viernes, 24 de febrero de 2017

La Glosa Dominical de Germinans

El futuro se construye en el presente
HOY, NO MAÑANA: EN NOMBRE DE LOS LIRIOS
Con la oreja arrimada al corazón de Dios y la mano al ritmo del mundo. Por otro lado, ¿qué si no debería hacer un maestro -ahora elevado al rango de Rabbí, el Nazareno- si no recordar al hombre su capacidad de infinito? Que al fin y al cabo es la principal de las preocupaciones, la que impide gustar incluso las pequeñas conquistas de lo cotidiano: provisionales, limitadas, pero motivo de tanta chispa de consolada consolación. Porque tantas cosas -la esencia del corazón, los espacios del ánimo, los ángulos de la esperanza- parecen ser incluso difíciles de saborear: “¿quién sabe cuánto durarán?” es la pregunta con la que les damos la bienvenida. Y así el presente se convierte en un exhaustivo seguimiento de lo que no hay, de lo que ha habido y de aquello que podrá ser o podremos tener. Que pide como crédito torpeza para saborear los pequeños instantes de lo cotidiano.
C:\Users\Cesc\Desktop\slide_20.jpgVuelve al ataque el Evangelio, a ver si esta vez, después de dos mil años de estímulos, será la buena y definitiva: “No os preocupéis diciendo ¿qué comeremos o beberemos, con qué nos vestiremos? Esto lo buscan los paganos. Vuestro Padre del cielo sabe qué necesitáis.” No se trata de la invitación de un charlatán inconsciente, mercader de ilusiones: más de treinta años en el taller de Nazaret, ganándose el pan junto el padre con el sudor de su frente- le han servido para saborear el cansancio cotidiano, la angustia de los quehaceres y del deber, la preocupada tristeza de las tardes en las que bajaba el trabajo, en las que el desempleo avanzaba a pasos lentos e inexorables hacia la puerta de casa. La suya no es una incitación a no pensar en el futuro, sino un estímulo más atrevido. Atrevido hasta el punto que nadie había osado antes: el futuro se construye favoreciendo el tiempo presente. El tiempo de lo ordinario y de lo cotidiano, del sudor y la alegría, de las hazañas habituales y de los sueños a perseguir. Dios entra siempre con el traje de la pequeñez. En lo pequeño -que al fin y al cabo es el presente de todo- Cristo lee lo grande, que es el otro nombre del Eterno. De Dios mismo.
C:\Users\Cesc\Desktop\IMG_3175.jpgHablan los lirios del campo, lo atestiguan los pájaros del cielo, lo recuerda el Hombre de los Evangelios: vivir el presente como protagonistas, es la mejor forma de pensar el propio futuro. Aún más allá: para favorecerlo, para ayudar a su realización, para ser el cambio que cada uno de nosotros sueña ver en el mundo. Es el anuncio sorprendente e inesperado del Cielo: el Eterno nos lo jugamos en el tiempo, el futuro se juega en el presente, el mañana se prepara hoy: “Buscad el reino de Dios y su justicia y el resto se os dará por añadidura”. Que al fin y al cabo ahí está la gran estafa de Lucifer y la gran preocupación del Cielo: por seguir a Mammón -y a todos sus hijos con él- no se gana tanta gloria; por seguir al Cielo se recibe el consuelo del corazón. El Eterno es una forma del mañana. No te lo encontrarás de repente, inesperado y lúgubre, será la simple confirmación de lo que el hombre habrá elegido en el presente. Este es el escándalo más ambicioso de la historia de Cristo: en la historia más banal transita la historia más fundamental, la de la salvación. De la salvación o la perdición. Para la segunda, basta Lucifer; para la primera no sirven superhéroes: basta un puñado de valientes que se enfrentan a la vida confiando en la presencia de Dios. Gente capaz de constituirse en motivo de mofa y burla convencida de conjugar el futuro de la esperanza en el presente de indicativo de la propia historia. Una gramática celestial. Un anticipo de gloria.
C:\Users\Cesc\Desktop\renuncia-benedicto.jpg
Benedicto XVI leyendo su renuncia
El próximo 27 de febrero, era el año 2013, se cumplen cuatro años de la última Audiencia General de los miércoles de Benedicto XVI. Después el silencio, orante, precioso. Fue un año en el que corrieron ríos de tinta sobre su renuncia. Alguna pluma se prodigó demasiado escarbando, rascando, sospechando. Como si sus escritos ayudaran a la santidad de la Iglesia. A mí me bastó la amable confidencia de Benedicto. Humilde, sencilla, celestial: “He pedido a Dios con insistencia en mi oración que me iluminase con su luz para poder tomar la decisión más justa, no para mi bien sino para el bien de la Iglesia (…) Amar a la Iglesia significa tener la valentía de tomar decisiones difíciles, sufridas, teniendo siempre ante uno el bien de la Iglesia y no el bien propio. No abandono la Cruz, permanezco en un modo nuevo junto al Santo Crucifijo”.
Mn. Francesc M. Espinar Comas
Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet

7 comentarios:

  1. Un cura daba una charla a los padres y madres en una escuela, y preguntó al comenzar a un papá. qué decía en el credo el domingo en misa.... "creo en Dios, Padre todopoderoso...". Y le preguntó si se lo creía eso. El papá respondió que sí claro. A lo que el cura añadió "pues de qué te preocupas hasta el punto que te quite la paz... si Dios es tu Padre, y lo puede todo, qué te va a suceder que él no tebga en cuenta".

    "Tengamos el propósito firme y general de servir a Dios de corazón, toda la vida, y con eso no queramos saber sino que hay un mañana, en el que no hemos de pensar. Preocupémonos por obrar bien hoy: el mañana vendrá también a llamarse hoy, y entonces pensaremos en él. Hay que hacer provisiones de maná para cada día y nada más; no tengamos la menor duda de que Dios hará caer otro maná al día siguiente, y al otro, mientras duren las jornadas de nuestra peregrinación" (San Francisco de Sales, Epistolario, fragm. 131, 766).

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    1. Curioso que menciones el Manà y las previsiones solo para cada día. Pero el Maná es figura de la Eucaristía y no se cumple con la Eucaristía que hay que comerla cada dia y no guardarla en el Sagrario. Aquí algo falla y hay que revisarlo. Se que algunos se pondrán contra mi por lo que digo. SG.

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    2. NO ES CURIOSO (i)

      No es curioso, pues es simple comentario de texto, según San Francisco de Sales. Menos curioso es que tú pongas cuña para despreciar la fe católica, que por lo que nos dices, no es la tuya. Acude a la fuente, estudia el catecismo, la sola palabra te levanta sarpullidos, pero lo mejor es, salte de la iglesia católica, lo estás pasando mal, encuentra tu elemento y dejarás de ser un pobretón que cuestiona la fe de los otros. Te animo a apuntarte a iglesias católicas, ya sean la reformada como la anglicana, o las autodenominadas católicas no romanas, en Andalucía encontrarás alguna asociación.

      Escondiéndote en el anonimato faltas a la caridad y la justicia, más firmando SG (para más guasa, recordemos el hombre de la triste figura Segismundo García de Mataró), pero puede que seas una monja perdida, o alguien acostumbrado a firmar con dos iniciales, como FR (Francesc Rumeu), o tal vez algún otro cura que se ha echado a perder, u obispo.

      Los santos todos han sido hombres de Adoración y no paramos en el mundo mundial de ver lo frutos de la adoración del Señor en las poblaciones donde se hacen: menos crímenes, menos acción del demonio, más caridad.

      Cristo se ha quedado, ¿quieres que pongamos una ley prohibiendo guardarlo? ¿Deja de tener sentido la acción de gracias post missam porque Jesús con su Alma, Sangre y Divinidad y Humanidad está dentro nuestro físicamente mientras duran las especies de pan? Pasarías esa ley sin duda, para conseguir, piensas, frutos espirituales. Es una doctrina luterana. Segis dice públicamente, una de sus bromas más agudas¨: "¡Ay, estos luteranos míos!" refiriéndose a los que hace 30 años que ocupan los consejos pastorales parroquiales en sus malogradas parroquias sin fruto alguno de santidad. "Creen", porque han perdido el camino, que Jesús deja de estar presente al salir por la puerta la comunidad. Eso es la definición de mito, una falsa realidad, que es fantasía, de que ago ocurre. Muy lejos del "donde estén dos o tres reunidos en mi nombre..." que es promesa también, pero no por ello eliminamos su otra promesa de que "quien no come mi carne y bebe mi sangre..." y "mi cuerpo es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida."

      Los luteranos defienden que Cristo solo está presente mientras dura la misa, convirtiendo el signo (real) en mito (fantasía). No solo ellos, sino incluso D'Ors, triste cura catalán que dice lo mismo que tú (no serás tú?).

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  2. NO ES CURIOSO (ii)

    Te diría, amigo, ¡déjanos en paz! Y con palabras más suaves que las que Erasmo dijo maldiciendo a “la rata de Lutero”, te diré, vete a otra iglesia, no estás a gusto en la de Cristo.

    Respecto al maná, símbolo y figura, “El maná era blanco y tenía gusto de torta de miel; los israelíes fueron alimentados por el maná durante 40 años, hasta el día en que atravesaron milagrosamente el Río Jordán, para tomar posesión de la tierra de Canaán (cf. Ex 16, 31 e Js 5, 12)”,
    Y,
    "MOISÉS HIZO LLENAR UN VASO CON ESTE PAN MARAVILLOSO, que fue guardado en el Arca de la Alianza, más tarde en el templo, entre las cosas santas de Israel."

    (Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/69332-Mana--simbolo-de-la-Sagrada-Eucaristia-#ixzz4ZvfhzLmv)

    Sin embargo era recuerdo, lo nuestro, “En memoria mía hasta que vuelva” es presencia real, promesa, y mandato.

    La Eucaristía no se guarda, es la acción:

    DEL CATECISMO

    “Eucaristía porque es acción de gracias a Dios. Las palabras eucharistein (Lc 22,19; 1 Co 11,24) y eulogein (Mt 26,26; Mc 14,22) recuerdan las bendiciones judías que proclaman —sobre todo durante la comida— las obras de Dios: la creación, la redención y la santificación”.
    y

    “1374 El modo de presencia de Cristo bajo las especies eucarísticas es singular. Eleva la Eucaristía por encima de todos los sacramentos y hace de ella "como la perfección de la vida espiritual y el fin al que tienden todos los sacramentos" (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae 3, q. 73, a. 3). En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están "contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero" (Concilio de Trento: DS 1651). «Esta presencia se denomina "real", no a título exclusivo, como si las otras presencias no fuesen "reales", sino por excelencia, porque es substancial, y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente» (MF 39)”.

    “1377 La presencia eucarística de Cristo comienza en el momento de la consagración y dura todo el tiempo que subsistan las especies eucarísticas. Cristo está todo entero presente en cada una de las especies y todo entero en cada una de sus partes, de modo que la fracción del pan no divide a Cristo (cf Concilio de Trento: DS 1641).

    1378 El culto de la Eucaristía. En la liturgia de la misa expresamos nuestra fe en la presencia real de Cristo bajo las especies de pan y de vino, entre otras maneras, arrodillándonos o inclinándonos profundamente en señal de adoración al Señor. "La Iglesia católica ha dado y continua dando este culto de adoración que se debe al sacramento de la Eucaristía no solamente durante la misa, sino también fuera de su celebración: conservando con el mayor cuidado las hostias consagradas, presentándolas a los fieles para que las veneren con solemnidad, llevándolas en procesión en medio de la alegría del pueblo" (MF 56).

    1379 El sagrario (tabernáculo) estaba primeramente destinado a guardar dignamente la Eucaristía PARA QUE PUDIERA SER LLEVADA A LOS ENFERMOS Y AUSENTES DE LA MISA...”

    Podrás estudiar más aquí: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p2s2c1a3_sp.html

    Si no entiendes o quieres saber más, escríbeme: mardiosd@gmail.com

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    1. No creo que sea yo un ignorante, tengo mi bilioteca repleta de libros católicos. Tengo 71 años que ja es un decir.Soy practicante católico de toda la vida. No creo que me falte aprender demasiado. Lo que pasa es que los cristianos estamos divididos en la forma de ver las cosas espirituales y nos falta algo de respeto mutuo para aguantarnos unos a otros y de ahí las divisiones.Tu instructivo post de respuesta lo encuentro en un gran fallo, es demasiado largo, largura que en platicas con ciertos internautas he notado que ametrallan con mucho texto cuando sus conceptos no son convincentes expresados en cortos párrafos. Tu respuesta hubiera sido mas certera siendo más corta. La Verdad con mayúscula no creo que necesite mucho texto para defenderla. Tampoco la Verdad con mayúscula es el Sagrario, sinó el Cuerpo que comemos y pasamos a ser templo del Senyor. Los sagrarios necesitan centinelas para vigilarlos y aunque es una muy potente tradición es consecuencia de una Iglesia bien instalada, no de una Iglesia "de paso" (pascua?). Saludos cordiales . SG.

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  3. Hablas de la Verdad, pero la niegas, me remito a lo anteriormente dicho. A tus largas lecturas, y las explicaciones que puedes obviar de tu vida personal y edad, le falta oración, y adoración.

    Siempre estás a tiempo. Dios te ama. Y el sagrario es Betania. Allí Jesús se encuentra hoy todavía con sus amigos... Ve, que te espera.

    Hago propósito de visitarle más, a partir de ahora. Ayúdame con tu oración. Reza que rezo.

    De colores!

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    1. Por lo menos he conseguido que contestéis con un corto. Para escribir artículos ya estan los autores del blog. Ya rezo mis rosarios que puedo y hago oración. Gracias. SG

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