jueves, 26 de enero de 2017

El adulterio que viene... y que comulga

Confussionis Laetitia la llaman, porque el alboroto en que ha sumergido a la Iglesia es de las dimensiones del que se armó cuando se armó la de Dios es Cristo. Los obispos han empezado a dar instrucciones a sus sacerdotes respecto a la aplicación de la encíclica Amoris Laetitia: unos diciéndoles que “deben” absolver a los que, según la doctrina de la Iglesia, tras haber disuelto por su cuenta el matrimonio indisoluble que contrajeron, viven en concubinato y no están arrepentidos de su pecado. Y que además “deben” administrarles la Comunión. Algunos sacerdotes entienden que su obispo les está ordenando la profanación de ambos sacramentos. Otros obispos en cambio, están dando instrucciones para que sus sacerdotes actúen conforme a la doctrina que siempre ha sostenido la Iglesia. Tanto unos obispos como otros, invocan la Amoris Laetitia.
Ante esta tremenda confusión, los cardenales Raymond Burke, Walter Brandmüller, Carlo Caffarra y Joachim Meisner hicieron pública la carta que habían dirigido al Papa Francisco pidiendo aclaraciones sobre la confusa doctrina de la última encíclica. El documento titulado La búsqueda de la claridad: una súplica para desatar los nudos de la Amoris Laetitia, se dio a conocer ante el silencio del Santo Padre, que no quiso o no pudo contestar a las cuestiones que le plantearon tan serios y sabios purpurados. Y que todavía hoy siguen sin respuesta. Son las que siguen:
  1. Se pregunta si, siguiendo las afirmaciones de Amoris Laetitia (300-305), ahora se ha tornado posible dar la absolución en el sacramento de la penitencia y por tanto admitir a la sagrada comunión a una persona que, estando sujeta por una unión matrimonial válida, vive con una persona diferente more uxorio [como si estuvieran casados, incluyendo las relaciones sexuales] sin cumplir con las condiciones provistas en Familiaris Consortio 84 [terminar la relación adúltera separándose o viviendo como hermanos por razones graves, como la crianza de los hijos], reafirmadas luego por Reconciliatio et Paenitentia 34 y Sacramentum Caritatis 29. ¿Se puede aplicar la expresión “en ciertos casos” encontrada en la nota 351 (305) de la exhortación Amoris Laetitia, a personas divorciadas que están en una nueva unión y que continúan viviendo more uxorio?
  2. Después de la publicación de la exhortación post-sinodal Amoris Laetitia (304), ¿debemos seguir considerando válida la enseñanza de la encíclica de Juan Pablo II, Veritatis Splendor 79, basada en las Sagradas Escrituras y en la tradición de la Iglesia, sobre la existencia de normas morales absolutas que son obligatorias sin excepción y que prohíben actos intrínsecamente malos?
  3. Después de Amoris Laetitia (301) ¿es aún posible afirmar que una persona que vive habitualmente en contradicción con un mandamiento de la ley de Dios, como por ejemplo el que prohíbe el adulterio (Mateo 19:3-9), se encuentra en una situación objetiva de pecado habitual grave (Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración, 24 de junio, 2000)?
  4. Después de las afirmaciones de Amoris Laetitia (302) sobre las “circunstancias que atenúan la responsabilidad moral,” ¿debemos seguir tomando como válida la enseñanza de la encíclica de Juan Pablo II, Veritatis Splendor 81, basada en las Sagradas Escrituras y la tradición de la Iglesia, según la cual “las circunstancias o las intenciones nunca podrán transformar un acto intrínsecamente deshonesto por su objeto en un acto ‘subjetivamente’ honesto o justificable como elección”?
  5. Después de Amoris Laetitia (303) ¿debemos considerar todavía válida la enseñanza de la encíclica de Juan Pablo II, Veritatis Splendor 56, basada en las Sagradas Escrituras y en la tradición de la Iglesia, que excluye una interpretación creativa del rol de la conciencia y que enfatiza que la conciencia jamás puede ser autorizada a legitimar excepciones a las normas morales absolutas que prohíben actos intrínsecamente malos en virtud de su objeto?
Y se desencadenó la tempestad. No por la confusión que ha generado la encíclica, sino por la osadía de los cuatro cardenales, de pedirle al Papa que dirima el conflicto a que dan lugar las interpretaciones claramente contrapuestas. Los mismos que cuestionaron por sistema los posicionamientos morales de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, son los que ahora ponen el grito en el cielo por la insolencia de los cuatro cardenales, y afirman que quienes plantean esas dudas están prácticamente fuera de la comunión católica. Ahí está Fragkiskos Papamanolis, presidente de la minúscula Conferencia Episcopal Griega, quien en una carta abierta acusó nada menos que de herejía y de apostasía a los cuatro autores del “escándalo”, indignos de formar parte del Colegio Cardenalicio. También D. Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona, se mostraba escandalizado y pedía el capelo, que no la cabeza, de los cuatro preguntones… Que dimitan, que dimitan, si no están acuerdo con el Papa, se exclamaba. ¿Pero qué es estar de acuerdo con el Papa, si unos entienden que ha dicho blanco, y otros entienden que ha dicho negro? ¿Quiénes son los que están de acuerdo con él? ¿Los que dicen blanco o los que dicen negro?
El hecho de que la Amoris Laetitia suscite interpretaciones altamente contradictorias con la doctrina y la tradición de la Iglesia; que desde las más altas instancias eclesiales se afirme misericordiosamente el derecho a comulgar de los concubinarios, adúlteros y aiuntados, con la única referencia de la propia subjetividad del que se encuentra en paz con Dios; y que además dé lugar a la suspensión a divinis de los discrepantes; todo ello hace que los dubia de los cuatro cardenales sean completamente pertinentes. Ahora es el Sucesor de Pedro el que ha de pronunciarse, aclarando las dudas y confirmando en la fe católica a sus hermanos.
Mn. Josep Maria Jubany
Y es que parece repetirse la situación de aquella clase del Curso Introductorio del Seminario Conciliar de Barcelona, donde los maestros de la confusión dirigían el cotarro. La impartía Josep Mª Jubany, preboste de la pastoral obrera y ahora rector de la parroquia pijo-separatista de San Ildefonso, perorando sobre la resurrección de Cristo: que si el deseo de verlo vivo de los apóstoles creó en sus mentes la idea de la resurrección, que si la permanencia de sus enseñanzas a través de la historia es esa “vida nueva” que trae Jesucristo… hasta que al final uno de los seminaristas, el más echao palante, supongo, le preguntó: Pero cuál es su conclusión, ¿Jesús resucitó o no? A lo que Jubany, visiblemente irritado, respondió: Mira, con esa pregunta me demuestras que no has entendido nada. Por eso no puedo aprobarte ni ahora ni en septiembre ¡ni nunca!
No entendemos, no… la Amoris Laetitia. Deben ser la rigidez y la incapacidad de discernimiento, sólo atenta a la casuística moral, lo que nos impide comprender que ya nada es lo que parece, sino todo lo contrario. Debe ser alguna insatisfacción anímica o frustración personal la que al ofuscarnos, no nos permite ver, a través de los adulterios flagrantes y los concubinatos manifiestos, la misericordia de un Dios al que le importa un rábano el sacramento del matrimonio y por eso perdona sin arrepentimiento a los que lo profanan. Un Dios que por su infinita misericordia para con el hombre, ha arrumbado sus Diez Mandamientos. Un Dios, en fin, que ya no es el de la Cruz de Cristo, ni tan siquiera el de la Eucaristía, sino el que se tira desde el pináculo del Templo entre los aplausos y parabienes de aquellos que quieren convertir la Iglesia en un decrépito club de polo que ha perdido todos los partidos.
Gerásimo Fillat Bistuer

48 comentarios:

  1. Nunca se ha apartado Francisco de la doctrina de la Iglesia. Así lo ha recordado simplemente Muller recientemente.

    No puede negarse sin embargo que la confusión está servida. Y yo digo..., ¿y qué mas da?

    La verdad es que si que da, pero es la manera fresca, nueva, latina, rebelde, anti conformista de Francisco. Pero la doctrina de Francisco es la misma. Los que han perdido la fe son los que se tiran a la piscina de la moda de estar al día, de ser del mundo, y así les va. Entre estos están tanto misioneros de la misericordia como Pié, como doctores en teología no recicados como Gaspar Mora, obispos como Taltavull etc, que quieren acostarse con la modernidad para vestir el monigote de fe que tienen con los vestidillos roñosos y sucios de su falta de oración y sacrificio. Más que estar al día o con la modernidad, están casposos y para jubilar.

    No es cierto que Francisco cambie la doctrina. No hay nada en AL que sea contrario al Magisterio y la Tradición, además de ser un documento catequético imponente.Lo que pasa que la lente nueva con la que mira la misma realidad hay que aplicarla a un ojo limpio, no a un ojo que siempre esperaba esos cambios que ahora fantasea ver.

    Triste espectáculo los que han suspendido la acción pastoral para ver qué nueva hoja de instrucciones reciben, para seguir aplicándola tristemente con un servilismo trasnochado y estéril. Víctimas de sí mismos son, ciegos incluso a la realidad de su vida perdida, o si no lo fue en una ocasión , tirara por la borda con una vida de tibieza.

    Dios nos salve de nuestros pastores acobardados, que arendan que lo que dice Francisco sobre la triste figura de curas y obispos desgraciados deben aplicárselo a sí mismos, no al pueblo fiel que sigue a Jesucristo sin cobrar por ello, como sí cobran ellos.

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    1. La ruina de Amoris laetitia... o no27 de enero de 2017, 0:53

      El Capítulo VIII de Amoris laetitia tiene una línea de interpretación que es herética completamente.

      Por eso, los cuatro cardenales han preguntado los cinco dubia a Francisco, que aún no ha contestado.

      Toda la historia del desastre de Amoris laetitia está aquí:

      - infocatolica.com/?t=cat&c=Amoris+Laetitia
      - Teleamiga, Colombia, Un café con Galat (todos sus últimos programas)
      - Adelante la fe

      En resumen, la línea interpretativa herética del Capítulo VIII de Amoris laetitia se resume en tres potenciales herejías o rechazos de verdades divinamente reveladas:

      1. Niega las normas morales católicas universales, generales y absolutas. Amoris laetitia adopta la moral de situación

      2. Niega los actos morales intrínsecamente malos y perversos. Amoris laetitia ni los nombra.

      3. Los Mandamientos de la Ley de Dios son siempre superiores a los juicios personales de conciencia. Amoris laetitia asume que la conciencia es superior a Dios, a través de los juicios de fuero interno de adúlteros y sacerdote, propio de la herejía protestante.

      4. Los adúlteros en pecado objetivo puro intrínsecamente malo (sin pecado subjetivo por eximente o con pecado subjetivo disminuido por atenuante), y que fornican sin arrepentirse ni convivir plenamente en continencia, NUNCA pueden participar en la Iglesia con cargos y oficios, y NUNCA pueden recibir sacramentos, sobre todo, la eucaristía, absolución y extremaunción sin conversión alguna. Amoris laetitia lo permite si hay circunstancias atenuantes.


      San Juan Pablo II definió las tres primeras verdades divinamente reveladas (si se rechazan o ponen en duda, herejía y excomunión), en Veritatis splendor, numerales:

      - 52
      - 76, donde da validez al magisterio solemne de Trento
      - 78 al 83

      Otros documentos eclesiales sobre los actos intrínsecamente malos y la absoluticidad de las normas morales divinas:

      - Gaudium et spes, numeral 27

      - Humanae vitae, numeral 14

      - Reconciliatio et paenitentia, numerales 17 y 18

      - Catecismo de la Iglesia Católica, numerales 1755 y 1756 (adulterio, blasfemia, homicidio), y el famoso 2357 (los actos homosexuales siempre son intrínsecamente desordenados, intrinsece malum, malus per se)


      La situación de la Iglesia es muy grave, gravísima. Francisco no está contestando a los dubia planteados, y muchos obispos, de forma explícita e implícita, están cometiendo graves errores de fe católica, cometiendo heterodoxias y heteropraxis, permitiendo bien a través de la aprobación de normas y criterios de aplicación del Capítulo VIII de Amoris laetitia, o bien a través del pecado y delito del disimulo y la tolerancia, la prohibidísima participación eclesial y sacramental de adúlteros fornicadores, sin abstinencia y continencia, proscritos taxativamente tal como ordena la única ley divina válida, Familiaris consortio 84 y Catecismo 1650, y que Francisco debería de mandar que se aplicaran, YA HOY, antes de la gran eclesiocatástrofe: el Gran Cisma.

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    2. Señor Picazo, no me parece prudente despachar la confusión producida por la Amoris Laetitia con un "qué más da". Conferencias episcopales enteras están animando a los fieles a convivir maritalmente fuera del matrimonio, a comulgar si "se sienten en paz con Dios" y a recibir el sacramento de la penitencia sin propósito de enmienda. En resumidas cuentas, se está imponiendo el relativismo que Juan Pablo II y Benedicto XVI combatieron con tanta determinación. Y con ello se pone en peligro la salvación de muchas almas. A mí me parece que esto es algo que un católico no puede tomarse a la ligera.

      Dice usted que el Papa Francisco no ha cambiado la doctrina, que hay que comprender su estilo novedoso, etc. En esto también discrepo totalmente. No hay nada innovador en su estilo: es la ambigüedad calculada y deliberada del modernismo de toda la vida. Su Santidad no es un hombre cándido y espontáneo, que dice las cosas sin pensar en las consecuencias. Al contrario, es un hombre inteligente y reflexivo, que mide sus palabras y sabe cuál va a ser su impacto. Nunca da puntada sin hilo. Siento ser tan duro con el Santo Padre, a quien respeto y venero, pero creo sinceramente que ésta es la realidad. Además, si realmente no ha cambiado ni desea cambiar la doctrina, ¿por qué no responde los dubia? La disparidad de orientaciones pastorales en respuesta a la Amoris Laetitia lo justifica plenamente. Si le parece impropio responder a la petición de un grupo de cardenales, ¿por qué no reafirma por su propia iniciativa la doctrina perenne de la Iglesia de forma inequívoca? ¿Por qué promueve al cardenalato y otras posiciones de poder a kasperitas públicos y notorios? ¿Por qué estas denuncias sistemáticas a una supuesta "rigidez", a los "fariseos" y a los "doctores de la Ley"? ¿Por qué tolera que desde su entorno más inmediato se lleven a cabo ataques tan agresivos contra los cuatro cardenales y otros defensores de la ortodoxia? ¡Que la devoción al Santo Padre y a la cátedra de Pedro no nos impida ver la realidad!

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    3. Me sorprende absolutamente que obispos y sacerdotes de Barcelona desconozcan Veritatis splendor.

      En estos momentos, terribles para la Esposa de Cristo, la Iglesia, se auguran unos dos años de confusion y separación. Estaba profetizado que pasaría, pero son las consecuencias de la ignorancia general de las revelaciones públicas, la Ley de Dios, y privadas, las apariciones crísticas y marianas.

      Va a ser psicológicamente muy duro, pues habrá que separarse de heresiarcas que son familiares, parientes y amistades.

      Ay de los consagrados ancianos, enfermos y dependientes de una orden o diócesis herética.

      En un día se desatará la tormenta, muchos perderán la fe, las iglesias no serán lugar seguro... y todo por no haber leído Veritatis splendor... los estragos de la ignorancia y el desconocimiento.

      Dentro de poco, muchos vivirán el mayor drama de su vida, con la destrucción total de la Iglesia que han conocido, y quedarán desamparados... porque nadie no les ha enseñado Veritatis splendor, ni van a saber el por qué del naufragio de la Nave de Pedro.

      La culpa es de los consagrados, obispos y presbíteros principalmente, por no enseñar la verdad. Y por haber asumido el heretico y rupturista nacional-progresismo eclesial, modernista y protestantizado, desde 1965, el fin del Concilio Vaticano II. Así de simple.

      La tragedia que viene sin remisión era condicional, podía no darse, o darse atenuada en el tiempo y en la intensidad. Será breve, unos dos años, implicará el triunfo aparente de la Antiiglesia, y acabará con el triunfo de los corazones de Jesús y María, todo en quizás en esto dichos dos años próximos, quedando luego los malos en absoluta irrelevancia: no serán recordados.

      En Cataluña, el castigo será muy, muy, muy duro, como nunca en la historia.

      Un Pueblo y Gobierno, municipal y regional, que nos aprueba actos intrínsecamente malos, como el aborto, la congelación de embriones, la reciente eutanasia, la homosexualidad, el transexualismo, el divorcio, la contracepción, las parejas de hecho, la legalización de drogas y prostitución...

      ... y que en el colmo de la soberbia babélica del sin Dios, contra Dios, atentan contra el bien común de la unidad de España para su único beneficio...

      Y lo hace un Gobierno de orgullosos y soberbios, menospreciadores de la Ley de Dios, que se creen dioses por voluntad del Pueblo y por emanación de las esencias nacionales.

      El monumento catalán a la muerte del desvalido y del indefenso, el silencio homicida de los consagrados a defenderlos, está formado por casi 450.000 niños abortados, hombres y mujeres que jamás serán ciudadanos ni verán crecer sus familias.

      Por este crimen masivo y social, intrínsecamente perverso, verdadero sacrificio a Satanás, la Copa de la Ira de Dios está rebosante, el castigo justo y merecido contra Cataluña será el más duro que nunca haya conocido y conocerá.

      Oraciones, sacrificios, misas... para aminorar lo que ya viene inexorable...

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    4. Y QUE MAS DA!,me podría explicar de que libro filosófico saca esto?,se le nota que es usted mas PAPISTA que el PAPA.

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  2. Confussionis laetitia: cardenales contra cardenales, obispos contra obispos (Akita)26 de enero de 2017, 23:14

    El pasado 16 de enero, el obispo de Pereira, Colombia, Monseñor Rigoberto Corredor, ha suspendido a divinis (herejía, cisma, excomunión) al sacerdote Luis Carlos Uribe Medina porque “ha expresado pública y privadamente su rechazo a las enseñanzas doctrinales y pastorales del Santo Padre Francisco, principalmente con respecto al Matrimonio y la Eucaristía”.

    adelantelafe.com/exclusiva-suspendido-divinis-sacerdote-colombia-discrepar-francisco/

    Parece que los obispos malteses van por la misma línea, suspensión a divinis, si los presbíteros se negaban a dar la comunión a los adúlteros sin continencia:

    catholicvs.blogspot.com.es/2017/01/nuevas-declaraciones-de-uno-de-los.html

    adelantelafe.com/amenaza-suspension-divinis-sacerdotes-malteses-no-den-comunion-divorciados/

    Una entrevista con el P. Luis Carlos Uribe Medina, suspendido a divinis por el canon 1333 CDC:

    secretummeummihi.blogspot.com.es/2017/01/video-de-entrevista-con-primer.html

    Amoris laetitia tiene indicios de herejía si se sigue una exégesis de rompimiento con la fe católica establecida en Familiaris consortio 84 y el numeral 1650 del Catecismo, pues parece que Amoris laetitia permite dicha comunión y absolución de adúlteros fornicadores sin arrepentimiento en su numeral 305, nota 351, y nota 336 (“Tampoco en lo referente a la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave. Allí se aplica lo que afirmé en otro documento: Evangelii gaudium 44.47”).

    Amoris laetitia, según esta exégesis de rompimiento, eliminaría la conversión y arrepentimiento, y permitiría el acceso a eucaristía y confesión, si hay una circunstancias atenuantes y un discernimiento de fuero interno o un juicio en conciencia entre adúltero y confesor, juicio en el que incluso se puede decidir que Dios mismo permite tal acceso sacramental (en Malta se pide sólo que la conciencia considere que está en paz de Dios).

    Por esta razón, 4 cardenales preguntaron al Papa Francisco unas 5 dubia (dudas), para que despeje la incógnita de si se debe ir a una exégesis de conservación o de rompimiento.

    Mientras no conteste, Amoris laetitia, en su Capítulo VIII, estaría paralizada por precaución ante la posibilidad de herejía, de enseñar doctrinas falsas, de crear obreros de la muerte.

    - Tradición: obispos de Polonia, el obispo del Ordinariato anglocatólico de EE.UU. Mons. Steven Lopes, y el obispo de Mostar-Duvno Mons. Ratko Peric

    - Rompimiento: el cardenal Vicario de la Diócesis de Roma Mons. Agostino Vallini, obispos de Malta, el presidente CE Filipinas Mons. Lingayen Dagupan, el obispo de Pereira, Colombia, Mons. Rigoberto Corredor, y la Región de Buenos Aires: Arquidiócesis de Buenos Aires y las Diócesis de Lomas de Zamora, Avellaneda-Lanús, Quilmes, Morón, Gregorio de Laferrere, Merlo-Moreno, San Isidro, San Justo, San Martín y San Miguel (un tercio de la CE Argentina)

    Pero los obispos que aplican el Capítulo VIII de Amoris laetitia con una exégesis de rompimiento como un deber, imponiendo a los que obedecen la Palabra de Dios a una pena de suspensión a divinis por excumunión debido a cisma y herejía, esto sitúa a la Iglesia en una situación que nunca en su historia se ha dado, es completamente inédita. Pero augura que si no se pone remedio, muy pronto, ya en febrero, asistiremos a una ruptura general de la Iglesia Católica, muy dramática, muy dura.

    Por eso, Francisco sólo tiene una salida, una reversa: ordenar que se interprete Amoris laetitia según la recta doctrina, contenida en Familiaris consortio 84 y el Catecismo 1650. Pero ya viene la guerra, ésta es la primera batalla. Hay que rezar, leer la doctrina, y tener parresía.

    Como dijo el Papa San Félix III:

    No oponerse al error es aprobarlo,
    no defender la verdad es suprimirla

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  3. Precisamente, "Amoris laetitia" invoca un "discernimiento" que es puro casuísmo.

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    1. No existirá ni casuística: barra libre27 de enero de 2017, 10:00

      Peor aún, Amoris laetitia tiene un potencial destructor absoluto de la confesión.

      Al considerar que el adúltero fornicador (divorciado en primer recasamiento y conviviendo more uxorio, con relaciones sexuales), puede tener circunstancias atenuantes, entonces peca levemente, por lo que la confesión ya no es una obligación, sino una recomendación.

      Y si un adúltero fornicador, llega en conciencia personal que tiene eximentes, entonces ya no es ni pecado leve, simplemente deja de ser pecado, es decir, no es pecado subjetivo por falta de culpa, por lo que no debe nunca de confesarse, por lo que puede comulgar. Una barbaridad.

      Por lo tanto, a los efectos prácticos, un adúltero fornicador nunca se confesará, pues si tiene atenuantes, puede elegir ir a confesión, y si tiene eximentes, en absoluto ha de confesarse. Como Amoris laetitia da todas las atenuantes posibles, en realidad el adúltero fornicador no va a ir a confesión, porque se acogerá a alguna situación social, económica, cultural, psicológica o personal que quiera inventarse porque Amoris laetitia da atenuantes abiertas y discrecionales.

      Conclusión: con Amoris laetitia no habrá ni casuismo, sencillamente, los adúlteros fornicadores nunca van a pasar por confesionario, ni siquiera van a consultar con un confesor, pues la conciencia personal del adúltero fornicador está por encima de la Ley de Dios y puede decidir lo que quiera, debido a la discrecionalidad y amplitud de excusas de Amoris laetitia.

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  4. Amoris laetitia ha de leerse enters y de un tiron. Francisco escriba asi no tiene la intelectualidad sublime de Benedicto habia qur masticar lentamente cada una de sus frases. Francisco no, por esto hsy que leerlo entero. Enxige a todod empezando por el obispado sacerdotes religiosos y laicos una gran formacion y caridad cosa que muchos no tienen ni desean simples obispillos que se inventan a su gusto la doctrina y la acomodan al mundo. Eres tu catoiico que debes formarte para ayudar a tus hermanos en su encuentro con Cristo. Que sea su comunion plena con la Iglesia depende de el pero que acuda a expisiciones del Santisimo y que pase ratos con él pero sin comulgat depende que el sacerdote este o no formado. Si es vago redomado y no hace exposiciones del Santidimo. Bendiciones pasa horas en el confesionario cada dia visita a TODOS predica realiza meditaciones abiertas a TODOS hace catequesis de adultos y busca a cada alma de su entorno......es lo que pide el Papa pero los vagos le dicen no; que comulgen todos asi uno detras de otro y rapido que he de cantar gospel que al obispillo le gusta. Visiten paises excomunistas veran casi todos los que asisten a misa forman fila pero que comulgsmos muy pocos muchos cruzan el o los brazos veneran al Señor le lanzan besos pero no comulgan tienen curcunstancias personales que lo impiden luego el sacerdote los feligreses que hemos comulgado hablamos con ellos y estan alegres.Ya gozaran de la plena comunion pero NADA les impide el gozo de tratar a Jesus. Aqui no he visto esta alegria los obispiĺlos apartan a los que dan trabajo es que el gospel es mejor que entregarse a los demas. Lean de un tirón la enciclica mediten con ella unas horas ante el Sagrario y llegaran a la misma conclusion

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  5. Creo que hay que distinguir dos asuntos claramente distintos:

    1. La pastoral y administración de sacramentos a los divorciados vueltos a casar.
    2. La dubia de los cuatro cardenales y cómo la han planteado.

    Empezando por la segunda. La dubia como la han planteado no es dubia, es otra cosa, manifiestamente impresentable, por decirlo suavemente. Pretenden que el Papa la responda “sin argumentación teológica”, pretenden que responda con un sí o un no a lo que ellos plantean. Un Papa “sin argumentación teológica” es puro delirio. Acompañan la dubia con un aún más delirante aviso de “correción fraterna”, y hasta le añaden el aviso de organizar un posible cisma. Y que responda en el plazo que Burke le da. En estas condiciones está claro que no se trata de una dubia al uso, es otra cosa. Parece una trampa saducea, un ataque al Papa por otros motivos, con la excusa de ese punto de la Amoris Laetitia. De todos modos, ahora la dubia ha sido retirada, mostrando además que se buscaba otra cosa. Retirada después de las declaraciones del cardenal Müller, que parece tenían esperanzas que se sumara a ella. Y, sobre todo, después de que el numerario del Opus José Apezarena, seguido de estas declaraciones, “informara” como si conociera los pensamientos del Papa, que no iba a responderla, que debe interpretarse como un anuncio de retirada por los promotores últimos de la dubia. La dubia ha sido planteada junto a la rebeldía delirante de algunos en la Orden de Malta, apoyados por el cardenal Burke, el mismo de la dubia, que es el cardenal patrón de esa orden. Se ve claramente que un asunto de poder y dinero, fin oculto de toda la operación. Con la dimisión hace dos días del canciller rebelde de la orden de Malta, al día siguiente de la elección de nuevo prelado del Opus, ha terminado esta rebeldía, concomitante con la dubia.

    En cuanto al primer punto, el tema aparentemente en sí, hay que tener en cuenta que Juan Pablo II en la Familiaris Consortio permitió la comunión de los divorciados vueltos a casar en determinadas situaciones y sin convivencia more uxorio.

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    1. Mi Pueblo se muere de ignorancia...27 de enero de 2017, 10:36

      Cuando Dios dijo que su pueblo moría por falta de instrucción, mostraba la grave ignorancia del Pueblo de Dios, debido a la falta de instrucción y enseñanza de los Obispos, que han omitido sus funciones de enseñanza, santificación y gobierno durante decenios, después del Concilio Vaticano II.


      A. "Pretenden que el Papa la responda “sin argumentación teológica”, pretenden que responda con un sí o un no a lo que ellos plantean. Un Papa “sin argumentación teológica” es puro delirio."

      Los Dubium (una duda) o Dubia (unas dudas) se plantean mediante una pregunta formulada bajo las normas lógicas estrictas aristotélico-escolásticas, cuando hay una materia grave para la fe y la moral, para el bien común de la Iglesia, y bajo una estructura de pregunta que sólo admite el evangélico "sí sí no no", con el implícito de que tanto el que pregunta como, evidentemente, el que debe preguntar (el Papa y su equipo de teólogos), tienen conocimientos teológicos.

      Por ejemplo. DUBIUM: ¿Se puede bautizar en nombre de la Primera Persona, de la Segunda Persona y de la Tercera Persona, en lugar del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo? Respuesta: NO.

      El Papa tiene el debe de contestar "sí sí no no" a las 5 dubia, porque tiene el derecho a hacerlo, es Tradición de la Iglesia, y si no lo hace, entonces habrá un consistorio de cardenales que harán una corrección formal de errores pontificios y una reafirmación de verdades divinamente reveladas, de obligado cumplimiento, que el Papa deberá obligatoriamente de cumplir, como todos los cardenales, abades, superiores, obispos, presbíteros, diáconos, religiosos y fieles, pues de lo contrario (no se cumple por acción u omisión), habrá el inédito Concilio General Informal (no unido al Papa) de Deposición pontificia por herejía (acción u omisión) mediante declaración publica, de nombramiento de Administrador Apostólico ante la Sede Vacante, y de convocatoria de Cónclave.



      B. "En cuanto al primer punto, el tema aparentemente en sí, hay que tener en cuenta que Juan Pablo II en la Familiaris Consortio permitió la comunión de los divorciados vueltos a casar en determinadas situaciones y sin convivencia more uxorio."

      Veritatis splendor de San Juan Pablo II, publicada el 1993, hace casi 25 años, y Familiaris consortio 84, dan la pauta, que es la máxima generosidad que puede dar la Iglesia, pero con condiciones y limitaciones, que ni se enseñan ni recuerdan.

      Muchos van a la perdición por NO haberse instruido, educado y formado en teología. Esta ignorancia es culpa, principalmente, de los obispos. El próximo cisma y herejía generales, si Dios no lo remedia, será por pura ignorancia de muchos y la perversidad de unos muy poquísimos.

      Veritatis splendor definió, como mínimo, tres verdades divinamente reveladas, que si se rechazan o ponen en duda, implica herejía y excomunión:

      1. Las normas morales absolutas

      2. Los actos morales intrínsecamente perversos (adulterio)

      3. Los Mandamientos de la Ley de Dios son superiores a la conciencia

      Y está esta otra verdad:

      4. El adúltero fornicador, al cometer OBJETIVAMENTE un acto moral intrínsecamente perverso, que es una norma moral prohibicionista ABSOLUTA, que nunca jamás admite excepciones, semper et pro semper, nunca jamás puede PARTICIPAR eclesialmente (lector, ministro de eucaristía), ni sacramentalmente (eucaristía, confesión), aunque tenga circunstancias atenuantes o o eximentes.

      Se pone en duda cuando, como hace Amoris laetitia, dice que el adúltero fornicador tiene circunstancias atenuantes que le permiten la participación eclesial (cargos, oficios) y sacramental (eucaristía, confesión y extremaunción).

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    2. Anónimo de 2:18: Todos los que critican a los 4 cardenales de los Dubia, hacen lo mismo que el Mn. JM Jubany: descalificar a los que piden claridad, porque no hay nada más irritante que, pedir claridad a alguien que no quiere darla, porque quedaría en evidencia su herejía, que es la verdadera razón de la confusión premeditada.

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  6. En todo caso la solución sería acelerar las anulaciones matrimoniales. Que en estos casos tuviera prioridad la "conciencia" de los que se quieren separar antes que las investigaciones de los jueces eclesiásticos. Me parece como que el siniestro Enrique Octavo nos acecha. ¿Tal vez el tenía razón?. S. Garrell.

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  7. ¿Estarían de acuerdo la mayoría de los que han intervenido en este blog en crear de nuevo la Santa Inquisición?

    ¿Nos envía el Evangelio a ser jueces?

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    1. Santo Tomás de Aquino nos enseñó a pensar, no a tragar lo intragable, amigo

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    2. Existen los jueces eclesiásticos, queda evidente, para juzgar que matrimonios son nulos o no. Despues ya conocemos la famosa frase del Papa con respecto a los gays aunque el tema se salga de lo que ahora discutimos: "quien soy yo para juzgar". Pues anda que de jueces hailos.S. Garrell

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    3. Poner los puntos sobre las íes27 de enero de 2017, 10:44

      La Iglesia es impecable, indefectible e infalible.

      Infalible es el Papa si habla ex cathedra, Y también es infalible el Pueblo de Dios para defender y conservar la verdadera fe católica, como dijo Benedicto XVI cuando la herejía arriana: la verdad infalible e indefectible estuvo en el 5% del Pueblo de Dios que se apartó de los heresiarcas cismáticos, porque la Verdad nunca sigue criterios democráticos de votaciones, ni de sondeos, encuestas o estadísticas.

      Y sí, el Evangelio obliga a ser jueces ante la mentira de la herejía y el cisma: sí sí, no no.

      Además, el Papa tiene el carisma de juzgar (decir la verdad), que es personal e indelegable.

      Y el Pueblo de Dios tiene el deber de juzgar ante la Verdad o la Herejía: sí sí, no no. No hacerlo, es caer en herejía por omisión.


      Así, la verdad sobre el acompañamiento, discernimiento e integración de Amoris laetitia sólo pasa por un único proceso válido y lícito.

      ACOMPAÑAR, DICERNIR E INTEGRAR

      Ante un adúltero fornicador, sin abstinencia ni continencia, según la verdad divinamente revelada, el proceso de acompañar, discernir e integrar la fragilidad de los adúlteros, siempre pasa obligatoriamente porque en primera instancia, abandone los actos intrínsecamente malos (fornicación) y cumpla lo que dice Familiaris consortio 84: que realice actos intrínsecamente buenos (continencia y abstinencia), se arrepienta, se convierta y se confiese, y luego, obligatoriamente, COMULGUE SIN ESCÁNDALO, es decir, que se comulgue privadamente si en la misa del lugar, la comunión de los dos convivientes pueda causar escándalo y confusión al Pueblo de Dios sobre la validez de la norma absoluta de la no comunión de los adúlteros, dado que su especial condición no es conocida públicamente, y sí siguen siendo divorciados recasados notoriamente.

      En absoluto es válido compatibilizar la fornicación, aunque tenga atenuantes o eximentes, con la participación eclesial y sacramental (eucaristía). NUNCA. JAMÁS.

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    4. Bueno, en cierta manera, este Blog y otros (Adelantelafe principalmente) ya son una especie de Inquisición.

      Juzgan severamente a quien, a su entender, se aparta de la Doctrina.

      ¿Es o no es eso, como digo, una especie de Inquisición moderna?

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    5. Anonimo de 11:56 ¿Usted no es capaz de distinguir la verdad de la mentira?, ¿usted no es capaz de distinguir el bien del mal?. Pues si no es capaz, es que no tiene capacidad de razonamiento, y si es capaz, su comentario es absurdo.

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    6. No me sea bruto Fred, no me sea bruto.

      Mi comentario es claro y cristalino. Aquí se juzga severamente a quien -según interpretación particular- se aparta de la Doctrina. Se juzga y se condena. Ergo, es una especie de Inquisición.

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  8. El Papa no ha cambiado la Doctrina, porque si la hubiera cambiado, lo tendría que haber hecho explícito. Sin embargo, el texto ha dado pie a interpretaciones variopintas. Van a venir tiempos difíciles y va a haber una falta de comunión en la Iglesia.

    Hay que construir, pero hay que tener convicción, valentía y formación.

    No hay que discernir el estado de gracia y esto es equivocado para dar la comunión. Hay que discernir “la verdad del vínculo”.

    Catequesis porque acostumbran a no saber nada de la fe. Que entiendan que es un sacramento. Que entiendan su situación especial dentro del caso. Hay que discernir que obstáculo debe la persona superar: perdón, heridas de infidelidad…; A partir de ahí un itinerario penitencial que puede ser diferente según el caso. ¿De que se arrepentirían si no se habla de pecado? La misericordia es la que vence al pecado. Reconocer el auténtico deseo del corazón. La castidad se propone.

    El siguiente libro está en esta línea y es un vademécum que se dirige a Obispos, pastores, matrimonios y a quien interese. Ofrece líneas fecundas de actuación, donde se pone en juego el bien común de la Iglesia y su capacidad de anunciar el Evangelio.

    “Acompañar, discernir, integrar”
    Vademecum para una nueva pastoral familiar a partir de la exhotación Amoris laetitia.

    José Granados, Vicepresidente y Catedrático de Teología del matrimonio
    Stephan Kampwski, Catedrático de Antropología filosófica
    Juan José Pérez Soba, Catedrático de Teología pastoral del matrimonio y la familia
    Todos ellos en el Pontificio Institutito Juan Pablo II en Roma.

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    1. El Papa ha dejado abierta la interpretación destructiva de que los adúlteros no arrepentidos y permanentes puedan comulgar si tienen atenuantes.

      Primer grave error Pontificio.

      El Papa ha dejado aplicar, a algunos obispos, que con carácter obligatorio y bajo sanción de excomunión, se pueda enseñar y dar la comunión a los adúlteros sin continencia.

      Segundo grave error.

      El Papa no ha contestado a las 4 dubia de 5 cardenales.

      Tercer grave error.


      Eso no de ha visto nunca en la historia de la Iglesia, que la herejía provenga directamente de la Primera Sede, y ésta, además, sea omitente, calle.

      A medida que dura el silencio de Francisco, mayor será el caos eclesial. El Papa confirma en la fe, no confunde en la fe.

      La dureza del castigo a la Iglesia y al mundo va a ser enorme.

      Y puede evitarse fácilmente, sólo hace falta que Francisco confirme lo definido como verdad divinamente revelada por San Juan Pablo II en Veritatis splendor. Mira qué fácil... y no sé por qué no lo hace... se perjudica y nos perjudica a todos.

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    2. Colección Didaskalos
      Grupo Editorial Fonte Monte Carmelo
      2016

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    3. http://www.almudi.org/articulos/11439-acompanar-discernir-integrar

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  9. Todo esto me recuerda tanto a los fariseos del Evangelio... La doctrina y las leyes son importantes pero nunca son el fin. ¿Tenemos colas de divorciados a las puertas de las iglesias? Yo creo que no.¿Esto nos va a llevar a un cisma? Espero que no, pero si es así será por la lucha de poderes y no por la encíclica.
    Rezar más, amar más y perdonar más es lo que tenemos que hacer, sinó si que verdaderamente estamos perdidos.

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  10. La reacción contra Amoris laetitia27 de enero de 2017, 12:52

    La respuesta a las herejías de Amoris laetitia empieza ya:

    http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=28396

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  11. En Cataluña, tenemos soltados dos gallos, el posible cisma eclesial e independencia política.

    Alucinantes las palabras de Vidal, indicativos del nivel de irracionalidad independentista:

    - Estamos todos fichados en un censo encubierto

    - Se saben todos los datos fiscales de los ciudadanos

    - Hay un Estado no europeo que hará de banco

    - Dos fondos de inversión extranjeros y extraeuropeos nos van a dar 200.000 de euros para sueldos y prnsiones

    - Hay camuflados 400 millones para el referéndum

    - Once Estados de la UE reconocerán la independencia

    - Un país extranjero prepara a los Mozos en espionaje

    - Hay una lista negra y blanca de jueces infieles y afectos al Nuevo Régimen

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  12. Confiado en la resonancia de Germinans, me atrevo a sugerir lo siguiente, sin ninguna esperanza de ser oído, no obstante. Que el Santo Padre retire los documentos en los que se han encontrado errores graves, aserciones no fundamentadas o declaraciones equívocas. Me refiero en particular a la Laudato Sy a la Amoris Laetia. No quedaría en ello desautorizado su magisterio cuando actúe ex cathedra.

    La ciencia reciente nos da ejemplos autorizados de ello. Las grandes revistas eliminan aquellos artículos que tras la publicación se demuestran haber caído en datos falsos u otras prácticas éticamente contrarias al quehacer científico. No es fácil acepotar que te han metido un gol, si eres premio Nobel. Y estoy pensando en el caso de David Baltimore, Nobel de medicina de 1975, quien escribió un artículo con Theresa Imanisdhi en la prestigiosa revista Cell, con datos falseados como descubrió una becaria.

    En principio, Baltimore tachó a la becaria de resentida. La echaron del departamento y tuvo que trabajar de telefonista, arruinándosele la carrera investigadora.

    La becaria, se demostró, tenía razón.

    No digo yo que Carrafa o Burje vayan a trabajar de telofonistas.

    Pero lo sensato sería reconocer que ante el estado de desorientación absoluta provocado, se retiren los documentos, como si nunca se hubieran escrito, y dictar unas normas canónicas cristalinas.

    No es ser leguleyo. Sería poner orden, que es signo de inteligencia.

    No se es más fiel al Evangelio por mantenella y no enmendalla.



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    1. Muy bueno esto de CARRAFA y BURJE,ya se ve que no son Santos de su DEVOCION,NO!

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  13. Estamos en lo de siempre, no se cambia la doctrina pero pastoralmente y el modo de hacer va contra la doctrina lo cuál es de esquizofrénicos porque no se puede decir que una cosa es blanca pero el resultado es negro.
    Además hablan de que el que no absuelve o aplique la AL pues en algunas diócesis la suspensión a divinis. Pues que sean valientes y se opongan que en alguna diócesis se quedarán sin curas con que cubrir parroquias. Esa estrategia es ridícula, lo que vamos es al cisma como siga esto así.
    CDF deberían realizar un documento aclaratorio encargado por el Papa. Si lo que quería era debate ya hay demasiado debate pero debe atar cabos por el bien de la Iglesia y de su propia credibilidad.

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  14. Un adúltero o adúltera no pueden comulgar porque están en pecado mortal, pero es su conciencia. Nadie sabe que lo son. El adulterio es un pecado grave porque antiguamente, y ahora creo que también, era elemental preservar la pureza del linaje, y no engañar al marido respecto a la paternidad del hijo. No adulterar el linaje, más claro agua. La mujer adúltera peca por engañar al padre legal, y el hombre peca por ser el padre carnal ilegal. Este pecado es secreto, no público, se hace a escondidas. En cambio, llamamos adúlteros a los divorciados vueltos a casar. Pues, no son propiamente adúlteros, son otra cosa, uniones irregulares y si tuvieran hijos no engañarían a nadie. Por tanto, apliquen el cuento. Parece mentira que nadie se dé cuenta de esto.

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    1. ¿Cuál es la norma última que debe regir la conducta humana?

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    2. Su teoría de la ocultación y publicidad no se basa en los Evangelios:
      http://bibliaparalela.com/luke/16-18.htm
      http://bibliaparalela.com/matthew/5-32.htm

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    3. “No cometerás adulterio” decía Éxodo 14.

      Pero Jesús, en el Sermón de la Montaña, añadirá: “todo aquel que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio en su corazón” Mt 5, 27-28.

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    4. Le preguntaron a Jesús por el líbelo de repudio que dio Moisés. El los refirió al principio, al Gn 1, en Mat 19: 3-8.
      “El creador al principio los hizo hombre y mujer “, “El hombre dejará, pues, a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne”, “Por la dureza de vuestro corazón os lo permitió Moisés”, “pero al principio no fue así”.

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  15. 2 Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?».

    3 El les respondió: «¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?».

    4 Ellos dijeron: «Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella».

    5 Entonces Jesús les respondió: «Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes.

    6 Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer.

    7 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre.

    8 y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.

    9 Que el hombre no separe lo que Dios ha unido».

    10 Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto.

    11 El les dijo: «El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella;

    12 y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio».

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  16. 27 Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor.

    28 Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer este pan y beber esta copa;

    29 porque si come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación.

    30 Por eso, entre ustedes hay muchos enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto.

    31 Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados.

    32 Pero el Señor nos juzga y nos corrige para que no seamos condenados con el mundo.

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  17. Esta cita,

    "El adulterio es un pecado grave porque antiguamente, y ahora creo que también..."

    y todo lo que sigue, amigo, no te lo tomes como personal, pues tengo mi opinión igual que tú la tuya, anónimo contertulio... peca de falta total decongruencia.

    Así, es pecado mortal no por infringir leyes humanas o conveniencias sociales, sino por ofender en materia grave al Dios Uno y Trino, que es Amor.

    Aquí conviene recordar las palabras de Dios: "quien mira a otra mujer deseándola, ya ha cometido adulterio en su corazón".

    "(...) y si tuvieran hijos no engañarían a nadie". Las frases en tu texto están yuxtapuestas sin ninguna lógica. Si tuvieran hijos... ¿te refieres en la nueva relación que tú llamas irregular? ¿O en la anterior? ¿Y a quienes de estos no engañarían?

    Sin embargo, Dios, que ve en los corazones, y que nada oculto ahora dejará de saberse, en el matrimonio establece una relación entre Él y los conyuges de unidad que les concede y Trinitaria además entre la Divinidad misma y los contrayentes, imagen de la procedencia de las tres personas divinas. Relación que nada ni nadie podrá disolver, porque así lo ha dicho Dios, a menos que ("salvo en caso de adulterio") no hubiera habido matrimonio, y que compete a la iglesia de Dios deiscernir y certificar esa nulidad si la hay.

    Para enterderlo bien léase a Robert Baron, Obispo Auxiliar ahora de Los Ángeles, USA, o a Robert Sarah, Cardenal. O en un lenguaje más divertido y ameno, a Scot Hahn, teólogo converso y padre de familia, así como abuelo feliz y marido enamorado.

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    1. Perdone sr.Picazo, lo dicho (salvo en caso de adultero),le digo yo porque lo se de primera mano EL ADULTERIO NO ES CAUSA DE NULIDAD EN NONGUN CASO.Se lo pregunta usted mismo a MOSSEN bueno que el sabe de estos MENESTERES,gracias.

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    2. Perdone, "(salvo en caso de adulterio)", es una cita de Jesús en el Evangelio. Lea más el Evangelio, que es la fuente, y por lo que veo, usted no lo conoce suficiente.

      Sí que, con las numerosas versiones, he citado al Señor cambiando “adulterio” donde decía “infidelidad” en la mayoría e las decenas de versiones internacionales. Es lo mismo, ya que una infidelidad matrimonial es un acto de adulterio.

      Mire por donde, nos sirve para rebatir ciertas corrientes. Los que aprueban las segundas nupcias ante situaciones traumáticas, o las validan cuando aparentemente se han consolidado después de largos períodos de tiempo. El Señor mismo dice que esa separación de la relación irregular no es un divorcio a sus ojos, pues no era un matrimonio al existir uno válido anterior. “Salvo en caso de infidelidad (adulterio)”. Y corresponde a quien tiene el poder de las llaves dado por él, su Iglesia santa, discernirlo.

      Jesús con eso quiere decir que, quien vive en adulterio, si se separa de esa pareja con la que mantiene una relación adúltera, no rompe ningún matrimonio porque no lo había.
      Consulte a los Padres de la Iglesia, y no maree la perdiz, hombre.

      La cita:
      “Pero yo os digo que todo el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer divorciada, comete adulterio.

      Un comentario, para ponérselo fácil, mosén:
      http://es.catholic.net/op/articulos/20515/cat/130/en-caso-de-adulterio-admitio-cristo-el-divorcio.html

      Ah, y mosén Bueno discrepo que sepa demasiado sobre esto, pues con la mente nublada por su ambición carrerista y su odio por los que le llevan la contraria, ha olvidado muchas cosas de las que competen al Corazón de Jesús. Solo hay queverle las pocas veces que se sienta recuesta en el confesionario de la catedral con cara agria y aspecto de creer perder el tiempo.

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    3. Ah por cierto, no pontifique. Le aconsejo añadir a menudo la coletilla "casi", como en "casi nunca". Le pondré dos ejemplos: uno, de un tío mío, ya en el cielo, su esposa le engañó con el que antes era su novio, y con el que ya le engañaba de novios, y después de casados también con ese mismo. Obtuvo la nulidad en Barcelona, ratificada, y se casó por la Iglesia de nuevo hasta que murió poquito después de morir su esposa con la que había permanecido casado en ese matrimonio por la iglesia 30 años. En este caso el adulterio repetido fue el motivo de la declaración de nulidad.

      El segundo ejemplo: imagínese que después de declarar un matrimonio como celebrado se prueba que una de las partes venía de otro matrimonio no anulado. El segundo, no es válido, por lo que cabe un divorcio civil, y simplemente pasar página cara a la iglesia y anularlo ipso facto.

      Cuidado con pontificar, especialmente si lo conoce de primera mano pues donde meta esa mano la errará, y puede dañar a las almas "casi" siempre. Y se lo digo yo, que sé lo que me digo, hombre.

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    4. Jordi P 1,21
      En “Retorno al Principio” de Luis Sánchez Navarro. Didáskalos (Monte Carmelo) prueba con múltiples datos que se traduce por adulterio en muchos textos, pero que se refiere a “porneia” que es unión ilegítima.

      En Mt 5, 32 y Mt 19, 9 vemos que Jesús usa la palabra porneia (pornos significa prostituta y porneia prostitución). Porneia puede ser una conducta indecente, pero parece evocar a Dt 24, 1 (“si el hombre toma a una mujer y luego no le agrada porque ha notado algo torpe en ella…”). Propiamente se refiere a una conducta desordenada de orden sexual.
      Pero lo que no significa es adulterio.
      ¿Entonces cuál es la excepción a la que apunta Jesús? El equivalente hebreo es “zenut” (equivalente a porneia, con significado de “prostitución”) aparece en Lv 18 (“…no descubrirás la desnudez de tu padre…”) para referirse a los casos en los que no es lícito contraer matrimonio. Serían impedimentos para contraer matrimonio, y por tanto no hay adulterio donde no puede haber matrimonio. Cuando Juan el Bautista habla de Herodes (casado con la mujer de su hermano) habla de porneia.

      Es decir, primero tenemos este motivo filológico. Y luego, por una razón de coherencia interna, porque sería contradictorio que Jesús diga que son una sola carne y que si Dios lo ha unido no lo puede separar el hombre, y al final si admite una excepción.
      Hay otro argumento “canónico”: en Marcos y en Lucas no existe este inciso, así que en Mt se debe quizá a los destinatarios de su evangelio (procedentes del judaísmo).
      Hay más razones.

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    5. Reitero lo dicho,con meter los cuernos a la pareja NO ES CAUSA DE NULIDAD,por otros motivos,vale,pero por este caso en concreto NO.Si lo lo cree así Picazo coja el código de derecho canónico y empieza a leer como aquel programa televisivo que se llamaba "EL TIEMPO es ORO"

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    6. No lo ha entendido. No lee con calma.

      No es causa el adulterio. Pero en muchas ocasiones, amigo, un adulterio continuado y que procede de antes del matrimonio, o bien como hábito o bien con la misma persona que antes del matrimonio, señala una causa clara de nulidad. Esta causa clara puede ser una o varias de entre:

      - incapacidad por parte del que comete adulterio para cumplir los deberes inherentes al matrimonio.
      - O una inmadurez que le hace incapaz para cumplir esos mismos deberes.

      Asimismo, si fuera con la misma persona, podría señalar a un engaño a la que ahora supuestamente es su cónyuge, que ese cónyuge desconocía. Ese desconocimiento, si señala claramente a un engaño, o aunque no fuese un engaño como tal, al descubrirlo después, señalase a una situación en la que el consentimiento de esa parte no era perfecto por imperfecto el conocimiento de sobre con quien se casaba, esa imperfección del conocimiento y así del consentimiento de la voluntad, forma necesaria del sacramento, hace que sea nulo.

      Por tanto, puedo sí, haberlo expresado pobremente pues el adulterio por sí solo posteriormente al matrimonio no es una causa, aunque sí un hábito desconocido por el otro contrayente lo sería, si ese contrayente no lo asume, o admite que nunca se habría casado con su cónyuge de saberlo.

      No se preocupe amigo, he tenido maestros de los buenos. Yo lo tengo claro. Usted repase, pues si hubiera sido más sagaz me hubiera entendido, hombre. Y se lo digo yo, que tengo una nulidad canónica de Barcelona, ratificada en Madrid de hace ya más de diez años.

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  18. Se PICA usted con una facilidad PASMOSA,no hay para tanto¡HOMBRE!

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    1. Laura S.,

      Eso, en el link referenciado por mí en mi entrada, para mayor claridad, viene perfectamente especificado, y confluye y completa el tuyo, dando numerosas versiones interpretativas, y en la última, la más plausible, que coincide con lo que yo comentaba, nada apartado de lo que tú comentas:

      "4) Finalmente otros autores apuntan a interpretar más correctamente la expresión porneía. Ésta no sería simple fornicación ni adulterio, sino propiamente el estado de concubinato. El término rabínico empleado por Cristo habría sido zenut, que designa la unión ilegítima de concubinato; el griego carece, en cambio, de un nombre específico para designar a la “esposa”, razón por la cual, se habría recurrido al término porneía [12]. En tal caso, es evidente que no sólo es lícito la separación, sino obligatoria, puesto que no hay matrimonio sino unión ilegal. Esta explicación se refuerza tomando en cuenta que San Pablo, en su carta a los Corintios, califica la unión estable incestuosa del que se había casado con su madrasta como porneía [13]. A esto mismo haría referencia el Concilio de Jerusalén al exigir que los fieles se abstengan de porneía [14], o sea de las uniones ilegales aunque estables. Esta última es, tal vez, la más plausible de las interpretaciones y la sostuvieron autores como Cornely, Prat, Borsirven, Danieli [15], McKenzie; también algunas versiones de la Biblia [16]".

      Estupendo comentario el tuyo, Laura S sin embargo, amigo mío. Especialmente el tema de que se dirigía a los judíos, y hay que saber que nunca pronunció PORNEIA sino ZENUT, como dice en el texto que te enlazo, y que copio en parte aquí:
      “Y fue ulteriormente aclarada por Alberto Vaccari (1955). Según esta interpretación, en los pasajes mencionados Jesús habla del divorcio en un sentido peculiar, pues los judíos no tenían la palabra equivalente a “separación” (la cual no da ningún derecho a casarse). Lo que las modernas versiones traducen “adulterio” o “fornicación”, en la terminología rabínica se indica con el término zenuth, y designa propiamente el concubinato que deriva de un matrimonio inválido. Muchos casos de zenuth se mencionan en la literatura rabínica, uno de los cuales es el matrimonio dentro de ciertos grados de parentescos prohibidos por la Ley mosaica (Lev. 18:7-18). Mientras los pueblos paganos del mundo grecorromano admitían tales uniones, entre los judíos se consideraban incestuosas. La palabra griega por “fornicación” usada en el texto de Mateo 5:32, para traducir el término zenuth, la aplica también San Pablo al matrimonio inválido de un cristiano corinto con la viuda de su propio padre (1 Cor. 5:1)”.

      Y el pdf completo:
      http://ccrosariosurweb.com/wp-content/uploads/2015/02/DIVORCIO-Y-RECASAMIENTO-OSCAR-MARCELINO.pdf

      Es un buen documento que nos da mayor conocimiento de la vida de nuestro Señor Jesús.

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  19. Tiene usted la capacidad para un Doctorado de Derecho Canónico,me ha dejado usted de PIEDRA.Muchas gracias AMIGO PICAZO!!!

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