Este
año han coincidido la Cuaresma y el Ramadán. La mayoría de nuestros líderes
políticos, ni saben lo que es la Cuaresma. Pero han competido entre sí para ver
quién era más diligente y obsequioso felicitando a los líderes musulmanes por
la celebración del Ramadán. Todos ellos son conscientes del altísimo valor del
hecho religioso en la conducción-conducta de los pueblos. Pero he aquí la gran
paradoja: comprenden y cuidan el valor de lo religioso en el Islam, pero lo
desprecian y lo pisotean respecto al cristianismo.
La
dimensión religiosa de los pueblos es el gran amortiguador de la barbarie que
nos tienta a arrasar al contrario: sin contemplaciones. Pero he aquí que Jamenei
frenó, ¡por razones religiosas!, el programa destinado a desarrollar
armas nucleares. Tal y cual, por razones religiosas… ¡islámicas! Pero tiene
enfrente políticos sin conciencia y sin escrúpulos, que sueñan en el
poder de sus bombas atómicas. Son políticos sin religión y sin valores morales,
dispuestos a arrasar la moral musulmana, después de haber pisoteado y hecho
añicos la moral cristiana. Una moral de la que presumen los grandes
promotores de guerras en todo el mundo: los Estados Unidos. Que, tanto desde el
bando protestante como desde el bando católico, andan presumiendo de su
cristianismo. Y los respectivos líderes religiosos, bendiciendo sus guerras o
silenciándolas; o condenándolas con tanta moderación y mesura, que se les nota
que no las condenan de corazón.
Por eso, la agresión o asesinato de cualquier líder
religioso —sea cual sea su credo, su influencia o su papel político— constituye
uno de los actos más abyectos que puede cometer el ser humano. Sino por lo que
significa moralmentePorque
la dimensión religiosa es un gran bien de la humanidad, de toda la humanidad.
Por eso, atentar contra quien encarna una referencia espiritual para
millones de personas, no solo es un crimen contra una vida, sino un golpe
directo a la dignidad de una comunidad entera. La violencia contra la fe, venga
de donde venga, siempre degrada a quien la ejerce, sea quien sea.
En los últimos tiempos, el debate
sobre el respeto a lo sagrado ha vuelto a primer plano. La inauguración de
los Juegos Olímpicos de París generó una profunda controversia por la
utilización de imágenes y símbolos religiosos cristianos en un contexto que
muchos creyentes consideraron blasfemo y ofensivo. En medio de la polémica,
algunas voces inesperadas —como las de Recep Tayyip Erdogan o del propio
ayatolá Jamenei— expresaron públicamente su rechazo a lo que
percibieron como una burla hacia Jesucristo (el mayor profeta del Islam
después de Mahoma) y María Santísima, a la que los musulmanes reconocen
su virginidad. Resultó llamativo que, mientras dos líderes musulmanes alzaban
la voz en defensa de figuras centrales del cristianismo, buena parte de la
jerarquía católica optara por el silencio o por declaraciones tibias o
merengosas. Fue precisamente Jamenei el que recordó que lo sagrado merece
respeto, incluso más allá de las fronteras de la propia fe.
Este contraste invita a una
reflexión incómoda pero necesaria. ¿Cómo es posible que quienes no profesan la
fe cristiana se muestren más firmes en la defensa de sus símbolos, que aquellos
que deberían ser sus guardianes naturales? ¿Qué explica esta renuncia a la
valentía moral en un momento en que la fe es objeto de burla pública?
La defensa de lo sagrado no debería
depender de afinidades políticas ni de conveniencias diplomáticas. Tampoco
debería ser monopolio de una religión concreta. Cuando un líder religioso —sea
un papa, un patriarca, un rabino o un ayatolá— denuncia una ofensa contra lo
trascendente, está recordando que existen límites que una sociedad
verdaderamente plural debe respetar. Y cuando se atenta contra uno de
ellos, se cruza una línea que degrada a todos.
Por eso, cualquier ataque contra
una figura religiosa debe ser condenado sin matices. No hay causa,
ideología o resentimiento que justifique un acto tan vil. La violencia contra
lo espiritual es siempre un síntoma de decadencia moral, y la indiferencia ante
ella, una forma de complicidad.
La confirmación oficial de la
muerte del ayatolá Alí Jameneí en los bombardeos de Estados Unidos e Israel
sobre Teherán, ha sacudido al mundo. No solo por la magnitud geopolítica del
hecho, sino por lo que significa moralmente: asesinar a un líder religioso
es uno de los actos más canallas y abyectos que pueden cometerse. No hay
causa, estrategia militar ni cálculo político que pueda justificar un crimen
que hiere a millones de creyentes y degrada la dignidad humana en su raíz.
La muerte violenta de Jameneí —un
hombre cuya figura política podrá ser discutida, pero cuya condición de líder
religioso es indiscutible— obliga a mirar de frente esta contradicción. Porque
quien defiende lo sagrado (iglesia, mezquita, sinagoga o mausoleo), aunque no
sea de su propia tradición, está defendiendo algo que pertenece a todos: la
dignidad de lo trascendente, el derecho de los pueblos a que su fe no sea
humillada, la convicción de que hay límites que ninguna sociedad debería
cruzar.
Y quien calla ante la blasfemia, pero se escandaliza solo cuando la
violencia toca a los suyos, demuestra que su brújula moral no apunta al
cielo, sino a la conveniencia.
Hoy, mientras millones de iraníes y
de chiitas lloran a su líder espiritual y el mundo contiene la respiración ante
la escalada bélica, conviene recordar una verdad sencilla: la violencia
contra un líder religioso es siempre una derrota de la humanidad entera. Y
el silencio ante la profanación de lo sagrado, venga de donde venga, es una
forma de complicidad o, al menos, de connivencia con el mal. Simple cuestión de sensibilidad y de
sentido común.
Y luego el Fiscal del odio,
tan ajeno al más elemental sentido común, dirá que el islamófobo soy yo.
Los
ministros de la religión, de cualquier religión, en esta época sin valores,
tenemos claro que, para el mundo, todas las religiones son iguales. Para el
mundo no hay matices: la religión les estorba. Eso no quita que los
ministros de cada religión nos distingamos claramente. Pero en el mundo plural
en que vivimos, el respeto entre nosotros, a pesar de todas las
discrepancias, es un deber ineludible.
Custodio
Ballester Bielsa, Pbro.
www.sacerdotesporlavida. info



Cómo sabes que Jamenei no quería fabricar la bomba atómica? Líder religioso, sí, pero también político.
ResponderEliminarNo puedo estar de acuerdo con el P. Custodio. Los ayatolas iraníes no son lideres religiosos, son criminales que han patrocinado el terrorismo durante décadas con decenas de miles de víctimas e incluso asesinado impunemente a decenas de miles de iraníes.
ResponderEliminarYa lo decía la Escuela de Salamanca: el líder religioso que actúa como líder político, debe ser combatido como líder político.
Si Jamenei no quería fabricar la bomba atómica ¿para que tenia instalaciones nucleares secretas y 60 kg de uranio enriquecido? ¿a quien quieren engañar?
Fred, muy interesante tu observación. Frente a la incoherencia del cristianismo, que cultiva la DOBLE CONCIENCIA, la religiosa y la política, con preceptos frontalmente opuestos; frente a esa incoherencia cristiana, está la coherencia islámica, que tiene una sola ley: la de Alá (para nosotros, hubiese sido la Ley de Dios). Y obviamente, partiendo de ese genial (¿?) principio de funcionamiento, tienes toda la razón argumentando que no está nada bien que un sacerdote católico lamente el asesinato del líder musulmán.
EliminarEs verdad que Jamenei habló contra las blasfemias de París, espero que el Señor se lo tenga en cuenta a su favor.
ResponderEliminarPero el ser líder religioso no le excusa en este caso porque también era la máxima autoridad política. No creo equivocarme si digo que encargaba asesinatos, matanzas, ejecuciones y guerras, unas cuantas desde 1989, a través de hutíes, Hezbolá, etc...
Es como decir que en una guerra entre España y Francia en el siglo XVII, España no podía herir al cardenal Richelieu (antiguo capitán de caballería, pero máximo gobernante de Francia sólo por debajo del rey) aunque fuera a dirigir batallas con armadura, por ser clérigo.
No es lo mismo un clérigo no combatiente, capellán, etc... que un jefazo militar.
Otra cosa es que se le matara a él y a sus colaboradores laicos sin declaración de guerra, en medio de unas negociaciones, invadiendo su país, etc... Lo cual es inmoral, pero no por ser él clérigo.
Interesante artículo de Mn. Custodio. Expongo mi opinión, que vienen de consultar textos, a ver qué tal informan, pues es un derecho humano básico recibir información veraz, ya que la política no lo hace, sólo busca "relatos" fantasiosos e irreales.
ResponderEliminarI. El hecho religioso como variable política
La religión no es un fenómeno privado sin consecuencias públicas. Es una fuerza estructuradora de identidades colectivas, de códigos morales y de legitimidades políticas.
Los gobiernos democráticos lo saben y actúan en consecuencia: gestionan el hecho religioso como una variable electoral y diplomática, no como una realidad trascendente. Esa gestión produce asimetrías observables.
En Europa occidental, el islam recibe un trato político diferenciado respecto al cristianismo, justificado habitualmente en términos de protección de minorías. Sin embargo, ese criterio es identitario, no ético: no evalúa el contenido doctrinal de cada tradición en relación con los derechos humanos, sino únicamente su peso demográfico y su posición en la jerarquía poscolonial.
El resultado es que una religión mayoritaria en términos históricos y culturales queda desprotegida institucionalmente, mientras otra, con independencia de sus prácticas concretas en distintos contextos, recibe deferencia sistemática.
Reconocer esta asimetría no implica hostilidad hacia el islam: implica aplicar el mismo rasero a todas las tradiciones religiosas.
...
II. La naturaleza del Estado iraní
Irán es una república islámica de estructura teocrática. Su Constitución establece el principio del wilayat al-faqih, la tutela del jurista islámico, como fundamento del orden político.
En virtud de ese principio, el Líder Supremo concentra la autoridad religiosa y política de manera indisociable: es simultáneamente la máxima referencia espiritual del chiismo iraní y el jefe efectivo del Estado.
Tiene mando sobre las fuerzas armadas, designa al poder judicial, controla los organismos de supervisión electoral y determina las líneas estratégicas de la política exterior.
Su autoridad es formalmente superior a la del presidente de la República. Esta fusión entre lo religioso y lo político no es un accidente histórico: es el principio constitutivo del sistema.
Separar en Khamenei al líder espiritual del jefe de Estado no es posible sin distorsionar la realidad institucional iraní: lo importante es la realidad de las cosas, quién era este individuo y la compaginación simultánea de diversos cargos concentrados en su persona de manera inescindible, con decisiones en la esfera religiosa y civil públicas de manera coercitiva, con poderes de estado.
III. Los hechos del mandato
ResponderEliminarDurante el mandato de Jamenei como Líder Supremo, que se extendió desde 1989, el Estado iraní ejecutó a miles de opositores políticos.
Reprimió con violencia las protestas de 2009, 2019 y 2022, esta última desencadenada por la muerte bajo custodia policial de Mahsa Amini. Financió y armó a Hezbolá, a las milicias chiitas activas en Siria e Irak, y a los hutíes en Yemen.
Mantuvo una política sistemática de hostilidad hacia Israel, incluyendo declaraciones sobre su eliminación. Desarrolló el programa nuclear hasta alcanzar niveles de enriquecimiento de uranio próximos al umbral de uso militar, con independencia de la fatwa que declaraba "prohibidas" las armas atómicas, cuya función fue principalmente diplomática según el consenso de los analistas especializados.
...
IV. La categoría jurídica aplicable
Un jefe de Estado beligerante, con mando efectivo sobre fuerzas militares en activo, es un objetivo militar potencialmente legítimo en el marco del derecho internacional de los conflictos armados.
El ius in bello regula las condiciones de proporcionalidad y distinción que deben cumplirse para que un ataque sea jurídicamente admisible. Evaluar la muerte de Khamenei exige aplicar esas categorías: si el ataque fue proporcional, si se tomaron precauciones para minimizar daños civiles, si existía un objetivo militar concreto que lo justificara. Esas son las preguntas pertinentes.
La condición de líder religioso del fallecido no altera el análisis jurídico, porque en el sistema institucional iraní esa condición era inseparable de la de comandante supremo de las fuerzas armadas.
...
V. El principio general
Ninguna investidura, religiosa, filosófica o cultural, suspende la responsabilidad política por los actos de gobierno. Cuando lo espiritual y lo político se fusionan en una misma figura, el juicio sobre sus decisiones debe abarcar ambas dimensiones. Excluir la dimensión política en nombre de la religiosa no es respeto a lo sagrado: es elusión del análisis. La realidad de las cosas exige examinar a cada actor según la totalidad de su función, con los instrumentos adecuados a cada plano, sin privilegios de inmunidad derivados del cargo simbólico.
VI. Marco jurídico internacional e institucional iraní aplicado al caso Khamenei
ResponderEliminar---
A. El ius ad bellum: la Carta de las Naciones Unidas
El derecho internacional regula el uso de la fuerza mediante dos pilares de la Carta de la ONU. El primero es el artículo 2.4, que establece la prohibición general: los miembros de la Organización se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas.
El segundo es el artículo 51, que regula la excepción: ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas, hasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los Miembros en ejercicio del derecho de legítima defensa serán comunicadas inmediatamente al Consejo de Seguridad, y no afectarán en manera alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente Carta para ejercer en cualquier momento la acción que estime necesaria con el fin de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.
---
B. El ius in bello añade las condiciones de admisibilidad del ataque concreto:
- inmediatez: respuesta contemporánea al ataque o a la amenaza inminente
- necesidad de respuesta defensiva
- proporcionalidad
- inmediatez
- provisionalidad
- subsidiaridad
Sin cumplir acumulativamente esos requisitos, el uso de la fuerza, aunque invoque el artículo 51, carece de cobertura jurídica plena. En el caso de Irán, se puede deducir lo siguiente:
1. Inmediatez: Irán ha sostenido durante décadas un programa nuclear, ha financiado milicias y ha lanzado ataques con drones y misiles contra Israel en 2024. Si el bombardeo fue respuesta a una de esas acciones concretas y recientes, el requisito de inmediatez tiene base argumental.
2. Necesidad de respuesta defensiva o de rechazo:
a) El fundamento jurídico principal
Los ataques con misiles y drones iraníes contra Israel en 2024 son ataques armados documentados. Sobre ese fundamento, la cadena de mando que los ordenó es objetivo militar potencialmente legítimo bajo el artículo 51 de la Carta de la ONU. Matar al Líder Supremo, en cuanto comandante constitucional de esas fuerzas, constituye una acción de rechazo a un ataque concreto y reciente. Este argumento se sostiene jurídicamente por sí solo.
b) El refuerzo moral
Khamenei era simultáneamente agresor externo activo y represor interno sistemático. Esa doble condición no añade cobertura jurídica al argumento anterior, pero lo refuerza moralmente: el objetivo eliminado no era únicamente un nodo militar sino el responsable directo de ambas dimensiones de la agresión.
c) La doctrina complementaria
La eliminación de la cadena de mando del Estado adversario puede encuadrarse adicionalmente en la legítima defensa anticipatoria o en la doctrina de la amenaza inminente extendida, que justifican la acción antes de que el siguiente ataque se materialice. Ambas doctrinas son controvertidas y no están incorporadas expresamente en el texto de la Carta, pero tienen respaldo en la práctica estatal contemporánea.
d) La vía humanitaria y su límite
La represión interna abre una vía jurídica distinta: la responsabilidad de proteger, R2P, adoptada por la ONU en 2005, que autoriza la intervención cuando un Estado masacra sistemáticamente a su propia población. Sin embargo, esta vía tiene un obstáculo estructural insalvable: requiere autorización del Consejo de Seguridad, que Rusia y China bloquearían sistemáticamente. Por tanto, opera como argumento moral adicional, no como fundamento jurídico autónomo en este caso.
VII. La Constitución iraní: el estatuto del Líder Supremo
ResponderEliminar1. La arquitectura constitucional de Irán fusiona deliberadamente el poder religioso y el político en una sola figura. El fundamento doctrinal es el principio del wilayat al-faqih, recogido en los artículos 5, 57, 107, 109 y 110 de la Constitución de 1979, reformada en 1989.
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2. Wilayat al-faqih
a) Es la doctrina que dice que mientras el mesías chiita no regrese (Mahdi), manda el clérigo más sabio (faqih) en nombre de Dios, en este caso, antes Jomeini (1979-89), luego Jamenei (1989-2026). El faqih no gobierna en nombre del pueblo sino en nombre del imam ausente y, por tanto, en nombre de Dios. Su autoridad no es delegada por los ciudadanos: es de origen divino. El principio conocido como wilāyat al-faqīh (tutela o gobierno del jurista) sostiene que, mientras el mesías chiita —el Mahdi— permanezca oculto, la autoridad política y religiosa debe ser ejercida por el jurista islámico más cualificado (faqih).
b) En la tradición del chiismo duodecimano se cree que el duodécimo imán, el Mahdi, entró en ocultación en el siglo IX y regresará al final de los tiempos. Durante esa ausencia, el faqih gobierna como custodio de la ley islámica (sharía) y como representante del imán ausente. En consecuencia, su autoridad no procede del pueblo, sino de la ley divina y de la delegación del imán oculto; es decir, tiene un fundamento religioso y no una delegación directa de los ciudadanos.
c) Esta doctrina fue formulada políticamente por Ruhollah Jomeini y se convirtió en el principio estructural del Estado tras la revolución de 1979 en la República Islámica de Irán. Jomeini ejerció ese poder entre 1979 y 1989, y posteriormente lo asumió Ali Jamenei desde 1989.
d) En la Constitución iraní
La Constitución iraní institucionalizó esta doctrina mediante la figura del “Líder Supremo”, Jomeini (1979-89) y Jamenei (1989-2026) que ocupa la cúspide del sistema político. El Líder Supremo se sitúa por encima del conjunto de las instituciones del Estado: gobierno, presidente y ministros, poder judicial, fuerzas armadas, policía y parlamento.
Aunque el sistema prevé elecciones para cargos políticos —como el presidente de la República y los miembros del parlamento—, dichas elecciones operan dentro de un marco previamente supervisado por instituciones religiosas vinculadas al sistema. De este modo, la estructura política combina procedimientos electorales con una autoridad religiosa superior que delimita el campo de lo políticamente posible: las elecciones son risibles.
En este contexto, la discrepancia política no se percibe únicamente como oposición a un gobierno, sino también —según la lógica interna del sistema— como una impugnación del orden religioso que fundamenta la autoridad del faqih: el precio es la represión pura y dura.
e) Un sistema teocrático-republicano híbrido
La Constitución iraní articula, en realidad, dos principios distintos que conviven en tensión:
- Soberanía divina, característica del modelo político derivado del wilāyat al-faqīh.
- Legitimidad popular, expresada mediante elecciones para determinadas instituciones del Estado.
Por esta razón, muchos analistas describen el sistema iraní como una estructura híbrida teocrático-republicana, en la que coexisten elementos de representación política con una instancia religiosa superior que posee la autoridad última.
El faqih político es una doctrina iraní, y es la única escuela musulmana que tiene un mandato de expansión internacional...
EliminarExportación constitucional
Está en el texto de la Constitución iraní de 1979. El preámbulo declara explícitamente que el ejército y los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica —los Pasdaran— tienen como misión no solo defender las fronteras de Irán sino extender la soberanía de la ley de Dios en el mundo. El art. 154 establece que la República Islámica apoya los movimientos de liberación islámicos en todo el mundo como obligación constitucional. Es, por lo tanto, mandato legal constitucional
Como deber de Estado
Cuando Arabia Saudita financia madrasas wahhabíes en el exterior, lo hace como política de Estado discrecional que puede modificarse, como de hecho está haciendo Mohamed bin Salmán. Cuando los Hermanos Musulmanes operan en Europa, lo hacen como red transnacional sin respaldo estatal formalizado.
Pero en el caso iraní, abstenerse de expandir el modelo sería incumplir la Constitución. Es un deber jurídico que obliga a política.
Usa presupuesto público
El Fondo de Exportación de la Revolución, los Pasdaran y la Fuerza Quds tienen partidas presupuestarias específicas. Investigaciones del Departamento del Tesoro estadounidense, del Parlamento Europeo y de gobiernos de la región han cuantificado transferencias a Hezbollah, estimadas en entre 700 millones y 1.000 millones de dólares anuales en años de mayor financiación, a milicias iraquíes, a los hutíes en Yemen y a otras estructuras.
Es gasto público estatal destinado constitucionalmente a la expansión del modelo.
El fin justifica todos todos todos los medios
Aquí la doctrina tiene también un fundamento teológico explícito. En la lógica del Wilayat al-faqih, dado que el faqih gobierna en nombre de Dios y en representación del imán oculto, sus decisiones tienen una legitimidad religiosa que trasciende la ética convencional de las relaciones internacionales.
El engaño, la guerra por delegación, el uso de poblaciones civiles como escudo o instrumento, los atentados en terceros países, lo nuclear, todo puede justificarse si el fin es la extensión del orden religioso y constitucional, una estructura doctrinal coherente internamente donde la ética ordinaria queda subordinada a la misión sagrada.
Esto lo distingue incluso del realismo más descarnado de otros Estados autoritarios que actúan con brutalidad pero sin pretensión de mandato divino.
Un Estado que cree actuar por orden de Dios "que justifica a todos los medios para obtener el fin", no tiene el mismo sistema de frenos internos que uno que simplemente persigue intereses nacionales.
f) Diferencias con la democracia liberal
ResponderEliminarEl modelo del wilāyat al-faqīh se aparta de los principios estructurales de la democracia liberal en tres aspectos fundamentales:
1º) Origen de la soberanía
En la democracia liberal la soberanía reside en el pueblo; en el sistema del wilāyat al-faqīh se fundamenta en la soberanía divina y en su interpretación por el jurista religioso.
2º) Distribución del poder
Las democracias liberales se basan en la división y limitación del poder para proteger los derechos individuales; en el modelo iraní la autoridad última se concentra en la figura del Líder Supremo.
3º) Revocabilidad de la autoridad.
En los sistemas democráticos el poder político es revocable mediante elecciones periódicas; en el wilāyat al-faqīh la autoridad del faqih no depende directamente del voto popular ni puede ser revocada por él.
Conclusión
El wilāyat al-faqīh constituye una teoría política de raíz teológica que organiza el poder en torno a la autoridad del jurista islámico como representante del imán oculto. En la República Islámica de Irán, esta doctrina dio lugar a un sistema institucional singular que combina procedimientos electorales con una estructura de autoridad religiosa superior, configurando un modelo político distinto tanto de las teocracias clásicas como de las democracias liberales contemporáneas.
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3. Constitución iraní
a) el artículo 107 establece que la Asamblea de Expertos elige al Rahbar (Jomeini o Jameini). El artículo 109 fija sus condiciones: ser un faqih piadoso y justo, consciente de las exigencias del tiempo, valiente, con capacidad administrativa y visión de futuro.
b) El artículo 110 es el núcleo competencial del cargo. De acuerdo con el artículo 110 de la Constitución, el Líder Supremo tiene la responsabilidad y autoridad de determinar las políticas generales del país y es la máxima autoridad del mismo.
c) Según el artículo 57, el jurista tiene la tutela de las otras tres ramas del Estado. Según el artículo 110, entre sus facultades de control figura el mando supremo de las fuerzas armadas.
d) El líder supremo es la autoridad máxima en términos políticos y religiosos, es el Comandante Supremo de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, orienta la política exterior y decide sobre cuestiones relativas a la guerra y a la paz. Su poder no puede ser puesto en entredicho en nombre del principio del velayat-y-faqih, que instituye la supremacía del poder espiritual.
e) El artículo 60 establece que el presidente cumple las funciones ejecutivas excepto en los asuntos que se encuentran directamente bajo la jurisdicción del Líder Supremo, como lo plantea el artículo 110. Esto significa que el presidente de la República es constitucionalmente subordinado al Líder en todo lo que este decida asumir directamente.
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4. La consecuencia jurídica
a) La conjunción de ambos marcos normativos produce una conclusión precisa. El artículo 110 de la Constitución iraní convierte al Líder Supremo en comandante efectivo de las fuerzas armadas y en decisor final sobre guerra y paz.
b) El artículo 51 de la Carta de la ONU admite el uso de la fuerza contra objetivos militares del Estado agresor bajo condiciones de proporcionalidad e inmediatez.
c) Un jefe de Estado con mando constitucional directo sobre las fuerzas armadas en conflicto activo es, por definición, un nodo de la cadena de mando militar.
d) El líder supremo es el jefe de Estado y la máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica de Irán; entre sus responsabilidades, es el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, designa los líderes de todas las ramas militares y del poder judicial, y tiene la última palabra.
e) Su condición simultánea de autoridad religiosa no altera su estatuto jurídico-militar ni suspende la aplicabilidad del derecho de los conflictos armados. Esto es esencial.
De todos modos los ediles de EEUU han demostrado que rezan para que sus soldados salgan victoriosos, rezan al Cristo de los Evangelios, con la diferencia de que los mahometanos iraníes rezan al Dios del Cielo sin la intercesión del Cristo Salvador del Cristianismo, esta es la diferencia, por lo tanto creo que la victoria de EEUU en la batalla la tienen asegurada ya que es el Cristo quien gobierna esta guerra contra los infieles de la media luna. Algunos se ponen al lado del Islam y dan pena. A bien seguro dentro de poco los fervientes católicos del gobierno americano nos predicarán el Creacionismo de la Tierra Joven, vamos por este camino, y el Papa continuando paseándose por la plaza del Vaticano recibiendo aclamaciones por declarar ser buenos y no enfadar a nadie.
ResponderEliminarBueno, es de alabar la valentía de este artículo del P. Custodio. Instalados como estamos en el dogma de que Israel y Estados Unidos son los buenos, mientras que los palestinos y afines (es decir los árabes o los moros) son los malos, es complicado exponer cualquier opinión que se oponga a este dogma.
EliminarPero hay un hecho absolutamente indiscutible, y es que el "terrorismo islámico" en la mayoría de los casos en que ha entrado en guerra, ha sido por instigación-utilización de occidente, cuando no de fabricación propia y exclusiva de los servicios secretos de Israel y de los Estados Unidos, que le tienen un amor irrefrenable al terrorismo islámico. Y que, en la misma línea, aún está por aclarar si los ataques palestinos que desencadenaron la aniquilación de Gaza y su ocupación por Israel, no fueron cuidadosamente preparados por el mismísimo Israel, con la ayuda inestimable de los Estados Unidos, que van a montar ahí su lujosísima Riviera. Y que cuentan con los riquísimos yacimientos petrolíferos de Gaza.
Aparte de eso, no hay más que ver el resultado final de la serie de guerras en que se han enfrentado Israel-Estados Unidos con los palestinos y demás vecinos islámicos. El resultado invariable es que Israel no ha parado de ganar más y más territorio para conseguir "El Gran Israel". ¡Menuda casualidad! Eso será porque Dios ha decidido castigar a los árabes por ser los malos de la película, o porque todavía tiene por cumplir la promesa que les hizo a los judíos por boca de Moisés.
Amigos, aquí hay algo que no cuadra. Resulta que son los buenos los que cometen las mayores atrocidades. ¡Por qué no, si son los buenos y tienen todo el derecho! A los buenos les toca ganar, y a los malos perder. Punto final.
¿Y quién decide quiénes son los buenos, y quiénes los malos? ¡Pues quién va a ser! ¡¡¡Dios!!!
Leon XIV esta en modo "want and see". Trump está desatado, todo tiene un tufo a tapar lo de Epstein y su profunda vinculación a la Sinagoga de Satanás y sus modernos miembros. Al final, Garrell no vamos a estar con los mahometanos porque para eso ya esta un tío llamado Pedro, de profesion gestionar para la secta un país llamado España. Pedro también esta desatado y planta cara a Trump, echao para lante él, aquello de Franco en Hendaya desplantando al Fuhrer fue una nimiez. No vamos a estar con Irán pq España venció en Lepanto y salvó a Europa. Eso sí, tenga en cuenta que Khamenei se ha inmolado con la hija, yerno, nietos..a ver qur patán de estos modernistas hace algo así, tan podridos de dinero y de mentiras como están
ResponderEliminarSr. Silveri, su óptica es parecida a la de Mn. Custodio. Se puede decir lo que se quiera, pero luego afirmar lo contrario. ¿Cuál es la base de su fe?
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con el valiente padre Custodio Ballester, que va contra viento y marea.
ResponderEliminarRespecto a la salvaguarda del peligrpo nuclear, muchos países que hoy poseen armas nucleares argumentan que otros no deberían tenerlas para evitar la proliferación y mantener la seguridad global. Sin embargo, esta postura plantea una gran contradicción: ¿cómo pueden justificar su propio derecho a mantener arsenales nucleares mientras niegan ese mismo derecho a otros?
ResponderEliminar¿Doble vara de medir? Si las armas nucleares representan un riesgo tan grave para la humanidad, la lógica más coherente sería avanzar hacia su eliminación total, no simplemente limitar quién puede poseerlas.
La muerte de Jamenei es ignominiosa, ruin y traidora. El líder religioso iraní se encontraba reunido con la cúpula del régimen, con tranquilidad, sabiendo que ambos países estaban en negociaciones. El abyecto Trump acabó con la vida del ayatola de una forma super deshonrosa.
ResponderEliminarY una vez más, EE.UU. combatiendo en guerras fuera de su territorio.
Lo que es una vergüenza es iniciar una guerra con fines espurios como ha hecho Trump.
ResponderEliminarEl petróleo y su ego es lo que le mueve. Poco le importa el sufrimiento de los iraníes bajo el régimen de los ayatolás: si en verdad le preocupase, tendría trabajo en liberar a no sé cuántos pueblos que viven bajo dictaduras inicuas.
A propósito del artículo de hoy del padre Ballester sobre la confusión en la Iglesia, sigo preguntándome, ¿Quién es este genio de la naturaleza, Josep Casellas?
ResponderEliminarEscribe en una publicación de gran irradiación, el CPL, Missa
Dominical. En la del mes de febrero de este 2026, como introducción a la Cuaresma, el tal Casellas escribe un articulito o lo que sea, titulado "Quaresma i Ramadà: tret de sortida". Y sin más habla de la cuaresma al mismo nivel del Ramadán, en un ejercicio irresponsable y confuso, para edificación nuestra -no de ellos- y cita, pero llevando el agua a su molino. textos del Vaticano II. Lo más espectacular es lo que saca de su propia cosecha. Miren: “En aquest temps eclesial marcat per la implementació de la sinodalitat, ampliem la mirada i adonem-nos que fem camí amb la humanitat sencera", especialmente con los musulmanes, que son los que se citan. ¿Pero este señor sabe que es la sinodalidad?, ¿cómo mezcla churras con merinas?
Es lo mismo que hace en la primera parte de su ridículo articulito. Creo que el pobre Casellas debe estar fatigado de la cabeza por el ayuno que, seguro que no hace, no hace el de su cuaresma sino del "sinodalmente" con el Ramadán. ¡Pobre señor, pobre CPL! Si Casellas es sacerdote, ¿dónde se ha formado? Su gran formación teológica me hace pensar en aquello, de que si son galgos, que si son podencos. No sé si
los sacerdotes deben estar suscritos a Missa Dominical
La "iglesia sinodal" no es la Iflesia Católica. Es un cuento chino más grande de que Trump lucha por la.libertad de Irán, de eso nada, es una Guerra de Religión y se lucha para que los sionistas puedan construir su Tercer Templo. Nada de pamplinas sinodales
EliminarTenemos políticos muy instruídos en todas las ciencias, con licenciaturas y doctorados de las más prestigiosas universidades; sin embargo, carecen de una total cultura de historia, religión e incluso de geografía (confunden Guinea Ecuatorial, con Guinea ex francesa y con Guinea Bissau), lo he visto y oído por esas mentes sabelotodo. Lo que es dramático es que no conocen el Islam lo que ellos persiguen y creen, porque si leyeran el Korán se verían reflejados en lo que pretenden de ellos.
ResponderEliminarJamenei fue eliminado por su causa de su liderazgo político, no de su liderazgo religioso. Si los líderes religiosos quieren preservarse de la violencia política, deben sustrarse de la acción política.
ResponderEliminarNo he oído ninguna condena de parte del Vaticano, condenado el asesinato de uno de los mayores representantes de los creyentes Chiitas.
ResponderEliminarMuy mal por ellos.
P.Custodio , se le ha ido a usted un poco "la pinza" en defender a un canalla que ha sido el causante de miles de perseguidos y asesinados durante décadas ....muchos de ellos hace varias semanas,sin ir más lejos. Entiendo que ante la persecución y ensañamiento de una fiscalía politizada por el gobierno, usted sienta cierto "síndrome de Estocolmo" hacia los extremistas del islam, pero no podía haber escogido "peor" ejemplo.
ResponderEliminarEl padre Ballester es un valiente, contra viento y marea, contra abominaciones como el aborto o la islamización de una Europa llena de borregos laicistas. Estos son tiempos recios y USA-EU-Israel van de la mano en esta campaña del "Gran Israel"
EliminarFelicito y agradezco muy efusivamente al padre Ballester por este artículo en el que nos da una gran lección de lo que es el sentido de la justicia verdaderamente cristiano.
ResponderEliminarDesgraciadamente muchos son engañados por falsos profetas que, blasfemando y poniendo el nombre de Dios en vano, intentan hacer pasar por cristianas las peores iniquidades: ahí están el “cristiano” Trump y el “católico” Vance, entre muchos otros. Como es más facil y cómodo dejarse arrastrar por una ideología (da igual que sea de derechas o de izquierdas) que por la Verdad de Cristo, tan ardua de seguir, muchos dejan que el veneno que destilan estos sujetos se les meta en las venas, les nuble la razón y les pudra el corazón.
A los sofistas que afirman que Jamenei fue asesinado por ser un dirigente político, les recuerdo que también el Santo Padre es un jefe de estado, igual que el obispo de Urgel. Saquen ustedes conclusiones...
El falso profeta era Jomeini que utiliza la religion para asesinar hombres , mujeres y niños . Un lider religioso no se desica a asesinar a la Gente que pide libertad
EliminarSe atreve algun cristiano ir a Iran y proclamar El Evangelio?
Pena de muerte .
En El Vaticani se fabrican armas o Bombas atomicas para eliminar la Tierra de Jesus?
En fin Creo que El P. Custodio hoy no ha estado acertado
Jesus nunca utilizó la violencia sino la Palabra y Jomeini se ha valido de su ooaicion para reprimie su pueblo I ansiar destruir El Pueblo de Israel.
Otro excelente, bien fundamentado y contra corriente artículo del padre Custodio.
ResponderEliminarSuscribo todo lo que dice al 100%.
Espero que ninguno de los que muestran su desacuerdo con este artículo hayan caído en la herejía sionista, herejía en cuyo nombre se ha hecho sufrir a gran cantidad de hermanos cristianos nuestros, católicos o no, pertenecientes a comunidades que, frecuentemente, se remotan al tiempo de los Apóstoles.
Se debe denunciar el sionismo cristiano como la grave herejía que es, especialmente por su capacidad de hacer daño en todo el mundo, al posibilitar que la máxima potencia militar mundial haya descendido a ser básicamente la espada de una ideología supremacista que odia a Cristo, que se hace pasar por una antigua religión que perdió su razón de ser en el año 70 y que volvería a crucificar al Mesías.
El gran Satán y el pequeño Satán haciendo travesuras de las suyas..
ResponderEliminarÉsto acabará mal