En el repaso a la Nota del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (en realidad, del prefecto Fernández) titulado Una caro, encontré a sobrar un montón de literatura barata, indigna de la principal institución de la Curia vaticana. Ya el título anuncia que el tema no va a ser precisamente el matrimonio monogámico (que promete elogiar el subtítulo), sino la carne, es decir el sexo, que es la especialidad teológica del Prefecto de un Dicasterio antaño tan digno. Su redacción es tan amplia, tan inclusiva, que en la mayor parte de la Nota se pueden sentir comprendidas (es la nueva comprensión de la Iglesia) toda clase de parejas (coppie) a las que la Iglesia más progresista aspira a darles la categoría de matrimonio e incluso de sacramento. Porque es evidente, en cualquier caso, que para este santo Dicasterio, y por tanto para toda la Iglesia católica, al menos en este texto, la carne y el sexo no son dones reservados exclusivamente al matrimonio.
Eso sí, siendo éste un documento del Dicasterio más religioso y espiritual de la Iglesia, era imprescindible vestirlo y revestirlo de ropajes místicos: tema en el que tiene grande y probada pericia el Cardenal Prefecto del Dicasterio. De donde se infiere que se trata de una especie de creación literaria que parece diseñada a la medida para acompañar y arropar la literatura del género (me da por llamarlo “porno-místico”) al que tan adicto es el actual sumo Maestro de la Doctrina de la Fe Católica. Por cierto, la pasada semana se supo de nuevas obras de este gran teólogo del sexo: de cualquier sexo, de toda carne.
Efectivamente, como sospecha un comentarista de uno de los muchos artículos que se han escrito sobre este documento, está redactado de tal modo que deja la puerta abierta a los “matrimonios” por los que tanto amor y solicitud muestra la “Fiducia súpplicans” producida por ese mismo dicasterio. Incluso alguna vez se le escapan expresiones como “la pareja” (coppia) o “el partner” (sic en el texto italiano), en vez de “el matrimonio” y “el cónyuge” o “el consorte”; términos que valen, como la mayor parte del documento, también para parejas no estrictamente matrimoniales. Está claro que si se redactasen los documentos del Dicasterio en latín (como se hizo siempre), quedaría cerrado el camino a este tipo de deslices.
Tampoco me parece errada la opinión de otro comentarista, que entiende la Nota como segunda parte de la Fiducia súpplicans y a la espera de una tercera parte, ya mucho más explícita en la novísima orientación matrimonial (que con tanta dedicación ensaya Alemania bajo la mirada complaciente y consentidora de Roma). Es la ventana de Overton, hoy llamada inculturación, que se abre cautelosa pero valientemente. La cosa sinodal ayuda un montón (en Alemania, sin freno y sin disimulos); y más que ayudará.
Y un tercer comentarista ofrece una visión islamizante de la Nota doctrinal. Razón por la cual, lo de la monogamia es sólo la coartada para dedicarse a lo suyo, lo declarado en el título, que es el sexo (la caro). Y siendo las que son las efusiones místico-sexuales de la Nota, hemos de esperar que en cualquier momento, si el papa mantiene el Dicasterio de la Doctrina de la Fe bajo el poder de don Tucho Fernández, le dará tiempo para un tercer documento en el que llevando a su máxima altura la divinización del sexo, homologue el Paraíso cristiano con el islámico, el de las siete vírgenes.
Y sí, en la línea del primer comentarista citado, da toda la impresión de que estamos ante una segunda parte más audaz, corregida y ampliada, de la Fiducia súpplicans, que a su vez fue el salvavidas de ese movimiento profundo de la Iglesia, que puso lo imposible muy cerca de lo posible; y elevó lo nefando al nivel de la inefabilidad.
En realidad, basta poner atención al largo título de la Nota, para adivinar de qué va toda ella. El título principal (¿para qué en latín?), cuyo núcleo es la carne (‘una’ no pasa de ser un adjetivo numeral accesorio al auténtico sustantivo ‘caro’, la carne): el sexo, el gran tema que llena actualmente la obsesiva actividad doctrinal, pastoral y moral de la Iglesia. Pues eso, que ya por el título, está claro cuál va a ser el tema de la Nota: el que tiene inquieta a toda la Iglesia, irrequietum est cor Ecclesiae. El problema es dónde se ha propuesto encontrar su descanso (su requiem). Dando la nota, claro está.
El primer subtítulo “Elogio del matrimonio monogámico” hace saltar todas las alarmas. ¿Qué hace hablando de monogamia el dicasterio de la tan poco monogámica Amoris laeticia, y autor de la tan poco dudosa Fiducia súpplicans? ¿Qué hace justo ese Dicasterio produciendo un documento, en “Elogio del matrimonio monogámico? ¿Tan desastrosa está la situación doctrinal de la Iglesia, que siente urgente necesidad de instruir a los obispos (a ellos va especialmente dirigida esa nota, según confiesa su autor) instruir a los obispos, digo, de que el matrimonio, para ser cristiano y católico ha de ser monogámico? No será para remediar las claras insinuaciones poligámicas de la Amoris laetitia, ¿no? Bueno, tampoco especifica la Nota si se trata de poligamia simultánea o sucesiva. En efecto, no aparece en ella referencia alguna al divorcio católico, es decir a las declaraciones de nulidad.
Ni aparece tampoco referencia alguna a “la otra” gran razón de ser del matrimonio, que es la procreación. Bueno, sí que se refiere a ella, sólo para especificar que ni es la única ni es su principal razón de ser. Ni mucho menos, puesto que de lo que se trata en esta Nota es de la caro, la carne; se trata de la sagrada y mística dimensión carnal del matrimonio, inculturado ya en todo occidente en tantísimas diversidades. En efecto, ¿qué pinta la maternidad en medio de ese gran tema? No, ahí ni aparece para nada la que da nombre al matrimonio, que es la mater. Ni aparece el páter. Eso es ya muy anticuado, es casi preconciliar. Estamos en otra cultura, en “la cultura”. Ahora la solicitud maternal de la Iglesia se dirige a las nuevas formas de matrimonio, a las que son totalmente ajenos los oficios de madre y de padre. Si no hay procreación, ¿qué queda? Pues sólo el sexo. Se trata, por tanto, de santificar el sexo. Empezando por asignarle casi en exclusiva el noble nombre de “Amor”, para trascender de ahí a su divinización. Es la porno-teología chuchiana.
No nos engañemos, estamos en una situación diabólica. Aquí hay mucho más que humo de Satanás. Aquí hay toneladas de azufre avivando el fuego para mantener bien activa esta lamentable atmósfera azufrosa de la Iglesia. Y por lo que estamos viendo, hoy ya no es el incienso el que caracteriza el olor de Iglesia (tampoco el de las pécoras) sino el azufre. La Iglesia apesta a azufre. Por eso es cada vez mayor el número de ovejas que andan buscando la salida para no intoxicarse.
Demasiada carne en la Nota doctrinal, demasiada inculturación carnal (incluida la subespecie gay), que ha calado tanto en determinados niveles, y más en algunos países.
Virtelius Temerarius



El demoniete este Tucho hace de las suyas y hace falta que el Papa le pique los cuernos, pero el Papa Prevost vemos que no previene nada, una inmovilización total en cuanto a los cismáticos alemanes y el personaje Trucho.
ResponderEliminarQuizá Sr Garrell, el Papa a lo que está es a dar carrete a todos esos peces malandrines hasta que se cansen y, entonces, tense la caña y recoja toda esos malos peces por muy grandes que sesn.
EliminarEste cardenal es una vergüenza para la Iglesia. La falta de respeto que muestra hacia lo más santo lo pagará....sino tiempo al tiempo...el que escupe al cielo se arriesga a que le caiga encima.
EliminarSr. Silverio , ese trucho hace lo contrario de lo que nos gustaría a nosotros, que predicase la Pentapolis para condenar a sus malignos habitantes.
EliminarLo que hace él es predicar a su favor.
Al 🦜 pues.
Por fin, la Sociedad Mariológica le dio respuesta a la inanidad teológica, retorcidamente necia y pretenciosa, sobre los títulos de la Virgen, Corredentora y Mediadora de todas las gracias. Las simplezas de su argumentación (que había que explicar prolijamente su significado, como si fuera autoevidente el misterio de la Trinidad), la limitación de su interpretación y conocimientos quedaron in puribus. Y digo in puribus con toda intención, porque parece ser el estado que la gusta al pornocardenal de los óculos de tornillo.
ResponderEliminarAcabo de leer un artículo sobre el misterio de la Encarnación en una revista de teología. Qué abismo entre la torpeza y la seriedad. En resumen, el artículo trata de una aparente contradicción en el pensamiento de santo Tomás sobre el sentido de la Encarnación. En la Summa Theologiae II-II, q.2, a.7, sostiene santo Tomás que la fe en el misterio de Cristo es necesario en todos los tiempos y para todas las personas, incluso para las que existieron antes de la caída en el pecado. Se contrapone a menudo ese aserto con la doctrina del santo sobre el motivo de la Encarnación. Si, para él, la redención del pecado era el motivo primero de la Encarnación, de suerte que si la humanidad no hubiera pecado Dios no se habría encarnado, ¿cómo explicar su tesis de la fe explícita de Adán en Cristo antes de la caída? Para resolver la aporía aparente, santo Tomás desarrolló la tesis de la fe de Adán desde su temprano Scriptum super Sententiis hasta la Summa theologiae acabando por demostrar que su enseñanza sobre la fe de Adán no fue un lapso momentáneo, sino que pone de manifiesto el carácter cristocéntrico de su pensamiento.
Mientras lo sostenga el Pontífice actual, nuestra confianza en el magisterio de León XIV quedará en entredicho, que no es lo más tranquilizador para la Iglesia.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Valderas Gallardo.
EliminarCreo que en la INCULTURACIÓN tenemos prefigurada la próxima gran calamidad de la Iglesia: su disolución y dispersión doctrinal en una unidad totalmente ficticia. Porque la Amazonia tirará de su inculturación; la China, de la suya; Alemania (¡qué boda sin la tía Juana!), de la suya; y así suma y sigue hasta la impresionante unidad en la diversidad, en la que cabrá holgadamente todo disparate y toda herejía.
ResponderEliminarEso sí, sin poner en riesgo la sacrosanta unidad. ¿Pero qué unidad es esa? ¿No es infinitamente mejor arrancar los miembros podridos, que permitir que pudran totalmente a la Iglesia? ¿No es infinitamente mejor el cisma o incluso los cismas que esas basuras de inculturación?
Y todo, por hacerle sitio a la inculturación gay, tan genuinamente germánica. Ojo, con una tremenda metástasis. ¡Ah1, y nos falta la inculturación poligámica para hacerle un hueco confortable al Islam (y de paso, al "divorcio católico": poligamia 2.0)
Entre la sinodalidad más sinodal, el discernimiento del libérrimo examen, y la inculturación de Babel, tenemos preparado para la Iglesia un cóctel explosivo. Pero no, no será explosivo sino implosivo. No se desparramarán las tripas de la Iglesia, sino que, aunque reventadas y pestilentes, se quedarán todas dentro. Y así, la Iglesia podrá proclamar el gran triunfo de la Unidad.
Eso es, ut unum sint el bien y el mal, la luz y la oscuridad, Dios y el diablo. Es que hemos alcanzado el gran don de la relatividad, que vence a la ley de la gravedad. Gracias a la modernísima ley de la relatividad, no hay manera de localizar las fronteras entre el bien y el mal, entre el Evangelio de Jesucristo y las demás religiones, tan buenas todas ellas, y tan afines al cristianismo si sabemos mirarlas con buenos ojos.
Pues eso, es tiempo de inculturación sin límites. Que Dios nos pille confesados
Que lo echen de una vez y declaren anti- Papa al que lo nombró.
ResponderEliminarYa está bien de tanta mi..da en tan altas instancias.
Tenga paciencia, los modernistas y todas esas malas hebras no van a bajarse del dragón que llevan cabalgando hace décadas. Sólo la Parusía pondrá fin a los desmanes.
EliminarAnónimo 20:31. ¿Cómo se atreve a declarar anti-Papa al Papa Francisco? Dios le perdone a Ud. Seguro que no le tratará como Ud trata a los que no son de su cuerda. ¡Perdónale porque no sabe lo que dice!
Eliminar22.02 Me sumo al atrevimiento del Sr 20.31 Francisco, en el mundo Jorge Mario, es un Anti-Papa de tomo y lomo. Benedicto XVI nunca abdicó sino que reinó en sede impedida. Tenga paciencia, que todo será revelado. También si León XIV es o no es Papa, depende si le votaron los 2/3 de los cardenales válidamente elegido por BXVI. Paciencia!
EliminarNo soy fan de Tucho, pero Virtelius Temerarius es de lo peor de Germinas Germinabit. Sus críticas siempre son furibundas, desproporcionadas y sin fundamentar. "Una caro" (parece que no se ha dado cuenta) es una cita del mandato de Dios "serán una sola carne". La crítica de Virtelius a este texto no es nada de lo que dice... sino de lo que no dice.
ResponderEliminarSe queja de que el autor quiera hablar de monogamia y de sexualidad cristiana, y no de paternidad y maternidad. Es cierto que son temas relacionados, pero quien escribe de un tema ha de acotarlo, o se le exigirá que hable "de todo" y eso no puede ser.
"Una caro" no tiene el nivel de las catequesis de San Juan Pablo II sobre el sexo y el matrimonio, pero tampoco es una operación encubierta para destruir el matrimonio cristiano. Si Virtelius ve fallos, que cite frases, textos y contextos: sólo hace "telepatía" (se imagina lo que el otro piensa), un método que no es serio.
11/11, usted no ve que el trucho es un m.....conazo de libro?
EliminarEse personaje se equivoco de oficio y el daño que hace a la institución Católica es inconmensurable.
A la Rue con el y lo manden a alzira gigena sin acuse de recibo.
HOMBRE!!!
Qué personaje el cardenal Fernández! Sigue con el lío de Francisco. Indigno jerarca ocupando y mancillando el Santo Oficio, allí donde un hombre sabio llamado Ratzinger se batió con bravía contra el mundo.
Eliminar22/02, la verdad es la VERDAD, la diga agamenon o su porquero.
Eliminarhttps://www.doctrinafidei.va/es.html
ResponderEliminarhttps://www.doctrinafidei.va/es/profilo/direttivo/superiori.html
https://www.doctrinafidei.va/es/struttura.html
Demasiada carne en la Nota doctrinal, demasiada inculturación carnal (incluida la subespecie gay), que ha calado tanto en determinados niveles, y más en algunos países.
ResponderEliminar...
Opino que es un artículo muy interesante, y es evidente de que la Nota se nota que hace tufo al trucho Tucho... volando nos de forma subrepticia y con subterfugios, y bajo el imperium del Vaticano, una doctrina para nada católica, pero que se encuentra en proceso de cristalización. Concluye que hay que vigilar a este individuo, ente, bípedo implume, al que lamentable e incomprensiblemente León XIV lo mantiene en el único dicasterio que tiene importancia, el de Doctrina de la Fé, pues sin fe no hay Iglesia.
Unos han sugerido que la errónea doctrina que arrastramos desde 2016 con Francisco y su deleznable Amoris laetitia (2016) y Fiducia supliccans (2023), ambas bajo Francisco, y esta Una Caro (2025) con León XIV, prueban que quien tiene el pontificado con el ministerium activo de gobierno, enseñanza y santificación, en realidad es Su Suma Truchidad, y que ni Francisco ni León XIV ostentan el real cargo operativo doctrinal de Papa, pues solamente se limitan a firmar lo que aquél redacta, dado que ambos parecen tener limitados conocimientos teológicos.
Distinción entre Auctoritas y Peritia
La distinción entre autoridad suprema (el Pontífice) y peritos doctrinales (Tucho y sus teólogos) sigue un orden lógico cronológico y jerárquico: desde la encomienda inicial hasta la fuerza normativa.
1. Encomienda de la redacción
El Papa, consciente de su insuficiencia relativa en teología (Francisco I y León XIV), encarga formalmente la elaboración del texto a peritos cualificados.
Commissio doctrinalis (encomienda doctrinal): designa la comisión de expertos para preparar el contenido (sólo Tucho).
La autoridad petrina delega la pericia material, pero retiene el poder decisorio.
2. Elaboración del contenido
Los peritos redactan el esquema doctrinal, que tiene solo valor propositivo y teológico, sin fuerza obligatoria.
Elaboratio schematis doctrinalis (elaboración del esquema doctrinal): el documento de trabajo de los teólogos en sus premisas, argumentos y conclusiones.
Schema propositionum fideisticarum (esquema de proposiciones fideístas):
La propuesta teológica pendiente de aprobación. El texto permanece como mera "pars doctrinalis", sin valor normativo propio.
3. Examen y propuesta al Papa
Se revisa el esquema en comisiones (si se quiere) y se presenta al Pontífice para su consideración prudencial.
Textus ad mentem Summi Pontificis praeparatus (texto preparado según la intención del Sumo Pontífice): versión final propuesta.
La jerarquía teológica asegura ortodoxia, pero la decisión final es papal.
4. Aprobación pontificia
El Papa aprueba el contenido con buena fe en la competencia de los peritos, asumiendo el texto como suyo.
Approbatio pontificia (aprobación pontificia):
Acto moral y prudencial del Pontífice.
Bona fide procedens... fiducia in competentia orthodoxa et traditionali peritorum (procediendo de buena fe... confianza en la competencia ortodoxa y tradicional de los peritos): Confianza en la fidelidad doctrinal (cosa que no existe en Amoris laetitia y Fiducia supliccans para nada: el juego anda entre dos argentinos averiados, Bergoglio y Tucho)
Aquí se une la pericia al ejercicio de la potestad suprema.
5. Firma formal
La firma del Papa confiere al documento su carácter auténtico y personal.
Subscriptio Romani Pontificis (firma del Romano Pontífice): Sello externo de posesión del acto.
La autoridad transforma la propuesta en acto magisterial incipiente.
6. Promulgación y obligatoriedad
ResponderEliminarSe promulga el texto, otorgándole fuerza vinculante y sancionable en la Iglesia.
Promulgatio in forma authentica (promulgación en forma auténtica):
Difusión oficial que inicia la vigencia.
Publicatio in actis Apostolicae Sedis (publicación en los actos de la Sede Apostólica):
Extensión a toda la Iglesia.
Indoles normativa ex actu Summi Pontificis orta (carácter normativo nacido del acto del Sumo Pontífice): nace la coacción jurídica.
Obligatio sub poena canonica (obligación bajo pena canónica): Fuerza coercitiva para los fieles
Amoris laetitia, que da la comunión y la solución a los adultos impenitentes, por si alguien no se ha enterado, esta aberrada norma es magisterio auténtico según el Rescripto 5 junio 2017 (publicación AAS 7 octubre 2016, pág. 1071-76), obligatorio según el canon 752 CIC, bajo las sanciones de pena justa de los cánones 1371 y 1336, pero debido a la resistencias todavía no se ha impuesto erga omnes coactivamente.
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Así, en mi parecer, Su Beatísima Truchidad se ha convertido en el verdadero Papa en la sombra, el Papa gris, el antepapa, el Pontífice profundo, pues es eje oculto y continuador que ha articulado los documentos más importantes y rupturistas de la Iglesia, tanto bajo Francisco el rupturista como bajo el León XIV el conservador de la ruptura, siendo además el Rey Mago del Equilibrio y del maquiavelismo adaptativo al estilo de Fouché y Tayllerand, con su monta tanto, tanto monta, la República como la Monarquía.
Se observa un conjunto de normas absolutamente incompatibles entre sí y con respecto a las doctrina ortodoxa clásica y tradicional, una situación que nunca jamás se había dado en la Iglesia, la corrupción fideística y moralista en la misma cima de la jerarquía:
ResponderEliminarI. UNA CARO (una carne)
Una caro. Elogio de la monogamia (Nota doctrinal sobre el valor del matrimonio como unión exclusiva y pertenencia recíproca).
Aprobado por el Papa León XIV el 21 de noviembre de 2025; publicado y presentado el 25 de noviembre de 2025 por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe de Tucho
El documento reafirma y elogia la monogamia como esencia del matrimonio cristiano: unión exclusiva, indisoluble y de pertenencia recíproca total entre un hombre y una mujer. Aparentemente ortodoxo y tradicional
...
II. DUAE CARNES (dos carnes)
Amoris laetitia (La alegría del amor). Exhortación apostólica postsinodal sobre el amor en la familia.
Firmada por el Papa Francisco el 19 de marzo de 2016 (Solemnidad de San José); publicada el 8 de abril de 2016. Coautor principal: Tucho
Permite lo que muchos han decidido como herética dación de la comunión y absolución a adúlteros impenitentes: el adulterio como acto moral intrinsece malum, con convivencia more uxorio, si hay moral de la situación, proporcionalismo, progresividad, un proceso de acompañamiento, discernimiento e integración, y pastoral de la misericordia. Joseph Seifert ha denunciado proféticamente que es la bomba atómica ya aniquilado totalmente la moral católica de los actos intrinsece malum y sus consecuencias derivadas, las cuales han sido totalmente derogadas si se dan una serie de circunstancias, dando lugar a la entrada de los actos morales luteranos bonum imperfectum et incompletum.
Así es posible tener dos matrimonios: un matrimonio Canónico no anulado eclesiásticamente pero disuelto por sentencia civil y un recasamiento mediante matrimonio civil con convivencia more uxorio, un intrinsece malum.
...
III. PLURES ET VARIAE CARNIS (muchas y variadas carnes)
Fiducia supplicans (Confianza suplicante). Declaración sobre el sentido pastoral de las bendiciones.
Aprobada por el Papa Francisco y publicada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe el 18 de diciembre de 2023. Hecha por Tucho.
Desarrolla el significado pastoral de las bendiciones, distinguiendo las litúrgicas y rituales de las no litúrgicas, no rituales o espontáneas. Permite éstas a parejas irregulares (incluidas parejas del mismo sexo y de todo tipo), bendiciendo a las personas individualmente como invocación de la ayuda de Dios, sin aprobar ni justificar su unión. Reafirma firmemente pero incoherentemente la doctrina tradicional sobre el matrimonio monogámico (de ahí saldría Una caro). Tenida por herética y no aplicada en muchas iglesias.
Fiducia supliccans es un documento que favorece la poligamia y el poliamor:
- Plures subraya la cantidad (muchos en número), típico de la poligamia tradicional (un hombre con varias esposas, o rara políandria).
- Variae subraya la diversidad y variabilidad (parejas cambiantes cada instante, relaciones abiertas, identidades fluidas), más característico de la poliamoria contemporánea y de ciertas formas de relaciones no monógamas «éticas» (compartir o intercambiar cónyuge, matrimonio abierto, a prueba, temporal, condicional, concubinato).
La maldición por mover sacrílegamente el cuerpo de un Santo de Dios se va cumpliendo.
ResponderEliminarQue tiemblen el muñeco diabólico de León y sus acólitos.
18.48 Los judeo-masónico sueñan dia y noche con el derribo de la Cruz. A nadie engañan con el siniestro proyecto de hacer un agujero circular para acceder por un nivel subterráneo. No prevalecerán!
EliminarEl despropósito de Fiducia supliccans (y Amoris laetitia) es total, completo y absoluto, y eso sorprende pésimamente que León XIV aún la mantenga vigente: o es ignorante, o es pusilánime o es coparticipante.
ResponderEliminarEn efecto, Fiducia supliccans está abierta al pecado, abuso y al fraude de ley total y completo, ocasionando escándalo gravísimo, confusión doctrinal intolerable, pecados graves, abuso y fraude de ministerio, y acto ilícito, inmoral y contrario al magisterio tradicional:
1. No existe la identificación personal
2. Permite por interpretación extensiva que sean parejas de tres o más personas, si el sacerdote es progresista
3. Permite cualquier tipo de contenido de bendición, al no ser litúrgica y ritual
4. Tucho ha sido autor de literatura sensual anticatólica:
"Se descubren nuevos textos eróticos del cardenal Fernández"
elwanderer.com/2025/12/10/nuevos-textos-pornograficos-del-cardenal-fernandez-tucho-debe-irse/
5. No se comprueba la situación personal de los bendecidos, pueden violar fácilmente la totalidad de los impedimentos matrimoniales pecados del Sexto Mandamiento:
a) Contra quintum et sextum (intrinsece malum, peccata clamantia ad caelum pidiendo venganza divina)
- Lujuria (n. 2351)
- Autoerotismo (masturbación) (n. 2352)
- Fornicación (n. 2353)
- Pornografía (n. 2354)
- Prostitución (n. 2355)
- Violación (n. 2356)
- Actos homosexuales (n. 2357, pecado que clama al cielo, peccatum sodomiticum (acta contra naturam) Gn 18,20; 19)
- Adulterio (n. 2380-2381)
- Divorcio (n. 2382-2386)
- Poligamia (n. 2387)
- Incesto (n. 2388)
- Unión libre (n. 2390)
- Concubinato (n. 2390)
- Matrimonio a prueba (n. 2391)
- Matrimonio temporal (n. 2391)
- Bigamia (implícita en poligamia, n. 2387)
- Aborto procurado (n. 2270-2275, quinto mandamiento, pecado que clama al cielo)
- Eutanasia (n. 2276-2279, quinto mandamiento, pecado que clama al cielo)
- Suicidio asistido (n. 2280-2283, quinto mandamiento, pecado que clama al cielo)
b) Impedimentos matrimoniales
- Edad (c. 1083)
- Impotencia antecedente y perpetua (c. 1084)
- Vínculo previo (c. 1085)
- Disparidad de culto (c. 1086)
- Orden sagrado (c. 1087)
- Voto público perpetuo de castidad (c. 1088)
- Rapto (c. 1089)
- Crimen (c. 1090)
- Consanguinidad en línea recta y en línea colateral hasta el cuarto grado (c. 1091)
- Afinidad en línea recta (c. 1092)
- Pública honestidad (c. 1093)
- Parentesco legal (adopción) (c. 1094)
- Error sobre la persona (c. 1097 §1)
- Error sobre una cualidad de la persona (c. 1097 §2)
- Dolo (c. 1098)
- Ignorancia sobre la esencia del matrimonio (c. 1096)
- Simulación total (c. 1101 §2)
- Simulación parcial por exclusión de la unidad (c. 1101 §2)
- Simulación parcial por exclusión de la indisolubilidad (c. 1101 §2)
- Simulación parcial por exclusión de la fidelidad (c. 1101 §2)
- Simulación parcial por exclusión de la procreación o de los hijos (c. 1101 §2)
- Condición no verificada (c. 1102)
- Coacción o miedo grave (c. 1103)
- Falta de forma canónica (c. 1108, 1117)
c) Fraude y abuso de ley: un conjunto de emparejados en poliamor abierto (ocultándolo), o falsamente emparejados por diversión, pueden ir por diversas parroquias cada día pidiendo bendiciones de este estilo
CONCLUSIÓN
1. Tucho es el verdadero Papa de facto (¿y la mafia de San Galo también?)
2. Francisco y León XIV son meros papas instrumentales del Pontífice de facto, Tucho: firman obedientes y sin analizar absolutamente nada, cualquier tipo de propuesta de norma que redacta Tucho; es la parte necesaria de la heterodoxia para aprobar una norma jurídica obligatoria y coercitiva erga omnes, vía penal o administrativa sancionadora
3. Hay muchas diócesis que implementan estas 2 heterodoxias, sin que León XIV haga nada 9 meses después de ser electo:
- Amoris Laetitia: Aprobada y aplicada por CEE desde 2016 (discernimiento pastoral)
- Fiducia Supplicans: Aceptada implícitamente por CEE sin rechazo oficial; aplicación prudente y diocesana
.. Sólo reservas personales en sectores conservadores
Absolutamente incomprensible e increíble.
Toda ese "magisterio" pervertido de Francisco quizá sea derrogado en el consistorio de cardenales de enero de 2026. Lo que esta claro es que hay cisma de facto, los alemanes presionan, los infames obispos nombrados por Francisco están a pulirse el patrimonio de la Iglesia y a plegarse a la nefasta doctrina EU
EliminarVirtellius, coincide su oportuno juicio sobre la inverecunda ignorancia de Tucho con el número monográfico de Estudios Eclesiásticos dedicado a lo que llaman la nueva moral. Como quien descubre el Mediterráneo y en un lenguaje ampuloso, propio de degenerados mentales con ínfulas sapienciales, proponen una nueva moral, en su pretensión omnisciente un nuevo paradigma moral, con la cita de Kuhn, sostienen que la nueva moral es la que atiende a los nuevos conocimientos y experiencias, a la nueva comprensión de la Escritura y de la Tradición.
ResponderEliminarComo muestran ad nauseam, porque náuseas es lo que produce el engendro de la Universidad de Comillas, la nueva ética es la de la homosexualidad de Francisco. Pocos Pontífices tan perniciosos para la Iglesia en su historia como el jesuita. Pero es tal la veneración que evidencian, que toman por apotegma los “gestos” y disparates, empezando por el “quién soy yo para enjuiciar…” o la mendaz y rastrera respuesta de Bergoglio a los cinco cardenales, con el chino sumando los habituales. Contraponer la misericordia a la verdad no es generosidad de corazón es miserable engaño. ¿Desde cuándo defender la verdad es ir contra la compasión?
Obviamente en el centro de esa deriva canalla, que va a arruinar la Iglesia, se encuentra el presidente del Dicasterio de la Fe.
Es aconsejable la lectura de ese número de la revista de los teólogos jesuitas de Madrid. La perversidad de su intención, la miserable exposición de una secuencia infinita de errores y medias verdades nos enseñan hasta qué punto la Iglesia ha entrado en barrena. Entendemos cabalmente lo que el jefe de los jesuitas decía sobre los magnetófonos de los evangelistas en asuntos matrimoniales. Entendemos el comportamiento de Francisco para dar validez a una voladura controlada, muy sinodal, de la doctrina de la Iglesia. Jamás imaginé que me iba a encontrar con este regalo de Navidad: conocer hasta dónde llega la maldad del centro del poder doctrinal del Vaticano.
Muy acertado Sr Valderas! Permítete sólo, recordar que hemos de mantenernos firmes en la Fe, aunque sea difícil. Han abandonado a Cristo esos malos pastores, bien pues acojámos nosotros al Niño en nuestros humildes hogares y dejemos que Él guíe la nave.
EliminarSeñor anónimo de las 11:11
ResponderEliminarNo está nada claro si usted es o no es fan de Tucho (su nombre respetable, Cardenal Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe). Lo parece, no me lo negará. Aunque si usted dice que no lo es, no seré yo quien se lo discuta. Eso de ajustar el parecer con el ser, suele estar complicado.
Lo que sí es tremendamente sospechoso sobre cuáles pueden ser las coordenadas de la fe y la moral de usted, señor comentarista, es que usted sea un auténtico fenómeno por su capacidad de ver resplandecer las virtudes doctrinales y morales del Tucho (como usted lo llama). En esto tiene la virtud de coincidir, que no es poco, con la visión que del personaje tenía el papa Francisco (llevaban muchos años compartiendo afanes eclesiásticos, así que se conocían mutuamente bastante a fondo), y con la visión que al menos de momento tiene el papa León. Tiene usted una visión muy pontificia. Eso les hace respetables a usted y a su opinión. Aunque ya ha visto que en este blog escriben articulistas y comentaristas poco rigurosos y poco respetables. Siempre le quedará a usted el consuelo de buscarse otras lecturas más edificantes, más en la línea del Tucho que usted dice.
Y en cuanto al análisis profundo del documento en cuestión, es cierto que Virtelius suelta su opinión sin explicarla (eso requiere mucho más espacio que el de un artículo); pero es que tampoco usted explica la suya, aunque da a entender que el principio del documento sí que lo ha leído, porque ahí queda claro que lo de “una caro” es una cita bíblica; cosa de la que, al parecer, Virtelius no se ha enterado.
Pues bueno, Virtelius opina, usted opina, los demás comentaristas opinan, yo opino… bueno, es que estamos en un medio de opinión, no de dogmática. Si quiere citas y cosas muy trabajadas, no tiene más que leer y releer con la máxima atención las aportaciones del comentarista de “Una caro, plures carnes”, gran personaje, siempre muy muy muy documentado.