domingo, 20 de noviembre de 2016

La necesaria tarea de control en la Iglesia

La propagación del cristianismo y la consolidación de las estructuras eclesiales en los cinco primeros siglos de nuestra era, tiene lugar en las ciudades. La evangelización es eminentemente urbana. El “pagus” o distrito territorial rural (según Sexto Pompeyo Festo: el conjunto de personas de una aldea que comparten una misma fuente)  no está aún cristianizado, se conservan creencias y religiones precristianas, y las estructuras eclesiásticas no se han implantado. De ahí que la denominación de sus habitantes (paganos) sea sinónimo de no creyente, de no cristianizado. Y añadamos para sacudirnos complejos, que “pagano”, el de pueblo, era el que no había sintonizado la nueva onda cultural: porque no le había llegado la señal.

A partir del siglo VI, con el progresivo abandono de las ciudades tras la caída del Imperio Romano y el declive de sus estructuras administrativas, el cristianismo se implanta en los territorios rurales. Las parroquias eran muy grandes (comprendían más de 10 aldeas). Aparece el “mansus indominicatus”: casa de labranza con sus tierras; cultivadas directamente por su señor. Cuando la propiedad se extiende, colonos y siervos (libres y no), bajo la protección del señor, empiezan a configurar el sistema parroquial desde el punto de vista financiero, administrativo y cultual. Tenían su estructura de formación de los futuros sacerdotes, dentro del territorio parroquial.
C:\Users\Cesc\Desktop\Mosteiro_de_Vila_Nova_De_Muia.jpgCon la reforma carolingia del siglo IX, se consolidó la autoridad del obispo y comenzaron las visitas pastorales. Se reconoció al obispo el derecho de visitar también las iglesias feudales. (No olvidemos que el epíscopos griego que se translitera al latín en epíscopus, traducido nos hubiese dado inspector. No es por nada) Se abrieron, junto a los obispados y monasterios, escuelas para la formación del clero, a las que tenía también acceso el pueblo. Volvió a florecer la vida común del clero, que se hizo más celoso. Se restableció la disciplina eclesiástica. En los territorios se produjo una descentralización: la Diócesis, se hizo autónoma y, por lo mismo, centro de culto y de formación religiosa.
A partir del siglo XII el problema fue limitar el derecho feudal sobre las parroquias: las investiduras de cargos eclesiásticos y el derecho de patronato de los señores feudales sobre estas iglesias. El nacimiento de las órdenes mendicantes (dominicos y franciscanos) supuso una popularización de la fe y la práctica religiosa. Aunque el clero parroquial, que temía perder las limosnas de los fieles, les puso muchos obstáculos.
Con los decretos disciplinares de Trento, los obispos obligados a residir en su Diócesis, la gobiernan personalmente y velan para que los párrocos cumplan sus obligaciones. Ellos mismos visitan las parroquias e inspeccionan el cumplimiento de las prescripciones. Se establece que el clero se forme en Seminarios diocesanos.
Se establecen con claridad los límites parroquiales, en territorios no demasiado grandes para que los párrocos atiendan con celo la predicación, y puedan tomarse a pecho el cuidado de las personas, descartando el beneficio personal. Al arcipreste (o vicario foráneo) se le confiere el rol de vigilancia administrativa. Su tarea además confiere un talante de “dirección común” de las tareas pastorales: algo que conserva aspectos de la antigua “vida en común” de los sacerdotes.
A partir del siglo XVIII la cultura se seculariza, y al párroco cada vez se le considera más como una mezcla de funcionario público y de educador eclesiástico. Sólo a partir del siglo XX la parroquia recibe por parte de los Pontífices de este siglo un fuerte impulso; pero la industrialización, el urbanismo, el secularismo y el consumismo ponen en tela de juicio las estructuras parroquiales.
Se edifican parroquias en barrios periféricos nacientes, con población de aluvión; los distritos urbanos tradicionales tienen una población muy cambiante. Ambas feligresías carecen de raíces socioculturales en el territorio y tienen un carácter muy heterogéneo (procedentes de todos los lugares y culturas, de toda clase social y educación): consecuentemente la parroquia deja de ser una comunidad natural y se convierte en centro de consumo religioso y mera administración sacramental. Muchos sacerdotes, tanto en barrios periféricos como en distritos centrales, optan por la vertiente política: se convierten en activistas sociales o políticos en una sociedad que empieza a consumir además adoctrinamiento y activismo político. Una manera diferente para ostentar su rol social predominante.  El éxodo rural hacia las ciudades industriales aniquila el carácter tradicional y vincular de las parroquias en los pueblos. Ha nacido un nuevo mundo. El carácter evangelizador de la Iglesia se mitiga. 

El clero rural mantiene la estructura social de los pueblos y el vínculo natural entre sus habitantes. El urbano diversifica sus ocupaciones, mayormente fuera de la iglesia parroquial. Trabajos civiles, capellanías en hospitales y tanatorios, clases en colegios: en las ciudades industriales resulta imposible vivir con 850.- euros (la mensualidad media en España). Esa diversificación llega también al clero rural socialmente cada vez más urbano. La falta de recursos económicos personales y parroquiales (imposibilidad de tener asistente en la casa parroquial asegurando la intendencia) el cambio en la estructura familiar y baja natalidad (ya no hay hermanas, tías o sobrinas que vivan con el sacerdote) aumenta la soledad del sacerdote, que vive en casas parroquiales reducidas. Cuando se agrupan en unidades parroquiales más amplias se salvan esos déficits, pero las pequeñas  parroquias se convierten en centros de culto y poca cosa más. Para ello hay que encontrar parroquias bien acondicionadas para la vida en común. La convivencia inter-generacional de los sacerdotes no es cosa fácil: el abismo generacional se ahonda cada vez más, los sacerdotes tienen procedencias culturales y de formación cada vez más heterogéneas. Los planteamientos pastorales son muy divergentes y la vida en común acentúa más las casi insalvables diferencias. Tendencia del clero a buscar intereses personales fuera de los estrictamente sacerdotales y de evangelización. El almohadón afectivo-emocional de los sacerdotes resulta inescrutable, incontrolable. Los sacerdotes más jóvenes expresan una tendencia centrífuga: buscar aficiones y distracciones compensadoras de los déficits en su vida clerical.
¿Qué denominador común existe entre un sacerdote de 72 años con dos vicarios de 28 y 33 años? Aparte de la caridad cristiana, ya no digo sacerdotal si es que se practica, ninguno. Cero. Formación filosófico-teológica diferente, cuando no enfrentada. Lo mismo en la formación espiritual y su práctica. Diferente formación cultural y litúrgica. Un continuo replanteamiento de los fundamentos de tal formación y de sus derivadas. Falta de solidez del armazón que los construye y del convencimiento de la vigencia de lo que humana y sacerdotalmente les puede hacer madurar. Inconsistencia de la estructura psicológica del sacerdote. Peligros de derrumbe y daños colaterales. Huida hacia lo desconocido. ¿Y la labor del obispo? ¿Y la del arcipreste y del vicario episcopal? Ardua la del obispo, e imposible tal como está planteada, la del arcipreste y la del vicario episcopal. ¿Por qué? Porque no se entiende lo que ha significado y debe significar la función de control. De entrada el clero es reticente hasta al mismo vocablo. La palabra control tiene una connotación más que negativa. Cuando en cambio debería considerarse un papel extremadamente positivo.
Cuando en la Francia del Antiguo Régimen, los oficios públicos eran designados por el rey y acabaron vendiéndose los oficios administrativos (venalidad de los cargos), los “funcionarios” campaban a sus anchas sin verificación alguna de sus acciones. En la Francia republicana se estableció una nueva figura, especialmente contable: el “contre rôle”, el contra oficio.  El “control”, el que debía verificar las cuentas entregadas, revisar el cumplimiento de las normas establecidas y del modo de vida del administrador como servidor público que era. Para el oficio eran escogidos los más probos e íntegros de los funcionarios del Estado. Había que evitar un contrapoder corrupto, sujetas como están todas las instituciones a falibilidad.
C:\Users\Cesc\Desktop\imagesS1VNQN7S.jpgTras esta no breve disquisición, las preguntas afloran. ¿Es necesaria en la Iglesia como institución una continua verificación de sus servidores, de sus ministros e instituciones? ¿Posee la Iglesia un derecho positivo, unas normas litúrgicas establecidas, un baremo para cotejar la heterodoxia de las enseñanzas impartidas por quienes tienen el oficio de enseñar (“munus docendi”)? Si las respuestas a estas cuestiones son todas ellas afirmativas, si confesamos que para ello está el derecho canónico, las prescripciones litúrgicas y el celo discrecional de quien ostenta en la Diócesis de manera suprema el “munus docendi” (el obispo) ¿por qué no se hace del control una prioridad urgente? Quizás haría falta una tesis doctoral para tratar de explicarlo. Lo que sí sabemos es que proceder a ello resulta imperioso. Los arciprestes y los vicarios episcopales se han convertido en meros coordinadores de actividades pastorales; y las visitas pastorales del obispo en una mera visita de cortesía, con una misa en la iglesia (más o menos festiva y nutridamente participada) y una reunión con los consejos pastorales parroquiales que presentan la fachada amable de la parroquia. Nadie hace el “contre rôle”, ni de la parroquia ni de la vida sacerdotal del clero allí destinado. Es el reinado de la bonhomía. Del “buen rollismo” en una palabra. Nadie quiere coger al toro por los cuernos ni poner el cascabel al gato. Y después pasa lo que pasa…
Todas estas peculiaridades, más las nuevas características y categorías en el desarrollo de las parroquias, tanto urbanas como rurales, forman ese conglomerado ante el cual hemos de enfrentarnos. El problema del clero y las parroquias no es sólo el numérico, es el cualitativo. Sería necesario un certificado de calidad de cada una de ellas, de cada uno de nosotros. No esperemos al juicio final o al declive imparable en la cristianización de nuestros medios, de nuestra sociedad. Sean los pastores resolutivos y asertivos en su tarea. No teman, lo suyo es un servicio. Cúmplanlo con caridad y no con soberbia o ánimo de agravio. Dios se lo pagará.
C:\Users\Cesc\Desktop\1474656026_242304_1474656719_miniatura_normal.jpgUna última observación: no hay institución que no asiente las bases de su funcionamiento sobre protocolos más o menos complejos, en virtud de la complejidad de la institución y de sus funciones. Éstos son luego los referentes a la hora de controlar la calidad del funcionamiento, y de imputar los fallos cuando éstos se producen, depurando responsabilidades. Es obvio que cada uno cumple con el protocolo según su estilo y personalidad. Por eso a la hora de valorar su actuación, no habrá más consideraciones que las del protocolo.
Pero si existen normas, es obvio que el alto gobierno de la institución (en el caso que nos ocupa, el obispo) ha de garantizarles a los destinatarios últimos (en este caso a los fieles) el cumplimiento de las normas. Y eso sólo es posible mediante un sistema de control. Aplíquense los obispos en ello. Mons. Omella tiene aquí un gran reto, quizás su gran reto. 

Prudentius de Bárcino

34 comentarios:

  1. "en las ciudades industriales resulta imposible vivir con 850.- euros (la mensualidad media en España)"

    No resulta tan imposible si tenemos en cuenta que el sacerdote no tiene que pagar alquiler ni hipoteca, ya que suele vivir en la casa parroquial o rectoral, y que también la parroquia le cubre los gastos de luz, agua o teléfono.

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    1. Completamente cierto.

      Gracias a este sueldo indirecto, lo que le paga la parroquia, el cura gana, en realidad, el doble, 1.700 euros.

      Además, no sólo le paga los consumibles, sino también todas las reparaciones y obras de conservación del edificio.

      Lo que en realidad, frente a otros ingresos, el cura de Barcelona gana, entre sueldo directo e indirecto, unos 2.000 euros.

      Que no lloren.

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    2. Los curas no cobran ningún sueldo de la parroquia. No invente.

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    3. Los curas no cobran ningún sueldo de la parroquia. No invente.

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    4. Se puede decir que la parroquia les paga "en especie". Y, por cierto, los curas no tienen familia que mantener, por lo que todo el sueldo es para ellos.

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    5. Muchos curas tienen "trabajos" en la diócesis. Algunos de estos trabajos, importantes. Otros, pérdida de tiempo. Cobran sobresueldos por ello. Segismundo de Mataró es Vicario Episcopal, rector de dos parroquias, y juega a golf todos los martes. En el 2015 se fue durante la semana en que se pedía el gran donativo anual dela parroquia, a una "pergrinación" a la playa, en concreto a Cerdeña o la isla cercana, y le costó 2.000 € una semana.

      Para su defensa tras agredirme en la parroquia, al haber denunciado sus abusos de doctrina y liturgia al Cardenal, no sin antes haber hablado con él, contrató uno d elos abogados más caros de Barcelona. para már inri, Carlos Rey, antiguo capitan de Franco y buscado una temporada por la Interpol y por la Justicia Argentina por su papel directo e indispensable en la ejecución en los 70 de un anarquista catalán sin juicio.

      Miles de euros de los feligreses. El Papa ya lo dice que el peor enemigo de Dios es el dinero.

      Haciendo yo un retiro personal en el monasterio de Silo 8 días hace un año, también lo hacía un cura joven de Albacete. Me comentó que allí los sacerdotes diocesanos voluntariamente, en su mayoría dan todas sus ganancias a un fondo común, par ausar solamente para lo necesario. Gran ejemplo.

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    6. La envidia también es enemiga de DIOS.Me he fijado con sus comentarios que no sólo sabe lo que le cuesta al SEGIS el viaje a la playa,es que también le importa lo gana su vecino de galería,etc,etc,esto es pura ENVIDIA,al final veo que lo que le mueve a usted es la pura ENVIDIA.

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    7. O sea, tiene sueldo directo, luego sueldo "en especie", también llamado diferido o indirecto, y pluriocupación los más aventajados, tanto en la universidad, diócesis...

      Algunos, incluso, usan de los donativos...

      Lo que dice Jordi Picazo es cierto en sus principios generales: el nacional-progresismo eclesial tienen muchas fuentes de ingresos indirectas, como pueden ser las subvenciones a publicaciones y organizaciones, trabajos o profesorado para universidades, pluriempleo en el gobierno diocesano, trabajo profesional...

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    8. Para el anónimo de las 13:01:
      No hay mucho que envidiarle a Segis como no sea su(s) salario(s). Eso lo sabe (casi) todo el mundo en Mataró.

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  2. Sobre Petete y su Gran Libro Gordo20 de noviembre de 2016, 20:50

    En los EEUU, hace algunos decenios, la Conferencia Episcopal editó un Libro de Protocolos de Actuación, una especie de Mega Libro Gordísimo de Petete sobre protocolos, gestión, normas, procedimientos... a la exhaustiva y estricta manera norteamericana, no a la catalana o española, de churro mediomango mangotero.

    Regulaba incluso toda la vida procesal de la Conferencia Episcopal Norteamericana. O sea, la Biblia ISO-AENOR de la burocracia funcionarial eclesial norteamericana. Lo fabuloso. Regulaba hasta el tamaño de las grapadoras, los rezos de la Plenaria, el birrete, el tiempo y el orden de las intervenciones... Después de la Palabra de Dios y el Magisterio, el Libro Gordo de Petete de los Protocolos.

    Pues bien, de nada, para nada, absolutamente para nada sirvió frente a los escándalos de pederastia eclesial (sacerdotes delincuentes y obispos pasotas).

    Las investigaciones concluyeron que TODO el mundo de la parroquia afectada (y del gobierno episcopal) sabía de las correrías del curita, pero todo un problema de comunicación del fiel al obispo y del obispo a los obispos había (aparentemente) impedido que el problema hubiera sido planteado en la plenaria de la Conferencia Episcopal de los EEUU durante decenios. Así como lo leen.

    La principal queja que se dijo era que el protocolo era rígido. Así de sencilla fue la excusa. Rígido. Una vez de implementaba, se desplegaba, al parecer, era imposible, por razones burocráticas, introducir el "tema". Y así por los años...

    Quiero con ello avisar que antes de aprobar protocolos hasta para arrodillarse, investiguen los obispos catalanes a sí mismos: ¿cómo han tratado el caso de los muchos años de presuntas herejías, enseñanzas contra la doctrina católica y difusión de proposiciones erróneas, temerarias y peligrosas, en materia de fe, moral y costumbres?

    Según tengo entendido, lo trataron de manera informal y fuera de la plenaria y del orden del día de la Conferencia Episcopal Tarraconense. Y eso sin Libro Gordo de Petete de Protocuelos y Protosuelos.

    ¿Ustedes creen, señores obispos de la Tarraconense, que actuarán de forma diferente si hubiera habido un sistema de control, un libro de Protocolos, de la actuación de la Conferencia Episcopal Tarraconense?

    ¿Ustedes, señores obispos catalanes, se creen de verdad que si yo, como laico, les hubiera denunciado de cualquier delito litúrgico, harían algo?

    Señores obispos ¿si un cura no consagra porque no usa la fórmula ritual, o no hay intentio faciendi quod facit vera eclessia?

    En algunos obispados de los EEUU, hay estrictas normas de obligado cumplimiento sobre devociones y adoración eucarística, así como dónde hay que instalar el sagrario, en lugar central y principal. Ustedes, señores obispos ¿lo harán?

    ¿Y quién controlará a los obispos negligentes? ¿Roma, el Nuncio? ...mmm...

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    1. A algún obispo o abad CATALAN lo tendría que controlar EL ARZOBISPO GENERAL CASTRENSE,solo así se empezaría a poner las cosas en su sitio.Un poco de disciplina no iría nada mal.

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    2. Yo, como laica, he puesto en conocimiento del obispado abusos litúrgicos, abuso de autoridad y malos tratos por parte del rector de una parroquia. En primer lugar para ser prudente y pensando en no perjudicar en demasía a dicho sacerdote, acudí al vicario episcopal, pues sabía que este ya estaba al corriente de gran parte de lo que estaba ocurriendo. El señor vicario no quiso ni escucharme y me despachó con total desprecio. Finalmente no me ha quedado más remedio que ponerlo en conocimiento del obispado y la respuesta ha sido: -cámbiese usted de parroquia, que afortunadamente hay muchas en la zona.
      Deplorable. Nuestro Señor es muy, muy paciente.. ciertamente no nos trata como merecemos. GLORIA AL SEÑOR.

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    3. Yo llevo desde diciembre 2013 con el Cardenal, que me rebotó a Monseñor Taltavull, que me trató como si le diera pena, que me hizo una encerrota con Santiago Bueno, vicario judicial, el cual me insultó y me echó del obispado.

      No hay ni que decir que le he denunciado por todo esto, y que he vuelto. Santiago Bueno ha escondido dos denuncias contra él, ya llevan dos años, entradas por registro, vueltas a entrar, llevadas a nunciarura en mano, y en mano a la Congregación de la Fe en Roma. Todo se andará. Lo importante es no parar. Santiago Bueno ha actuado como el peror de los corruptos. Y se le pedirá cuentas.

      Querida amiga, o amigo, si tu caso es de Mataró, como el mío, escríbeme si lo deseas. Pocos se atreven y estamos dispersados. Mi mail es jordipicazosalomo@gmail.com

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    4. Perdóneme usted sr.Picazo,si usted hubiese vivido en el siglo XVI se habría producido un verdadero AUTO DE FE,no se quien ganaría el PLEITO,pero seguro que tendría las de PERDER!.

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    5. "Finalmente no me ha quedado más remedio que ponerlo en conocimiento del obispado y la respuesta ha sido: -cámbiese usted de parroquia, que afortunadamente hay muchas en la zona..."

      Es lo terrible del gobierno diocesano: las denuncias formales son simplemente orilladas, y los hechos denunciados, o bien tolerados (si son denunciados formalmente o es hecho notorio) o disimulados (si hay una denuncia informal).

      Ambos, disimulo y tolerancia, son delitos y pecados de disimulo y tolerancia, dado que implica no activar la justicia canónica disciplinar.

      El desprestigio y descrédito más absoluto y total recae sobre la justicia diocesana tarraconense.

      No existe ningún tipo de amor, caridad y misericordia, si simultáneamente no hay verdad y justicia, requisitos estos dos para la paz, tal como dice Mateo 23, 23 y Salmo 84 [1]

      La falta de verdad y de justicia, o el ir directamente contra la verdad y la justicia, crea una situación de guerra, no de paz.

      Ésta es la explicación que explica, en parte, el malestar que existen en diferentes niveles, en las diócesis tarraconenses.

      La justicia diocesana es una injusticia diocesana, dirigida a proteger corporativamente a todos los curas, preferentemente a los adheridos al colectivo nacional-progresista.

      Esta protección mutua implica la participación activa del primer círculo de hierro y fuego curial de cada obispo: libreta de favores.

      ....

      [1]

      no cumplen la Ley en lo que realmente tiene peso: la justicia, la misericordia y la fe

      la misericordia y la fidelidad se encuentran,
      la justicia y la paz se besan

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    6. Si el sr.Picazo teniendo como tiene CONTACTO DIRECTO CON ROMA no le hacen caso,imagínense el caso que me harían A MI que a su lado soy un pobre DIABLO!

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  3. Apreciados comentaristas: En cuanto a lo econoómico, que no es el tema central de este articulo, vds se fijan demasiado en los curas de las parroquias importantes o en las que tienen una buena economia, estipendios de misa a repartir entre los celebrantes y casas parroquiales confortables, que suelen coincidir con los sacerdotes que ejercen el ministerio sin moverse de su iglesia. Somos cientos por no decir miles los sacerdotes que en España hacemos miles de kms para servir parroquias con una economia limitadisima. Ademas en Barcelona p. ej. las parroquias dan un tercio de todos los ingresos al Fondo Diocesano. Yo, cura de parroquia de barrio, pero de otros ministerios no remunerados, hago 1200 km cada semana, pago luz agua gas y telefono, gasolina , seguros y mantenimiento del vehiculo, comida, comunidad del piso ( que no casa parroquial) y algo de vestir ( llevo ropa de Caritas y camisas de clergyman descoloridas ya ( sin americanas off course) y me acondiciono, lavando, tendiendo y planchando la ropa...No voy ni al golf ni hago vacaciones lujosas ni a sitios lejanos. Solo descanso. Mi coche tiene 12 años y tira aun. Pasar la ITV con la puesta a punto me subió casi 500 euros. Y como yo, conozco decenas de compañeros con nombres y apellidos. Las pasan peliagudas. Ni todo es Madriz ni todos somos el dichoso Segis de los cañones del que habla el Sr. Picazo ,

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    1. De acuerdo en todo con Usted, amigo presbítero.
      Rece que rezo.
      Jordi P

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    2. Un buen recordatorio21 de noviembre de 2016, 16:10

      Tiene plena razón.

      Hay tres estratos, como mínimo, de curas:

      1. Estrato suelo: curas rurales, curas de parroquias pobres: cobran lo mínimo

      2. Estrato medio: Curas con sueldo directo e indirecto, en especies o diferido

      3. Estrato selecto: curas con pluriempleo y plurifuentes de ingresos, generalmente adscritos, misteriosamente, a grupos de interés eclesial (otros no, simplemente, honrados)

      Recuerdo que así también lo comentaba un cura rural: tiene pocos recursos humanos, económicos y materiales, están olvidados completamente por el gobierno diocesano, obviada del todo por la diócesis la problemática de los curas con pocos ingresos, dedicación exclusiva plena, elevada carga de trabajo, gran extensión territorial y con problemas de salud.

      Desde hace muchos años, venía pidiendo que desde el obispado se tratara su tema y el de muchos compañeros, pero parece que dan largas desde el obispado...

      Muy bien llevado este comentario de 09:48, pues incluso había olvidado yo también a este estrato proletario de curas, no recordados y baqueteados por el gobierno episcopal.

      Y esto sólo es una mínima aproximación. Hay que ver si el cura pertenece a una comunidad, si tiene patrimonio propio, si cuenta con ayuda familiar...

      Ciertamente, Barcelona es un lugar privilegiado...

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  4. Lo que no se entiende es como hay sacerdotes acumulando cargos y consecuentemente sueldos, ejemplo Director de Catalunya Cristiana, Radio Estel i otros y lo mas grave que tanta disponibilidad para tantos cargos lleva consigo la tarea principal de apacentar el rebaño de la parroquia encomendada.

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  5. Sobre el sueldo de los sacerdotes:
    Yo soy tio de un sacerdote de Barcelona.
    Algunas preciosiones:
    a) Mi sobrino es párroco y es un menos mileurista.
    b) No se de donde sacan estos sueldos que algunos comentaristas publican. (Inventan o desconocen). No es la realidad.
    c) La mayoria de parroquias se las ven para llegar a final de mes: pagar sacristan, organistas, limpieza, electricidad, agua, teléfono, reparaciones,...
    d) Algún domingo mi esposa y yo vamos a cocinarle, y limpiar la casa parroquial, bien austera por cierto, y después le ayudamos a contar las colectas. (Con muchas moneditas de centimos, y euros y muy poco papel).
    e) Cuando se le presenta la compra de un ordenador, nevera estropeada,... somos varios los familiares que le hemos tenido que ayudar para que su economia no se destabilice.
    f) Nos cuenta que en super, ni en el mercado no se puede pasar más de la cuenta sino no llega a final de mes.
    g) Él no tiene cargos extra, ni trabaja en otra cosa, la parroquia y sus actividades le absorben todo su tiempo.
    h) Algún mes nos ha confesado que no podia cobrar los estipendios de las misas, sino dejaria en rojo la cuenta corriente de la Parroquia.
    Por lo que llevamos visto por visitas de otros sacerdotes compañeros suyos la mayoria de ellos estan en iguales o parecidas situaciones económicas.
    Solo puedo entender su nerviosismo a veces para poder pagar todos los gastos de la Parroquia, desde su vocación sacerdotal.
    Sino humanamente este sobrino mio en cualquier trabajo profesional viviria sin tantas estrecheces para administrarse y llegar a fin de mes.
    Ruego por tanto que antes de publicar "sueldazos" que no existen entre el clero que yo conozco se informen, no inventen.

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    1. Tiene razón cuando uno solamente tiene el sueldo de párroco. Y eso ocurre en los que realmente hacen de sacerdotes de Cristo, sin carrrismo.

      El mismo Cardenal suscita comentarios entre los pobres residentes de la residencia sacerdotal San Josep oriol. Llamaban príncipe a Taltavull, y señorito cuando fue a vivir allí. Y el Cardenal se ha montado u apartamento de lujo. Especulación y ademá chapuzera que les tiene en tribunales por incluso no saber gestionar la propiedad y tener problemas con concesionarias.

      Muchos dan ejemplo sin que se los vea. Otro son unos ídolos del dinero, que le ves y parecen empresarios en lugar de sacerdotes.

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    2. b) No se de donde sacan estos sueldos que algunos comentaristas publican. (Inventan o desconocen). No es la realidad.

      Bueno, la realidad es plural, y en la cuestión de ingresos, hay diferentes capas socio-económicas de curas, esta también es la realidad, vista, tocada y palpada por mí... y eso que no indico las vías alternativas para incrementar la olla a fin de mes.

      Siempre habrá ejemplos de sacerdotes abnegados. Pero hay que transparentar la situación real general, con altos diferenciales de ingresos-esfuerzos que son totalmente injustos, por parte de sacerdotes y curas que pertenecen a concretos y determinados cenáculos de poder.

      Cuando una organización o publicación reciben subvenciones públicas, siempre hay que pensar en las derivaciones indirectas en forma de enriquecimiento paralelo de según quién.

      Puede ser legítimo, puede ser moral, puede ser legal, pero hay curas, como ha indicado uno aquí, que trabajan mucho y reciben poco y nada, y otros, injustamente, a la inversa.

      Es, por tanto, misión del obispado, en lo posible, de intentar solventar estos grandes diferenciales, que por otra parte, ya lo saben en gran parte.

      Y por favor, señores obispos, que se les vea más por las parroquias, hablen con los parroquianos, confiésenlos, que les vean...

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  6. A la Sra anónima de las 23:20: Querida hermana, están sucediendo lamentablemente casos como el suyo en Barcelona, si lo desea escríbanos al email: aquienbuscais@hotmail.com, estamos reuniendo datos. Como dice el Sr. Picazo "lo importante es no parar". Hay casos realmente vergonzosos han dejado a las personas en la más absoluta indefensión, reprendiendo a las víctimas y dando apoyo y tapando actos que ya rozan el sadismo.No callaremos, hablemos con total franqueza y sinceridad movidas por la Caridad y Misericordia. Gracias, que Dios la Bendiga.

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    1. Yo no escibiría a aquienbuscais@hotmail.com, Anónimo2320. No se identifican, y me temo mucho que son de los que siembran cizaña aquí, y del grupo de pseudocatólicos que andan creando bulla.

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    2. Pero que mal pensado es ud.señor Picazo,por cierto,yo de Pseudo Católico a lo mejor no lo soy tanto como usted.

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    3. Refrendo a Jordi Picazo. Cuidado con dar datos personales de absolutamente todo tipo a estas organizaciones que "no se identifican". Ni propios ni ajenos. Nada de nada.

      Como ha pasado con alguna denuncia ante un obispado (persona jurídica registrada públicamente), luego se chivan a quien no debe saber nada. Y eso es lo mejor que puede pasar.

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    4. Gracias, Sr. Picazo. Mi caso no es de Mataró sino de Barcelona en la zona pastoral 1. Lo he dejado todo en manos del Señor y Confío.

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    5. Se equivocca ud. Sr Picazo, la dirección: aquienbuscais@hotmail.com y también: santoabandono@hotmail.com, pertenecen a feligreses de la Parroquia de Sant Ferran de Barcelona. Debido a que hemos tenido que presenciar últimamente actuaciones bastante vergonzosas en la que fue nuestra parroquia. ¿Así que usted Sr. Picazo es capaz de discernir tan rápidamente quienes son "católicos de pura cepa" y quienes "pseudocatólicos? vaya, vaya...

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    6. Cierto Anónimo DE LAS 19:10, ya un cura me comentaba que un día entrando en laDELEGACION de medios que coordina el "REVERENDO" empresario-voluntario Ollé, vio como corrían por todas las mesas fotocopias de facebook d el apágina de un sacerdote de la diócesis, al que Taltavull, todo un obispo se entretenía en investigar haciendo deTINTIN.

      El reverendo Ollé, diácono PERMANENTECasado, ya tiene alguna parroquia donde servir y hacer de capellán?¿Sino a qué su ordenación? Dixit.

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    7. Copio de Wikipedia, enlace:
      https://es.wikipedia.org/wiki/Archidi%C3%B3cesis_de_Barcelona#Territorio

      Medios de comunicación[editar]
      El arzobispado de Barcelona, a través de la Fundació Missatge Humà i Cristià (en castellano: Fundación Mensaje Humano y Cristiano) es propietario del semanario de información y cultura religiosa Catalunya Cristiana y también de la cadena radiodónica Ràdio Estel.

      Se ve aquí que cuando Aymar dice que CC y RE son ofiiosos y no oficiales, para justificar devaneos y obscenidades, junt a humillaciones a Sistach etc, o miente descarada y cínicamente, o se equivoca, lo que haría d eél un tonto. Por tanto será que miente.

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    8. Firmando como Anónimo y con un e-mail anónimo qué quiere de mí, señor? Que haga milagros? Mi acusación es simplemente "mucho me temo..." no parece tan grave.

      Su deducción es errónea: "así que usted...?". La dejo sin responder y con la duda se queda.

      A la anónima de las 19:10 no le dice nada? Y si tanto miedo tiene a identificarse a quién va a ir con sus investigaciones?

      Ahora una de indios que las de la TIA y a me las conozco. Y si quiere, escríbame, y aunamos fuerzas, que el Pueblo unido jamás será vencido, sobretodo si va de la mano de Jesucristo y Nuestra Madre.

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    9. Soy la anónima 19:41 y anterior: 23:20. Gracias, pero como ya dije, lo he dejado todo en manos del Señor. A los "feligreses de Sant Ferran" les digo: -imagino entonces, sabréis que he visto mentir, difamar e incluso jurar en falso, acciones viles, amenazas, humillaciones y malos tratos.. Puse el caso en manos de la Iglesia, esperando actuase como madre y no lo ha hecho. Supongo "pequé" de ingenua. No voy a escribir a ninguna dirección de correo electrónico, porque ciertamente con todo lo que ha pasado ya no sé en quien confiar, aunque os lo agradezco a vosotros y también al Sr. Picazo y a los que de buena fe me han aconsejado. El Señor actuará y sabrá sacar un bien para todos de entre tanta maldad. "Mi Guardián nunca duerme". GLORIA AL SEÑOR.

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  7. El Papa autoriza la absolución indefinida del aborto por parte de sacerdotes

    La interrupción voluntaria del embarazo está considerada un pecado grave que comporta excomunión, según la doctrina católica.

    Así se lee en la carta apostólica “Misericordia et misera”, el documento de conclusión del Jubileo extraordinario en el que el Papa da las indicaciones para que los católicos continúen este tiempo de misericordia, reconciliación y perdón.
    http://www.lavanguardia.com/vida/20161121/412025101191/aborto-papa-francisco.html

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