jueves, 10 de septiembre de 2015

Mas emplaza a «desafiar el orden establecido» para obtener nuevos derechos... Y Sistach aplaudiendo

Leo en la Agrencia Europa Press el siguiente titular: "Mas emplaza a ´desafiar el orden establecido´ para obtener nuevos derechos". Esta afirmación la realizó el Presidente de la Generalitat Artur Mas en el primer acto institucional de la Diada, que se realizó este miércoles en el Parlament de Cataluña. Bajo el titular me encuentro con esta sintomática fotografía, donde puede verse al cardenal Lluís Martínez Sistach junto a la esposa de Mas, Helena Rakòsnik aplaudiendo al unísono, mientras los representantes de otras comunidades autónomas de habla catalana permanecen inmóviles sin aplaudir.

Es cierto que nuestro arzobispo ha sido extremadamente prudente con sus declaraciones y escritos públicos sobre el tema de la independencia de Cataluña, pero de vez en cuando tiene que hacer pequeños guiños, discretísimos, pero perceptibles por el nacionalismo, para que no se acaben pensando que a él todo esto no le va ni le viene. El buen rollo entre Sistach y el gobierno convergente es más que evidente, pero el cardenal es un clérigo disciplinado, que además tiene la espada de Damócles sobre su cabeza en el tema de su sucesión y tiene que obedecer las consignas de Roma sobre la neutralitad de la Iglesia en tan espinoso tema.

No es el único gesto de Sistach coincidiendo con la Diada, hoy mismo, día 11 de septiembre, a las 11 de la mañana el cardenal presidirá una celebración de la Eucaristía por los patriotas catalanes fallecidos, es decir por aquellos que han luchado y muerto por Cataluña. El lugar elegido no es casual, justo la basílica de Santa María del Mar, delante del Fossar de les Moreres, donde tradicionalmente se ha reunido el independentismo más radical coincidiendo con la Diada.
Personas con la estelada colgada en la espalda en la Misa del 11 de septiembre de 2014, presidida por Sistach
Me cuenta un buen amigo mío, que coincidiendo con el 26 de enero, fecha de la entrada de las tropas nacionales en Barcelona, solicitaron en una céntrica iglesia barcelonesa, la posibilidad de celebrar una Misa por aquellos barceloneses que dieron su vida por Dios y por España, aseguraron que no habrían banderas, ni ninguna simbología política, como si se da en la Misa de Sistach. El párroco, que es un buen sacerdote, ante tan poco habitual petición, comentó que debía consultarlo con sus superiores. Hecha la consulta, el resultado era el esperado,  le pidieron que no lo hiciera, el sacerdote se excusó diciendo que él no tenía inconveniente, pero que debía acatar las órdenes que venían desde arriba.

Unos sí, y con cardenal presidiendo, con senyera en el presbiterio y esteladas entre los asistentes, y los otros ni agua, y eso que de los "patriotas catalanes" en principio sólo consta su amor a Cataluña, no a Dios ni  a su Iglesia, mientras que los del otro lado murieron por su patria, pero en algunos casos también por su fe, simplemente por su fe, como se ha demostrado en tanto miles de mártires reconocidos por la Iglesia, como estas tres religiosas beatificadas este pasado domingo en Gerona.
El P. Custodio Ballester y otros defensores de la libertad religiosa ante el Ayuntamiento de l'Hospitalet
En Cataluña sólo hay una voz oficial, la del nacionalismo-independentismo, que se lo digan si no al valiente P. Custodio  Ballester, lo que  le ha costado desafiar ese esquema establecido. Lo demás se oculta, se prohibe y se persigue. Esto podría tener una cierta lógica política, aunque se supone que estamos en democracia y todas las voces tienen que ser escuchadas y tenidas en cuenta, pero es mucho más escandaloso que suceda en el ámbito religioso, donde una buena parte de obispos, abades, sacerdotes y religiosos le hacen el juego político a los que mandan, poniendo a la Iglesia a sus pies.

El último comunicado de los obispos con motivo de las elecciones del 27-S, es un ejemplo de ello. Se hace la vista gorda ante todo, como con las esteladas en los campanarios. Nuestros pastores no quieren problemas, no quieren enfrentarse a los que mandan, a los que cortan el bacalao y también tienen la llave de la caja. Ese 50% o más de cristianos, que hablan en castellano, que no quieren la independencia y que están hartos de tanta prohibición y de sentirse como catalanes de segunda, ¿no son acaso hijos de Dios?

Francisco Fabra

6 comentarios:

  1. Esta es parte de la falsedad que se mueve en torno al cardenal Lluís Martínez Sistach, autoerigidos como los cristianos de Cataluña:

    Ballarín, Josep Maria. Sacerdote y escritor.

    Botey, Jaume. Presidente de Cristianisme segle XXI.

    Casas, Antoni. Secretario del Consejo Presbiteral de la archidiócesis de Barcelona.

    Comas, Antoni. Presidente de la Federación de Cristianos de Cataluña.

    Cullell, Josep Maria. Asesor de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.

    Fisa, Josep Maria. Sacerdote, presidente de Solidança.

    Jarque, Joan Evangelista. Sacerdote, fundador de Catalunya Cristiana.

    Matabosch, Antoni. Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona.

    Morlans, Xavier. Consultor del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización de la Santa Sede.

    Portabella, Lluís. Párroco de Sant Cosme, diócesis de Sant Feliu de Llobregat.

    Pousa, Manel. Sacerdote, presidente de la Fundación Pare Manel.

    Puigjaner, Josep Maria. Teólogo, escritor y periodista.

    Vives, Antoni. Miembro de la Fundación vaticana Centesimus Annus pro Pontifice.

    http://cartacristianos.blogspot.com.es/

    Como cristiano y catalán se pueden ir a tomar viento fresco, a mí no me representan!

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  2. Sr. Francisco Fabra, gracias por su artículo,

    "... Ese 50% o más de cristianos, que hablan en castellano, que no quieren la independencia y que están hartos de tanta prohibición y de sentirse como catalanes de segunda, ¿no son acaso hijos de Dios?"

    Por supuesto que son hijos de Dios, y a veces más creyentes que nosotros. ¿No será que en Cataluña, tambien se entiende la caridad de otra manera?

    Una cosa son las manifestaciones y otra los votos. No todo vale ni todo es igual.

    Francisco Fabra

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  3. Una sociedad que hace mucho tiempo dejo de ser libre
    La escuela y los “media” conducidos por la ideología, por la mentira
    Sin capacidad de contrarréplica. Sin libertad de expresión
    Una sociedad que está siendo destruida, por unos políticos basura
    Políticos ideologizados, arruinadores y ladrones (Cataluña capital Palermo)

    El problema de fondo no es catalán o castellano, esto es solo la consecuencia
    El problema de fondo es que hace tiempo se “perdió la libertad”
    Esto no es una democracia

    Esto es una comunidad guiada por una ideología fas naz ismo, impuesta sí o sí
    Manipulando a toda la sociedad a través de las sucursales ideológicas
    Donde se utiliza a la persona (mintiéndola, robándola, imponiendo...), para lograr su objetivo

    La manipulación va contra la libertad de la persona, tanto tiempo proclamada por s Juan Pablo II
    Ahora esos mentirosos que se hacen llamar cristianos, la pretenden manipular.
    Recuperó el concepto de persona, creada a imagen y semejanza de Dios.
    La persona tiene dignidad. No se la puede utilizar.

    Lo contrario del amor no es el odio, es usar a la otra persona, quitarle su libertad
    Eso es el fas naz ismo, dejan a la persona sin libertad
    Esos Obispos mienten y mienten. Desconocen la dignidad de la persona

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    1. salvador (nombre de pila)11 de septiembre de 2015, 19:39

      TOTALMENTE DE ACUERDO CON USTED, pero yo añadiria la fundación de lo expuesto es CONVERGENCIA Y UNIO.

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    2. Lo peor es que con personajes como estos no se puede ni dialogar. Están tan metidos en su patrioterismo que no ven más allá de su nariz. Son unos fanáticos irracionales, si les intentas argumentar racionalmente se enfadan, te insultan y te responden siempre con el mismo mantra.

      Se han fabricado "su" verdad, incluso tienen supuestos historiadores que avalan su manipulación de los hechos. Así tienen argumentos "académicos" para plantártelos en la cara, para que callemos y traguemos los que defendemos la libertad.

      Se consideran "cristianos" ¿Cómo puede ser cristiano alguien que lleva tanto odio dentro, que insulta, que manipula? ¿Acaso puede ser cristiano alguien que quiere destruir la libertad?

      No respetan al otro, al que no está de acuerdo con su manipulación.

      Su mediocridad intelectual es terrible, y no se dan cuenta. Eso es lo preocupante.

      Es deber de conciencia no callar ante estos personajes. Mientras no callemos, estaremos asegurando nuestra libertad y dignidad que quieren quitarnos.

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  4. Martínez Sistach es el continuador de un movimiento oscuro surgido hace un siglo que pone a la Iglesia en Cataluña al servicio de los separatistas. Subordinados a poderes económicos de la oligarquía, como ya explicaron el cardenal Gomá y el obispo mártir Cruz Laplana. Desde el cardenal Merry del Val Zulueta tienen fortísimos apoyos en los lobys del Vaticano. El último visible de ellos fue el afortunadamente cesado Tarsicio Bertona. Esos poderes económicos, que son en buena medida la continuación de los capitales negreros catalanes en Cuba, llevan utilizando a la Iglesia, y las jerarquías de esta dejándose utilizar. El uso que hace el separatismo de la Iglesia es muy serio y profundo, no es cuestión de un grupo de curas descerebrados del nacional-progresismo.

    Actualmente este uso y abuso de la Iglesia para fines separatistas (colonialistas en realidad) lo lidera y maneja el Opus, cuyo jefe en España es el nieto del inventor del separatismo y el odio a España, Prat de la Riba. Y el Opus, además de su enorme y soterrada influencia en el Vaticano, tiene el poder en toda España, especialmente en Madrid, que es el verdadero foco separatista, como ha venido a ejemplificar las últimas declaraciones de Margallo, separatista catalán en funciones de ministro de exteriores.

    Evidentemente es responsabilidad directa de el Papa, y de todos los obispos españoles, impedir que la oligarquía separatista (colonialista) siga utilizando a la Iglesia para sus fines.

    La carta abierta de esos curas separatas, alguno del Vaticano, se refuta por sí misma y ab initio, al erigirse totalitariamente como portavoces de Cataluña, además de su hipocresía de ropaje cristiano. En lo que sí tienen razón es en sacar las consecuencias separatistas de la falsedad que dan por indiscutible: que Cataluña es y ha sido siempre una nación. Tal idea es un invento reciente, de hace un siglo, impuesta por la fuerza de una oligarquía negrera y despótica.

    De todos los firmantes el más gracioso es el separata Hilari Raguer, uno que fue del Opus y para continuar con su separatismo se hizo monje de Montserrat –que junto con los capuchinos fue el gran foco de infiltración de Cambó, según expusieron Gomá y Cruz Laplana. El personaje abandonó Montserrat por no encontrarlo suficientemente separata, y ahora firma como perteneciente a la abadía.

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