jueves, 24 de marzo de 2016

Jesús morint

Santo Cristo de Lepanto (Barcelona)
                                                  

Sols per rebre'ns amb mil besos
baixa el cap a l'expirar,
amb els braços, ai!, estesos
per poder-nos abraçar

Després de dar-nos la vida
nos donà la sang del Cor,
on la llança envermellida
nos obrí el cel de l'amor.

Mn. Cinto Verdaguer

    2 comentarios:

    1. Gracias, Mn. Verdaguer, por sus hermosas palabras.

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    2. Ayer Jueves Santo, Jesucristo, nos deja como testamento, el Sacerdocio ministerial y la Eucaristía y hoy en otro MISTERIO DE SU INFINITO AMOS NOS DA SU VIDA, para que nosotros también muramos al pecado y además nos da a su SANTÍSIMA MADRE.

      He aquí el poema A LA MUERTE DE CRISTO NUESTRO SEÑOR de Lope de Vega.

      La tarde se oscurecía
      entre la una y las dos,
      que viendo que el Sol se muere,
      se vistió de luto el sol.

      Tinieblas cubren los aires,
      las piedras de dos en dos
      se rompen unas con otras,
      y el pecho del hombre no.

      Los ángeles de paz lloran
      con tan amargo dolor,
      que los cielos y la tierra
      conocen que muere Dios.

      Cuando está Cristo en la cruz diciendo al Padre, Señor,
      ¿por qué me has desamparado?
      ¡ay Dios, qué tierna razón!,

      ¿qué sentiría su Madre,
      cuando tal palabra oyó,
      viendo que su Hijo dice
      que Dios le desamparó?

      No lloréis Virgen piadosa,
      que aunque se va vuestro Amor,
      antes que pasen tres días
      volverá a verse con vos.

      ¿Pero cómo las entrañas,
      que nueve meses vivió,
      verán que corta la muerte
      fruto de tal bendición?

      «¡Ay Hijo!, la Virgen dice,
      ¿qué madre vio como yo
      tantas espadas sangrientas
      traspasar su corazón?

      ¿Dónde está vuestra hermosura?
      ¿quién los ojos eclipsó,
      donde se miraba el Cielo
      como de su mismo Autor?

      Partamos, dulce Jesús,
      el cáliz de esta pasión,
      que Vos le bebéis de sangre,
      y yo de pena y dolor.

      ¿De qué me sirvió guardaros
      de aquel Rey que os persiguió,
      si al fin os quitan la vida
      vuestros enemigos hoy?»

      Esto diciendo la Virgen
      Cristo el espíritu dio;
      alma, si no eres de piedra
      llora, pues la culpa soy.

      www.poemas-del-alma.com/lope-de-vega-a-la-muerte-de-cristo-nuestro-senor.htm#ixzz43rR5OOXK

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