La última renuncia: cuando la Iglesia entrega las llaves de sus casas… y de su futuro

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La noticia ha pasado casi desapercibida, envuelta en el merengoso celofán de la “solidaridad” y el “compromiso social”, palabras mágicas que hoy sirven para justificar cualquier cosa, incluso lo que hace apenas dos décadas habría provocado un terremoto en las diócesis catalanas. 
Según ha publicado eldiario.es, la Iglesia catalana y el Govern de la Generalitat han pactado destinar inmuebles eclesiásticos a vivienda social. Una operación presentada como un gesto magnánimo, casi heroico, de una Iglesia que quiere “estar donde está la gente”, entregando gratuitamente el uso de sus inmuebles para vivienda social (problema que la presión inmigratoria convierte en perentorio), cosa que gestionará el catoliquísimo abortista Salvador Illa. Como la construcción de viviendas sociales siempre ha sido un camelo socialista, el Govern ha encontrado a los tontos útiles que le solucionarán la difícil papeleta. Simplificando: como la Iglesia catalana se está quedando sin curas y sin esperanza de que tengan relevo los que se van muriendo, la Conferencia Episcopal Tarraconense ha decidido poner las viviendas de los curas a disposición del Gobierno de la Generalidad. A esto hemos de añadir el nuevo invento de la agrupación de parroquias en nuevas unidades pastorales, con lo que se liberan aún muchas más viviendas de sacerdotes.
 

El cura realquilado: la nueva figura del clero catalán
La imagen es tan triste como elocuente: sacerdotes viviendo como realquilados en un cuartucho de alguna macroparroquia, sin llegar a formar comunidad, compartiendo cocina y baño con los demás, sin un espacio propio, sin independencia, sin la mínima dignidad que durante siglos se consideró necesaria para ejercer el ministerio.
No es una exageración. Es la consecuencia lógica de ceder —o “poner a disposición”, como dicen los comunicados episcopales— las viviendas parroquiales. Si no hay casa, no hay cura residente. Y si no hay cura residente, la parroquia deja de ser parroquia para convertirse en un centro de culto atendido a salto de mata, hoy por un sacerdote, mañana por otro distinto, agotados de dar tumbos arriba y abajo, para incrementar al máximo su productividad sacramental, al objeto de mantener la entelequia de que todavía queda algo. ¿De verdad alguien cree que así se evangeliza?

Los obispos, benefactores sociales… con bienes ajenos
Lo más llamativo es la actitud de los obispos. Parecen convencidos de que, entregando patrimonio eclesiástico, lograrán congraciarse con unos políticos que los desprecian abiertamente. Como si cediendo las casas rectorales, a cambio, les perdonasen la existencia. Como si quisieran demostrar que ellos también saben ser “útiles” en la agenda social del momento.
Sin embargo, la realidad es más cruda: los obispos ceden bienes que no son suyos, sino de las parroquias, acumulados durante generaciones por la fe y el esfuerzo de los fieles. Y lo hacen sin un plan pastoral, sin una visión de futuro, resignados a un cierre inapelable, sin preguntarse qué quedará de la Iglesia cuando ya no haya sacerdotes viviendo entre su gente.
 
 
Una Iglesia que parece haber tirado la toalla
Este pacto es, en el fondo, la confesión más clara de que los obispos dan la batalla por perdida. No creen que vaya a haber más vocaciones al sacerdocio. Por eso mismo han renunciado a buscarlas, pues han perdido la fe y la esperanza. La Conferencia Episcopal Tarraconense no cree que las parroquias puedan revivir. No creen sus obispos que el sacerdote deba estar en medio de su comunidad. Y, sobre todo, no creen que la Iglesia tenga algo propio que ofrecer. Por eso buscan desesperadamente un papel, aunque sea secundario, en el teatro político. Aunque sea a costa de diluirse en la nada, los obispos quieren ser vistos como colaboradores sociales, gestores de pisos, como una simpática ONG de proximidad. 
 
Y mientras tanto, incapaces de afrontar lo esencial
Lo más paradójico es que esta generosidad con los bienes materiales contrasta con la absoluta parálisis para afrontar los problemas internos más graves. Los mismos obispos que entregan sin pestañear casas rectorales a Salvador Illa, esos mismos obispos son incapaces de actuar con firmeza ante los abusos cometidos por algunos sacerdotes. Incapaces de asumir responsabilidades. Incapaces de ejercer autoridad moral: pues, como perros mudos, callan ante la repugnante perversidad del mismo gobierno y de la sociedad.
Parece que nuestros prelados esperan que, regalando patrimonio, la sociedad les perdone su ineptitud en este ámbito. Pero la realidad es que ni los políticos ni la opinión pública se lo agradecerán ni se lo perdonarán nunca. Y mientras tanto, la Iglesia pierde bienes, pierde presencia y, sobre todo, pierde credibilidad; ya que, renunciando a predicar el Evangelio, se han convertido en aquella sal que, perdido el sabor, será arrojada al suelo para que la pisotee la gente.


Cuando se entrega la casa, se entrega la misión
La cesión de las viviendas parroquiales no es un gesto aislado. Es un síntoma. El síntoma de una Iglesia que ya no cree en sí misma, que renuncia a su misión pastoral para convertirse en un actor social secundario. Una Iglesia que prefiere quedar bien con el poder antes que cuidar de sus comunidades, que sacrifica el futuro del clero y de la Iglesia que les ha sido confiada a cambio de un aplauso efímero.
Cuando una diócesis entrega la casa parroquial, entrega también la posibilidad de que haya un párroco. Y cuando entrega eso, entrega la vida de la parroquia. Y cuando entrega la vida de la parroquia, entrega la fe de su pueblo.
Quizás algún día se den cuenta de lo que han perdido. Pero para entonces, ya no quedará nadie para recordárselo. La comunidad parroquial habrá desaparecido y nuestros prelados tendrán otro inmueble disponible para uso social, porque esto es sólo el principio. Parroquias sin cura, curas sin casa y obispos sin rumbo. La gran renuncia episcopal será el epitafio de su sepultura.
Juan Prats Ferrer

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31 comentarios

  1. Pocas veces se ha dicho algo tan claro como en este artículo para enmarcar y para restregar en el morro de Sus Ilustrisimas

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    1. Sí, y esperemos que ejerciten la sinodalidad, por ejemplo, informando al pueblo de Dios del protocolo realizado:

      ...

      Este PROTOCOLO establece los criterios de transparencia, comunicación y participación sinodal cuando la Iglesia cede viviendas de su propiedad a una administración pública para alojar a personas necesitadas.

      Su finalidad es garantizar que el Pueblo de Dios disponga de información clara, veraz y accesible sobre el uso de bienes eclesiales, favoreciendo la corresponsabilidad y la confianza comunitaria.

      1. Principio de sinodalidad

      Toda actuación que afecte a bienes de la Iglesia debe realizarse conforme al principio de sinodalidad:

      – Información pública suficiente y comprensible.
      – Acceso real a los datos esenciales.
      – Posibilidad de diálogo, consulta y deliberación comunitaria.
      – Rendición de cuentas ante la comunidad eclesial.

      2. Publicidad de la información

      La comunidad de fieles debe conocer, de forma clara y ordenada, los elementos fundamentales de la cesión. La información se comunicará mediante anuncio público en los canales ordinarios de la diócesis, parroquia o institución titular del bien.

      3. Información mínima a publicar

      A. Identificación del inmueble

      – Dirección completa, municipio y código postal.
      – Referencia catastral.
      – Datos registrales.
      – Cédula de habitabilidad y certificados técnicos relevantes.

      B. Naturaleza de la cesión

      – Tipo de acuerdo (civil o administrativo).
      – Duración de la cesión.
      – Finalidad social del uso.
      – Condiciones económicas: renta, gastos, exenciones o contraprestaciones.
      – Responsabilidades asumidas por cada parte.
      – Existencia de seguros de responsabilidad civil.

      C. Documentación jurídica y administrativa

      – Contrato firmado entre Iglesia y administración.
      – Informes jurídicos de compatibilidad civil y canónica.
      – Autorizaciones internas de la Iglesia.
      – Licencias, permisos o informes municipales o autonómicos.
      – Comunicaciones oficiales relevantes.

      D. Información económica y técnica

      – Costes de mantenimiento, obras o adecuaciones.
      – Subvenciones o ayudas públicas asociadas.
      – Estado de conservación y habitabilidad.
      – Inversiones realizadas o previstas.

      E. Información pastoral y comunitaria

      – Justificación pastoral de la cesión.
      – Criterios generales de selección de beneficiarios (sin datos personales).
      – Mecanismos de seguimiento y evaluación del proyecto.

      4. Acceso y participación

      La comunidad de fieles podrá solicitar aclaraciones razonables sobre la información publicada.

      Las autoridades eclesiales promoverán espacios de escucha y diálogo para garantizar una participación sinodal viva y real.

      5. Protección de datos

      La transparencia no incluye datos personales de beneficiarios ni información protegida por ley.

      Se publicará únicamente lo necesario para garantizar la claridad y la RENDICIÓN DE CUENTAS.

      6. Actualización

      La información se actualizará al Pueblo de Dios cuando se modifiquen las condiciones de la cesión o se produzcan cambios relevantes en el uso del inmueble.

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  2. Los enemigos de la Iglesia se frotan las manos, con tanto obispo inepto. ¿Que hemos hecho para sufrir tanta desgracia? La sal se ha vuelto sosa, ya no sirve para nada.

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    1. Probablemente estemos en época similar a la de Arrio, alli las propiedades estaban en manos de malos obispos entregados en cuerpo y alma al mundo pero acaso no gritó Atanasio, excomulgado cuatro veces, lo de "¡Ellos tendrán los templos, nosotros la Fe!". Pues eso

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    2. ¿El qué ?

      ¡Rezar poco y creer menos!

      Si hubiera un puñado de fieles cristianos con temor de Dios y una creencia sin fisuras, ningún obispo se atrevería a levantar los ojos del suelo.

      Aunque solo sea porque el verdadero discipulado de Cristo pondría en evidencia a los malos pastores y escribiría en la pared, delante de todos, MENE, MENE, TEKEL, UPHARSIN.

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  3. Lo importante es la sinodalidad, que dijeron que ésta era la nueva Iglesia. Si me lo creo, la sinodalidad implica la transparencia y transferencia de información para el Pueblo de Dios.

    Así, que den los registros de propiedad de los edificios, y los acuerdos o protocolos firmados. Así de fácil.

    Luego, la sinodalidad debería de implicar que se preguntara a los fieles si aceptan o no lo que hacen los obispos, y que tuviera un valor definitorio.

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  4. No veo claro que se entregue el patrimonio gratis en todo caso se entregaría a un precio reducido y la Iglesia ganaría dinero. También las iglesias que se cierran en cuatro días se podrán alquilar a los evangélicos o a los musulmanes, faltaría más y dinerito al bolsillo que te pego. Si el Catolicismo pierde empuje que se lo hagan mirar por un especialista del terreno mundial en cuanto a los "negocios" y la "publicidad".

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    1. Sr. Garrell, el Catolicismo no existe. Somos cada uno de los católicos los que probablemente hayamos perdido empuje.
      Que cada uno empiece por evaluarse a si mismo, incluído D. Silveri.

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    2. Nada de acuerdo con Garrell.

      Perece ser que para usted solo le importa el dinero.

      Lo creía yo más Católico de verdad.

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    3. Cualquier institución, sociedad, club, ¡familia! necesita dinero para funcionar.

      Y no una vez, sino todos los días, de todos los meses durante todos los años. Y cuanto más grande y compleja sea esa institución, más cuidado debe tener con el dinero; dinero que además le ha sido dado por otras personas para unos fines muy determinados.

      Sí; hay que pagar la luz, el agua..., las personas tienen que comer y contribuir a su seguridad social y a su pensión párala vejez...

      ¡Qué injusta es la vida! ¿no?

      Es cierto que ciertos marginales (los históricos teatinos, alcantarinos...) eligieron vivir en la pobreza y alimentarse sólo de limosnas...Pero son excepciones que confirman la regla.

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  5. Planellas entrega casas para esconder su mala gestión, sus privilegios a familiares, sus faltas de respeto a la diócesis y los feligreses, sus malas artes y su querer publicar que es alguien con corazón cuando lo que no tiene es ni alma.

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  6. ¿Es este monseñor Planellas el mismo que nos lo desean para la diócesis de Barcelona? A vender la Sagrada Familia no se atreverá pero, quizá, planta una Estelada en el balcón del Palau

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    1. I tant!!! Barcelona tornarà a ser referent de Fe i de Pastoral per jornades d'evangelització, de sinodalitat, ....
      Planellas, amb tots els compis del SPD (que algú d'ells es diu que viu amb Planellas), algun familiar que tornarà a aparèixer, com un ave fènix, el gran comunicador...
      Tota una colla de grans persones, treballadors i eficients, que tornaran a fer gran Barcelona com a referent d'espiritualitat.

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  7. De la ignorancia oceánica de Omella no cabe dudar. Por esa escandalosa falta de preparación, que intenta paliar con una dudosa franqueza y cercanía de chascarrillo y "acudit", tenemos sus estruendosas salidas de tono con la Balmesiana, por ejemplo, o su relación de copain con Illa, el "filósofo" metido a ministro de sanidad culpable, hasta qué extremo, de la muerte de más de cien mil personas por su impulso a la manifestación multitudinaria el día anterior al confinamiento (propagación geométrica del virus), privación de medios a los médicos (sin epis), un triaje canalla (que dejaba fuera a los mayores de setenta años) y una falta absoluta de medios (mascarillas y epis), cuando él decía que había para dar y vender. Omella recibe en mangas de camisa a este siniestro personaje. Qué bien lo tienen retratado en The Objective.
    A Omella no le anda en la zaga Planellas. De infame sectarismo separatista que le llevó a despachar con cajas destempladas a un mujer que se quejó de que la espadaña de la iglesia se prostituyera con una bandera de división, y cuyo conocimiento de la doctrina iusnaturalista de la moral es preocupantemente deficiente.
    Cerca de Jafre, pueblo del templo de la discordia, había una "rectoría" sumamente apetecible como tantas de la diócesis gerundense. Los del PSUC (comunistas) y ERC (independentistas de raíz masónica) se lanzaron a su caza. Uno de los que cobró mejor botín fue Francesc Vicens, que militó en ambos partidos anticristianos. Me contó durante cierto viaje en autobús (él no tenía carné de conducir, creo recordar) la facilidad con que pudo hacerse con la bicoca.
    Por eso los partidos catalanes, de Junts a la extrema izquierda que manda en Gerona capital y numerosos pueblos, no tienen ya recato a la hora de pedir que los templos sean católicos los domingos y musulmanes los viernes. Eso lo saben todos los obispos, incluido el cistercienciense Vilà, aunque no creo que lo conozca el dominico Gómez, que sigue en la higuera trayendo a ponderada colación a escritores de escaso nivel y excesivo desparpajo anti católico.

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    1. Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.

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  8. Ha tiempo que la Iglesia oficial optó por no confrontar abiertamente al gobierno, evitar pronunciamientos en temas polémicos, priorizar la estabilidad sobre la crítica profética.
    Históricamente, la Iglesia nacional mantuvo relaciones estrechas con regímenes autoritarios, rehuyendo posturas críticas.
    En definitiva, se trata de congraciarse con los políticos que detentan el poder, con los protestantes, los musulmanes, los ateos, los ricos y, si es posible, no contrariar a los pocos feligreses que acuden a los oficios religiosos.
    Día que pasa, año que se empuja. Así hasta llegar al cielo o al averno.

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  9. Veremos en que se concreta en cada caso, mucha imagen y poco contenido en el acuerdo. ¿Nos hace falta buscar la palmadita en la espalda de uno u otro gobierno que solo duraran lo que vayan a durar? ¿No estamos nosotros más allá de las contingencias políticas? ¿Queremos ser prisioneros de los políticos? Tenemos propiedades, sin duda muchas no son lugares de culto o de actividad parroquial, pues bien, nosotros gestionamos su uso y si es el caso como viviendas. Mucha sonrisita, muchos mimos y hay quien solo busca engatusar a sus hermanos y salir en la prensa como salvador de la pàtria (ui que es cosa de país).

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    1. Lamentablemente el dinero da independencia.
      Por eso ceder esas propiedades es un suicidio.

      El anticatolicismo no ha desaparecido; simplemente es menos sangriento, porque el martirio provoca reacciones en contra, pero el objetivo sigue siendo el mismo con las malas excusas de siempre.

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  10. En el caso de la diócesis de Lleida, apareció publicado hace un par de días el siguiente artículo en el periódico local Segre, donde no hace mención a ninguna casa parroquial; creo que el pseudónimo J. Prats Ferrer ha querido llevar el caso al límite para adelantar acontecimientos:

    https://www.segre.com/es/sociedad/260218/ofrecen-una-casa-de-colonias-en-el-pirineu-leridano-como-vivienda-social_1115505.html

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  11. No soy un „progre“ de izquierda ni muchísimo menos, pero la verdad es que el odio hacia cualquier acto de caridad “material” y la total falta de compasión por los pobres que demuestran muchos que dicen ser cristianos me parecen vergonzosos y muy pecaminosos. Al autor de este artículo y a otros que piensan como él les recomendaría la lectura de Padres de la Iglesia como San Juan Crisóstomo o San Basilio de Cesarea, por no hablar de la doctrina social de San Juan Pablo II. Por favor, dejen de confundir, de calumniar y de escandalizar. Me da mucha pena que en Germinans aparezcan artículos como éste.

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    1. Mantener un Mena: 4000 €/ mes. Pension de miles de abuelos: 500 €/mes.
      ¿Por que la Iglesia no puede gestionar directamente el alquiler de sus inmuebles y los tiene que ceder al poder político anti catolico? Algunos confunden ser bueno con ser estupido.
      ¿Esta es la caridad que nos quiere vender?

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    2. Cultrarius, ciertamente no hay que «...confundir, de calumniar y de escandalizar», pero tampoco pasar por alto lo dicho por San Juan Crisóstomo (boca de oro): “El camino al infierno está pavimentado con huesos de sacerdotes y monjes, y las calaveras de obispos son los postes de luz que iluminan el camino”. Ergo, estar muy vigilantes.
      MT

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  12. Hace tres días a mi parroquia ha llamó un señor para preguntar por lo de la cesión de inmuebles a la Generalidad, porque en su testamento dispone que el día que fallezca dos de sus pisos pasen a la parroquia, pero que ante la noticia quiere más información, porque si se confirma, cambiará su testamento. Se le ha remitido al obispado. Da que pensar. Yo haría lo mismo.

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  13. Entre Illa, independizando Cataluña poco a poco, y Planellas haciéndole el caldo gordo... va a dar asco vivir aquí dentro de poco tiempo.

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    1. Don Joan Planelles no solamente le hace el caldo gordo a Illa, él es el caldo gordo, él es el mal de todos los males, él es la piedra (estelada) en el camino.
      Lo que a diario hace, dice y grita no tiene parangón en diócesis alguna española. Sí, han leído bien: grita. Me han contado curiales de la Imperial Tárraco que no solamente está disperso e ido social y emocionalmente, sino que pierde los nervios con suma facilidad, especialmente si le llevan la contraria a él, a su protegida y bastante torpe secretaria general convicta o a su caballero dorado de la comunicación, que ejerce de vice-arzobispo sin escrúpulos.
      Recemos juntos para que al otro amigo de Illa, don Juanjo, no le salga bien el propósito de perpetuarse en Planelles.

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  14. Con la cantidad de católicos practicantes necesitados, se va a dar acogida a ateos, anticatólicos y de otras religiones !!! Pero que se puede esperar de un obispo que el católico de habla castellana le molesta.

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  15. La verdad es que no es fácil gestionar el patrimonio de la iglesia. Lo primero de todo hay que tener un buen gestor que tenga la capacidad de ver con claridad lo que hay que hacer. El Planellas ese es un académico que de gestor no tiene nada. El en sus clases ya adormecía a los alumnos y seminaristas, sobretodo a los de Gerona que fueron a quejarse de su forma de llevar el seminario. Le faltó poco para decir SI QUIERO cuando lo propusieron para obispo... bueno obispillo,. Y cuando llegó a Tarragona se encontró el rábano, mejor dicho la rabanada que no supo torear por no tener mano izquierda, ser impulsivo, arrogante y poco sociable que no es capaz de acudir a una cena de hermandad y envia a sus "vicariets generals" que para tener, tiene dos. Uno que canta y el otro que levanta y también adormece con sus sermones.
    Miren bien lo que les voy a decir: la gestión del patrimonio de la iglesia, tanto la de Lleida como la de Tarragona o las otras pasa por tener un equipo que sepa donde tiene la mano izquierda y cuales son las prioridades, que sepan trabajar como auténticos profesionales de la gestion inmobiliaria. Que la Iglesia no es una inmobiliaria, seguro, pero ha de rentabilizar sus activos para no entrar en bancarota con el bajón de practicantes y de limosnas al cestillo. Gestionar cuesta dinero y esto lo saben manejar los que han estudiado para ello. Poner a un cura a gestionar el patrimonio cuando solo ha leido cristologia, mariologia, patrologia y todas las logías possibles, es de una absoluta memez. En ninguna diócesis se han planteado nunca tener una oficina de administración. Todo se resuelve poniendo una persona a gestionar los alquileres y a reclamar los impagos. Cuando algo se viene gordo, hay que ir corriendo al "abogado de la casa" para que lo solucione seguido de la factura correspondiente por la gestión, vayan sumando.
    ¿Por qué no forman a los sacerdotes en algo más que no sea la Teologia? ¿Acaso no encontrarian a quien le gustaria, además de la pastoral ordinaria, ocuparse de estos menesteres? No, han de poner a uno, si no funciona, a otro, y si no funciona, los traemos de otros obispados porque nos los dejan... lease Castelló, Barcelona o Lleida (vean, vean y comparen los que van andando por estos lares de la provincia eclesiástica Tarraconense, bueno, no andan, van con unos cochazos de CEO que "esgarrifa").
    Y ahora, como bien dice un anónimo, el SPD, que no es el Servicio de Policia del Distrito, sino el Seminari del Poble de Déu, vuelve a aparecer y vamos a ver qué tareas les encomiendan.
    Recuerden bien lo que dice otro "escribidor": ese señor que si lo ha entendido bien sus dos pisos iran a ser gestionados por los políticos, va a cambiar el testamento. Yo me lo estoy pensando y de ahora en adelante los donativos a Caritas los pasaré a Cruz Roja, no vaya a ser que dentro de poco Caritas pase a estar getionada por la "Gene" que de más gordas se han visto caer.
    Pues eso... el reemplazo en Barcelona no va a venir de Valencia, va a venir de Tarragona y si no al tiempo Si no es así, ya pondré un ciri a Santa Eulalia.
    Feliz Cuaresma y vayamos a confesarnos para encarar la Pascua expectantes de los nuevos nombramientos.
    Salut i peles!!!

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    1. La Cruz Roja ya la infiltró Felipe González con amigos suyos, creando varios escándalos, entre ellos uno por la mal venta de su sede nacional (un palacio en la mejor zona de Madrid donado a la Cruz Roja por una marquesa).

      Sí, la mayor parte de su presupuesto se va en mantener personal administrativo y directivo (enchufados)

      No hay que olvidar tampoco que la Cruz Roja la fundó un masón suizo para competir con la ayuda sanitaria confesional; y parece que han vuelto a la idea (la alternativa "laica" a Caritas) para quitar a la Iglesia influencia social a través de la "solidaridad".

      Parece que incluso últimamente la socialista Caixa le está confiando la gestión de su obra social (a cambio de $$$).

      Por lo tanto, mire antes a quién dejará esas propiedades, porque puede que vayan a un fin contrario y enemigo al suyo.

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  16. A mí también me parece muy mal que las casas vacías de los obispados las ocupen gente que las necesitan. ¿Cómo se les ocurre? El ejemplo perfecto de anti-testimonio evangélico.

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  17. SE DARÁ MÁS DE UN CASO EN QUE EL CASO DE QUE LA "VIVIENDA SOCIAL" QUE SERÁ UNA CASA PARROQUIAL SEA OTORGADA A UNA FAMILIA DE EXTREMISTAS QUE PONDRÁN SU RELIGIÓN O SU ACREENCIA POR ENCIMA DE TODO, Y TIRARÁN LOS OBJETOS RELIGIOSOS QUE ENCUENTREN, CRUCIFIJOS, IMÁGENES DE LA VIRGEN, ETC.

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  18. Tienen que entender ustedes que la X de la Iglesia va a desaparecer sí o sí; el "cuando" no se sabe.

    Por tanto es de prudencia elemental el dedicar los inmuebles que no se usen para fines de culto a producir las rentas que puedan mantener ese culto. Lo contrario es simplemente un suicidio. Tanto más porque el gobierno -el que sea- ya no es católico, sino más o menos anticatólico.

    Y si aun así se quiere que esas propiedades tengan "uso social", siempre puede cederlos en usufructo a Caritas Diocesana o a congregaciones religiosas cuyo carisma sea la caridad.

    Dicho esto, hay que recordar que el problema de la vivienda en Cataluña (y en España en general ) es un problema artificial creado por los políticos porque no quieren liberar suelo para construir (por lo visto los ayuntamientos se financian con la especulación) y porque importan y mantienen con nuestros impuestos y ayudas sociales millones de extranjeros, muchos de ellos musulmanes.
    Se trata de que nunca baje el precio de la vivienda y de que los políticos puedan comprar el voto con ofertas de ayudas sociales para poder sobrevivir ("justicia social ").

    Es decir, que por muchas propiedades que se cedan para "vivienda social", siempre faltará vivienda social.

    Peor aun, al ceder esas propiedades a los políticos, las personas que de verdad necesitan vivienda social ya no la podrán tener nunca.

    Por otra parte, si las políticas económicas no funcionan, hay que VOTAR DEMOCRÁTICAMENTE otras que sí. Entre estas políticas que no funcionan es la inflación galopante creada por los préstamos que da el BCE para que Pedro Sánchez obedezca órdenes (préstamos que hay que devolver) (por eso, cada vez que vas al super, compras menos con más dinero)

    Franco no sólo paró el genocidio católico catalán: También devolvió a la Iglesia (y reconstruyó) el patrimonio robado por los "progresistas" de la época.

    Ya vemos que para nada; o peor aún, para poder machacar a los fieles en el siglo XXI; la excusa es lo de menos.

    Tal vez lo mejor es que la Iglesia actual desaparezca por sus muchos pecados, errores y colaboraciones y así dejará el campo libre a misioneros que quieran, por amor de Dios y salvación de las almas, convertir paganos, musulmanes y protestantes.

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