viernes, 23 de septiembre de 2016

¡Maldito Profe: Se parecía a Jesús!

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El rico Epulón y Lázaro/ L. Bassano
Es una de las páginas evangélicas que de golpe me transporta a los bancos del colegio. Sucedía especialmente en las asignaturas de ciencias, que me resultaron antipáticas desde el primer día: apenas entregaba el examen escrito, me venía un fuerte deseo de poder recogerlo para concluir o corregir una operación en la que me había equivocado. Me hubiera bastado un momento y quizás hubiera redondeado la nota. Mirando de reojo los otros exámenes mientras entregaba el mío, percibía que los más resueltos y preparados para la materia habían resuelto el problema diferentemente. Razón por la cual deseaba situar mi examen entre los que eran mejores en mates o química. Eso jamás fue posible dada la escasa propensión a la distracción del profe en los instantes de la entrega de la prueba. Sin embargo mucho me temo que aunque hubiese tenido mejores notas en tales materias, no hubiera cambiado mi idiosincrasia hacia ellas.
He pensado todo eso cuando he sentido el eco de las palabras pronunciadas por el rico del evangelio de este domingo: “Entonces te ruego que envíes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les advierta severamente y no vengan también ellos a este lugar de tormento”. Que es como decir: “Acepto un suspenso, pero antes deja que recomiende a mis amigos que para la próxima vez estudien”. Tajante la respuesta del Maestro:” “Tienen a Moisés y a los profetas. Que los escuchen. Parecido a mi profe de mates: haber estado atento y estudiado. Era como me decía mi profe tratando de explicarme que aunque me hubiese dado clases de repaso Arquímedes (sabía de mi pasión por los genios de la historia) yo no habría comprendido nada de las operaciones matemáticas.
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Es el temor que expresa Jesucristo cuando habla del tiempo, sobre todo del tiempo desaprovechado. Dentro de las páginas del evangelio existe como una eterna lucha entre Ulises y las figuras de Abrahán y Moisés: la historia de Ulises es un círculo maravilloso cuya belleza inquietante reside en su eterno retorno a Ítaca, cerca de su Penélope. Abrahán en cambio sale de su tierra sabiendo que jamás regresará, todo dirigido hacia aquella Tierra que le ha sido prometida. El mensaje está claro: Ulises, aunque pierda la ocasión de vivir alguna experiencia, no debe temer porque la historia acabará en un retorno a lo conocido. No es como Abrahán que al salir sabe que lo que deja lo pierde: ha de firmar un cheque en blanco y debe invertir a fondo perdido por toda la eternidad. En Ítaca, tierra de Ulises, habita una repetida cotidianeidad. En el Sinaí, tierra de encuentro entre Moisés y su Dios, se abre el espacio de una insospechada y única revelación de amistad.
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Ulises y las sirenas
Ulises y el tándem Abrahán-Moisés, el pobre Lázaro y el rico que vestía de lino finísimo: el atestado sublime de que aquello que mañana será nuestro es simplemente lo que nosotros estamos eligiendo hoy. Sin posibilidad, una vez entregado el examen, de retomarlo para corregir los errores después de haberte dado cuenta de ellos. Y sin embargo para Lázaro y el rico del evangelio fue posible aquí abajo. Para ellos y para mí el mensaje sigue siendo el mismo: Dios te busca y te encuentra siempre. No te lo pierdas; o si no, te perderás. Esta es la perspectiva de la seductora belleza del Evangelio: el tiempo que pasa no vuelve. Tempus fugit. O lo firmas como protagonista, o lo pierdes para siempre. Y con él todas esas pequeñas historias que en él están contenidas: encuentros y partidas, adversidades y gozos, días de fiesta y tardes de amargura, miradas encantadoras y tenebrosas brumas que te las ocultan. En el tiempo reside la inesperada ternura de Dios: dar a sus criaturas la posibilidad de escogerse el futuro. Porque no podrá haber verdadera alegría donde antes no hay verdadera libertad. Narra la literatura, que del mañana no hay certeza. El Evangelio la supera casi anulándola: del mañana tienes plena certeza. Acontecerá y será como decidirás que sea: de triunfador o de perdedor. No existe destino o fatalidad, sino la simple proyección de una libertad hecha historia. En nuestras historias de aquí abajo. Bajo la mirada libre y amable de un Dios respetuoso con tu libertad. 
Fr. Tomás M. Sanguinetti

5 comentarios:

  1. IN MEMORIAM
    (hace un año)

    Josep G. Trenchs19 de septiembre de 2015, 11:44

    Fray Tomás, muchas gracias por esta hermosa Glosa, en que prácticamente todos de alguna forma o de otra nos podemos ver reflejados.

    Lo resumiría en dos conceptos:

    Primero: El mandamiento del amor fe Jesucristo: Amáos los unos a los otros como YO os he amado.

    Segundo: Llamada a la humildad. Ya sabemos que no todos podemos ni debemos ser ni primeros ni últimos, pero hacendo el servicio que sea por amor a Dios en primer lugar y como consecuencia, amar al prójimo, empezando lógicamente por el más cercano, con sencillez, naturalidad.

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  2. La vida siempre se repite. O la repetimos. Quizá sea esa constatación la prueba más solida de la existencia de un sujeto frente a las especualaciones pseudoneurocientíficas de la conciencia como una ilusión , como un mero fluir, sin nada permanente. La vida se repite con sus mismos errores. Cuánto cuesta cambiar, santo y seña de la metanoia cristiana. Hay en el rico una suerte de impertinencia de poderoso que pretende mantener su superioridad incluso en el más allá: Dile a Lázaro.. Mentalidad propia del winner, del ganador, frente al loser, al perdedor. Esa mentalidad, aunque la atribuimos a la sociedad americana, empaña nuestra vida diaria.

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  3. Josep hace un año que subió al Cielo, eramos compañeros. junto con nuestras esposas en el GRUP DE MATRIMONIS JOANPAU II, de la Basílica de la Concepció de Barcelona, donde rezamos por los MATRIMONIOS que duren hasta que la muerte los separe. Conchita su esposa le tiene encomendada la tarea de velar por el MATRIMONIO. Como siempre Josep (el de las Aguas) pues había trabajado en las "Aguas" hasta su jubilación cumplirá con este encargo muy amorosamente como siempre.
    No tenían hijos, Conchita nos decía "es que nos casamos mayores" y como los matrimonios sin hijos propios son los que tienen mas pues rezan y cuidan de los hijos de los otros (que son multitud)siempre estaban en el claustro de la Basílica rodeados de niños.
    Cuida de los Matrimonios JOSEP no estamos en horas alegres

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    1. Sr, Romance y srs. del Directorio Floreal,

      Estaría muy bien que nos explicasen más cosas del añorado sr. GARRETA TRENCHS. Eramos muchos los que sin saber apenas nada de él, le teníamos verdadero cariño y admiración por los comentarios tan buenos que escribia en GG. Se notaba que era un verdadero hombre de Dios.

      Me atrevo a sugerir que, si fuese posible, dedicasen un día un artículo a su memoria, dando a conocer detalles de su vida, etc. Creo que sería un bonito gesto y un ejemplo de vida cristiana para todos.

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    2. Solo decirle que tenga mucha devocion a la M.D. de Fatima pues Josep pasaba todo el tiempo que pofia en la libreria (hoy cerrada) del Apostolado de Fatima y leyendo el Observatore Romano entre cliente y cliente/amigo.
      Su último encargo fue comprar pan y al regresar a casa Dios le llamo a su presencia.
      No recibio el Viatico y la Extremauncion pero al ser persona de Misa diaria ya lo tenia"recibido".
      Frecuentemos la visita al Santisimo. La Misa diaria. La Confesión frecuente ya que Dios nos llamará cuando menos esperemos como a Josep. Exijamos que las iglesias esten abiertas muchas horas y con confesionarios en uso asi recristinizaremos nuestra catalana terra y llenaremos seminarios.

      Josep intercede!!!!!!

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