jueves, 29 de junio de 2017

Decrepitud clerical

La peor corrupción, con mucho, de todos los partidos políticos que nos representan en los distintos parlamentos y que gestionan las innumerables administraciones de nuestros derechos y de nuestros dineros, la peor corrupción, decía en un artículo anterior, no es la económica, sino la moral. Es por ahí por donde se nos escapan las energías y finalmente la vida.
Pero ¿y la Iglesia? Si no fuese la que es la decrepitud de tantos clérigos en este frente, no estaría el mundo como está. ¡Cuántos responsables eclesiales han dado y siguen dando alas para avanzar y escalar en tantas corrupciones! Cuántas veces aquellos que deberían  vigilar y guardar al rebaño que Cristo les confió consienten y callan, callan y consienten. Eso si no se deciden a echarle un cable al mundo y a avalarlo en sus aberraciones. Demasiados casos de colaboracionismo activo se han producido. Ahí está el pasado Sínodo de la Familia… Una parte demasiado significativa del episcopado dio sobradas muestras de su impaciencia por arrojarse en brazos del mundo y de su más chirriante mundanidad. Y eso venía de lejos, de muy lejos. Hagamos memoria.  
Pablo VI, 1968. Humanae Vitae. ¿Cuál fue la respuesta abrumadoramente mayoritaria del clero en todos sus niveles? Cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y también fieles, alzaron sus voces contra el “puritanismo” que emanaba de la encíclica. Igual que el pueblo de Israel cuando Dios se había empeñado en construirle la libertad que habían conseguido al huir del faraón. Pueblo de dura cerviz, que se pensaba que con la epopeya de la huida de Egipto, lo tenía todo hecho. Un pueblo que no entendía que si no se tejía la libertad con una trama y una urdimbre que estructurase y entretejiese la vida de todos y de cada uno en todos sus aspectos, la libertad sería una quimera. La libertad tenía que ser construida y preservada, además de conquistada. Eso lo entendió también Roma, que es el ejemplo que tenemos más cerca de nuestra comprensión, de cómo la corrupción de las costumbres acaba con una sociedad, por grandes que sean su dominación y su poder. Me refiero, claro está, al desmadre sexual que precedió al derrumbe del Imperio. Un botón de muestra: la conversión de las termas en prostíbulos, acabó alejando de ellas a la gente de bien, de manera que se hundieron las termas y la sana costumbre de bañarse. Ese efecto duró muchos siglos y marcó profundamente la Edad Media europea.
Pablo VI, el papa que tuvo que administrar el desmadre de la Iglesia que hizo aflorar el Concilio (como el Sínodo hizo aflorar el de hoy) y que luego seguiría desbocándose por las compuertas que se le habían abierto, este gran papa nos dejó el legado precioso de la Humanae Vitae: encíclica profética que nos advierte de adónde nos iba a conducir el plano inclinado de la relajación de doctrina y costumbres en cuestión de sexualidad anticonceptiva; y de la enorme responsabilidad de la comunidad eclesial en la corrupción que de ahí se seguiría.  
Parafraseando a Chesterton, que decía que leía el Apocalipsis para ponerse al corriente de las últimas noticias, es oportunísimo recordar que para entender el origen de la deriva demencial de la ideología de género tan fuertemente implantada en nuestra sociedad, hay que ir a la Humanae Vitae de Pablo VI. A su texto, por supuesto; pero también a las reacciones que suscitó en el mundo y especialísimamente en la Iglesia. Justamente en el interior de la misma Iglesia, donde la encíclica hizo de espejo en que se reflejaron los más negros instintos que desembocarían en lo que son hoy muchísimos católicos y el mundo en cuanto a conducta sexual: sexo sin hijos (anticoncepción, aborto y homosexualidad) e hijos sin sexo (embriones congelados, reproducción artificial y vientres de alquiler).  
Paradójicamente, con la misma trivialidad con que fue tratada la liturgia en el Concilio y sobre todo en el paraconcilio que le siguió y que se adueñó de la Iglesia, con esa misma trivialidad fue tratada la moral sexual. Fue la desbandada total y absoluta, que empezó en el arrumbamiento de los códigos litúrgicos y en la desacralización de la liturgia: que de ser lo más rigurosamente normado y rubricado, pasó a ser totalmente manipulable, con unos niveles de opcionalidad tan próximos a la arbitrariedad, que dieron lugar a las más extravagantes formas de celebrar que hemos ido viendo a lo largo de estos años. Y todo, absolutamente todo en nombre de la renovación conciliar, y de la mano de quienes se proclamaban “hijos del Concilio”.
He ahí pues que la tremenda deriva de la liturgia, que podemos visualizar muy bien en imágenes que van desde niveles comprensibles y aceptables de modernización a lo más esperpéntico, esa deriva es la fiel metáfora de la transmutación profundísima que sufrió la moral sexual de la Iglesia: y no en el Concilio, que daba lo mismo lo que éste dijese, sino en el pseudoconcilio que le siguió, en cuyo nombre se le dio carpetazo definitivo a la moral en que tan incómodos se sentían todos: cardenales, obispos, religiosos, curas y fieles. La consigna, que constituía por sí misma el código teológico, filosófico y moral, fue el alegre y gozoso aggiornamento que tanto tantísimo celebraron y exaltaron los medios, igual que hoy exaltan el dolce stil nuovo. La Iglesia poniéndose “al día” (del calendario del mundo) en todo. Fue el gozoso aleteo de las mariposas que nos trajo el tsunami que hoy padecemos. De aquella fina lluvia vino este barrizal; y de la inmundicia que le fuimos añadiendo, este cenagal.
Y en medio de esta escandalosa ofuscación postconciliar y paraconciliar, que abrió paso al plano inclinado que llevaría a la degradación del santo matrimonio y de las relaciones conyugales, emergió con fuerza el papa Pablo VI, cuya clarividencia no ha recibido aún el reconocimiento que merece. Concatenó las secuencias de la manipulación tecnológica del sexo desde la anticoncepción al aborto, advirtiendo de que la víctima de todos esos supuestos avances, de esa modernización de las relaciones sexuales, de esa barra libre en que se convertía el sexo con esa nueva “moral” sexual, tan comprensiva, era siempre la mujer, convertida finalmente en producto de consumo y juguete erótico… de grado o por fuerza.
El confesionario, que había ejercido de poderoso dique de contención del impulso hacia el abuso sexual (las doctrinas hoy en vigor nos dicen que es meramente cultural, eso de que el hombre sea siempre el abusador, y la mujer siempre la abusada), se lanzó a abrir infinidad de grietas en lo que había sido una rígida moral sexual diseñada para poner freno a los abusos, como en todas las civilizaciones. Y los púlpitos enmudecieron… Dejó de ser ése un tema de predicación para convertirse en tema de formación de la juventud.
Los curas más modernos y enrollados adoctrinaron a los jóvenes de los activísimos centros parroquiales sobre la moderna sexualidad: relaciones prematrimoniales, claro que sí, anticonceptivos para descartar la excusa del embarazo, sexualidad abierta y sin trabas de ningún género, manifestación de que la Iglesia se había obsesionado en exceso reprimiendo la libre expresión sexual… Y fue a través de este nuevo frente de actividad de los sacerdotes más guais por donde se coló una corriente de corrupción sexual también dentro de la Iglesia. Y le cogieron gusto, también en los colegios, a esa nueva formación sexual que tan gravemente deformó y corrompió a muchísimos formadores. De esos polvos, el tremendo lodazal en que retozan tantos miembros de la Iglesia. Un lodazal elevado a la categoría de teología y defendido ardientemente. Y Pablo VI con su Humanae Vitae como un loco, la voz del que clama en el desierto. Tan loco y denostado como todos los profetas. ¿Con qué fuerza moral nos quejaremos de la invasión de la escuela por los corruptores del lobby LGTB, cuando fuimos nosotros los que les desbrozamos el camino?
Ahí está la comisión constituida ad hoc para reinterpretar la Humanae Vitae a la luz de la actualidad más rabiosa, presidida por Mons. Gilfredo Marengo, singular teólogo del agonizante Instituto Pontificio Juan Pablo II, donde lo deben estudiar todo menos la Evangelium Vitae, archivada en alguna estantería escondida y bajo llave. Marengo parece ser uno de esos rutilantes profesores de moral especialistas en reconciliar lo irreconciliable, en decir que cada antítesis teológica y doctrinal (anticoncepción sí- píldora no, aborto sí-aborto no…)  debe ser relativizada y sustituida en una síntesis capaz de conciliar los opuestos. Lo importante es sumergirse en la práctica pastoral sin doblegarse a ideales teológicos demasiado abstractos y construidos artificialmente.  Alucinante y más si olvidamos al Apóstol de los gentiles que afirmó, previendo ya a los futuros pazguatos que la liarían gorda: ¿Qué tienen en común justicia e injusticia? ¿Qué trato la luz y las tinieblas? ¿Qué concordia Cristo con Belial? ¿Es compatible el templo de Dios con los ídolos? Pues nosotros somos templo del Dios vivo. Por tanto, salid de en medio y apartaos de ellos –dice el Señor-. No toquéis lo impuro y yo os acogeré. (2Co 6, 14). ¡Ojalá la fuerza de la Palabra de Dios ahuyente nuestro miedo y nos llene de valor para anunciar la Verdad!
Custodio Ballester Bielsa, pbro.
www.sacerdotesporlavida.es

29 comentarios:

  1. Pablo VI fue muy valiente con la "Humanae Vitae", pero, al la vez, propició el clima necesario para que hayamos llegado a donde nos encontramos ahora.

    Sancionó documentos conciliares que incluían innovaciones en materia de colegialidad, ecumenismo y libertad religiosa que chocaban con lo que la Iglesia había enseñado siempre. Lo de "Amoris laetitia" no es tan nuevo.

    Por primera vez en la Historia de la Iglesia, prohibió de facto el Rito Romano que se había formado de manera orgánica para sustituirlo por un Rito nuevo, el "Novus Ordo Missae", que encierra la semilla de muchos de los males que afectan hoy día a la Sagrad Liturgia. Aprobó la comunión en la mano.

    Nombró por todo el mundo y promocionó a obispos y cardenales nefastos.

    Obligó a las órdenes y congregaciones religiosas a celebrar capítulos generales para "aggiornar" sus constituciones; de ahí procede en buena parte la crisis actual de los religiosos.

    Etc.

    A pesar de que Pablo VI tenía mucha más talla que Francisco, Montini allanó el camino a Bergoglio.

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  2. Se puede hacer más memoria. El nuncio Tedeschini. Conspirando para traer la II República. Y luego apoyando el régimen republicano que perseguía a la Iglesia en España. Se fue de España justo unos días antes de que empezara la llamada guerra civil. A la vez le hicieron cardenal. Hechos que se olvidan deliberadamente por todos. Son demasiado fuertes. No encajan con ninguna de las versiones oficiales. Su olvido deliberado es necesario para que suceda lo de hoy.

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    1. El ya Cardenal Tedeschini fue enviado por el Papa Pío XII al Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona el año 1952. Estaba presente el Jefe del Estado, Francisco Franco.

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    2. Sí. Y cuando murió el cardenal Tedeschini el gobierno de Franco le concedió un título nobiliario a su sobrino. Se ve que se trataba de una figura política. Y muy mala para España, y para la Iglesia en España.

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  3. La Encíclica Humanae Vitae la encuentro correcta pero solo en el fondo, no en la forma. De entrada es demasiado larga, se podría decir lo mismo con la mitad del texto y además lo que me ha llamado la atención es que usa repetidamente la palabra "gravísimo" cuando nombra la anticoncepción. Creo firmemente que usar preservativos y pastillas es pecado pero de ahí a llamarlo "gravísimo" hay buen trecho pues no se mata a nadie por impedir embarazos y si en el caso del Aborto entonces si seria "gravísimo". El juego sexual entre hombre y mujer casados aunque se usen métodos no naturales puede tener algo de pecado pero la calificación de "gravísimo" no cuadra en ello. Es el eterno problema en la historia de la Iglesia que se ha querido magnificar a todos los deslices sexuales de pecado "gravísimo" aunque sean por debilidad carnal natural, cuando por otro lado se han callado otros pecados como son la riqueza clerical. Debería limitarse la Encíclica a llamar pecado a la anticoncepción y punto, el "gravísimo" sobra. Se entiende que Pablo VI uso el sistema exagerado al calificar los pecados en el sexo matrimonial. Creo que parte de la reacción contra la Encíclica proviene de este detalle de "gravísimo" contra los anticonceptivos. A veces con amenazas se consigue el efecto contrario que se busca cuando se quiere moralizar a los parroquianos. SG.

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    1. Eso no es la forma, es el fondo. Es no entender nada de la H.V.

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    2. Si viendo hoy, cómo todas las advertencias que de forma profética se anunciaron en la encíclica, se han cumplido de una forma espeluznantemente precisa, con las catastroficas consecuencias que ello conlleva, y aun así no ve mas que justificado el uso del termino "gravisimo", entonces no creo que haya entendido usted la mayor parte del contenido de la enciclica.

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    3. Demasiado sabio le encuentro a VD, sr. SG. Creo que además de su visión "teológica" o como se la pueda llamar, le conviene algo de visión antropológica. Las civilizaciones se distinguen por cómo resuelven sus dos grandes problemas vitales: la alimentación, cuyo estímulo es el hambre y cuyo premio es el placer de comer y la saciedad; y la reproducción, cuyo estímulo es el deseo sexual, y cuya recompensa es el placer sexual. Ir a la recompensa sin atender a la cobertura de la necesidad vital, es un fraude a la naturaleza, que siempre sale caro. No individuo por individuo, sino sociedad por sociedad. Despreciar la moral (valor social) por darle gusto al individuo, es algo que ha llevado las sociedades a la ruina. Lo grave, pues, es pretender desligar la reproducción, del placer sexual. No, no se puede, ni menos en los términos en que hoy se está haciendo. Porque por ese camino vamos a la total ruina.

      Bueno, es sólo por indicarle un parámetro de juicio un poco más consistente. Paz y bien.

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  4. Muy buen artículo, sin olvidar las aportaciones de Hermenegildo, que también. Nabor

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  5. De la hecatombe doctrinal en la que Francisco la ha precipitado, la Iglesia tardará en recuperarse.

    Esa última decisión, la creación de una comisión (o grupo de estudio, Francisco ya no engaña a nadie) pare la revisión de la Humanae vitae no tiene otro sentido, sabido es, que reinterpretarla a la luz de la Amoris Laetitia. Como si hasta ahora la Iglesia hubiera estado en la más completa inopia al acomodar la doctrina de un Pontífice con la doctrina recibida de los que le precedieron, lo que llamamos Magisterio, ahora Francisco subvierte los términos y quiere que cuanto le antecedió se acomode a los caprichos de un tal Trucho, autor, como es conocido, de una novela sobre el amor. (También arzobispo rector de una universidad bonaerense.)

    Sería cómico, di no fuera porque es trágico.

    En lo doctrinal, Francisco ha entrado como elefante en cacharrería. Pienso, no veo otra salida, que esa contraposición entre su actividad en pro de los desfavorecidos o marginales, realmente encomiable, y ese desbarajuste doctrinal, realmente trágico, obedece a alguna razón clínica. Que Dios le asista y proteja a su Iglesia. Y, como dice la liturgia, nosotros no seamos confundidos.

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  6. Una pregunta porque se oculta el MÉTODO BILLINGS, es totalmente natural, sin químicas ni gomas, gratuito sin contradicciones ni efectos secundarios, aceptado y ensalzado por todos los médicos católicos y especialistas en la doctrina moral cristiana y con el mayor porcentaje de acierto mucho mas que los condones los dius las pastillas, etc.
    Tanto hablar y porque no se hacen mas cursos de BILLINGS, sera porque los "laboratorios de dius, pastillas y condones" financian su ignorancia???

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  7. Trending topic de hoy ,Padre Custodio, vescovo sùbito, santo sùbito....

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    1. Anónimo 10/11: MENOS COBA!!!

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  8. MONTARAZ de SOLSONA30 de junio de 2017, 13:56

    Otro articulo maravilloso de Mn.CUSTODIO,lastima que no haya ningún Mosen relevantw en Catalunya que lo apoye PUBLICAMENTE.

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    1. Pero tiene a unos fieles que agradecemos enormemente su sinceridad y el valor que nos está enseñando a tener. No conozco a obispo ni cardenal que haya ganado tanto en la Iglesia de Cataluña como él.

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    2. No puede haberlo porque en este momento el más relevante de todos es él.

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    3. Diz el Poema de Mio Çid cuando está en destierro: "Solo va, mas non de Dios".

      Sus, qué buen caballero si oviesse buen senhor!

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  9. Extraordinario como siempre Mossèn Custodio. Le animo a editar un libro con todos sus comentarios en este portal. Gracias.

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  10. "Y los púlpitos enmudecieron… la manipulación tecnológica del sexo desde la anticoncepción al aborto... esa nueva formación sexual que tan gravemente deformó y corrompió a muchísimos formadores... sexo sin hijos (anticoncepción, aborto y homosexualidad) e hijos sin sexo (embriones congelados, reproducción artificial y vientres de alquiler)."

    Un excelente artículo, de los mejores de la serie.

    Desearía que el P. Custodio continúe escribiendo, gracias a él, se ha convertido en el rompehielos de las mordazas lgbti frente a los derechos y libertades humanas, así como a la democracia. Lo lgbti, fracasado el aborto (ya no están las Femen), se ha convertido en el arma homicida de la Iglesia Católica. No podrán.

    Es indudable que Francisco tiene dos puntos gravemente débiles:

    1. El Cardenal Pell, miembro de su exclusivo club G-9, acusado de encubrir y abusar.

    Aunque parece que todo es un "asesinato moral del honor, el buen nombre, la fama, la dignidad y la reputación", casi lo mismo que sufrió Benedicto XVI pero agravado por cuervos, lobos y topos, que le regiraron incluso su despacho particular, lo cierto es que, afortunadamente, no se ha aplicado la "tolerancia cero", sinónimo siempre de "justicia de la venganza". Al parecer, ha debido de ver la realidad a través de la amistad personal. Pero lo grave es que también se ha afectado la reputación de Francisco: sabía desde años de lo de Pell, y sin embargo, lo nombró en el G-9. Esta mala imagen está frente al mundo progresista y la buena imagen internacional frente a su rechazo a la pederastia. ¿Es un doble ataque reputacional: Pell y Francisco?


    2. El caso de la potencial herejía de la comunión, absolución y extremaunción de los adúlteros incontinentes, según Amoris laetitia, numera 305 y nota 351, en contra de la enseñanza verdadera y oficial del Catecismo numeral 1650.

    Potencial herejía, porque sólo habla de una posibilidad, no establece una obligatoriedad, esto es esencial: hoy y ahora, el Papa es válido y ejerce legítimamente.

    Pero, incomprensiblemente, a través de los malos consejeros que le han redactado Amoris laetitia, se ha colado uno de los mayores errores teológico-morales que jamás ha realizado ningún pontífice en la historia, consiguiendo tener en contra a los tradicionalista (potencial herejía) y los progresistas (herejía no obligatoria).


    Hay que rezar para que Francisco encuentre alguien que le bien aconsejen.

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    1. hola
      me casé por la Iglesia sin haber recibido ninguna catequesis en toda mi vida
      los progrecuras que me casaron ni me dieron formación, ni una sencilla y triste charla sobre las consecuencias de casarme por la Iglesia
      ni siquiera nos sugirieron que debíamos confesar para poder comulgar en la boda (claro, que tampoco tenía horario de confesionario. sólo de esplais y salidas a la montaña)
      me divorcio años después, después de intentar arreglar aquel matrimonio por todos los medios. y sigo viva porque salí corriendo por la puerta, literalmente. no soy la única
      ahora he descubierto realmente, por mi misma y con esfuerzo propio el cristianismo y me encuentro esto...
      entonces, si vuelvo a casarme ¿quedo fuera de la iglesia?
      no es justo

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  11. Germans en Crist....quina heretgia tan gran ...divorciarse i tornsrse a casar per amor ....no ho es mès i molt mes heretgia els escandols sense anar gaire lluny d.aquesta mateixa setmana ? Això sota la meva modesta interpretació es l.hetetgia mes indigna...mès deplorable i mes imperdonable q existeixi.El Sant Pare..coneix totes aquestes actituts i hauria de reaccionar en conseqüencia.
    Al costat de totes aquestes aberracions lo dels divorsiatsnes es com el "xocolata del lloro" sense ofendre a ningú..Siguem tots mes coherents...siguem mès sincers i no ens engañem a nosaltres mateixos per la Mort d Déu ! Pau i Amor i molta mes CARITAT,!

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  12. ¿Tengo una duda?
    ¿Habrá alguien entre el clero que tenga cojo*** para apoyar públicamente a Mosén Custodio, en la persecución a la que está siendo sometido?
    ¿Será posible que todos estén castra***?

    https://adelantelafe.com/jugarsela-verdad-defensa-del-padre-custodio/

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    1. Más les vale unirse en su defensa. Si permiten que entren a las iglesias con el encargo de grabar las homilías para luego censurar lo que se diga en ellas y multar a los sacerdotes saldrán todos perdiendo. Para ellos, defender al Padre Custodio en esto equivaldría a defenderse a ellos mismos en un futuro. ¿Entienden, Eminencias...?

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    2. Pido a San Juan Pablo II Magno interceda para que en Cataluña tengamos a un sacerdote tan santo y valiente como fue Jersky Popieluzsko en Polonia. Él quiera servirse del Padre Custodio y le dé las fuerzas necesarias para afrontar tanta inquina y la cobardía de los enemigos que se organizan arteramente contra él. Y sigamos teniendo el honor de seguirle.

      ¡Adelante, Padre Custodio, diga la Verdad porque necesitamos oírla!.

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  13. Por motivos de salud llego algo tarde a la opinión. Pero digo que continúo estando de acuerdo con mosén Custodio al ciento por ciento y, si Laura me lo permite, firmo con ella su comentario. No comparto, por el contrario, la opinión de quien no esta de acuerdo con la sabia encíclica de Pablo VI, que sí en el fondo pero no es la forma, se me antoja un despropósito morrocotudo. ¿Acaso un hijo pretende enseñar a su padre como se engendra? Pues eso.

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  14. Al comentarista de las 2:13
    Eso es lo que nos ha perdido, pensar que es un generosísimo acto de caridad, alentar el desmantelamiento moral de la sociedad y de sus más necesarias instituciones (familia y vida) en aras de esa ñoñería del AMOR-contra-las-normas-de-la-MORAL. Amigo, eso a la larga es tremendamente ruinoso. Con eso salvamos "el amor" de algunas parejas (no vaya a pensarse que demasiadas), pagando como precio la ruina de la sacratísima institución del matrimonio y la familia. Mucho precio es ése, ¿no le parece? por ejercer la CARIDAD que Vd. reclama para con esas parejas. Acomodar el matrimonio a la rejuntación de parejas (poligamia, divorcio y lo que siga) por hacerle sitio al AMOR de esas parejas, es simplemente arruinarlo, tirarlo por la borda. Que es hacia donde apuntan los tiros de la modernidad y de la misericordia sin límites.

    Y viniendo a los últimos comentarios sobre la forma que han adquirido los ataques a un cura que se atreve a predicar lo que dicen el Evangelio y el Catecismo de la Iglesia, es de una gravedad extrema.

    ¿Cuál es la situación de hecho? Pues que la Iglesia goza de la paz civil (pacto tácito, por supuesto), con la condición de que RENUNCIE A PREDICAR EL EVANGELIO en todos aquellos puntos en que se muestra incompatible con la IDEOLOGÍA en que está comprometido el PODER político y mediático. Si se calla, hay pacto: la Iglesia deja hacer de todo a la ideología dominante; y a cambio, el poder político no se mete con la Iglesia. ¡Sobre todo con sus dineros!

    ¡Pero ay de la Iglesia como se atreva a predicar con total libertad el Evangelio, sin respetar por tanto los vetos que le impone la ideología oficial! Lo que le viene es la KGB, la Gestapo y lo que quieran añadirle. Ahí está el ejemplo de Reig Pla. Han ido a por él. Y no perderán ocasión de desollarlo vivo.

    La osadía del poder político (en este caso, el Ayuntamiento de Hospitalet) de mandar a sus agentes a la iglesia a grabar los sermones del cura para llevar hasta ahí su control político y doctrinal, es algo que sólo se había visto en regímenes totalitarios ¡y no en todos!

    No es necesario hacer nada más, absolutamente nada más, para tener definitivamente amedrentados a TODOS LOS CURAS y por supuesto a todos los obispos (cardenal incluido), para que ni se les ocurra predicar lo que de facto está prohibido predicar. Prohibido por los poderes civil y mediático.

    Y como a los obispos no se les ocurrirá asumir la prohibición del poder político y trasladársela a sus sacerdotes (ni al Papa corregir el Evangelio y el Catecismo para acomodarlos a la nueva ideología), no tengo la menor duda de que todos los obispos de Cataluña, con el Cardenal a la cabeza, estarán reuniéndose en intensas jornadas para redactar una NOTA conjunta que denuncie este intolerabilísimo atropello del poder civil. Ansioso estoy por leer esa NOTA. Voy oteando las páginas oficiales de los obispados y Conferencias Episcopales para conocerla tan pronto como la publiquen. Ardo en deseos.

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  15. 1/2
    El verdadero significado del amor conyugal es imagen del amor divino. Es el maravilloso plan de Dios para el matrimonio, revelado en la Sagrada Escritura y desarrollado en el magisterio de la Iglesia Católica. La anticoncepción es anti-mujer. La mujer es un cáliz sagrado de vida. Dios la ha reservado especialmente para contener vida.

    Pero incluso para los agnósticos o ateos, cuando llegan a entender que con la anticoncepción y el aborto, ponen en peligro la vida de la mujer al someter su cuerpo a estos riesgos, es imposible que lo puedan calificar con conciencia tranquila como expresión de amor.

    Mi idea es que el Magisterio es “feminista” en el sentido de que deja claro que la mujer no es en ningún caso, el objeto de deseo del hombre. A la mujer, la sexualidad asumida de esa forma la envilece y en su conciencia reposada lo ve así. Es como tener continuamente una metralleta amenazando. Los confesores avezados saben de este calvario.

    Las mujeres (y los hombres) tienen en contra a los medios de comunicación y la sociedad en general que las llama frígidas, cerradas, antiguas, anormales, patológicas etc, cuando no responden al primer estímulo sexual masculino o permanecen en la virginidad.

    La mujer (y el hombre) está abandonada en esta jungla hedonista y la mayoría de las veces está perdida porque nadie la ayuda. La Iglesia que tendría que alumbrar, no habla de moral sexual. En todas partes se habla de sexo menos en la Iglesia.

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  16. En experiencia de Kimberly Hahn (“El amor que da vida” de Rialp), es que muchas mujeres han vuelto a la fe católica después que han conocido el auténtico magisterio de apertura a la vida.

    Transcribo una experiencia de una mujer, extraída de su libro:

    “Estaba casada con un musulmán y practicábamos siempre el coito interrumpido. Yo lo permitía porque no era artificial ni abortivo. Nos divorciamos después de tres años porque el no quería hijos católicos. El sexo no significaba nada para mí. Si el sexo en el matrimonio no es abrirse a la vida, lo puedes encontrar en cualquier sitio. Lo tenía totalmente infravalorado.

    Después de divorciarme, empecé a acostarme con otros hombres. Odiaba que no significaba nada para mí y me preguntaba desesperadamente como podía verlo como algo sagrado de nuevo.

    Leí muchos libros sobre el amor, el matrimonio y el acto matrimonial. El mejor fue “Amor y responsabilidad” de K Wojtyla.

    En abril me he casado por la Iglesia con un católico. Mi marido está realmente abierto a la vida y a cuantos hijos nos de Dios. De hecho, me quedé embarazada en nuestra luna de miel. Me sentí libre de culpa al acostarme con mi marido, y fue más placentero de lo que nunca había experimentado.

    No estoy para nada orgullosa de lo que hice después de divorciarme de mi primer marido. Solo quiero desesperadamente compartir mi historia por si puedo ayudar a otras personas. La gran diferencia entre el sexo dentro y fuera del matrimonio es la apertura a la vida. Creo que gran parte de la confianza y de la intimidad giran en torno a esa “vulnerabilidad”.
    Esta clase de vulnerabilidad es a lo que se refiere la Iglesia como “una entrega sincera de si mismo””.

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  17. Sra.Laura me parece francamente clara y sincera su narración, evidentemente sacada del libro a q Vd.hace ref.peró después de encontrar esta mujer a la q alude la felicidat completa y casarse por la Iglesia Católica....puede aclararme una duda q no acabo de entender " como puede sentirse tan feliz sin poder recibir la Eucaristia ? O es q realiza uns comuniòn espiritual y ya se siente completa? Puesto q al estar divorciada y vuelta a casar, no le estaría permitido recibir el Cuerpo de Cristo.! Muchas gracias y disculpe mi ignorancia..

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