Este pasado sábado se celebró una reunión conjunta inédita entre el Consejo Presbiteral y el Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, para aprobar una reestructuración territorial, creada a imagen y semejanza de Barcelona, la idea es crear unas nuevas Unidades Pastorales, definidas como "grupos de parroquias vecinas que, dentro del mismo arciprestazgo y de manera sinodal, coordinen sus celebraciones y actividades pastorales en vista de un mejoramiento de la vida cristiana de sus feligreses y de su acción evangelizadora (comunión, participación y misión) dadas las circunstancias actuales". El lenguaje es prácticamente calcado al que se ha utilizado en la archidiócesis barcelonesa para "vender" los parabienes de esas nuevas estructuras.
A diferencia de Barcelona, no se han tocado ni los arciprestazgos ni las vicarías episcopales territoriales, ya que es una diócesis mucho más pequeña y con solo dos vicarías y pocos arciprestazgos, es casi imposible una reducción en esas estructuras mayores. Por tanto, siguen de momento los mismos arciprestes y vicarios episcopales con las mismas responsabilidades territoriales, lo que sí que se ha creado es una Vicaria Episcopal no territorial denominada "de dinamización pastoral", al frente de la cual, como era de esperar, se ha puesto a una mujer: María José Rodríguez, que formó parte del llamado "Comité Óscar Romero", lugar de encuentro en los años 80 de lo más "progre" e izquierdoso de la Iglesia.
Es de esperar que el proceso de creación de estas unidades pastorales sea más "sinodal" que en Barcelona, ya que hace muy poco que ha llegado su nuevo obispo (2024) Xabier Gómez que además es muy joven (55 años) y tiene muchísimo tiempo por delante para llevar adelante este proceso, todo lo contrario que en nuestra diócesis, donde las prisas y la improvisación han marcado esta reestructuración que ha entrado en vigor con un arzobispo Omella con 79 años y a muy poco de su relevo episcopal.
Ciertamente, no es una buena noticia para una diócesis ya muy deteriorada pastoralmente como la de Sant Feliu, probablemente la que tiene un clero más progresista, y unos resultados más que previsibles, de falta de vocaciones, de juventud y de futuro. La llegada del dominico Xabier Gómez como obispo, ya auguraba lo que iba a venir, la confirmación de que iba a continuar esa pastoral que lleva al fracaso y a la disminución progresiva de efectivos eclesiales.
Porque esa política eclesial tan francisquista, copiada de las órdenes religiosas, en claro declive, también llamada "repliegue territorial" cerrando a mansalva, casas y conventos, y unificando provincias, se traduce en las diócesis con estas nuevas estructuras llamadas Unidades Pastorales, en las que un sacerdote o equipo sacerdotal, cubren unas cuantas o muchas parroquias de forma que se hace realidad aquello de que unos presbíteros desquiciados intentan llegar a todas las parroquias, pero realmente no llegan a ninguna.
En Barcelona ya se ha visto los peligros de este sistema, en que el sacerdote pierde su comunidad, para convertirse en un simple gestor de sacramentos, ahora aquí y después allí, con prisas y sin poder atender y compenetrarse con su feligresía. En algunos casos el proyecto es escandaloso, un equipo de tres o más sacerdotes atienden tres parroquias con este sistema, cuando lo más lógico es que cada uno rigiera una sola parroquia con los beneficios pastorales que ello conllevaría, tanto para la comunidad como personales, para el mismo sacerdote.
Es verdad que la realidad en la diócesis de Sant Feliu es muy preocupante, con muchas zonas rurales y con tan poco clero, además anciano y con casi nulo relevo, algo hay que hacer, pero está claro que esta fórmula, tiene muchas lagunas y se tendría que buscar algún otro modelo a seguir, quizá mirando en otras diócesis de estructura sociológica similar que han tenido excelentes obispos y pastorales muy distintas que actualmente no se encuentran con estos problemas. Pero ya sabemos que esto no lo van a hacer, nunca van a reconocer sus errores que les han llevado a su fracaso, ahora toca copiar de Barcelona y de las diócesis bergoglianas. Al menos en nuestra diócesis, con un nuevo arzobispo no continuista, las cosas pueden cambiar para bien. En Sant Feliu, tienen a Don Xabier para muchos años.
Francisco Fabra


Sant Feliu sólo se salvaría haciendo un "Obispo Rey de Toulon" y pedir y acoger en masa: San Martín, Emmanuel, IVE, tradismáticos Fraternidad de San Pedro, benedictinos tradicionales, dominicos de Toulouse, etc.
ResponderEliminarA cada uno de ellos una ciudad de referencia.
Importar misioneros bien formados y abrir las puertas a nuevos movimientos.
¿Qué se ha hecho del sacerdote Zanotti de Marsella? Un Seminario de los Santos Apóstoles en Begues iría que niquelado
Poco más se puede hacer. La Guardia Civil tenía un puesto en casi cada pueblo y también ha tenido que replegarse. Y así todos los servicios territoriales. La diferencia es que cada día los sacramentos son menos solicitados. Las estadísticas lo dejan claro.
ResponderEliminar"Al menos en nuestra diócesis, con un nuevo arzobispo no continuista, las cosas pueden cambiar para bien."
ResponderEliminarOjalá fuera así, pero me temo que el sustituto de Omella va ha continuar con esta nueva organización territorial impuesta por Omella.
Cada día siento lástima de tantos sacerdotes buenos que los hay, y ruego por ellos para que no se quemen con estos superiores que les ha tocado aguantar.
Muchos católicos nos preguntamos qué está pasando cuando vemos que en nuestra parroquia ya no hay misa todos los días, cuando el párroco atiende tres pueblos a la vez, o cuando escuchamos que dos parroquias se van a "juntar". Eso es que faltan curas, no hay suficientes seminaristas, y se hace realidad la expresión del Cardenal Carles: "es una diócesis enferma".
ResponderEliminarCuando afirmó que la diócesis de Barcelona es una “diócesis enferma”, no estaba haciendo un exabrupto ni una autocrítica improvisada, sino usando un lenguaje pastoral deliberadamente duro, muy en la línea del estilo eclesial postconciliar y, sobre todo, del papa Francisco.
No hablaba de herejía ni de colapso doctrinal, sino de una enfermedad estructural y pastoral, con varios niveles:
1. Debilitamiento de la fe vivida
Desafección religiosa
Práctica sacramental muy baja, incluso en comparación con otras zonas de España
Transmisión de la fe entre generaciones debilitada
2. Iglesia sociológicamente irrelevante
Pérdida de presencia pública
Desconexión con amplios sectores urbanos y jóvenes
Imagen percibida como lejana, burocrática o ideologizada
3. Fatiga interna
Clero envejecido y escaso
Comunidades cansadas, con poco relevo
Estructuras parroquiales que ya no responden al contexto real de Barcelona
Gobierno arzobispal deficiente
4. Heridas históricas no cerradas
Secuelas del anticlericalismo histórico catalán
Tensiones políticas e identitarias que han contaminado la vida eclesial: nacional-progresismo
Usó "diócesis enferma" pues en el lenguaje cristiano clásico —muy patrístico, por cierto— la Iglesia se concibe como un cuerpo, y el obispo como médico de almas (medicus animarum) para la salvación de las almas (salus animarum).
...
Cómo puede caer una diócesis
Evidentemente, muchísimas diócesis españolas y casi todas las catalanas, se encuentran en una fase de decadencia hacia la extinción. León XIV de momento no hace nada al respecto, pues es un fenómeno también europeo general, sobre todo en la parte occidental, y tiene el desafío de la secesión de la Iglesia alemana en el camino sinodal alemán. A ver cuándo despierta, pues además tiene medio muertas para la sepultura al 90% de las órdenes femeninas y masculinas: diócesis y órdenes zombis...
Una situación de más a menos. El mal se manifiesta en las parroquias rurales, que son las primeras que reciben el impacto de la caída del número de curas, pero luego la crisis llega a la ciudad, y aquí hay ya la primera bandera roja de la decadencia hacia la extinción de la misma diócesis, el corazón de la misma infarta: no es pronto, pero se transita por un paisaje fúnebre y funesto, como una peli de terror, recibiendo saludos amistosos del Conde Drácula y atentas visitas de inmobiliarias...
en la red 12 medidas muy fáciles para levantar una parroquia en poco tiempo.
Eliminar1. LA SITUACIÓN IDEAL: Una parroquia, un párroco
ResponderEliminarEsta es la situación que todos conocemos y que la Iglesia considera óptima: cada parroquia tiene su propio párroco, que vive en el pueblo o barrio, conoce a las familias, está disponible para confesiones, visitas a enfermos, catequesis... Además, cuando la parroquia es grande, cuenta con uno o varios vicarios (sacerdotes que ayudan al párroco).
Misa diaria o varios días por semana
Misa dominical (a veces varias)
Confesiones con horario amplio
Catequesis para niños, jóvenes y adultos
Grupos parroquiales activos
Visitas a enfermos y ancianos
Atención personalizada
El párroco está disponible, conoce a sus feligreses por su nombre, acompaña los momentos importantes de la vida (bautizos, primeras comuniones, bodas, funerales), y la vida parroquial es rica y variada.
"El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía" (Canon 519)
...
2. TRABAJO EN EQUIPO: Varios sacerdotes para varias parroquias
Cuando hay menos sacerdotes pero todavía suficientes, el obispo puede nombrar un equipo de dos o tres sacerdotes para que atiendan juntos varias parroquias cercanas. No es que cada uno tenga "su" parroquia, sino que trabajan todos juntos en todas ellas.
Cada parroquia mantiene su nombre y su identidad
Los sacerdotes se reparten el trabajo
Uno de ellos coordina al equipo
Hay más flexibilidad: si uno está enfermo o de viaje, los otros cubren
Las parroquias siguen siendo independientes en lo administrativo
Tres pueblos vecinos tienen tres sacerdotes que trabajan en equipo. Uno vive en cada pueblo, pero todos celebran misas en los tres, se turnan para confesiones, y organizan juntos actividades como la catequesis de confirmación para los jóvenes de las tres parroquias.
"La cura pastoral de varias parroquias puede encomendarse solidariamente a varios sacerdotes" (Canon 517 §1)
...
3. COLABORACIÓN ENTRE PARROQUIAS: La unidad pastoral
Varias parroquias cercanas se agrupan para compartir recursos y actividades, aunque cada una mantiene su autonomía. Es como una "familia de parroquias" que colaboran estrechamente.
Se coordinan los horarios de misa para no coincidir
Algunas actividades se hacen juntas: catequesis, grupos de jóvenes, Cáritas...
Se comparten materiales, espacios, formación
Cada parroquia sigue teniendo su párroco (aunque puede ser el mismo para varias)
Se mantiene la identidad propia de cada comunidad
Cinco parroquias rurales forman una "unidad pastoral". Los domingos hay misa en las cinco, pero a horas diferentes para que el sacerdote pueda ir a todas. La catequesis de primera comunión se hace conjunta en el salón más grande. El grupo de jóvenes se reúne una vez al mes rotando entre las cinco parroquias. Cada pueblo mantiene su fiesta patronal y sus tradiciones.
"Varias parroquias cercanas pueden unirse en grupos para facilitar la cura pastoral mediante una actividad común" (Canon 374 §2)
...
4. UN PÁRROCO, VARIAS PARROQUIAS
Cuando la escasez de sacerdotes es más acusada, el obispo nombra a un mismo sacerdote como párroco de dos, tres o incluso más parroquias. Él solo tiene que atender todas.
El párroco no puede estar físicamente presente en todas partes
Reduce el número de misas en cada lugar
Es difícil que pueda vivir en todos los pueblos (suele elegir uno como residencia)
La atención personalizada se complica (bueno, desaparece)
Hay menos disponibilidad (= nada) para confesiones, visitas, reuniones...
Mossèn Trontxo es párroco de cuatro pueblos pequeños de montaña. Vive en el más grande. Los domingos celebra cuatro misas seguidas, corriendo de un pueblo a otro. Entre semana solo hay misa dos días, y va rotando. Las bodas tiene que programarlas con muuuucha antelación porque debe encajarlas entre sus múltiples compromisos. Los feligreses entienden que hace lo que puede, pero echan de menos tener al párroco más cerca.
"Por escasez de sacerdotes puede encomendarse al mismo párroco la cura de varias parroquias vecinas" (Canon 526 §1)
5. MENOS CELEBRACIONES: Adaptarse a la realidad
ResponderEliminarCuando un sacerdote tiene demasiadas parroquias, es imposible mantener el ritmo de celebraciones habitual. Hay que priorizar lo esencial.
Misa dominical: puede ser solo una vez al mes en pueblos pequeños
Se eliminan las misas entre semana en la mayoría de sitios
Bautizos, bodas y primeras comuniones se agrupan en fechas concretas
Las confesiones se reducen a momentos puntuales (Adviento, Cuaresma)
Muchas actividades pastorales desaparecen
En un pueblo pequeño que antes tenía misa todos los domingos, ahora solo la tienen dos veces al mes, o cada dos meses. Los otros domingos, un grupo de laicos comprometidos organiza una "celebración de la Palabra": se reúnen en la iglesia, leen las lecturas del día, rezan juntos, pero no hay consagración pero sí comunión (es la llamada misa sin cura: antesala de la desaparición de la comunidad parroquial)
"Si falta el ministro sagrado, se recomienda una celebración dominical de la palabra de Dios" (Canon 1248 §2)
...
6. AYUDA LAICAL: Cuando no hay sacerdote disponible
En situaciones muy complicadas, el obispo puede nombrar a un diácono, una religiosa o un laico comprometido para que se encargue del día a día de la parroquia. No sustituye al sacerdote (solo los sacerdotes pueden celebrar misa, confesar y ungir a los enfermos), pero mantiene viva la comunidad.
Organiza la vida pastoral cotidiana
Prepara bautizos, bodas, funerales
Coordina la catequesis y los grupos parroquiales
Dirige celebraciones de la Palabra los domingos
Visita enfermos y ancianos
Administra bautismos de emergencia (laicos pueden hacerlo en caso de necesidad)
Un sacerdote "supervisor" visita la parroquia regularmente (quincenal o mensualmente o más) para:
Celebrar la Eucaristía
Confesar
Celebrar bodas y otros sacramentos
Ungir a los enfermos
Acompañar espiritualmente al equipo laical
En una parroquia rural, una religiosa de 60 años, hermana Teresa, vive en el pueblo y coordina la pastoral. Cada domingo dirige una celebración de la Palabra. El párroco, que atiende otras cinco parroquias, viene dos domingos al mes para la misa. Los fieles (eso dice la propaganda) han aprendido a valorar ambos momentos: la celebración semanal que mantiene unida a la comunidad, y la Eucaristía quincenal que es el centro de su fe. Lo cierto es que la misa sin cura es de menor categoría, y si sólo se hace ésta y no hay misa, la parroquia se esfuma.
"Por escasez de sacerdotes, el obispo puede encomendar a un diácono o a otra persona que no tiene el carácter sacerdotal una participación en el ejercicio de la cura pastoral" (Canon 517 §2)
...
7. CONCENTRACIÓN EN UN CENTRO: El arciprestazgo como eje
El arciprestazgo es una agrupación de varias parroquias vecinas, coordinadas por un arcipreste (un sacerdote nombrado por el obispo). Tradicionalmente servía solo para coordinar, pero cuando escasean los sacerdotes, la parroquia que es sede del arciprestazgo empieza a concentrar cada vez más actividades.
La mayoría o casi todas las misas se celebran en la parroquia sede
Las otras parroquias tienen misa ocasionalmente (fiestas patronales, domingos señalados)
Toda la catequesis se imparte en la sede
Los grupos parroquiales se concentran allí
Las parroquias pequeñas se convierten en "capillas" atendidas ocasionalmente
El arciprestazgo nº 1 agrupa ocho pueblos. El pueblo más grande (que suele ser el más rico), se convierte en el centro: allí hay misa todos los días, catequesis, grupos de jóvenes, Cáritas... Los otros siete pueblos (los más pobres) solo tienen misa los domingos por la mañana temprano, y en las fiestas patronales. Para todo lo demás, la gente tiene que desplazarse al arciprestazgo. Los ancianos que no pueden viajar empiezan a perder el contacto con la vida parroquial.
Las parroquias pequeñas pueden sentirse (y son) abandonadas. Es importante mantener alguna presencia y no reducir todo a lo sacramental: visitas del sacerdote o del equipo pastoral, celebraciones de la Palabra, atención a enfermos...
8. FUSIÓN DE PARROQUIAS: Dos se convierten en una
ResponderEliminarCuando la situación es insostenible, el obispo puede decidir fusionar (unir definitivamente) dos o más parroquias en una sola. Ya no son parroquias independientes que colaboran, sino una única parroquia nueva.
Desaparecen jurídicamente las parroquias antiguas
Se crea una nueva parroquia (o una absorbe a las demás)
Hay un solo párroco para la nueva realidad
Se unifican los libros parroquiales (bautizos, bodas, defunciones)
El patrimonio (iglesias, dinero, propiedades) se fusiona
Algunas iglesias pueden mantenerse abiertas como "iglesias filiales"
El proceso:
El obispo consulta a los sacerdotes de la zona, escucha a las comunidades afectadas (aunque la decisión es suya), publica un decreto oficial que se comunica a Roma (informativo, no necesita aprobación para fusiones simples)
Las parroquias de A y B, a 3 km de distancia, se fusionan en la nueva parroquia de "A y B". La iglesia A, más grande y en mejor estado, se convierte en la sede principal donde está el sagrario permanente y se celebra la misa dominical. La iglesia de B se mantiene abierta para oración y se celebra allí misa una vez al mes y en su fiesta patronal. Los libros de ambas parroquias se guardan ahora juntos en A.
Tradiciones: la Iglesia recomienda respetar en lo posible las devociones y tradiciones de cada comunidad: fiestas patronales, procesiones, advocaciones marianas... La fusión es administrativa y pastoral, no pretende borrar la historia.
"Compete al obispo diocesano erigir, suprimir o modificar las parroquias" (Canon 515 §2)
...
9. CIERRE DE UNA PARROQUIA: El adiós más difícil
En casos extremos —despoblación total, edificio en ruina sin posibilidad de reparación, ausencia absoluta de fieles— una parroquia puede cerrarse definitivamente sin fusionarse con otra.
Pueblos completamente abandonados
Edificios en peligro de derrumbe sin recursos para arreglarlos
Comunidades tan pequeñas que ya no tiene sentido mantener la estructura parroquial
Cambios urbanísticos radicales
Decisión sobre el edificio:
Puede venderse (con permiso especial)
Convertirse en museo, sala cultural (uso "no indecoroso")
Cederse a otra confesión cristiana
En casos extremos, demolerse
Los objetos sagrados (cálices, copones, imágenes veneradas) se trasladan a otras iglesias, los archivos parroquiales se depositan en el archivo diocesano, los fieles se integran en parroquias vecinas
"Sant Mont de Munt" era un pueblo de 200 habitantes que ahora tiene 12, todos mayores de 80 años. La iglesia románica del siglo XII tiene grietas graves y la reparación costaría medio millón de euros. El obispo, tras consultar, decreta el cierre de la parroquia. La antigua iglesia se entrega al ayuntamiento para convertirla en centro de interpretación del románico. La imagen venerada de San Martín se traslada a la parroquia vecina, donde los pocos fieles que quedan pueden seguir venerándola. Los libros parroquiales (siglos de bautizos, bodas y funerales) se archivan en la catedral.
Al ser uno de los momentos más dolorosos para una comunidad, la Iglesia recomienda celebrar una misa de despedida, honrar la memoria de quienes fueron bautizados, se casaron o están enterrados allí, y confiar en que Dios sigue presente aunque el edificio ya no sea un templo.
"Si una iglesia no puede utilizarse para el culto y no es posible repararla, puede ser reducida por el obispo a uso profano no indecoroso" (Canon 1222)
10. REORGANIZACIÓN DE DIÓCESIS: Cambios mayores
ResponderEliminarEn situaciones muy graves que afectan a territorios amplios, la Santa Sede (el Papa y sus colaboradores en Roma) puede reorganizar las diócesis: fusionarlas, dividirlas, cambiar sus límites
a) Fusión de dos o más diócesis
Dos diócesis completas se unen en una sola. Es lo que puede sacudir a Sant Feliu: nació de una segregación o división, y como siga así, pronto regresará de donde salió, Barcelona
b) División de una diócesis
c) Modificación de límites
Este nivel de reorganización ya no lo decide el obispo local, sino el Papa. Afecta a todos los sacerdotes (que están "incardinados" en su diócesis), al patrimonio, a las instituciones... Es un proceso complejo pero necesario cuando las circunstancias cambian radicalmente
"Compete únicamente a la suprema autoridad de la Iglesia erigir diócesis, dividirlas, unirlas o suprimirlas" (C. 373)
...
11. SITUACIONES EXTREMAS: SUPRESIÓN O ADMINISTRACIÓN APOSTÓLICA. Una diócesis no puede sostenerse
En casos de crisis total —guerra, persecución, despoblación absoluta— una diócesis puede suprimirse completamente o convertirse en "administración apostólica" (un territorio dependiente directamente del Papa, Canon 371 § 2)
Guerras que devastaron regiones enteras
Persecuciones religiosas que expulsaron a todos los sacerdotes
Cambios geopolíticos radicales
Despoblación total de zonas (catástrofes naturales, éxodos masivos)
Devastación del nacional-progresismo (equivale a una guerra)
Destino de los fieles:
- el territorio se reparte entre diócesis vecinas (fusión), o
- se crea una administración apostólica temporal hasta que la situación mejore
En el caso de Sant Feliu, la peor opción consistiría en no sobrecargar a Barcelona y que fuera una administración apostólica dependiente de Roma y que se espabilara en revitalizarla el obispo de Roma, el Papa, su "obispo"
Ejemplo histórico:
Durante el siglo XX, algunas diócesis en Europa del Este fueron suprimidas o pasaron a ser administraciones apostólicas durante las persecuciones comunistas. Cuando cayó el comunismo, algunas se restablecieron. Sant Feliu sería como una Iglesia perseguida: al ser el obispo de Roma (el Papa) su obispo, habría una instancia absolutamente separada de la burbuja nacional-progresista. No es una bicoca ni la mejor solución, pero es ideal si el obispo se encuentra secuestrado por este grupo de interés y presión
Convertir una diócesis en Administración Apostólica es una "intervención quirúrgica" que ofrece varias ventajas estratégicas frente a un entorno bloqueado:
a) Ruptura de la inercia local: Al depender directamente de Roma, el Administrador tiene autoridad para aplastar presiones de "grupos de interés" locales o estructuras de pensamiento (como el nacional-progresismo) que asfixian la vida pastoral
b) Libertad de movimientos: El Administrador tiene facultades especiales otorgadas por el Papa para remover cargos, reformar seminarios o reorganizar parroquias que un obispo ordinario, atado por compromisos locales, no se atrevería
c) Blindaje: Al ser el Papa el "dueño" jurídico, cualquier ataque al Administrador se entiende como un ataque directo al Papa, lo que eleva el coste político para quienes intenten boicotear la reforma
Tipos de Administraciones Apostólicas
La potestad es vicaria: El Administrador Apostólico no gobierna por derecho propio, sino en nombre del Papa (nomine Pontificis). El territorio queda bajo la jurisdicción directa de la Santa Sede. Es como si el Papa "reasumiera" la gestión directa del territorio, delegando el día a día en un comisionado (el Administrador):
a) Sede Plena: Se nombra este Administrador mientras el Obispo sigue pero, por razones graves (incapacidad, secuestro moral por grupos de presión, mala gestión extrema), no tiene facultades de gobierno
b) Sede Vacante: Se suprime el obispo y se nombra a alguien (obispo de otra zona, un clérigo de confianza de Roma) para que limpie y reorganice la casa desde cero, reportando directamente a la Secretaría de Estado o al Dicasterio para los Obispos
Desde siempre, el Clero Católico está formado por hombres.
ResponderEliminarPoner mujeres es un error, por no decir una herejía.
Los del monte Athos están con las manos en la cabeza, viendo semejante desatino.
Que aprendan del Opus Dei.
EliminarCada uno y una tiene su rol y nadie critica nada.
Uniquoique sum,c..ño.
Hubo un trabajo de Gonzalo Fernández de la Mora en los años cincuenta donde ponía de manifiesto los errores científicos de Ortega y Gasset. A quien Bergson calificara de periodista con talento, y fuera reconocido como mentor por Zubiri y no digamos por Marías, Laín y López Aranguren, le gustaba salpicar sus textos con referencias a acontecimientos científicos para darle mayor empaque. El obispo Gómez García prefiere las referencias a figuras sociales inmediatas, sea un jugador de fútbol o, en el último caso, un novelista de moda. Supongo que el obispo piensa que así se hace más cercano. Lo cierto es que las referencias no suelen ser acertadas. A menudo, más bien improcedentes. Porque queda con las vergüenzas al aire. El obispo, no el delantero o el escritor. Que la palabra cambia el mundo, más aún lo crea, es un aforismo de la lingüística nacida con Fernand de Saussure. Cierto es que Ratzinger citaba a autores profanos o contrarios al Evangelio, como Habermas, con quien dialogó. Pero es que el filósofo aportaba contenidos, no sólo fama.
ResponderEliminarLo peor del caso es que ese planteamiento, ese método de trabajo, aplicado a la pastoral, y no hay pastoral sin doctrina, cae en la frivolidad, en la palabrería más vacua. Léase a ese propósito el último "Full dominical", donde al hablar a "propósit de les unitats pastorals" (sólo en catalán, pese a la superioridad numérica de castellanohablantes de la diócesis) termina la parrafada insulsa con la frase "l´espill nítid on la nostra Església s´emmiralla". Para leer su mensaje, monseñor, habrá que exigirle a los fieles el nivel C.
Que sea discípulo de Fernández de la Mora le honra Sr. Valderas.
EliminarYo también lo soy, y tengo su retrato, junto al del Caudillo y José Antonio en mi pobre mesita de noche.
Pues yo en mi pobre mesita de noche tengo un crucifijo,.
Eliminar
ResponderEliminar5:57
El Monte Athos trasuda rancio: es una excepción etnográfica; el mundo real es otra cosa. Jesucristo vivió en sociedad, entre los hombres, las mujeres y los niños.
9/21, infinitas veces se retiraba para estar SOLO.
Eliminar9:21 ¡Despierte y alójese del modernismo! Rancio es lo que trasuda todo el Régimen del 78 y sus derivaciones
EliminarSi el Clero no ofrece pan y espectáculo el Catolicismo se hunde, aquí el espectáculo que nos falta
ResponderEliminarhttps://www.facebook.com/reel/2091669831677715
Buenas fantasias. Don Silveri
EliminarEs usted un crack Sr Garrell. Ahora está con los Nefilim y la IA, bien está pues sabemos que los demonios nunca abandonaron la Tierra
EliminarDe esos barros (décadas de desamortización, estatalización de la Iglesia, nacional-progresismo que vació seminarios y premió tibieza), estos lodos: bienvenidos a la esclavitud moderna del clero secular español, o al juego del calamar eterno donde los curas sobreviven como pueden mientras las parroquias se fusionan como sucursales en quiebra y los obispos firman PowerPoints sinodales desde sus despachos calefactados.
ResponderEliminarEl Obispado de Sant Feliu (y Barcelona bajo el legado Omella) aprueba su plan de "unidades pastorales": eufemismo sinodal para fusiones exprés donde cinco parroquias rurales = un cura zombie repartiendo misas como Glovo con sotana, horarios imposibles, misa diaria convertida en leyenda urbana, y cuatro iglesias camino de museo turístico o cierre discreto. ¿Sinodalidad? No: sinodalidad hueca, burocracia disfrazada de misericordia para maquillar que no hay vocaciones, no hay fe transmitida y el clero bueno se quema vivo con superiores continuistas que prefieren la paz gerencial a la conversión real.
Y aquí entra la perla de la entrevista: esto de que los curas vivan mal no es casualidad, es intencional. Se ha buscado que cobren poco (media ~1.000 €/mes en 14 pagas, a menudo por debajo o rozando el SMI de 1.134-1.184 €, más estipendios variables de 10 €/misa que no siempre llegan) para que no accedan a propiedad ni libertad. Todo queda sujeto al poder diocesano: sin Estatuto de los Trabajadores (no paro, no accidentes laborales, SS mínima, vacaciones solo canónicas), dependen de la "cóngrua sustentación" que el obispo define como le da la gana. Resultado: muchos viven de familias, con paz y cruz (como dice el entrevistado, no es protesta constante), pero buscado para que no tengan independencia. ¡Gravísimo! Anticatólico puro: el estatismo en la Iglesia, que el clero secular (sin voto de pobreza) viva como si lo tuviera, mientras el clero regular tiene comunidad que lo sostiene sin necesidad extrema.
Comparad: en Hispanoamérica (salvo extremos como Venezuela) un cura tiene nivel medio-profesional, accede a casa propia; en EE.UU. sueldo bajo pero casa, seguro médico y comida cubiertos por diócesis. Aquí: ~14.000-18.000 € anuales brutos (varía por diócesis), todo sale del sueldo, y la señora de la limpieza del obispado cobra más y tiene derechos plenos. ¡Cagándonos en los obispos que permiten esto! Gerentes de cierre que predican pobreza evangélica mientras la Iglesia depende 80% de patrimonio, turismo e ingresos fijos (no de fieles generosos), y critican al empresario sin entender lo que es generar riqueza o asumir riesgos. ¡Hipocresía máxima! Si los obispados tuvieran que cumplir las mismas reglas que una empresa, muchos cerrarían mañana.
El Cardenal Carles lo dijo: "diócesis enferma" —fe desangrada, clero exhausto, desconexión total, estructuras obsoletas. Y el continuismo lo agrava: más unidades pastorales, menos pan eucarístico real, menos espectáculo de santidad (no de circo cutre), y curas buenos aguantando superiores que parecen más políticos que pastores.
¿Solución con huevos? Obispo Rey de Toulon catalán YA: importen masivamente lo que funciona y atrae vocaciones/jóvenes: Comunidad San Martín, Emmanuel, IVE, FSSP (liturgia tradicional), benedictinos tradicionales, dominicos Toulouse. Asignen zonas de referencia. ¿Qué pasó con Zanotti de Marsella? Un Seminario de los Santos Apóstoles en Begues iría niquelado: misioneros formados, sin miedo, en vez de más agentes pastorales que no llenan bancos.
Porque si no hay pan del cielo ni libertad real (económica y profética), el catolicismo se hunde. No por falta de show, sino por falta de verdad incómoda, coherencia y huevos para romper el continuismo. La cruz es redentora, sí, pero no la esclavitud buscada. ¡Conversión ya, o el funeral lo hacemos por Zoom!
#sinodalidadhueca #conversionya #beguesseminarioya»
Creo que poca gente habla de la pobreza económica de los sacerdotes, como Vd. indica. La inmensa mayoría de los sacerdotes no cobran el estipendio, y muchos lo dejan en la parroquia porque si no esta no sobrevive. Y que la culpa es del mal pagador, obviamente, cuando tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento hablaban ya del salario digno, y no digamos la Doctrina social de la Iglesia, las diócesis son las primeras que no cuidan de que sus pastores tengan una vida digna. Y Vd. ha mencionado el salario, pero si entramos en más detalles, como sacerdotes solos, no cuidados por el organigrama si no despreciados o pisoteados, con una carga de trabajo abusiva... en fin, suerte tenemos que muchos de ellos son héroes y santos. Tienen un clero que ni valoran ni cuidan, y que por tanto no se merecen.
EliminarAlgunas verdades son tan claras y transparentes como el agua de beber
EliminarSupongo que se refiere a la entrevista reciente en un programa radiofònico de tirada nacional a un sacerdote español,- de estos del youtube - que decía estas cosas... Ole tus huevos!!!
EliminarQue época aquella ...de "Som Església", "fòrum Alsina" de la "JOC" i la seva opció pels pobres (en català)...de les misses amb les guitarres cantant canços de Kairoi ...del seminarista kumbaia animant a fer les pancartes contra la guerra d'Irak i manant més que el capellà....doncs aquest darrer estaba en la seva edat madura molt concentrat amb les seves fans feministes , alguna monja de barri...quina época aquella de parròquia progre...on no es veia "alza cuellos"...on el casal parroquial de joves, anava a part i no es barrejaven amb la religió...on la parròquia organitzava activitats de teatre, esports, coral etc. On la Generalitat i ajuntament subvencionaven actes...si senyor, quins temps aquells on la Romeria anual a Montserrat era ja tradició. Temps de parròquies més laiques que catòliques..
ResponderEliminarTot mort si però aquesta església tradicionalista també va desapareixen a Catalunya. Aquí en 20 anys no quedarà res
EliminarHan marraneado bien marraneada la diócesis y asi está la cosa. Pero no van a prevalecer, hagan lo que hagan
Eliminar16/16, todo eso era herético y si me apura, bastante Satánico.
ResponderEliminarEsa Diócesis necesita un Obispo con una Mitra apuntada de un metro de alta, y un Báculo con punta de hierro.
ResponderEliminarSi no pone orden, la que mandará será la Caram, Forcades y demás ralea.
Ah no, home, això no 😌
ResponderEliminarQuè dius ara d’“importar” sacerdots formats, comunitats amb vocacions i gent que resa? Això és colonialisme espiritual, claríssim. Aquí el que toca és procés, discerniment etern, i sobretot no decidir mai res.
Un “Obispo Rey de Toulon”? Ui ui ui… això sona a autoritat, criteri i fruits. Fatal. Millor un bisbe facilitador d’espais, que no mani, que escolti molt, que faci documents i que, si tanques una parròquia, li diguis “relectura pastoral del territori”. 🌱
San Martín, Emmanuel, IVE, FSSP, benedictins, dominics de Toulouse…
No no, massa missa, massa hàbit, massa joves, massa confessions. Aquí preferim taules sinodals amb PowerPoint, quatre laics cansats i un rector que no sap si és rector o animador sociocultural.
Cada ciutat amb una comunitat viva?
Quina cosa tan poc inclusiva. Millor tot buit però molt divers.
Zanotti? Ah, aquell que predica, escriu, omple esglésies i parla de Crist sense demanar perdó? Buf… això incomoda. Aquí millor silenci, o com a mínim que parli de clima, cures emocionals i vulnerabilitats institucionals.
Un Seminari dels Sants Apòstols a Begues?
Per favor. Un seminari amb vocacions? Això genera desigualtats. Millor un centre d’acompanyament de recerques ministerials líquides, amb dues vocacions cada deu anys i molta subvenció.
Conclusió oficial progre-catalana:
👉 No ens falten sacerdots, ens sobra estructura.
👉 No ens falten fidels, ens falta relat.
👉 No estem morint: estem fent un èxode creatiu cap al no-res.
I quan ja no quedi ningú, direm tranquils:
“Almenys ho vam fer amb sensibilitat.”
23:43 ¡Bravo! Volem capellans de debò, homes ferms no marionetes de balls sinodals, bisbes amb p*brots no els fluixets del nacional-progresisme
EliminarSant Feliu ha volgut allunyar-se en part del model de Barcelona:
ResponderEliminar-Les unitats pastornals no tindran una parroquia principal, les celebracions s’alternaran entre les diferents parroquies que si compartiran rector.
-No es tancaran parroquies.
-Es donarà resposta a la despoblació rural, per exemple, alternant el servei de catequesi entre dos pobles veins (un any a cada poble), garantint així grups de fidels que permetin viure en comunitat.
-No hi ha calendari ni mapa encara tret de canvis puntuals en els arxiprestats que s’estan consultant als consells pastorals.
Crec sincerament que el que s’intenta, és fer bé el que no s’ha fet a Barcelona.