viernes, 27 de enero de 2017

La Glosa Dominical de Gérminans

BIENAVENTURADOS LOS POBRES EN EL ESPÍRITU

Somos mendigos de alegría. Todos, creyentes y no creyentes, somos mendigos de alegría porque experimentamos el no tener suficientes razones para sentirnos realizados de verdad, totalmente satisfechos. Es cierto que vivimos momentos intensos, hermosos, memorables, sencillas y verdaderas alegrías que, gracias a Dios, hacen que el corazón y la vida se sientan henchidos. Pero no suficientemente como para llevar a plenitud todo el deseo de absoluto que llevamos pegado al corazón. Nuestro mundo, ingenuo y maligno a la vez, nos hace creer que para obtener la felicidad, con poco basta: basta poseer, demostrar, hacerse ver… Quien cree esta mentira se encuentra con un puñado de moscas en la mano, ebrio y fuera de sí mismo. 

¿Es posible vivir la totalidad del amor? ¿La plenitud de la felicidad? En el evangelio de San Mateo de este domingo, se inicia el largo Sermón de la Montaña, y como un nuevo Moisés, Jesús el Señor sube a la montaña, no al Sinaí sino a las colinas del lago de Tiberiades, para entregarnos la nueva Ley, no esculpida en tablas de piedra sino en el corazón de los discípulos.

Jesucristo se dirige a aquellos que en la vida no se encuentran en el lado de los vencedores, sino en el lado de aquellos que cada día vuelven a casa con una carga de amargura y de desilusión porque un día más alguien se ha aprovechado de ellos. A estos, Él les anuncia que son dichosos en su condición de pobres, de afligidos, de hambrientos y sedientos de justicia. Parece como si Jesús quisiera ensalzar la condición del pobre y perseguido, del perdedor y del derrotado, porque en esta condición ve las premisas para una felicidad y una dicha imposible de encontrar en la riqueza y el poder de muchos que se mofan de los pequeños.
C:\Users\Cesc\Desktop\fac0d1a22bd4f5e4aabbd218f59bbab8.jpgJesús tiene una gran certeza y nos invita a hacer de ella el fundamento de toda nuestra vida: Dios privilegia un corazón pobre y un corazón quebrantado porque un corazón sacio de autocomplacencia no tiene necesidad de nada, y mucho menos de Dios. La pobreza y la aflicción no son valores en sí mismos y no hay que buscarlos jamás; pero son una condición indispensable para acoger la intervención de Dios que colma el corazón humilde. Quien es pobre, herido y perseguido, pero ha encontrado a Dios en su vida, es bienaventurado.
Es Dios que goza de la plenitud de la bienaventuranza. Él, que es el Amor y la Comunión, se complace en donar su dicha a aquellos que le entregan el deseo de ser felices, dichosos y bienaventurados porque renuncian a recorrer el camino a la conquista de la felicidad: ya que la felicidad conquistada no existe. Si quieres ser bienaventurado y dichoso, no puedes hacer otra cosa que abrir tus manos y esperar que Aquel que la posee, te haga el don de la bienaventuranza.
Quizás no os he convencido con estas palabras y os pido perdón. Si es así, volved a vuestros asuntos, hojead la lista de las tragedias que hoy explican los periódicos, el último escándalo del político de turno y divertíos con la última pasarela de moda que os indica qué se llevará esta temporada o el reality-show de más audiencia.  Ya sabéis que Jesús es un bromista, que muchos lo consideran un soñador empedernido. Pero ¿y si esta vez, aunque sea sólo una, Jesús tuviera razón?
Mn. Francesc M. Espinar Comas
Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet

8 comentarios:

  1. Si que nos han convencido estas palabras, es excelente el artículo. Pero yo tal vez le adjuntaría que no podemos confundir la "pobreza de espíritu" con la ignorancia supina que generalmente se recomienda a multitudes sumisas que en iglesias llaman "ovejas". Tal vez falta algo al artículo que lance vivas a la Inteligencia, esta cualidad divina que heredamos del Creador. La Inteligencia que nos muestra los engaños del Enemigo, la Inteligencia que brilla por su ausencia (como palabra) en las predicas y en las cartas dominicales de los obispos en la Hoja Diocesana, y precisamente no se trata de inteligencia para jugar al ajedrez sinó para votar a candidatos y discutir de obviedades. El Cristianismo a nivel universitario tal vez es lo que más nos falta, nos dan demasiado sermon casero para gente sencilla de pocas letras, estos sencillos deben correr detrás de los listos y así funciona siempre el mundo: los sencillos se espejean en los listos. Así que a ilustrar a los listillos y todo resuelto. Espero que mi pinito haya salido algo aceptable. S. G.

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  2. Anónimo de las 10,01, porqué no hace usted una glosa dominical cada semana, estaria muy bien tener dos ariculos el de Mosen Espinar y el de usted. No se lo tome usted a mal ...obsevo que cada semana corrige y amplia ...sera fantástico tener otra vision diferente y nos mostraria con mas claridad la inteligencia de los hijos de Dios. Paz y Bien

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    1. Buena idea, lo intentaré, pero soy partidario de las glosas cortas con el mínimo texto. Hoy en día con internet hay demasiado texto a leer. SG

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  3. Mucho me temo que quieren mandar al paro a MOSSEN ESPINAR.

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  4. Sr. Anónimo 20:08,

    Por lo visto tendremos que pedirle su opinión sobre qué comentarios escribir y cuáles no.

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    1. Sr.? Creo que se equivoca anonimo de las 12,40, soy señora y desde luego a mi no deben pedirme opinion para publicar lo que quieran.. yo solo le pedia una ampliacion de la glosa para que nos muestre la inteligencia de los hijos de Dios.Paz y Bien

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  5. Esto se está poniendo feo!!!

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  6. Aquí se ve un claro ejemplo de intrusismo puro y duro.El padre ESPINAR es nuestro GUIA ESPIRITUAL,para mi con sus GLOSAS ME bastan,no hace falta nadie MAS.

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