Que las ciencias adelantan una barbaridad es un axioma tan antiguo que ya lo cantaban en La Verbena de la Paloma. Si Don Hilarión quedaba absorto por los avances de finales del XIX, hoy quedaría sencillamente pasmado con el desarrollo de la Inteligencia Artificial. La gran invención del siglo XXI no solo promete resolverlo todo, sino que incluso se permite hacer hablar a los muertos. Y a uno de los que acaba de dar voz es al arquitecto Antoni Gaudí.
El fenómeno de ultratumba ha sucedido en una obra de teatro, llamada Trencadís: de la natura a la llum. Una representación sin otra pretensión que "recaudar fondos para los patinadores de la Federación y, al mismo tiempo, conmemorar el centenario de Gaudí", presentada en el Pabellón Olímpico de Reus
Pero a la par que la inteligencia artificial avanza, lo hace también la estupidez natural, que, a diferencia de la artificial, no necesita algoritmos para desarrollarse y progresa tan vertiginosamente como su antónima. Resulta que a Gaudí le hacen hablar en castellano. Tanto da que se trate de la Federación ¡española! de Patinaje y su finalidad sea recaudar fondos para los patinadores españoles. Por esa nimiedad -que de haberse escuchado en inglés nadie habría reparado- se ha lanzado en tromba un nacionalismo en horas bajas, siempre necesitado de causas perdidas y agravios reciclables: desde el prófugo Puigdemont a aquella chica católica del Puta España. Y como es habitual en ellos han tergiversado al personaje hasta el extremo de sostener un hecho incierto: que Gaudí fue encarcelado por hablar en catalán.
Esa falsedad se viene repitiendo desde hace años, con la perseverancia de la mitología, y siempre acaba siendo refutada por la tozuda verdad de los hechos: Gaudí no fue arrestado por hablar en catalán, sino por ir a misa. Pero ellos, erre que erre.
Quizá habrá que dejar hablar al Gaudí verdadero, ahora que la tecnología ya ha demostrado su facultad ventrílocua sin dificultad. El auténtico Gaudí explicó ante los medios, el motivo de su detención el 11 de septiembre de 1924:
«No hay autoridad porque el que la representa empieza él mismo por no respetarla. Es lo que dije a los guardias que me detuvieron. Yo iba a Misa a San Justo. La puerta estaba abierta, la policía me lo privó. Entonces les dije que no había ningún derecho a lo que hacían. […] La autoridad que ejercían entraban en colisión con otra autoridad, la eclesiástica, que era la que debía regir en aquel lugar. Fue entonces cuando me detuvieron y me llevaron a la delegación.»
Y en otra crónica se recoge que dijo a sus compañeros de celda:
“Miren, señores, me han detenido en el momento en que trataba de ir a misa. Mis armas son estas: el Santo Cristo, los rosarios y el libro. Permítanme que haga mis oraciones y después estaré con ustedes”.
Detenido por ir a misa. Simple y llanamente. Que era una misa por el 11 de septiembre, cierto. Que esa misa había sido convocada por la Lliga Espiritual de Montserrat en sufragio de los caídos de 1714 en Barcelona, cierto también. Que esa celebración, mantenida desde 1899, fue prohibida en ese primer año de la dictadura de Primo de Rivera, igual de cierto. Que la fuerza pública barraba el paso de los transeúntes al templo impidiendo la celebración del oficio, tan cierto como que Gaudí y un tal señor Valls se encararon a ellos e intentaron acceder a la basílica.
Pero ahí se acaba la rebeldía del arquitecto, a quien pesaba más su condición de católico de misa diaria que el nacionalismo que ahora nos pretenden vender. Un catalanista tan moderado que ni siquiera consideró conveniente afilarse al partido de Cambó, a pesar de las insistencias de este para que se sumase a sus filas.
Gaudí era personaje de carácter difícil y testarudo, pero no era tan cerril como ahora nos lo presentan, al destacar que se negaba a hablar en español, quizá porque la caricatura resulta más útil que el personaje real. ¿En qué idioma creen que se comunicaba con sus mecenas: el primer y el segundo Marqués de Comillas? ¿En cuál hablaba en sus viajes por Andalucía, donde descubrió la arquitectura mudéjar? ¿Y en Astorga? Cierto que el obispo que le encargó el Palacio Episcopal, Juan Bautista Grau Vallespinós, era paisano de Reus y hablarían en catalán, pero luego la Casa Botines de León ya no pertenecía a la diócesis maragata.
Tan irreal es esa obstinación en hablar exclusivamente en catalán como un arresto motivado únicamente por el uso de su lengua. Gaudí no fue víctima de la persecución lingüística que hoy se le atribuye, sino de una prohibición concreta en un contexto concreto. Confundir la historia con el relato es práctica habitual de la leyenda nacionalista, pero no la convierte en verdad.
Oriol Trillas



A Gaudí, dicen, lo empujó un masón al carril del tranvía 🚃🚊.
ResponderEliminarAl 🦜.
¿Podría desarrollar mas lo del masón? No dudo que al genial Gaudi, casi un ermitaño, que planeó poner una estatua gigante de la Virgen en la Pedrera le tuvieran ganas la secta de maquinadores. Ayer como hoy las Logias mueven sus tentáculos pero..la Sagrada Familia desde ayer ya tiene otro brazo más de la gran Cruz
EliminarGaudí era personaje de carácter difícil y testarudo, pero no era tan cerril como ahora nos lo presentan, al destacar que se negaba a hablar en español, quizá porque la caricatura resulta más útil que el personaje real. ¿En qué idioma creen que se comunicaba con sus mecenas: el primer y el segundo Marqués de Comillas? ¿En cuál hablaba en sus viajes por Andalucía, donde descubrió la arquitectura mudéjar? ¿Y en Astorga? Cierto que el obispo que le encargó el Palacio Episcopal, Juan Bautista Grau Vallespinós, era paisano de Reus y hablarían en catalán, pero luego la Casa Botines de León ya no pertenecía a la diócesis maragata.
ResponderEliminarTan irreal es esa obstinación en hablar exclusivamente en catalán como un arresto motivado únicamente por el uso de su lengua. Gaudí no fue víctima de la persecución lingüística que hoy se le atribuye, sino de una prohibición concreta en un contexto concreto. Confundir la historia con el relato es práctica habitual de la leyenda nacionalista, pero no la convierte en verdad.
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Cierto, y muy bien dicho, por desgracia, aún hay que depurar a los progresistas y nacionalistas de su Altar de Odio y Mentira en que basan sus idearios gracias a los "viejos tiempos del Agit-Prop" de la URSS de 1917, que los contaminaron a todos.
Ya es hora de la tontería de embustes y fraudes históricos. Mi madre tenía conocidos que a su vez tuvieron contacto con Gaudí, y era una persona muy católica, con su "gran idea" hecha piedra, sujeto a los vaivenes de su generación. Hoy nos quieren engañar con un Gaudí con carnet de Pujol, fan de Maragall, seguidor de Puigdemont y votante del procés: ximpleries, bestieses, animalades, burrades, rucades, beneiteries, favades, bejenades i carallada de romansos... eso de inventar rondalles era entendible en 1833, pero en el 2026, con la altotecnología de la IA, eso es ya absurdo. Gaudí y el obispo Irurita (martirizado 1936) ya deberían de ser santos.
Cuando estudié la historia económica de Cataluña (1898-1926, muerte de Gaudí), Cataluña tuvo dos grandes auges tras el Desastre del 98: el impacto paradójico de la repatriación de capitales y el boom de la neutralidad en la Primera Guerra Mundial (1914-18). Ambos procesos fortalecieron a la burguesía industrial catalana, que canalizó su riqueza hacia la modernización productiva, el urbanismo y el catalanismo político (Lliga Regionalista, 1901), consolidando Cataluña como la región más dinámica y avanzada de España. Pero recordar que la creación de la clase media como estabilizador y el estado del bienestar (vivienda, sanidad y enseñanza) tuvo lugar con el desarrollismo franquista (1959-1973; coincidiendo con los 25 gloriosos en Europa, 1950-75) que coincidió con el alcalde Porcioles y sus planes parciales (cemento a dojo), la tercera gran etapa de crecimiento catalán, esta vez más estabilizado por el estado del bienestar.
1. Auge por repatriación de capitales tras el Desastre del 98 (1898-1910 aprox.)
ResponderEliminarBase de la modernización industrial y urbanística con catalanismo burgués. El golpe al comercio colonial (Barcelona controlaba gran parte —estimaciones históricas indican alrededor del 30-50%— del intercambio con Cuba: textiles, harina y productos manufacturados, un familiar mío el cacao) fue compensado por la repatriación masiva de fortunas acumuladas por los "indianos" catalanes (comerciantes y hacendados enriquecidos con azúcar, tabaco y comercio en Cuba/Puerto Rico; ajá, sí, había un gran eje económico Cataluña-Cuba-Sur EEUU (Confederación y Unión) sobre todo textil: del cotton de Misisipi, Luisiana, Alabama, Georgia y Carolina del Sur a las colonias textiles y fabriles de Barcelona, Vallès y Maresme, Llobregat y Ter. Algo olvidado, como algunas familias negreras.
Cuantía: para España en total, cerca de 2.000 millones de pesetas oro entre 1898-1906 (hoy serían comparándolo a 0,3 billones euros); Cataluña captó la porción mayoritaria por su peso histórico en Cuba y Antillas.
Inversiones: expansión industrial (textil y metalurgia), banca y finanzas, y modernismo arquitectónico (Eixample de Barcelona, torres indianas en Sitges, Vilanova i la Geltrú...).
Efectos: ausencia de crisis grave (inflación baja, inversión creciente), aceleración de la modernización. La pérdida de Cuba fue sólo psicológico, e impulsó el catalanismo burgués orientándose a la fórmula de la monarquía dual Austro-Húngara (Castilla-Aragón): desilusión con los partidos del turnismo liberal-conservador desgastado de un Madrid atrasado, lo que dio nacimiento de la Lliga Regionalista (1901), defensora de proteccionismo, concierto económico y autonomía.
La burguesía industrial, fortalecida por estos capitales repatriados, asumió un papel protagónico en la transformación económica y política.
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2. Auge espectacular por neutralidad en la Primera Guerra Mundial (1914-1918/1919)
El segundo auge de la neutralidad da riqueza concentrada en la burguesía, pero la inflación causa revueltas obreras. España neutral se convirtió en proveedor de ambos bandos (textiles, municiones, suro, productos agrícolas...), generando un superávit comercial histórico (superávits de cientos de millones de pesetas en 1916-1917). Lluvia de millones.
Impacto en Cataluña: Como "fábrica de España", vivió el boom más intenso: ganancias extraordinarias, creación masiva de empresas, multiplicación de reservas bancaria, los "años dorados" (extremadamente dorados) para la burguesía industrial: bailes, alcohol, prostitución y drogas: decadencia moral social. Un período muy peliculero y novelero pero extrañamente "olvidado" (qué pillines, viajes a París), y habría que contar mucho, pero...
Sombras sociales: Inflación alta, carestía de vida y especulación: graves desigualdades, conflictos obreros (vaga de La Canadenca, 1919) y auge de la CNT.
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3. Postguerra y transición (1919-1926)
Caída abrupta de exportaciones (alrededor del -39% entre 1919-1923), cierre de miles de empresas y crisis social con el pistolerismo, una miniguerra civil entre empresariado y sindicalismo violento, que precipitó la dictadura de Primo de Rivera (1923). Hasta 1926, la muerte de Gaudí: recuperación parcial con obras públicas.
Estos impulsos, liderados por una burguesía enriquecida y consciente de su fuerza, financiaron el modernismo (Gaudí incluido) y posicionaron Cataluña como motor económico de España, en un periodo de luces (crecimiento) y sombras (desigualdad).
Por no decir la explotación del nombre Gaudí en la famosa pasarela de moda, (ahora parece que ha menguado) . Donde abundaban los trapitos indecentes aprovechándose del apellido Gaudí del santo de misa y comunión frecuente. Que por cierto sus familiares seguro que cobraban por derechos de usufructo del nombre Gaudí, y de publicidad en cuanto a los trapitos de las cuerpazos 10.
ResponderEliminarEn esto tiene toda la razón... meter a San Gaudí en la pasarela de las vanidades y trapuchos de cuatro volados, desde luego convenía más bien al nombre de Dalí, pero a lo mejor, viendo la ignorancia general, se pensaban que Gaudí-Dalí era o una película de la Nouvelle Vague o dos modistillos de moda...
EliminarHombre, Don Silverio, en la pasarela Gaudí hizo estragos el ahora malhadado Julio Iglesias.
EliminarTenía muy buen ojo por adivinar las tallas de lencería fina, jeje!
El nacionalismo periférico siempre está a pillar lo que sea, es un cuento chino perpetuo..o millor dir un conta-contes català, un auca dels calerons i el victimisme.
ResponderEliminarY esto lo hacen todos los nacionalismos, el periférico y el centralista.
EliminarPero ¿cómo puede ser tan ignorante y, por tanto, sectario ese Oriol Trillas? Quien pretende contextualizar es él que no sabe de qué va eso. Lo del día 11 de Setembre de 1924 -era la Diada, no solo un hecho religioso sino también cultural y político ¡hombre!- es solo una muestra de la catalanidad de Gaudí, sin política. Gaudí sabía perfectamente qué era la Renaixença y como evangelizar Cataluña y no Marte. Quieren presentar a Gaudí como un indiferente al hecho cultural, que pasaba también por el catalanismo de talla cultural, es ser un perfecto ignorante, como casi siempre lo es Trías. El problema no son los tradicionalistas, incluso los integristas -que en definitiva prueban ser fieles a lo que Roma les había enseñado- sino este tipo de católicos sin teología, castellanizados e ignorantes como son los neoconservadores.
ResponderEliminar8.45 ¡No se sulfure que el azufre es cosa del diablo! Primero, Gaudi era católico y, católico quiere decir universal. Segundo, la dicotomia esa de castellanos versus catalanes, pura dialéctica hegeliana. Este rincón de mundo en que vivimos se llama España por muy terruñeros que se pongan
EliminarSaliendo un poco del tema es interesante el artículo de Sanz Montes que define el problema de los abusos eclesiales como "un arma de distracción masiva". https://infovaticana.com/2026/01/13/el-arzobispo-de-oviedo-denuncia-la-instrumentalizacion-politica-de-los-abusos-de-menores/
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ResponderEliminarSr. Trillas, no hi ha més cera que la que crema. No manipuli la realitat a la seva conveniència. Permeti'm remetre'l a la revista Serra d'Or, 335 (1987) on es relata la detenció. També se'n dona clarícia a Nació Digital (11-09-2024):
===Gaudí va intentar entrar a missa i li van demanar on anava. Va respondre en català les preguntes en castellà de la policia, fet que va tensar l'ambient. En un moment donat, un agent va demanar-li el nom i la professió.
— ¿Cómo se Ilama Vd.?
— Antoni Gaudí.
— ¿Qué edad tiene Vd.?
— 71 anys.
— ¿Qué profesión?
— Arquitecte.
— Pues su profesión le obliga a Vd. a hablar en castellano…
Malgrat aquest intercanvi, Gaudí va mantenir la seva llengua, i amb el pretext de no fer cas a l'autoritat va ser detingut juntament amb un amic seu. Ja a comissaria, van comentar-li que havia de canviar al castellà i com que no va fer-ho van posar-li una multa que fins que no pagués no podia sortir d'allà. Després d'enviar una carta, va rebre els diners per ell i el seu amic i va poder sortir. ===
Més clar que l'aigua.
L'amic que va pagar els calers per sortir no sería ni l'Eusebio Güell ni l'Antonio López oi? !Quines c*llonades tenim a casa nosotra, que hagués dit en Pla.
EliminarCitas de fuentes muy buenas ULTRASEPARATISTAS o se mas falsas que un DURO DE SEIS PESETAS
Eliminarhttps://www.elnacional.cat/es/cultura/nueva-investigacion-obligara-reescribir-biografia-antoni-gaudi_1536484_102.html
ResponderEliminarMi abuelo en su juventud trabajo para GAUDI, era carretero y hablaba con él a diario en la Sagrada Familia, nunca pudieron hablar en catalán pues mi abuelo nunca lo hablo. Lo que si recuerda en que le hablaba en LATIN, citas del Nuevo Testamento ya que siempre evangelizaba.
Eliminarhttps://elmon.cat/opinio/reus-escarni-gaudi-1110582/
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