La cadena Trece TV emite un programa titulado Eméritos, en la que se entrevista a obispos jubilados. Las entrevistas no pueden ser más amables: no en vano la cadena es propiedad del episcopado y el entrevistador, Isidro Catela, fue en su día director de la Oficina de Información de la propia CEE. Nunca hay una pregunta incómoda, ni tan siquiera una repregunta aclaratoria. El programa se emite los sábados y este último fin de semana se difundió la entrevista a Mons. Joan Enric Vives, emérito de Urgel.
En este caso, el encuentro retrató perfectamente al personaje. Pese a sus orígenes menestrales, Vives no es alguien en que destaque la humildad y en el diálogo se mostró tan pagado de sí mismo como ha sido habitual a lo largo de su trayectoria. Tan satisfecho, además, de su cargo principesco en Andorra, que habló más de su experiencia como jefe de estado que de su episcopado en Urgel, diócesis que trató casi como un apéndice de la distinción andorrana.
De tanto prodigarse durante el programa sobre su experiencia como copríncipe, surgieron, en mi opinión, los aspectos más relevantes de sus declaraciones. Un Vives como figura rencorosa ensimismada en su rol andorrano y desfasado respecto a la realidad actual.
Isidro Catela
De esos dos aspectos destacables, el primero sería su referencia a los blogs que le han tratado de forma “despiadada”. Esa fue la definición que ofreció, en primer lugar, sin que Catela le preguntara sobre ello. Más tarde, también sin ser interrogado, volvió a aludir a los blogs que le han criticado por hallarse demasiado imbuido del cargo de jefe de estado andorrano.
A él -dijo el humilde- que ni tan siquiera fue a estudiar a Roma, teniéndose que contentar con unas simples licenciaturas en Teología y Filosofía en Barcelona, aunque con ese escaso bagaje académico fue vicedecano de la facultad y rector del seminario. A él, que salió del barrio de Pueblo Nuevo (entonces el Manchester catalán, hoy ya un barrio turístico más) y fue sacerdote gracias a Mn. Joan Soler Soler. Del que se calló, muy sagazmente, que fue arrestado en el año 1975, por haber albergado en un piso parroquial al etarra Wilson.
Vives no concretó a qué blogs se refería, aunque, al hablar en plural, es fácil suponer que tenía en mente a este humilde portal, que, junto con el andorrano La Valira, ha sido muy críticos con las ínfulas principescas del hoy arzobispo-obispo emérito. ¡Por suerte, no existe el copríncipe emérito! Tan críticos, por cierto, como lo fue el papa Francisco que obligó a Vives a acudir a las grandes celebraciones vaticanas como un obispo más y no como jefe de estado.
El otro punto -quizá el más grave- de la entrevista es el relativo a la despenalización del aborto en el Principado. Vives afirmó que se había logrado un acuerdo por el cual el Gobierno andorrano despenalizaría el aborto practicado por médicos y ciudadanas andorranas fuera del territorio, a cambio de mantener la tipificación penal dentro de la jurisdicción. Mayor hipocresía imposible. Aunque sabiendo que el pasteleo provenía de Parolin, podía suceder como con el acuerdo con China. Por cierto, también apuntó que puede promulgarse una ley con la firma de un solo copríncipe, circunstancia de la que jamás había hablado mientras estuvo vigente en el cargo. Puerta que podría abrir a la despenalización del aborto en un país con un obispo jefe de estado.
Sin embargo, Vives tuvo mala suerte. O quizá ya sea un emérito despistado, porque el mismo día en que se emitió el programa La Vanguardia publicaba la noticia de que León XIV había decretado su oposición a la reforma legal, que iba a ser aprobada por el Gobierno andorrano en este primer trimestre de 2026, que pretendía despenalizar en Andorra los abortos practicados fuera del país y permitir a las andorranas acudir a abortar a clínicas de otros países, sin sufrir incriminación.
Rencor y despiste en el obispo jubilado. Ese obispo jubilado que ha decidido quedarse a vivir en la Seo, a pesar de que sus amigos (Soler, Roca, Aymerich, Mora) residen en el geriátrico sacerdotal de Barcelona. Donde sería uno más. Porque puede que en Urgel no sea uno más, pero no se entera de nada, como ha quedado demostrado en el tema del infanticidio.
Víctor Torre de Silva y López de Letona
Que no se entere de nada, habrá que anotarlo en el haber de su sucesor, Mons. Serrano Pentinat, que vuela solo, sin necesitar para nada a su predecesor, como se demostró en la primera designación andorrana, al nombrar magistrado del Tribunal Constitucional, en nombre de la Mitra, a un jurista procedente de Madrid, con el rancio abolengo que confiere llamarse Víctor Torre de Silva y López de Letona. Y como se nota en las instrucciones vaticanas que recibe respecto al aborto, de las que no llega noticia alguna al emérito.
Por cierto, de la promesa de Vives de dedicarse a enseñar catalán a los presos en Andorra nunca más se supo.
Oriol Trillas




Considero que los obispos eméritos, si tienen salud, podrían ofrecerse para la misión ad gentes: están en su mejor momento pastoral, con sabiduría, experiencia, libertad de espíritu, tiempo disponible...
ResponderEliminarCuánto bien pueden hacer
Podrian ir a Afganistan, a Àfrica central o venirse todos a Catalunya que no deja de ser tierra de misión
EliminarTambién, después de sus largos pontificados, podrían montar una consultoría para curas jóvenes y no tan jóvenes, con un único servicio: cómo actuar con tu obispo y no morir en el intento. Eso implicaría un grado de conversión, claro.
EliminarAlgun dia saldrá a la luz todo lo que esconde, y no en su coche al salir de Andorra.
ResponderEliminarEsperemos que cuando se jubile Omella, Vives no venga a vivir y dar la lata por Barcelona.
ResponderEliminarOndia, si en Barcelona acogemos a todo el mundo, con o sin papeles, de todas los rincones del mundo...¿por qué no íbamos a acoger a monseñor Vives..para charlar con Sistach y, próximamente, con Omella?
EliminarCon el mayor de los respetos, pero Mons. Vives últimamente da pena. Está bastante solo. Y tiene demasiado tiempo libre que intenta ocupar de la mejor manera que sabe, aunque no siempre con mucho acierto: demasiado pasteleo y brillo busca quien debiera estar más ausente y retirado. Y callado. Sobretodo, callado. ¡Lo que darían muchos por un rectoría de alta montaña rodeada de nieve, buena chimenea y vida de ermitaño! El salseo y las moquetas finas los debiera ya dejar para siempre: no hay nada más ridículo que declaraciones de quien ya no es nadie, y postureo del que ya no es nada. Sólo somos alguien cuando de rodillas ante el que es más que un príncipe, porque es Rey de Reyes y Soberano Universal, recordamos que polvo somos, y en polvo nos convertiremos. Cuando uno se jubila, por edad, ya debiera ir recordando esto... porque se va acercando la hora eterna del polvo perenne.
ResponderEliminarAsqueroso al tratar el tema del aborto. Vomitivo, satánico.
ResponderEliminarRezamos poco.El contagio parece imparable
EliminarVemos un peculiar tipo de personalidad, según se ve del texto:
ResponderEliminar1. Vanidad y narcisismo, egolatría: Se presenta como alguien extremadamente pagado de sí mismo, que se centra más en su estatus como copríncipe de Andorra que en su labor pastoral, tratando su diócesis de Urgel como "un apéndice" de la distinción andorrana. Altas dosis de egolatría, una adoración a sí mismo, cosa que los demás no vemos. En Andorra y Urgell, nada raro sería que cada noche hubiera ido a su despacho y dicho:
"Speculum magicum, dic mihi: quis est omnium humillimus et ideo supremus?
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2. Resentimiento: parece un carácter rencoroso y con la libreta anotando ofensas, escrito y subrayado, en color rojo y en mayúsculas, evidenciado en que menciona repetidamente y sin ser preguntado las críticas de blogs que lo han tratado "despiadadamente". Guarda rencor contra quienes cuestionaron sus "ínfulas principescas", un carácter reconcomido sólo contra quienes le recriminaron sus actitudes, y muy pendiente de su fama, imagen, honor, prestigio y reputación públicos (de él, claro, sólo de él)
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3. Vanidad del origen humilde: Aunque proviene de un barrio obrero y de familia de tenderos, usa este origen más como elemento de autoelevación ("a él que salió de Pueblo Nuevo...") que como muestra de genuina humildad. Vanidad, orgullo, soberbia, buscando la aristocracia del pauperismo, ostentación de la humildad, hombre hecho a sí mismo, elitismo inverso... "miren lo lejos que he llegado desde tan abajo, soy más meritorio que los demás". Es una forma sofisticada de vanidad: "soy humilde, y por eso soy superior". La humildad ha de ser genuina.
...
4. Desfase con la realidad: Durante la entrevista en Trece TV, Vives habló con satisfacción sobre el tema del aborto en Andorra. Según él, se había logrado un "acuerdo" por el cual:
a) El Gobierno andorrano despenalizaría el aborto practicado por médicos y ciudadanas andorranas fuera del territorio
b) A cambio, se mantendría la tipificación penal dentro de Andorra
Vives presentó esto como un logro, un arreglo inteligente (aunque es una "hipocresía" de manual).
El problemilla:
El mismo día que se emitió el programa, La Vanguardia publicó que ya Roma había decretado su oposición a la reforma legal que el Gobierno andorrano iba a aprobar en el primer trimestre de 2026.
Evidencia su desfase: Vives habló como si ese "acuerdo" fuera vigente y estuviera funcionando, cuando la realidad es que:
- Ya no está en el cargo
- Su sucesor y Roma se opone a la reforma
- No está al tanto de las decisiones actuales
- Está desconectado de lo que realmente ocurre en Andorra y en Roma
- Desconoce la doctrina de la Iglesia sobre el aborto
- Es un maquinador Maquiavelo de pacotilla
Vives vive en su burbuja de emérito, recordando "sus glorias" como copríncipe, pero totalmente ajeno a la realidad presente. De ahí, jeje, el sarcasmo de "no se entera de nada".
...
5. Hipocresía farisaica y maquiavelismo con narcisismo: Se señala su doble moral al defender un acuerdo hipócrita sobre el aborto (despenalización fuera del territorio pero penalización dentro).
Este punto es sin duda alguna, LO MÁS GRAVE de la arriesgada personalidad de Vives, pues revela narcisismo y maquiavelismo, y además se suma la carencia de empatía por los niños abortados: parece que le importa un bledo tanto la doctrina eclesial a la que dice servir y amar, como a los niños asesinados, niños que no podrán participar en la sociedad y en la fiesta de la vida como seres humanos y puedan formar su familia (jamás tendrán descendencia), cosa que este sistema actual antidivino e inhumano permite (20.000 abortos al año en Cataluña), todo gracias a un sistema político formado por políticos corruptos y corruptores y a una parte del pueblo que coparticipa en la cultura de la muerte.
6. Apego al poder y al estatus: Su decisión de quedarse en La Seu en lugar de ir al geriátrico sacerdotal de Barcelona es otra muestra de orgullo, como la necesidad de seguir siendo "alguien" y no "uno más" del montón, eclipsado por Sistach.
A Girona el bisbe Jaume va retornar al seu poble natal per auxiliar el rector i el bisbe Carles feia el mateix desde la casa sacerdotal de Banyoles. Sempre lluny de protagonismes.
ResponderEliminarEl Cardenal Carles enfermó y se fue a morir a su amada Tortosa.
EliminarUn hombre Santo y Mártir de aguantar a toda la cochambre eclesial de Barna.
Déjenlo descansar en paz.
No era Girona, era Solsona, y fue sí a Granollers de "vicario".
EliminarHubo un momento de la entrevista que parecía que justificaba el aborto si este se hacía fuera de Andorra.
ResponderEliminarTodos estos obispos metidos a cambalancheros son mala hebra pero Vives es un aficionado frente a las "trastadas" del joven Cobo con el Valle y la liturgia
EliminarQue hagan teologia de los Nephilim ahora que les sobra tiempo, ya hace falta hablar del Diablo y sus secuaces, estamos en el tercer milenio y todos los hogares estan abarrotados de libros de ciencias ocultas, de pornografia, de novelas eróticas, de extraterrestres y de Astrología. El predicar de sólo ser buenos y no pensar ni molestar se ha acabado.
ResponderEliminarDios le oiga...que la predica suavecita sólo ha hecho florecer masones/gnósticos como setas
EliminarSr. Garrell, los nefilims estàn ahora en la casa dels canonges ,en la moncloa, y si me apura, hay alguna en la zarzuela.
EliminarAl loro.
El problema no és la jubilació, sinó què se’n fa. Hi ha bisbes que, quan arriba l’hora, entenen la missió ad gentes en sentit ampli: tornar al territori, donar un cop de mà, passar desapercebuts i fer Església de quilòmetre zero. I després hi ha altres vocacions més cortesanes, més de palau que de camí, més de saló que de parròquia.
ResponderEliminarA Catalunya, de fet, hi ha més missioners jubilats venent llibres a Montferri i freqüentant bastions convergents que no pas princeses de Barcelona a la Seu. Però ja se sap: no tothom entén l’ad gentes com anar a les perifèries; alguns l’entenen com quedar-se al centre… i a poder ser amb moqueta.
Visca Catalunya,
i una salutació al Marcel de Rocamora.
Yo no me sorprendo del personaje Vives, que se puede esperar de un carrerista eclesiástico, que aprovecho la debilidad de Ricard Maria Carles.
ResponderEliminarPensó que volvería Barcelona y sería Cardenal como Casañas.
Con el Card. Narcis Jubany nunca hubiera sido obispo, este lo tenía bien calado como un trepa, que utiliza a los compañeros para escalar puestos.
Con la Cruz pectoral escondida y cara de dinamitero, no faltan más palabras.
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