viernes, 5 de agosto de 2016

Domingo XIX del Tiempo Ordinario (año C)

Reproducimos el comentario a la liturgia dominical del Papa Benedicto XVI en el rezo del Angelus,  en Castellgandolfo, del Domingo 8 de Agosto de 2010, que coincidía con el Domingo XIX del Tiempo Ordinario del año C

En el pasaje evangélico de este domingo prosigue el discurso de Jesús a los discípulos sobre el valor de la persona a los ojos de Dios y sobre la inutilidad de las preocupaciones terrenas. No se trata de un elogio al desinterés. Es más, al escuchar la invitación tranquilizadora de Jesús: «No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino» (Lc 12, 32), nuestro corazón se abre a una esperanza que ilumina y anima la existencia concreta: tenemos la certeza de que «el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida. La puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva» (Spe salvi, 2). Como leemos en el pasaje de la carta a los Hebreos en la liturgia de hoy, Abraham se adentra con corazón confiado en la esperanza que Dios le abre: la promesa de una tierra y de una «descendencia numerosa», y sale «sin saber a dónde iba», confiando sólo en Dios (cf. 11, 8-12).

Y Jesús en el Evangelio de hoy —mediante tres parábolas— ilustra cómo la espera del cumplimiento de la «bienaventurada esperanza», su venida, debe impulsar todavía más a una vida intensa, llena de obras buenas: «Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla» (Lc 12, 33). Se trata de una invitación a usar las cosas sin egoísmo, sin sed de posesión o de dominio, sino según la lógica de Dios, la lógica de la atención a los demás, la lógica del amor: como escribe sintéticamente Romano Guardini, «en la forma de una relación: a partir de Dios, con vistas a Dios» (Accettare se stessi, Brescia 1992, p. 44). 

Al respecto, deseo llamar la atención hacia algunos santos que celebraremos esta semana y que plantearon su vida precisamente a partir de Dios y con vistas a Dios. Hoy recordamos a santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden Dominicana en el siglo XIII, que lleva a cabo la misión de instruir a la sociedad sobre las verdades de fe, preparándose con el estudio y la oración. En la misma época, santa Clara de Asís —a quien recordaremos el miércoles próximo—, prosiguiendo la obra franciscana, fundó la Orden de las Clarisas. El 10 de agosto recordaremos al diácono san Lorenzo, mártir del siglo III, cuyas reliquias se veneran en Roma en la basílica de San Lorenzo extramuros. Por último, haremos memoria de otros dos mártires del siglo XX que compartieron el mismo destino en Auschwitz. El 9 de agosto recordaremos a la santa carmelita Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein, y el 14 de agosto al sacerdote franciscano san Maximiliano María Kolbe, fundador de la Milicia de María Inmaculada. Ambos atravesaron el oscuro tiempo de la segunda guerra mundial, sin perder nunca de vista la esperanza, el Dios de la vida y del amor.

Confiemos en el apoyo materno de la Virgen María, Reina de los santos, que comparte amorosamente nuestra peregrinación. A ella dirijamos nuestra oración.

5 comentarios:



  1. IN MEMORIAM
    (hace un año)

    Josep G. Trenchs 8 de agosto de 2015, 1:03

    Sobre esta homilía del Papa Benedicto XVI, que no deja de ser un anuncio de la Eucaristía, dice:

    ..."Entonces, dudar de la divinidad de Jesús, como hacen los judíos del pasaje evangélico de hoy, significa oponerse a la obra de Dios. Afirman: «Es el hijo de José. Conocemos a su padre y su madre» (cf. Jn 6, 42). No van más allá de sus orígenes terrenos y por esto se niegan a acogerlo como la Palabra de Dios hecha carne. San Agustín, en su Comentario al Evangelio de san Juan, explica así: «Estaban lejos de aquel pan celestial, y eran incapaces de sentir su hambre."

    Esto mismo a seguido pasando a lo largo de la historia. De ahí que Dios ha querido demostrar a la humanidad, que se hace presente en cada Consagración de la Misa y para constatarlo ante la duda de algunos sacerdotes, de que realmente aquel trocito de pan se convierte en el CUERPO DE CRISTO, aparte del milagro invisible pero REAL, se ha convertido la Hostia consagrada en CARNE DE CRISTO VIVA.

    Datos y fotos: www.cebreiro.sitio.net

    POR EL CAMINO DE SANTIAGO

    Desde su apogeo en el medioevo, peregrinos de todas partes de Europa toman las rutas que llevan a la tumba del apóstol en Santiago de Compostela. Una de las paradas del camino es la iglesia benedictina de Cebreiro, famosa por el Milagro Eucarístico que allí ocurrió.

    Hoy día Cebreiro sigue siendo una pequeña aldea. Su gran tesoro es la Iglesia del milagro Eucarístico, de factura prerrománica, del siglo IX, con tres sencillas naves de ábsides rectangulares y una torre. Preside en el presbiterio la imagen de un Cristo Gótico1.

    Los monjes benedictinos levantaron y custodiaron este templo desde el año 836 a 1853, ¡mas de mil años!. Los monjes de Aurillac, que llamó Alfonso VI, permanecieron en el Cebreiro desde 1072 a 1487, fecha en la que los Reyes Católicos obtuvieron del Papa su anexión a San Benito el Real de Valladolid. Los monjes abandonan el Cebreiro en 1853, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal.

    EL MILAGRO EUCARÍSTICO

    Una tradición muy fuerte, corroborada por diversas fuentes históricas y arqueológicas sostienen que sobre el altar de la capilla lateral de la iglesia estaba celebrando la eucaristía un sacerdote benedictino (¿s. XIV?).

    Pensaba que aquel crudo día de invierno, en que la nieve se amontonaba y el viento era insoportable, nadie vendría a la misa. Pero se equivoca. Un paisano de Barxamaior, llamado Juan Santín, asciende al Cebreiro para participar en la Santa Misa. El monje celebrante, de poca fe, menosprecia el sacrificio del campesino. Pero en el momento de la Consagración el sacerdote percibe cómo la Hostia se convierte en carne sensible a la vista, y el cáliz en sangre, que hierve y tiñe los corporales. Los corporales con la sangre quedaron en el cáliz y la Hostia en la patena.

    Jesús quiso afianzar no solo la fe de aquel monje sino de todos los hombres. Noticia del milagro se propagó por todas partes propiciando así una gran devoción a Cristo en la Eucaristía.

    Dios quiera que nosotros siempre podamos ser de los que dijo Jesucristo resucitado a Tomás: "Dichosos los que crean sin haber visto"

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  2. Me ha dejado muy inquieta esta noticia.

    La Conferencia Episcopal Italiana invita los musulmanes a rezar en las iglesias.
    http://www.alertadigital.com/2016/08/06/los-catolicos-europeos-tienen-al-enemigo-dentro-la-conferencia-episcopal-italiana-invita-los-musulmanes-a-rezar-en-las-iglesias-del-pais/

    Pero he pensado que pudiera ser el resultado de la manipulación continuada por los medios de comunicación del discurso del Papa.
    Esto ya sucedió en el CVII en que hubo un Concilio dentro y otro muy diferente fuera: el vomitado por los media.
    Ahora, parece que algunos Obispos, pueden estar malinterpretando el mensaje papal que filtra los media.
    Y esto es muy peligroso porque este ejemplo, aunque sea solo minoritario, con la falta de fe y el relativismo acompañante que impera en la Iglesia en general y en su Jerarquía en particular, el riesgo de contagio es exponencial.
    Tiene la apariencia de que se está cumpliendo lo escrito por el cardenal Martini en “Coloquios nocturnos en Jerusalén”.
    Quizás alguien tenga un mejor criterio y pueda comentar.

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  3. “Ellos no vienen a renunciar a su identidad y forma de vida para adoptar la nuestra que consideran despreciable. Vienen a imponer la suya que es la buena sobre la existente en Europa que para ellos es una ruina decadente, podrida y agónica”.
    Las palabras del primer ministro húngaro Viktor Orban son las más lúcidas y verdaderas pronunciadas nunca por un político europeo en relación a la crisis de cultura e identidad que padece Europa.

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  4. Menuda patochada, con todos mis respetos, sra. Laura S.

    "Las palabras del primer ministro húngaro Viktor Orban son las más lúcidas y verdaderas pronunciadas nunca por un político europeo en relación a la crisis de cultura e identidad que padece Europa"

    Si usted considera que las palabras de Orban son las más lúcidas posibles, le sugiero que cambie de lecturas.

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  5. Un recorrido en la historia: los hechos
    Para quien compara la Yihad con las Cruzadas
    https://youtu.be/I_To-cV94Bo
    (En configuración activad subtítulos en español)

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