domingo, 4 de octubre de 2015

Crisis sacerdotal en Cataluña: Apaños y remiendos, no auténticas soluciones

Encuentro sacerdotal en el Real Monasterio de Santa María de Poblet (2013)
La penuria de sacerdotes es hoy en día un dato indiscutible en todos los países de Europa Occidental, resultado de la situación en que se encuentra la Iglesia Católica. Es un hecho que cada vez hay menos ordenaciones y que la tendencia, si no se pone solución, va a más y se mantendrá en los próximos años. La escasez actual de sacerdotes ha empujado a la Iglesia, en algunas diócesis de Cataluña, a nombrar asistentes pastorales y diáconos permanentes; pero no se oyen voces que respondan a la cuestión de saber por qué la Iglesia tiene necesidad de sacerdotes.
El escaso número de seminaristas y consecuentemente de ordenaciones y el aumento de decesos de sacerdotes diocesanos, son los dos factores que principalmente influyen en la evolución numérica del clero diocesano en Cataluña. Los sacerdotes que mueren son cuatro veces más que los que se ordenan. La pirámide de edades de los sacerdotes diocesanos juega un papel esencial para pronosticar la evolución de los efectivos ministeriales en Cataluña. Queda patente un neto envejecimiento: uno de cada dos sacerdotes diocesanos ha superado la edad de jubilación. El envejecimiento más notable se registra en las diócesis de Urgel, Solsona, Vic, Lérida y Gerona. Las tres diócesis de la conurbación barcelonesa (Barcelona, Terrassa y Sant Feliu de Llobregat) así como las de Tarragona y Tortosa, a pesar de resentirse de la falta de clero, no presentan datos tan profundadamente angustiosos. Hasta aquí los datos.
Pero lanzarnos a considerar la evolución del número de sacerdotes diocesanos en las diócesis catalanas por ella misma, sin proceder a una reflexión sobre los cambios profundos que ha conocido el contexto religioso y social en nuestra tierra durante estos últimos cincuenta años, nos expondría a una mirada unilateral sobre la realidad.  Sin embargo, analizar las causas únicamente bajo el prisma de la sociología pastoral, como hacen algunos obispos, no es suficiente. Existen buenas razones para comprender que el debilitamiento en el relevo sacerdotal se encuentra estrechamente ligado a las mutaciones que se han producido en la sociedad y en la Iglesia en general durante el transcurso de las últimas décadas. No es un fenómeno que responda a una única causa. Analizo algunos factores posibles. En concreto ocho: 

  1. La desintegración del ambiente católico: en el curso de los últimos decenios, Cataluña se ha convertido en una sociedad pluriconfesional debido a la inmigración de un número considerable de personas con otras convicciones religiosas; y consecuentemente la Iglesia ha sido privada de una base importante para el reclutamiento sacerdotal. Añadamos a eso que cada vez más individuos se sienten libres de seguir su propio camino en materia religiosa, y un buen número de personas conducen su vida sin dejarse influenciar por la religión. El movimiento ecuménico, que tiende a una desconfesionalización, no es extraño a este desmoronamiento del ambiente eclesial.

  1. Menos familias numerosas: Con la disminución de los nacimientos, el deseo de que uno de los hijos sea sacerdote o entre en una orden religiosa, ha disminuido entre los padres católicos. Además en la percepción moderna de la libre elección consentida -al menos en una gran medida- de la profesión, ha hecho que la mayoría de gente haya arrinconado la idea de que Dios haya predestinado a una persona para  una profesión.

  1. El sacerdote es sólo uno más: El sacerdote católico se ha visto privado de su estatus para convertirse únicamente en un proveedor de sentido de la vida entre otros, en el mercado cada día más vasto de interpretaciones religiosas y seculares del mundo y de la vida. El abandono del latín en provecho de las lenguas vernáculas ha permitido un acceso al saber religioso: en particular, en el marco de la celebración de los ritos. Esto conduce a pensar que vendrá el día en que los responsables de las parroquias se confundirán con los sacerdotes, ejerciendo cada vez más funciones en ese ámbito. En muchos lugares es sólo cuestión de tiempo.

    C:\Users\FRANSESC\Desktop\postrac1.jpg
  1. El ministerio está en crisis: A ello contribuye la cada vez menor credibilidad de los responsables eclesiales (obispos, sacerdotes…) Además una de las razones de la crisis reside en el errático estatus reservado al sacerdocio en el seno de la Iglesia por los textos del Vaticano II. A menudo el que preside y estimula esa trivialización del ministerio sacerdotal, es el mismo sacerdote; y no pocas veces es lo que le han imbuido en el seminario.

  1. El analfabetismo religioso: los cambios operados en el seno de la sociedad se reflejan en el fuerte retroceso de la práctica religiosa. Un analfabetismo religioso creciente especialmente entre las jóvenes generaciones. Esta es la razón por la que el número de los jóvenes y los adultos unidos a la vida de la Iglesia, se reduce dolorosa y vertiginosamente. La Iglesia no consigue suscitar vocaciones en el seno de una población en la que no para de crecer el número de personas que jamás se ha visto beneficiada de una socialización religiosa en su infancia.

  1. La ausencia de modelo: Los candidatos potenciales al presbiterado necesitan modelos. Un clero envejecido y algunos contactos esporádicos con sacerdotes activos, no son muy propicios para suscitar entusiasmo para la entrega y dedicación de toda la vida al ministerio. Por otra parte, el hecho de la precariedad de su papel, que en cierto modo es suplantado o complementado por los laicos que ejercen de agentes pastorales en las parroquias y por los diáconos permanentes, actúan como freno para quienes se sienten llamados al ministerio sacerdotal. Un ministerio cada vez más diluido entre la gran variedad de co-sacerdotes y co-sacerdotisas en cuyas manos está el culto católico.  

  1. C:\Users\FRANSESC\Desktop\chartes61.jpgLa contradicción con la vida moderna: empezando por la vida moderna de muchos sacerdotes. Existe un dilema fundamental para el sacerdote de hoy en día. Este encarna una tradición específica que se encuentra en cierta medida en contradicción con la vida moderna. Continuamente se debate entre los ideales de la Iglesia (con la tensión entre los ideales de clásicos y los modernizadores) y las necesidades y deseos de los creyentes. Día tras día tiene que hacer un ejercicio de equilibrismo entre la fe y el mundo, lo que provoca que el ministerio sacerdotal pierda cada vez más su atractivo.

  1. La cuestión del celibato: El celibato va en contra de las tendencias de la sociedad. Implica no sólo la obligación de renunciar al matrimonio, sino de dedicarse por completo a Dios y  a la Iglesia. La renuncia voluntaria a la vida sexual y a la pareja (con la reivindicación también dentro de la iglesia de las nuevas formas)  es sospechosa a los ojos de muchas personas y puesta en entredicho.
Evidentemente todo esto debiera constituir un hermoso desafío para obispos, sacerdotes y fieles. Y si bien es cierto que vistos los cambios sociales y las circunstancias eclesiales no pueden perpetuarse modelos de solución netamente obsoletos, sí que es necesario salvar y volver a proponer fragmentos del pasado. Hay que volver a examinar las ruinas del edificio de la Iglesia y recuperar elementos brillantemente positivos de antaño. Hay que fijarse en el presente, sí; pero volver a la herencia que había sido abandonada y darle nuevas posibilidades para hoy día. Por otra parte los obispos no pueden rezar por las vocaciones y llevar a cabo actos susceptibles de destruir esas mismas vocaciones. La deserción de los creyentes, de los que somos responsables, pesa sobre nuestros hombros. Tenemos que trabajar sin descanso por una Iglesia que goce de credibilidad. Y contar siempre con toda esa suerte de acontecimientos tanto negativos como positivos que en todo orden afectan y afectarán a la Iglesia en el futuro. Hay que darlos por descontado como en las Bolsas y mercados financieros.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\group2.jpg
El obispo de Raleigh con sus 21 seminaristas diocesanos
En este estado de cosas, los obispos y los sacerdotes deben abandonar todos los complejos para llevar a cabo la experiencia de la Tradición, que hizo nacer un gran número de vocaciones y no pensar que son cosas del pasado. Las diócesis, como la de Raleigh en Carolina del Norte (Estados Unidos), que vuelven a una orientación más tradicional, son las que tienen más vocaciones. Y sólo cuenta con 250.000 católicos registrados.
La jerarquía y buena parte del clero deben arrinconar ese horrible lenguaje frío y tecnocrático al que nos tienen acostumbrados y presentar la vocación sacerdotal como un testimonio de Cristo y de fidelidad al Evangelio, sí; pero también aceptar aquello que la Iglesia reconoció como suyo y que fue relegado al olvido. Aceptarlo como un regalo para los tiempos presentes y futuros que puede hacer cambiar la situación. De otro modo, que se olviden de primaveras eclesiales. Con o sin Francisco. 

Prudentius de Bárcino

9 comentarios:

  1. No sólo es la Diócesis de Raleigh. Ningún instituto "Ecclesia Dei" o monasterio tradicional sufre escasez de vocaciones. El que quiera entender, que entienda.
    .
    Por lo demás, el artículo me parece muy valiente, sobre todo cuando menciona deficiencias de los textos del Concilio Vaticano II y no se escuda en ese hombre de paja que es el "espíritu del Concilio".
    .
    No obstante, yo señalaría una causa más de la crisis: el que la mayor parte de los sacerdotes se comporten como funcionarios o empleados de la Iglesia en lugar de como verdaderos pastores. El ejemplo de un sacerdote santo y entregado arrastra.

    ResponderEliminar
  2. Las causas son más internas que externas:

    1. La pérdida del sentido de lo sagrado: una religión donde no hay sentido de lo sagrado no atrae a nadie. La Eucaristia se ha trivializado tanto, que se ha convertido en una reunión de amigos. Las homilias solo se predica que hay que ser buenos. Hace años que no oigo predicar el 1er mandamiento, y he oido a unos cuantos curas menospreciar la obligación de ir a Misa los domingos.

    2. Deformación de los seminarios: Conozco varias familias que en los años 70 y 80 querían que sus hijos fueran al seminario, però no se fiaban de los seminarios de Cataluña. Hoy en día es igual, si un hijo mío se interesara por la vocación al sacerdocio, ni de broma lo llevaria a un Seminario de Catalunya.

    3. El sacerdote como uno más de la comunidad, no atrae a los jovenes. Para ser un "activista de la comunidad", mejor apuntarse a una ONG, que no requiere tanto compromiso.

    4. Hay obispos y ordenes monásticas francesas, país mucho más secularizado que España, que por su fidelidad a la tradición de la Iglesia, tienen bastantes vocaciones de jóvenes. Esto no hace reflexionar a los obispos catalanes/españoles, simplemente los desprecian.

    ¿Alguien se cree que con los actuales planteamientos van a atraer a jóvenes al sacerdocio? ni de broma. Por lo demàs parece el lema de algunos es "antes muertos que rectificar".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se cree en el demonio y el infierno: incredulidad dogmática de los consagrados4 de octubre de 2015, 23:10

      Como muy bien ha dicho Fred, y sugiere además, hay unas causas aún más profundas, de tipo espiritual y teológico, que consiste en la negación y puesta en duda de elementales y fundamentales verdades divinamente reveladas, definitas y seguras, que colocan a obispos, sacerdotes, teólogos y religiosos afectados por estas faltas, en la herejía-excomunión, apartamiento de la plena comunión católica y en la retirada del ius docendi.


      Por eso, yo añadiría un punto nuevo:

      9. Pérdida del dogma católico.

      En el libro de José María Castillo, La religión de Jesús (Desclee de Brower, 2014), niega la veracidad dogmática de la existencia eficiente y activa del demonio y del infierno en su página 417 al comentar la perícopa de San Mateo 13, 47-53, lo cual lo convierte en hereje y excomulgado.

      Negar la existencia del pecado mortal, el demonio y el infierno, verdades divinamente reveladas, cuya negación o duda pertinaz implica herejía y excomunión, está completamente extendida entre el clero nacional-progresista de Cataluña, afectando toda la predicación de abades y de Obispos catalanes, además de sacerdotes, diáconos, religiosos, teólogos y laicos destacados, quienes además se avergüenzan de difundir conceptos como Iglesia Purgante, demonio, diablo, pecado grave o mortal, infierno, alma de condenado.

      Ello conlleva un gravísimo perjuicio para el fiel, dado que los rectores de parroquias incrédulos desprotegen a sus ovejas de cualquier tipo de ataque del lobo satánico: posesión, infestación, influencia, vejación, obsesión, circumdatio...

      Es decir, algunos sacerdotes y obispos católicos catalanes no dan al laico las armas que tanto Dios como la Iglesia proporcionan para derrotar al demonio, y se cumple aquello de que "soldado no advertido, soldado muerto":

      - Exorcismos del rito de 1614
      - Exorcismos y oraciones de liberación del rito de 1998
      - Exorcismos del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos RICA de 1972
      - Sacramentales del agua, sal y aceite del Rituale de 1962
      - Exorcismos bautismales
      - La Tradición de la Iglesia enseña la eficacia real y eficaz de los Sacramentos y la intercesión de la Virgen María, de los Ángeles y de los Santos, en la lucha espiritual contra los espíritus malignos


      Los sacramentales del agua, aceite y sal tienen unos claros efectos liberatorios del demonio e incluso sanatorios y curativos sobre las enfermedades:

      EXORCISMO DE LA SAL
      Salud del alma y cuerpo, ahuyenta el demonio

      BENDICIÓN DE LA SAL
      Salud de alma y cuerpo, expulsión de la inmundicia e impregnación del maligno

      EXORCISMO DEL AGUA
      Ahuyenta, erradica y arranca el Enemigo de nuestra presencia

      BENDICIÓN DEL AGUA
      Aleja y libera de los demonios, inmundicias, males e insidias demoníacas. Explusa la residencia de espíritus. Ahuyenta los perjudicadores. Sana de enfermedades y da salud

      CONMIXTIO DE AGUA Y SAL
      Infestación demoníaca, antídoto del terror demoníaco, dador de la misericordia del Espíritu Santo

      EXORCISMO DEL ACEITE
      Recuperador de la salud del cuerpo y del alma

      BENDICIÓN DEL ACEITE (no confundir con el aceite de los sacramentos, que está a una distancia infinita)
      Liberación de la enfermedad, maleficio o influencia demoníacas

      vivificantem.blogspot.com.es

      Eliminar
    2. Hace 15 hubo una reunión de Catequistas en el Seminario de Girona, que fue muy correcta.
      Sin embargo al final se recomendó muy vivamente "El evangelio del día" de Jose Mª Castillo. Parece que a muchos clérigos de este país les fascina los Pagolas, Castillos, y todos escritores que heterodoxos y herejes. La deformación teológica de muchos clérigos, les inhabilita para una nueva primavera de la Iglesia.

      Eliminar
    3. Incluso disimulan realzar el sentido de sacrificio incuentro de la Misa, les da como verguenza. Durante la Liturgia improvisan con cualquier "chorrada". Cuando la misa es por la inauguración de curso de las catequistas, aquello es un llega y viene de procesiones de ofrendas y moniciones, dando palmas para todo, en el momemto de la comunión allí se acepta todo, dan la sensación de no creer en la Presencia Real de Cristo. Algunas de las catequistas incluso pueden llevar una vida irregular con uniones fuera de la Iglesia, e incluso algunas ni practican.

      También son muy aficionados a leer y recomendar teologías condenadas por la Iglesia, como el arriano Tamayo, Pagola o el libro del cura que ha pagado abortos.

      En fin, el clero que tenemos en Cataluña, no todos, son así, mientras los obispos no ejerzan como ales; sino con silencios y ambiguedades los templos seguirán vaciándolos, porque no atraen ni a los mismos herejes.

      Eliminar
    4. Cómo se desmorona Gerona5 de octubre de 2015, 15:26

      "...Sin embargo al final se recomendó muy vivamente "El evangelio del día" de Jose Mª Castillo..."

      Magnífica información, la mejor prueba de por qué Gerona es una diócesis a extinguir porque la media de edad de sus sacerdotes es de unos 73 años, y también del por qué no tiene casi vocaciones o bien éstas no se ordenan.

      La producción teológica de José María Castillo, como demuestra su reciente libro "La religión de Jesús", en la que niega verdades de fe y de moral divinamente reveladas (demonio, infierno, almas condenadas, pecado mortal, matrimonio heterosexual indisoluble), tiene una serie de consecuencias del mal que recaen sobre todo el Pueblo de Dios, laico y jerárquico:

      1. Condena irreversiblemente a la diócesis de Gerona a la decadencia y muerte en el número de conversiones, nueva evangelización, predicación, bautismos y confesiones, practicantes, novicios, seminaristas y ordenaciones ("Gerona se muere matándose a sí misma").

      2. Hace entrar el demonio dentro de toda la estructura de la Iglesia de Gerona, desde el gobierno episcopal hasta la parroquia más pequeña ("¡Huid de Gerona, es la sede de satanás!"), tal como demuestran las cartas apocalípticas a las siete iglesias.

      3. Desacredita y desautoriza al gobierno episcopal, a la facultad de teología y el seminario de Gerona, pues demuestra palpablemente que no transmiten en absoluto la verdadera doctrina y evangelio ("El que quiera ser engañado, que vaya a Gerona")

      4. Indica que el clero y los religiosos de Gerona están enfermos, teológicamente y educativamente, de infestación intelectual demoníaca, en especial, de demonios de ciencia, conocimiento, inteligencia y sabiduría teológica destructiva.

      5. Fallan los controles de inspección y vigilancia sobre el obispado de Gerona, su seminario, sus casas de espiritualidad, la evangelización de niños y adultos, sus escuelas, sus centros de formación. No hay autoridad alguna sobre Gerona, ni de Pujol, ni de la CET ni del Vaticano. Gerona se ha convertido en un planetoide clerical vagante y errabundo con reglas autónomas, ajeno a la Iglesia.

      6. Demuestra a las claras la extensión, intensidad y persistencia del gravísimo estado de enfermedad espiritual terminal de Gerona.

      Las Germanes de Nostra Senyora de la Consolació, congregación religiosa femenina fundada por Santa Maria Rosa Molas i Vallvé en 1858 en Tortosa, enseñan en su Casa de Espiritualidad de Arbucies yoga, eneagrama y teosofía de Besant y Blavastky, todo ello expresamente condenado en el documento vaticano Jesús, portador del agua de la vida, y por el organismo católico antisectas RIES (Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas). Y parroquias y congregaciones celebran misa en desobediencia al rito establecido por la Iglesia.

      7. Se prueba que quien está con heterodoxos como José María Castillo, también por lógica necesaria está con la Nueva Era, por lo que se cumple al pie de la letra la ipssisima verba Iesu: No se puede servir a dos señores, a Dios y al diablo (a través de la desobediencia y la Nueva Era).

      8. Finalmente, demuestra una vez más el observable orgullo del clero de Gerona, y de este curioso ombliguismo de Gerona que, desde el postconcilio, se mira a sí misma en un reprogramado bucle solipsista autorreferencial. Hay que comprar un mapamundi de Gerona. Son ciegos que guían a ciegos. La catástrofe está servida. Y lo bueno de todo es que sus propios males autoinfligidos se los atribuyen a los "signos de los tiempos".

      Eliminar
    5. Gerona tiene una puerta del infierno en el Ampurdán, reconocido "puticlub de Francia", que infesta toda Gerona y Cataluña con el pecado mortal contra el sexto mandamiento, aunque la prostitución, la pornografía y la fornicación en general son el gran pecado por antonomasia:

      1. Deshonra a los padres y a Dios, al ver a un hijo capturado por el pecado y el demonio de impureza

      2. Es un doble homicidio: contra el propia alma, al ser condenado al infierno, y al matar a los fetos y embriones humanos con el aborto

      3. Es una mentira: nunca la fornicación y el adulterio son moralmente buenos ante Dios, nunca jamás

      4. Es un robo: una familia queda emprobrecida por la prostitución, la pornografía y el adulterio, y otros malvados quedan enriquecidos ilícitamente

      Todo lo malo para una sociedad entra por el sexto mandamiento. Cataluña es una desdichada tierra, en la que sólo sabemos ofrecer a Dios un monumento de más de 400.000 abortos, 100.000 fetos congelados y cientos de miles de divorcios, adulterios y otras ofensas a la castidad.

      Y es que se confirma unas revelaciones privadas de la Virgen en Cataluña: que el mal en España entrará por Cataluña, y que la región que menos reza en España es Cataluña.

      La Iglesia catalana se autodestruye, y autodestruyéndose, destruye a Cataluña. ¿Es esto patriotismo? No, jamás.

      Eliminar
  3. D. Prudentius, gracias por su profundo artículo sobre la crisis vocacional en Cataluña. Que Dios le bendiga.

    Solo diré que por la experiencia que tengo de amigos sacerdotes, desde los desgraciados tiempos de "Volem bisbes catalans" (Queremos obispos catalanes), cuando en realidad la campaña parecía ser: "Queremos obispos que hagan unos sacerdotes laicistas"

    Por otra parte un joven, que esté bien orientado espiritualmente y tenga vocación sacerdotal, buscará, si puede, el seminario donde se encuentre más a gusto (no me refiero a las instalaciones ni a la comida, por supuesto, sino en cuanto a la enseñanza fiel al Magisterio.

    No creo que que sea prudente que los seminaristas tengan dilucidar si las enseñanzas que reciben, están a favor o en contra del Magisterio, si son heréticas o no y que cada uno decida. En fin que el Señor nos ayude, para que tengamos unos santos obispos para poder tener unos santos sacerdotes.
    Por eso la emigración de seminaristas al igual que las religiosas, a otros puntos de España.

    ResponderEliminar
  4. Si esta región ha abandonado a Dios y adora al becerro de oro del separatismo, que significa el egoísmo mas aberrantes, lo de Solsona y otros hechos constatan con diócesis como la de Madrid, hasta la de Almería tiene mas seminaristas que Barcelona, con una décima parte de su población, que predican, por que trabajan los pastores, cuáles son sus intereses, dónde salen mas religiosos con aires de prima-donas, es el síntoma de una enfermedad que corroe a la Iglesia catalana, el otro día un párroco ruandés de San Pedro de Torelló, defendía la secesión, bien abducido, si Bwana.

    ResponderEliminar