mientras abraza a los lobos
que devoran el rebaño.
V. Conclusión: El
Deber del Remanente
No nos llamemos a
engaño. El Magisterio de la Iglesia no pertenece al Papa de turno ni a los
obispos del momento; ellos son meros custodios, no dueños del depósito de la Fe
(Depositum Fidei). Como dijo San Pablo en Gálatas 1:8: "Si aun nosotros, o
un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos
anunciado, sea anatema".
La Iglesia es de
Cristo, no de los burócratas de la fe. Frente a la profanación del Valle de los
Caídos y la claudicación en el Vaticano, nos queda la resistencia espiritual,
la formación doctrinal y el valor de confesar a Cristo Rey.
¡Que la Virgen
María, Auxilio de los cristianos, nos mantenga firmes en la Verdad que no muere!
Pablo Hertfelder
García-Conde
Periodista



Grandioso artículo.
ResponderEliminarMuchas gracias!
Magnífico artículo Sr Hertfelder. Bienvenido a GG!
EliminarDe lo mejor que he leído en mucho tiempo. Laus deo
ResponderEliminarPor lo menos este articulista Pablo Hertfelder García-Conde se las trae bien valientes criticando la bonhomia papal referente a El Valle y la pantufla arzobispa. Bienvenido a GG a este nuevo publicista, a ver si nos acribilla alguna vez con El Diluvio ya que el "mosen" Temerarius y los otros publicistas todavía no se han atrevido a tan bíblico tema.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con usted, señor Garrrell.
EliminarDesitjo que no hàgim de veure escrits sobre el "Diluvi". I escrits com el d'avui no ens serveixen de res...com a mínim a mi.
EliminarTemerarios no es Sacerdote para llamarle Mosén.
EliminarAl 🦜 Silverio.
Sr. Silveri: esto suyo del Diluvio es una fijación.
EliminarLa fe católica, apostólica, y romana es mucho más Gracias a Dios.
Muy bien estructurado está el artículo de hoy de Pablo Hertfelder. Pero en mi estricta opinión, ni él ni yo sabemos el grado de descomposición de la actual Iglesia postfrancisquista y leonina, que está en una verdadera debacle fideística y moral: parece una confederación de Iglesias, no Una Iglesia. Casi se puede comparar la actual situación de decadencia agravada de la España del corrupto Sánchez, y la situación de degradación interna de la Iglesia leonina y española en multitud de temas, como los interminables abusos y la polémica del Protocolo, el Valle de los Caídos, la falta de voz de denuncia profética ante los escándalos de corrupción Sánchez (obispos perros mudos), la sensación de que Alemania (Vía Sinodal) y China (Iglesia Patriótica y sinización) llevan a la Iglesia por el camino que ellos quieren de forma impune y contra la Fé, sin que León XIV actúe de ninguna de las maneras: de momento es el perfecto conservador-mantenedor, el curador, tutor y albacea del espantoso legado progresista del abuelo, Francisco.
ResponderEliminar...
El código postal del pecado
Cuando el bien y el mal dependen de dónde vives
I. Lo que siempre fue claro
La moral católica ha distinguido siempre con precisión entre lo que es pecado y lo que no lo es. No lo ha hecho por rigorismo, sino porque la verdad moral no admite domicilio: lo que es intrínsecamente malo, lo es en Berlín, en Manila y en Buenos Aires.
La tradición evalúa la moralidad de un acto por tres fuentes:
1. Objeto moral (finis operis)
Determina la especie moral del acto.
Hay actos que son intrinsece malum: no ordenables a Dios en ninguna circunstancia: adulterio, homicidio, blasfemia, homosexualidad
2. Intención (finis operantis)
Puede aumentar o disminuir la culpa, pero no cambiar la especie del acto.
3. Circunstancias
Modulan la imputabilidad y gravedad, sin convertir en bueno un objeto malo.
Pero establece un principio irrenunciable: existen actos cuyo objeto es tan radicalmente desordenado que ninguna intención ni circunstancia puede hacerlos buenos. Son los actos intrínsecamente malos (INTRINSECE MALUM), tal como enseña con claridad Veritatis splendor.
Nadie puede convertir en bueno un homicidio invocando un bien mayor, ni justificar el adulterio apelando al afecto o a la estabilidad de la nueva relación. El objeto moral define la especie del acto, y algunos actos son malos siempre.
...
II. Los pecados que claman al cielo
Dentro de los pecados graves intrinsece malum existe una categoría de gravedad cualitativa superior: los que la Escritura y la tradición patrística y escolástica llaman PECADOS QUE CLAMAN AL CIELO. Son cuatro:
a) el homicidio injusto,
b) el pecado de Sodoma (contra natura),
c) la opresión del pobre y
d) la defraudación del salario del obrero.
No es una mera expresión retórica. Indican pecados cuya injusticia es tan radical que trascienden al individuo y afectan al orden mismo de la comunidad y de la creación.
Su reparación, en lenguaje bíblico, “clama” a Dios porque vulneran de modo especialmente grave el bien de la persona y el orden querido por el Creador.
Ordo sexualis divinus secundum naturam
Este marco —actos intrínsecamente malos y pecados que claman al cielo— constituye la columna vertebral de la enseñanza moral de la Iglesia en materia de sexualidad, vida y justicia: el orden sexual divino según la naturaleza [humana]. Es el hilo que atraviesa todo lo que sigue.
La tradición (de Tomás de Aquino en adelante) sostiene:
El acto sexual tiene:
- dimensión unitiva
- dimensión procreativa
La separación deliberada de estos fines implica desorden objetivo.
Por tanto:
El juicio sobre el objeto moral NO depende de:
- afecto subjetivo
- estabilidad de la relación
- bienes sociales añadidos
III. Lo que introdujo Amoris laetitia
ResponderEliminarLa exhortación apostólica Amoris laetitia (2016) no niega en abstracto la doctrina clásica sobre el adulterio objetivo. Sin embargo, introduce un cambio de enfoque pastoral con consecuencias prácticas muy significativas.
Ante la situación de divorciados vueltos a casar civilmente con vínculo anterior válido, la doctrina tradicional exige, para acceder a los sacramentos, un propósito de enmienda que incluya o la separación o la vida en continencia perfecta.
Amoris laetitia mantiene la norma general, pero propone un itinerario de acompañamiento, discernimiento e integración en el que, atendiendo a condicionamientos personales, responsabilidades familiares y atenuantes subjetivos, se puede admitir a los sacramentos sin que cambie la situación objetiva de la convivencia conyugal de hecho.
El proceso es personal, reservado y depende en gran medida del criterio del acompañante. Así, un mismo acto moral puede recibir en la práctica respuestas radicalmente distintas según la diócesis o el pastor.
Según la tradición moral:
El adulterio (matrimonio válido previo + nueva unión more uxorio) es:
- acto intrinsece malum
- materia grave ex genere suo
Fundamento:
- Catecismo de la Iglesia Católica
- Veritatis splendor
Condiciones para la absolución sacramental de la Doctrina clásica (Trento y tradición posterior): para la validez de la absolución:
- contrición (al menos imperfecta)
- propósito de enmienda
- confesión íntegra
En pecados contra el VI Mandamiento, el propósito implica:
- cesar en la convivencia more uxorio, o
- vivir en continencia
Acceso a la Eucaristía tenía un Principio tradicional:
- quien está en pecado grave objetivo y público:
- no debe comulgar
- ni ser admitido a la comunión
Fundamento:
- Catecismo de la Iglesia Católica
- Disciplina constante (cf. Juan Pablo II, Familiaris consortio 84)
...
IV. Lo que añadió Fiducia supplicans
La declaración Fiducia supplicans (2023) amplió el problema en otra dirección. Autoriza bendiciones no litúrgicas a parejas en situaciones irregulares, incluidas las formadas por personas del mismo sexo. El documento insiste en que no se trata de una bendición litúrgica ni de una legitimación de la unión.
Sin embargo, una bendición impartida por la Iglesia a una pareja en cuanto tal —aunque sea informal— constituye un gesto eclesial público de invocación de la gracia sobre esa relación.
Cuando esa relación implica actos que la tradición clasifica entre los pecados que claman al cielo (como el pecado contra natura), las distinciones verbales no resuelven la contradicción simbólica y teológica que se genera.
Una pareja de dos hombres puede recibir hoy una bendición eclesial en Madrid o en Bruselas, mientras que un sacerdote fiel a la tradición en otra diócesis se negará a impartirla. La Iglesia presenta así dos gestos públicos incompatibles ante el mismo acto, sin que ningún documento haya derogado formalmente su calificación moral tradicional.
La destrucción total del Sexto Mandamiento es clarísima por parte de Fiducia supplicans: el Papa Francisco y León XIV autorizan a un cura que bendiga bajo una forma de fórmula sugerida y celebración privada, que cualquier pareja íntima irregular que viole la total extensión completa del VI Mandamiento pueda recibir un sacramental del bendicional.
Sin embargo, León XIV dice que las uniones homosexuales no se realizarán bajo fórmula ritual y pública, pero eso es ya indiferente: cuando destruyes la misma esencia de la moral católica (acto moral intrinsece malum, objetividad del pecado, pecados que claman al cielo), entonces es irrelevante que la forma sea por fórmula sugerida en ceremonia privada (Fiducia), o bien como dice la Vía Sinodal alemana, en forma ritual y celebración pública. ¿Qué mas da, si has trinchado a la moral católica por una moral luterana?
Hay que tener en cuenta de Fiducia supplicans que nada menos que NUNCA comprueba NADA de los requisitos que debe de tener un matrimonio, ni la unión en sus elementos más naturales y básicos (heterosexualidad, diferencia sexual, capacidad, edad...), aunque el matrimonio es la única convivencia more uxorio declarada lícita por la Iglesia.
ResponderEliminarEsta insensata Fiducia hace que un cura bendiga sin comprobar todo esto:
1. Elementos naturales esenciales
a) Identidad, filiación, domicilio y nacionalidad de los bendecidos
a) diferencia sexual (varón–mujer) heterosexual
b) capacidad de consentimiento: comprende lo que está haciendo, saber y querer en libertad
c) aptitud para la unión conyugal (para ser pareja íntima)
2. Propiedades esenciales
a) unidad
b) indisolubilidad
c) apertura a la procreación
d) "Heterosanguineidad" (Exogamia)
e) Consentimiento libre
3. Sistema de impedimentos matrimoniales aplicables a las parejas íntimas irregulares bendecidas (CIC 1983)
1) Capacidad personal natural
a) edad
b) impotencia
c) diferencia sexual
2) Libertad jurídica
a) vínculo previo
b) orden sagrado
c) voto público perpetuo de castidad
3) Situaciones de coacción o injusticia
a) rapto
4) Protección del orden moral y familiar
a) crimen
b) consanguinidad
c) afinidad
d) pública honestidad
e) parentesco legal
f) unión forzada, con engaño, a prueba, condicionada, por precio, temporal
g) unión poliamor, polígama, bígama, bisexual, trans
5) Condiciones religiosas
a) disparidad de culto
b) religión mixta
6) Forma canónica
a) requisito de validez para los sujetos obligados
Núcleo del argumento
El orden moral clásico exige coherencia entre:
- acto objetivo
- estado de gracia
- disciplina sacramental
La praxis de Fiducia supplicans introduce:
- separación entre moral objetiva y praxis sacramental: lo intrinsece malum es aniquilado por la pastoral de misericordia que nada comprueba, todos todos todos pasan, y todo todo todo vale
- destrucción del principio intrinsece malum y de la disciplina derivada
V. Virtud según código postal
ResponderEliminarAquí radica la dificultad más grave. Tomemos un solo acto moral objetivo: un hombre casado por la Iglesia que, tras divorcio civil, convive maritalmente con otra mujer. Clásicamente, esto es adulterio, materia grave
Hoy, la respuesta práctica que recibe dependerá de dónde viva según Amoris laetitia, que Seifert definió como bomba atómica que destruía toda la moral católica del Sexto Mandamiento. En algunas diócesis podrá recibir absolución y comulgar habitualmente sin modificar su situación. En otras, se le exigirá continencia o separación. En ámbitos de tradición más estricta, se mantendrá la disciplina clásica sin excepción.
Un mismo acto objetivo genera, según el lugar, estados espirituales incompatibles: estado de gracia (Iglesia Triunfante), estado de purificación (Iglesia Purgante) o estado de pecado mortal (Infierno9. Y según la doctrina católica constante, de ese estado depende el destino eterno del alma. Cuando la salvación o la condenación parecen variar según la diócesis, ya no hay un Evangelio universal, sino federaciones locales de moralidad variable.
Un obispo dice que el mismo acto moral es intrinsece malum y vas al infierno, otro de al lado te dice que es bonum imperfectum et incompletum (Amoris laetitia) y vas al purgatorio, otro dice que es un intrinsece bonum (Alemania) y vas al Cielo con la Iglesia Triunfante.
Esto supera ampliamente el pluralismo pastoral legítimo, que admite diversidad en disciplina, liturgia o estilo evangelizador, pero no en la definición misma del bien y del mal moral: retrocedemos al momento de Adán, cuando el pecado original pretendió redefinir el árbol del bien y el mal, el árbol de la vida y la muerte.
Con León XIV, ya no existe la Iglesia Una, Santa y Católica (universal), sólo hay una confederación libre de Iglesias provistas de sus propias soteriologías y escatologías: es la protestantización total del interior de la Iglesia, por lo que el Pontífice León XIV ya NO cumple con sus deberes de Papa según el canon 331:
a) Potestad Suprema: No existe ninguna autoridad humana por encima de él en la Iglesia. No se puede apelar una decisión del Papa ante un concilio o cualquier otro estamento
b) Potestad Plena: fe y moral, disciplina y el gobierno de la Iglesia en todo el mundo
c) Potestad Inmediata: Puede ejercer su poder directamente sobre cualquier fiel o cualquier iglesia particular (diócesis), sin necesidad de intermediarios (obispo local)
d) Potestad Universal: Su jurisdicción no se limita a un territorio, sino que abarca a toda la Iglesia católica, tanto de rito latino como oriental
e) Sucesor de Pedro: heredero de la misión que Jesús le dio al apóstol Pedro
f) Cabeza del Colegio Episcopal: preside y dirige a todos los obispos del mundo
g) Vicario de Cristo: Actúa en nombre de Cristo como servidor de la unidad (que no existe hoy)
h) Pastor de la Iglesia Universal: Tiene la responsabilidad del cuidado de todas las almas para su salvación (c. 1752)
...
VI. La incoherencia de fondo
El problema es pastoral, sino lógico y doctrinal. La tradición siempre distinguió con nitidez entre el juicio sobre el acto (objetivo) y el juicio sobre la culpabilidad subjetiva del sujeto. Reconocer atenuantes, afectos reales o responsabilidades familiares es perfectamente compatible con afirmar que la situación es objetivamente desordenada: intrinsece malum y pecados que claman al Cielo
Disminuir la culpa no cambia la naturaleza del acto, como las circunstancias atenuantes de un delito no convierten el delito en virtud. Al permitir que la atenuación subjetiva redefina en la práctica el acceso a los sacramentos, se introduce de hecho una forma de moral de situación que la Iglesia había rechazado explícitamente. Y cuando el acto pertenece además a los que claman al cielo, la incoherencia alcanza otro orden de magnitud.
Al bendecir parejas cuya relación incluye actos de esa categoría, se envía una señal que ninguna aclaración posterior puede desactivar. Los gestos hablan más alto que los documentos.
VII. Lo que significa que algo clame al cielo
ResponderEliminarLos pecados que claman al cielo claman porque su gravedad no se agota en el fuero interno del individuo. Dañan el tejido moral de la comunidad, distorsionan el orden querido por Dios y sitúan a la sociedad entera en una relación quebrada con su Creador. Por eso la Escritura los describe con la imagen del grito: no son meros asuntos privados entre adultos consentidores, sino una herida que atraviesa el orden de la creación.
Una Iglesia que acompaña con misericordia hace bien. Pero si ese acompañamiento termina diluyendo o bendiciendo lo que la propia tradición califica como un grito que llega hasta el cielo, ya no ejerce misericordia: enmudece la voz que debería hacer eco a ese grito. Y una Iglesia que enmudece ante lo que clama no es más misericordiosa. Es simplemente más silenciosa.
La cuestión no es si la Iglesia debe ser más compasiva o más exigente. Siempre puede y debe ser ambas cosas a la vez. Lo que no puede hacer —sin dejar de ser ella misma— es definir el bien y el mal de modo distinto según la geografía. La verdad no viaja en la maleta del obispo ni está en su mesilla de noche, al lado de una madalena con el vasito de leche calentita.
Los otros desastres de la Iglesia
Sólo por indicar más hundimientos, voy a hacer una lista de acciones que han derruido el actual edificio de la Iglesia, con todos todos todos los cardenales todavía callados sin hacer nada más que pasearse:
- Las heterodoxas y contrarias a la verdad y doctrina católica, a la Fé y moral: Amoris laetitia y Fiducia supplicans, ya indicadas, que son una bomba atómica destructura de toda la Fé y moral católicas (Seifert)
- El sinodalismo sui generis de Francisco y León XIV (¿es querer introducir a la Iglesia Universal en la apostática Iglesia sinodal alemana?)
- Evangelii gaudium (indeterminación doctrinal en la praxis, desplazamiento del eje moral hacia lo pastoral, tensiones con la sistematicidad clásica de la teología)
- La pena de muerte (destruye la tradición de licitud e inventa "inadmisible")
- Traditionis custodes
- Los graves abusos de la liturgia Novus Ordo
- El lefebvrismo y su ordenación autónoma de obispos
- La apostática vía sinodal alemana (impunes e inmunes), y su nuevo documento sobre formación sacerdotal Ratio Nationalis Institutionis Sacerdotalis (una tomadura de pelo: de tener 600 seminaristas alemanes hace 40 años a tener hoy sólo 48)
- El camino chino de sinicizar a toda la Iglesia con la Iglesia Patriótica (ponerla bajo la total tutela del partido comunista)
- Abu Dabi (a Dios le gustan todas las religiones)
- El caso de la "arzobispa" de Canterbury Mullally que se pone a bendecir en el Vaticano, la procesión lgbt en el Vaticano, la bendición de un hielo ártico, la misa de la creación
- La persistencia del impresentable Tucho y otro personal francisquista
- Laudato si y su numeral 207 sobre la Carta de la Tierra (precursora de la Agenda 2030, el Gran Reinicio, el Nuevo Orden)
- Fratelli tutti (inmanentista y antropocéntrica)
- Querida Amazonía (Pachamama chamánica en la liturgia católica)
- La adoración de la Pachamama que hizo León XIV en Perú (sin pedir aún perdón)
- Praedicate Evangelium (destruye la reserva exclusiva del gobierno vaticano a los ordenados, al nombrar a la religiosa Brambilla en el Dicasterio de los religiosos)
- La caída de vocaciones y miembros en órdenes religiosas y diócesis (muchas en fase de extinción)
- La degradación del sistema judicial vaticano y diocesano en abusos y en el caso Becciu
- Las deficitarias finanzas vaticanas, y más temas...
- Lo mejor de Francisco: sus condenas al aborto, sus canonizaciones, la legislación antiabuso, y sobre todo, Samaritanus bonus (usa intrinsece malum y sigue a Juan Pablo II) que condena a la eutanasia y suicidio asistido. Fuera de esto, no hay nada más, ha sido el más nefasto pontífice en el plano de Fé, moral, liturgia y eclesiología.
De momento, dicen que hay un papa, dicen que es León XIV, dicen que hace cosas, pero aún no ha hecho nada, no sabemos quién es
El Valle de los Caídos lleva una cruz y es que es el símbolo del nacional catolicismo construido por un dictador que dio un golpe de estado contra la democracia dando lugar a una guerra larga y cruel, he leído un libro que se llama los internados del miedo donde las instituciones católicas que los regentaban eran ejemplo de sadismo y crueldad y hoy seguro estarían todos en la cárcel por sus torturas y abusos a seres indefensos.
ResponderEliminarHabrá gente que lo justifique con la espiral del y el otro el rojo que hizo, espíral que crece y crece con y tú más con odio ira y fanatismo y agravios comparativos
El valle de los caídos fue construido como lección de los vencedores a los vencidos, seguro que nadie de la República aprobaría semejante monumento donde se comulga con piedras de molino, donde la iglesia es símbolo de miedo y de castigo y de venganza.
El actual proyecto de reasignificacion hace que ya eminentes teólogos y estudiosos católicos pues hay una especie de túnel y grieta previo que hace que se pierda el símbolo religioso convirtiendo la iglesia en algo fuera de la idea de templo católico.
Para mí debería desacralizarse, convertirla en museo y la enorme cruz dejar que el tiempo actuase como recuerdo de un tiempo pasado y que se debe superar.
Cuán oportuna la lectura de Juan de hoy: Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado."
ResponderEliminarFrente a las tinieblas que llegan a la misma cumbre de la Iglesia, la luz de Cristo. Los magnos pontífices que ha habido a lo largo de los siglos fueron obispos preocupados por la doctrina, por la luz y la verdad. Ciñéndonos a los postridentinos, como Pío V, autor de un auténtico programa de fe y liturgia. O en nuestros días, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Pero la noche cayó sombría con Bergoglio y prosigue en tinieblas con Prevost.
Príncipe de las tinieblas se le llama al maligno. La entronización de Lutero en la basílica de san Pedro se ha coronado con el show de la obispa anglicana. No me imagino yo a Hamer, Congar, Le Guillou entender el ecumenismo de una manera tan rastrera y herética.
Es la falta de formación una nota característica de nuestros obispos nacionales, de Cobo a Planellas, pasando por Omella. Por culpa de esa debilidad mental se han cometido graves atropellos en la Iglesia española. Si al menos tuvieran la cautela que dicta una prudencia sensata... En román, si no fueran tan pardillos, ahorrarían al menos el sonrojo de los fieles. Otro glorioso que ha "deslumbrado" estos días con sus salidas de tono afirmaba que Gabilondo, el defensor del pueblo puesto por Sánchez y seguidor aplicado de las consignas de El País contra la Iglesia bajo la excusa de los abusos, era un hombre de fiar. Un ministro de educación que no movió un dedo por quitarle el título de doctor a Sánchez, que se ha declarado públicamente ajeno a la creencia en Dios, que ha militado y milita en un partido --en una doctrina-- que niega el derecho a la vida y su dignidad individual. El ser avisado es una obligación pastoral.
Se agradecería la visión de algun eminente teólogo de GG sobre la visita de la Sra Sarah M, "arzobispa", al Vaticano. Va vestida de escarlata, va enjoyada y gasta cruz pectoral y anillo "episcopal" más grandes y de oro macizo que los de León. La señora Sarah está a favor del aborto, supongo que de la eutanasia también, a favor de los lgtb+ y leo que es lesbiana y en una relación y se plantó al lado de la tumba de San Pedro repartiendo bendiciones y los sacerdotes allí, inclinado la cabeza¿Podríamos hablar de un personaje apocalíptico? Sr Garrell,¿ve usted más cerca la lluvia de azufre sobre la "nueva Pentápolis"?
ResponderEliminarLa foto del Papa con semejante adefesia con gorro apuntado da risa.
ResponderEliminarQue se lo hagan mirar, el daño que hacen a las Almas Cristianas buenas.
Por Dios!