miércoles, 12 de agosto de 2015

Auca de “Derribos Segimón", de las parroquias liquidación

Escrito publicado el 19 de septiembre de 2012
“Justito y un poco manta”, “no se le ve con muchas ganas de trabajar” y “se saca las moscas rápido de encima”, éstos y otros comentarios se oyen entre las “ padrinas ” (abuelas) que a media mañana hacen sus compras de pescado en can “ Graupera del peix ”, o sus productos de mercería en la “ botiga de betes i fils de can Sirés ”. Todo ello en la Plaça Gran y su “ rengle de parades ” (los puestos de mercado) donde desde hace ya más de ocho siglos los feligreses de Santa María consiguen sus aprovisionamientos domésticos del día a día.

Vox populi , Segismundo García Ramiro, alias Segis, a un año de su toma de posesión, ha decepcionado como nuevo párroco de Santa María de Mataró en substitución de aquel otro Atila de las parroquias: Joan Barat Graell. “Éste es un Sistach en pequeño”, se comenta en la pollería- huevería de can Mogas, “a éste le han enviado aquí por enchufado”, se comenta en la verdulería de “ ca la Paitragu ”.

Breve en luces, el nuevo párroco ha conseguido con el solo mérito de una obediencia ciega y servil a su arzobispo, acumular las parroquias de Santa María y Sant Josep de Mataró, las más antiguas y céntricas de la ciudad, y el cargo de vicario episcopal. Autoinvestido como pacificador tras el convulso rectorado de Barat, a lo Sistach en miniatura, conducirá sus parroquias a la liquidación.

Para sus subordinados, displicente: es el Vicario episcopal ausente

El “ cahiers de doleances ” empieza por su contrastada incompetencia en su cargo de Vicario episcopal. A cada pollo que se monta, él se quita las moscas de encima. Uno de las casos mas estridentes que llegó a conocimiento de la feligresía de medio Maresme fue el del hasta hace poco párroco de Vilassar de Dalt, Jordi Gutiérrez Bassa. Este sacerdote junto a Mn. Manuel Pérez, último vicario de Barat, en un encuentro de sacerdotes del arciprestazo, expusieron al conferenciante, el jesuita progresista mataronés y profesor del Seminario Oriol Tuñí, que algunos puntos defendidos por este último en materia de eclesiología y de vida y espiritualidad sacerdotal, eran contrarios a la tradición y enseñanzas de la Iglesia e incluso contraproducentes. Tensionada la situación por la respuesta del jesuita y la actitud de Segis -quien había invitado al jurásico Tuñí, los jóvenes sacerdotes le contestaron que cómo podía decir lo que tenían que hacer los sacerdotes seculares si en su propia casa, los jesuitas, con estos posicionamientos no tenían vocaciones. Segis, resabiado, se anotó la afrenta.

Un tiempo después, a las demandas de intermediación pedida por Gutiérrez ante los mandamases del consejo parroquial de Vilassar de Dalt, Segis se lavó las manos y dejó que el joven párroco se estrellase contra un cuadro de “laicos comprometidos” que, acostumbrados a pasteleárselo todo ellos, se han constituido de facto en una “Iglesia particular y privatizada” al margen de la comunión con la Iglesia Universal. Con el rabo entre las piernas, Gutiérrez acabó pidiendo el cambio de parroquia. Con gran memoria y “ tal faràs tal t'enrecordaràs ” (tal harás, tal te acordarás) sistiaquianos, Segis, las venganzas las sirve frías. Y más contra dos sacerdotes imputados de pertenecer supuestamente a Germinans .

Entrada triunfal de una decisión garrafal

No siendo bastante el cargo de Vicario Episcopal, y que le justifica su continuada ausencia de Mataró, y el de párroco de la parroquia de Sant Josep de Mataró, Sistach le añadió el de párroco sustituto de Barat en Santa Maria de Mataró. Otra acumulación sistaquiana para un Sistach Macoute. Otro premio al entourage . Pero la operación pedía un sacrificio. Limpiar la vivienda parroquial de supuestos Germinantes . Así que le tocó pagar el pato al vicario Manuel Pérez, que fue facturado a la casa y parroquia de monseñor Jaume González-Agápito (María Reina de Barcelona), quien, según la mente cada vez más paranoide del mundo curial progre-eclesial barcelonés, es la mente pensante que hay detrás de Germinans . La operación fue así de cruda y deshumanizada. Enviaron al supuesto peón a casa del supuesto amo. Contando sólo con la certeza moral que ellos mismos se fabricaron.

Amigo de todo tipo de recursos, con las confesiones comunitarias, doble discurso

Nuevo párroco de Santa María, Segis tuvo que pasar la prueba de las confesiones de Semana Santa. En Sant Josep las permitía comunitarias, pero en Santa María el tema era más fácil. Barat, en esto acertó: las había prohibido por orden explícita de Don Ricardo, con lo cual la oposición al tema estaba superada. En Sant Josep prohibirlas significaba oponerse a la SS (Salicrú und Solà). El pollo era demasiado. Solución, permitirlas en Sant Josep, y explícita y simultáneamente prohibirlas en Santa María.

Por confusión de esta web, se imputó al nuevo vicario Ramón Batlle la presencia como sacerdote a la confesión comunitaria en Sant Josep, cuando había sido el propio vicario episcopal Segis quien había estado allí presente. Presente allí, pero ausente de los confesionarios de Santa María, el Viernes Santo, pues la sacristía es siempre lugar de amparo para sacerdotes con tantas contorsiones hacia la confesión.  

El modelo Samsó le disgusta de facto: por figura a la par vetusta y preconciliar

La Asociación de Amigos del Dr. Samsó esperaba del nuevo párroco un giro copernicano con respecto a la propagación de la devoción al beato Dr. Samsó. Ya se expuso en esta web la antipatía que tenia Barat a la figura del Dr. Samsó y al modelo de sacerdote que según él representaba. Fue tan escandalosa esta actitud y tan poco el disimulo, que los devotos del Dr. Samsó esperaban de Segis un cambio radical. Pese a la retórica y a las palabras bonitas, pasan los meses y la indolencia continúa. Así, por ejemplo, evitando la exhumación del beato Dr. Samsó y el traslado de sus restos a una urna, como es común para aquellos que han sido inscritos en el libro de los santos y beatos. La paralización de todo es la premisa principal de la hoja de ruta de este rectorado. En esto también se le pega el sistaquianismo.

Lo manifiesta el consiliario sin contemplaciones: “A mi, no me gustan las procesiones”

Así de alto y claro se le escapó en un momento de sinceridad en medio de la calentura de una discusión. Y más proviniendo de quien es consiliario de la principal cofradía de Santa María de Mataró, la Germandat de Jesús Captiu i la Mare de Déu dels Dolors . Con esta frase salieron los asistentes a aquella esperpéntica reunión habida en el despacho parroquial el día de Santiago de este año; y no pararon de comentarla durante los días subsiguientes entre el mundo cofrade local.

Un grupo de feligreses había propuesto al párroco la restauración de la procesión de las Santas Juliana y Semproniana por las calles de la ciudad después que se la hubiera cargado el anterior párroco Barat. Entre ellos se encontraba un feligrés conocido por sus abiertos posicionamientos antiabortistas, sus amistades entre algunos de los círculos que luchan por dicha causa en Barcelona, y sospechoso por todo ello de pertenencia germinante : el historiador local y uno de los archiveros parroquiales, Ramón Reixach. Pese a ser pública su adscripción al nacionalismo catalán, el encono antigerminante volvió a ofuscar a Segis intentando sabotear por todos los medios la propuesta de restaurar la procesión, llegando a difundir que era el mismo Ayuntamiento quien no quería la procesión por las calles, cuando ello no era cierto. Intentando cargarle el muerto a otro, salió trasquilado al conocerse la verdad.

Finalmente, tras algún otro episodio poco edificante por parte de Segis y el encabezonamiento y santa testarudez de una feligresía curtida en la supervivencia a párrocos desmanteladores, la procesión se celebró y fue un éxito, recibiendo Segis las felicitaciones de todo el mundo. Sistach, que no quería líos, acabó felicitándole. Así se consiguen las medallas. Incluso la de haber permitido el baile del Águila coronada delante de las urnas de las Santas patronas de la ciudad en el interior de la Iglesia , una demanda ciudadana que en un principio quería obstaculizar por ver operaciones, fantasmas y agentes germinantes ocultos hasta en el interior de dicha figura tradicional de cartón-piedra. Parece de risa pero la paranoia antigerminante llega hasta estos ridículos niveles. “ Una mica caragirat és aquest home” (Un poco falso-hipócrita-traidor es este hombre) , se comentó en la antigua casa Castells, hoy Asturgó de la Plaça Gran.

Envío a Miras a Cabrera: ¡qué jugada la del lumbreras!

El P. Manuel Miras es uno de los pocos escolapios de Cataluña con la cabeza en su sitio. Coadjutor hasta hace dos meses de Santa María de Mataró, era el único refugio que le quedaba al sector más sensato de la feligresía de la parroquia. Amigo de todos pero sin aceptar rebajas en doctrina ni hacerse el simpático, el P. Miras respondía a la llamada de implicarse en la catequesis parroquial o de asistir a los actos de las cofradías y hermandades de la parroquia, como son las procesiones de Semana Santa. Sin manías, se endosaba la capa pluvial tanto para la procesión del Cautivo o en la recuperada del Corpus Christi.

Demasiadas afrentas al mando en plaza de la parroquial. No hay nada que ponga más nerviosos y recelosos a los sacerdotes ultraclericalizados (tipo Segis) que un rival que atraiga los afectos de la feligresía y que sea este último quien sea llamado, en vez del propio párroco, habida cuenta de que muchos ya han aprendido que cuando se propone algo a Segis, la respuesta acostumbra a ser un NO paralizante.

Estas afrentas de celos clericales acaban con la expulsión del débil. Así, aprovechando su posición de vicario episcopal, lo facturó a Cabrera como administrador parroquial sin informarle de manera completa del tinglado que allí iba a encontrar. El clan “de la Paquita”, el ama de llaves, controlando la parroquia y la escuela Sant Feliu. Dos pájaros cayeron de un solo tiro: librarse de un vicario que lo ponía en evidencia ante los feligreses por su implicación con las catequistas y las cofradías, y enviar a un pardillo Miras a arreglar el pitote de la escuela parroquial de Cabrera de Mar y su patrimonialización por la señora Paquita. Se acabó la deslegitimación de la autoridad de Segis que en la práctica y sin quererlo ejercía Miras.

Pasaron los días, Miras descubrió el pastel de Cabrera y pidió ayuda a Segis para intermediar en el tema. Segis, en su tónica, oídos sordos.  

No sea que para un pelotazo inmobiliario clerical se liquide la catequesis parroquial

 Existe un plan urdido desde Barcelona (¿por el centralismo financiero de Matabosch y el trepa de Batlle?) y a espaldas de la feligresía de Mataró para cargase las casas parroquiales de Sant Josep y de Santa María de la capital del Maresme. En el primer caso se eliminaría toda posibilidad de volver a tener párroco. En el segundo, al existir una segunda vivienda -la actualmente ocupada por Segis- se condenaría al derribo la casa rectoral donde habitó el beato Dr. Samsó, casa actualmente ocupada por la catequesis parroquial como homenaje al gran formador de catequistas y famoso ya en vida por la ejemplaridad y organización de su catecismo parroquial.

El objetivo, de colar la iniciativa, seria construir, en ambos casos, locales comerciales en la planta baja y pisos de alquiler en las restantes. Todo muy bonito sobre el papel y en el mundo de las ideas. Pero todo un pelotazo eclesial, en pleno derrumbe del mercado inmobiliario, por unos mandamases que pretenden obtener ingresos de debajo de las piedras demoliendo lo que sea, incluidas las expectativas de un futuro parroquial en el sentido pastoral y un pasado venerable, por ser la casa donde residió durante 17 años el beato Samsó. Ya hay contactos con la constructora Volumètric.

Para llevar a cabo todo esto habría que vaciar las dos casas parroquiales de actividad bajo pretexto de mal estado del edificio. El discurso ya está construido y los primeros globos sonda lanzados. De culminarse la propuesta, la catequesis parroquial iría a la Coma, un colegio que regentan las vecinas Franciscanas de los Sagrados Corazones. Sin catequesis, edificio vacío y no tener que aguantar a las catequistas; y, claro está, menos trabajo. Hat trick .

En todo ve a Germinans actuante, y eso que no toma alucinógenos

El paroxismo de ver germinantes en todas partes llegó al paroxismo la pasada semana con el triduo organizado por la Hermandad del Cautivo y la Virgen de los Dolores para celebrar su 25 aniversario (12, 13 y 14 de septiembre). Dicha cofradía invitó como predicador al antes citado sacerdote mataronés y párroco de María Reina, de Barcelona, Mons. Jaume González-Agápito. Segis se lo tomó como una nueva afrenta y desautorización por parte de su feligresía (¡que no puede pensar por sí misma!) y más cuando entre los corrillos de la curia diocesana se imputa al monseñor una supuesta pertenencia germinante. Incluso de ser el mismísimo Prudentius de Bárcino o de ser la mente inspirandora última de esta web.

Pese a que el triduo congregó a más de cien personas, Segis ni asistió ni bajó a saludar o a dar la bienvenida al predicador. Hay que recordar que Segis había organizado una cena de final de curso parroquial, y tuvo que suspenderla por falta de asistencia. Y va ahora un cura invitado por la cofradía, y de supuesta pertenencia germinante, y llena la capilla del “Roser” hasta el punto de que se necesitaron bancos de la nave central.

Segis, como curial y agraciado por el sistema retributivo sistaquiano que premia servilismo y margina el mérito y la capacidad, está obsesionado con Germinans. Le están pasando factura los chivatazos imprecisos de Arenas, una trayectoria poco amante de estar en parroquia y el hecho de buscar siempre alguna excusa para no pisarla. Ve germinantes en todo joven sacerdote vestido con alzacuellos llámese Jordi Gutiérrez, Manuel Pérez o Pato Donald; en todo religioso que participa con naturalidad de las procesiones y la tradición de lo católico como el P. Miras; de laicos antibortistas con vínculos con los dirigentes de la red pro-life de Barcelona, como Reixach; de catequistas que quieren que la parroquia no se quede sin catecismo; de los responsables de las cofradías procesionales con expresiones tradicionales y supuestamente "preconciliares"; de predicadores invitados a un Triduo como Monseñor González Agapito…

Segis y Barat comparten aquel despotismo propio de los ultraclericalizados " fills del Concili " (hijos del Concilio) que pululan por las parroquias para drama de los feligreses. De aquel carácter "abierto" que lo único que tapa es una proverbial pereza y unas ganas de sacarse siempre los problemas de encima sin tener que esforzarse en buscar la razón de las cosas. De aquella equiparación que eleva su insatisfacción y fracaso al de todos, de manera que consideran que su labor debe ser la de una especie de sepultureros de parroquias. La única diferencia es que Barat al menos no se tomaba la molestia de disimularlo.

De seguir este camino, las dos parroquias van a quedar muertas, y Segis vestido de Napoleón en el frenopático, acusando a Belén Esteban de pertenecer a Germinans y chillando por los pasillos: “Andreita, co…o, cómete el pollo”.

Prudentius de Bárcino


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3 comentarios:

  1. Agentes de la Masonería se Infiltran en la Iglesia ¿Cómo están Operando?

    http://forosdelavirgen.org/93560/masoneria-iglesia/

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  2. MARPN
    Tristemente Prudentius, la opinión que expone es compartida por muchísima gente. El golfista (de golf) no es un ejemplo de sacerdote católico comprometido con su misión evangelizadora. Desde que leí en el semanario gratuito Tot Mataró una manifestación sobre el encuentro de Jóvenes con San Juan Pablo II en Madrid, me sentí ofendido por lo que allí dice y no merece mi humilde consideración.
    Hace unos días pasé cerca de la Iglesia de Santa María y como de costumbre, siempre que paso por alguna Iglesia "y está abierta", entré a saludar al Señor Jesucristo en el Sagrario. Observé que los dos confesionarios que había al fondo de la capilla del Santísimo, YA NO ESTABAN. Miré por la Iglesia y no supe ver ningún confesionario en uso. ¿No ha dejado Mn Segis ninguno en toda la Iglesia?. ¿Sólo se celebra la confesión comunitaria (que no está aprobada por la IC)? ¿Y si algún buen católico siente necesidad de confesión, adónde ha de ir?.¿Hasta cuándo Señor se va a permitir que cada "salvador" campe a sus anchas?. Sant Josep protegiu la vostra Església católica.

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  3. Don Prudentius, gracias por su AUCA.

    "Els fills del concili", ya debe ser como un grupo de opinión y presión más, como el Forum Alsina y otros por el estilo, que pretenden que de forma solapada pero dictatorial, se vaya interpretando el Concilio Vaticano II a su manera.

    Como si la Iglesia empezara su singladura a partir del año 1965. Es el llamado "Concilio virtual" que ya denunció el Papa Benedicto XVI.

    Esos pobres sacerdotes y religiosos se han olvidado del mensaje evangélico "si no os hacéis como niños no podréis entrar en el Reino de los Cielos" y lo peor es que en muchos casos dan a entender que ya no existe pecado y por tanto eso del Purgatorio y del Infierno era cosa ancestral que nos predicaban para meternos miedo en el cuerpo.

    En la penúltima pregunta: ..."¿Y si algún buen católico siente necesidad de confesión, adónde ha de ir?"

    Solo sé que una mujer que vive cerca de la Estación del tren de Mataró, viene a confesarse a Barcelona. No se puede pedir a todos los católicos este esfuerzo, sabiendo que tienes una Parroquia cerca de casa.

    O sea que toda una capital comarcal con un buen nivel de vida, se ha convertido en una periferia espiritual, precisamente por la falta de celo apostólico de algunos sacerdotes, digo algunos, porque es de esperar, como casi siempre ocurre, que entre los otros sacerdotes que no tienen responsabilidad parroquial, surga alguno más que Mn. Jaume Cabané y que se dedique con cuerpo y alma a su ministerio.

    Que las Santas Juliana y Semproniana, patronas de la ciudad, interceda por sus sacerdotes y fieles.

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