viernes, 3 de julio de 2015

La Glosa Dominical de Germinans

Reflexión a modo de notas hacia dónde nos orienta la liturgia del domingo
EL PRIMER FRACASO DE JESÚS
Es entre los de su familia y los de su propio pueblo que Jesús vive su primer fracaso. San Juan sugiere que ese rincón perdido entre las montañas de Galilea era despreciado y Natanael se admira al saber de dónde ha de venir el Mesías: “De Nazaret” ¿Puede salir algo bueno de allí? Los arqueólogos sostienen que se trataba de una población con no más de una veintena de casas.
Este fracaso, a los ojos de San Marcos, no hace sino confirmar la misión del Mesías, pues los más grandes profetas del Pueblo de Dios, como Moisés, Jeremías y Zacarías, también sufrieron la oposición de sus más cercanos y allegados.
 C:\Users\FRANSESC\Desktop\nadieesprofetaensutierra.jpgDurante los cinco primeros capítulos de este evangelio, la misión se anuncia fulgurante: Jesús ha reunido los discípulos y numerosas multitudes le seguían. Sin ir más lejos, el domingo pasado, al borde del lago, Jesús ha resucitado a la hija de Jairo el jefe de la sinagoga. Después ha entrado en el pueblo, engrandecida su figura por el suceso milagroso. Pero en lugar de acogerle con gozo y alegría, los suyos se ofuscan y le rechazan. San Marcos escribe que estaban escandalizados (o profundamente impactados) por su causa. El verbo “skandalizo” es el utilizado para referirse a una sacudida que hace temblar una estructura, una persona o una casa para derribarla.
Todos están inclinados, un día u otro, a pedir milagros como condición precedente a la fe. Mostrar un milagro para creer en el Mesías. En cambio el evangelio presenta la fe como condición necesaria para el milagro: es un don gratuito que representa y confirma la liberación en aquellos que han creído.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\mqdefault.jpgDe esta manera, Jesús libera a quien ha tocado su manto: “Hija, tu fe te ha salvado, vete en paz y seas sanada de tu mal”. De la misma manera, cura a un enfermo llevado por la fe de la comunidad. Pero rechaza todo signo a los fariseos incrédulos y sólo obra milagros allí donde detecta fe, siendo el milagro el signo y la confirmación de su misión liberadora
El rechazo de la fe se hace más evidente en la segunda fase del ministerio de Jesús. Cuando Jesús en persona enseña en su propio medio rural y no convence a todos. Es el drama psicológico del Señor, que como nosotros experimentó el aparente fracaso humano ante el anuncio del evangelio. 
 
Fr. Tomás M. Sanguinetti

4 comentarios:

  1. "El verbo “skandalizo” es el utilizado para referirse a una sacudida que hace temblar una estructura, una persona o una casa para derribarla."

    Conozco una persona que tiene problemas de posesión demoníaca que, cuando vio un supuesto milagro eucarístico en la boca de una supuesta vidente en Bélgica, se sintió "sacudido" por un arrebato de negación tan brutal, tan físico, que le dura, aún hoy día, después de años.

    Esa misma persona, al ver que otro supuesto vidente tenía un cierto desconocimiento de una materia, de repente, se sintió "sacudido" violentamente por una imagen de Jesús como si fuera un pobre ignorante, envejecido y débil.

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  2. Fray Tomás, muchas gracias por su Glosa dominical de ese XIV Domingo del Tiempo Ordinario.

    Este aparente primer fracaso de Jesús, que no deja de ser un signo más de su vida humilde, pasando desapercibido, en su tiempo y ahora.

    Pero Jesucristo, sigue y bien vivo. Tengo conocidos que son muy amigos de fenómenos excepcionales, de apariciones de la Virgen, aquí y allá y lo siguen como si fuera la panacea, la paz que nos tiene que venir.

    Para mi todo esto solo me sirve si alguna alma se aprovecha para acercarse a Dios.

    Yo lo tengo claro, no hay milagro mayor, que el producido cada vez que el sacerdote pronuncia las palabras de la Última Cena y hace presente al mismo Dios vivo entre nosotros.

    Lo que ocurre es que al un hecho aparentemente tan humilde, lo tenemos como una parte más dentro de la Misa, pero sin mayor importancia. En fin somos humanos... Creo que hasta que no lleguemos a la vida eterna, no podremos comprender el alcance de este Misterio de Fe.

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  3. Tan sencillo como genial,fray Tomas. En tiempo de melones se recortan los sermones y en el sandias se abrevian las homilias. Nuestros feligreses lo agraderan

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    1. ... pero no hasta el punto de convertir sermones y sandías en minimalismos.

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