domingo, 7 de junio de 2015

¡A parir, parteras!

Leyendo el artículo de Mn. Custodio de anteayer, descubro un buen puñado de expresiones populares. El párroco del hospitalense barrio de Sanfeliu es un cura de base, de a ras de suelo, que se hace entender y a quien entiende bien todo el mundo. Otra cosa es que no le quieran escuchar. Una de esas expresiones me llamó la atención: poner a alguien a parir panteras. Creo que la expresión no es castellana, tampoco genuinamente catalana. No la encuentro ni en el María Moliner ni en el Corominas etimológico. Pero tengo mi tesis sobre el origen de la expresión coloquial. Algunos piensan que significa enviar a alguien a freír espárragos o bien lejos de uno. Otros, como bien parece ser el caso de Mn. Custodio, lo usan para expresar que se ha leído bien la cartilla a alguien, poniendo los puntos sobre las íes y diciéndole lo que normalmente nadie le dice. En una palabra, ponerlo en vereda. Tengo el firme convencimiento que el origen debe de hallarse en una expresión menos heavy, menos naif, menos estrafalaria que la de parir una pantera. Su etimología debe estar unida a un grito imperativo, seguramente salido de labios de alguna comadrona u obstetra harta del lento progreso en su sala de partos en algún hospital materno-infantil. Conminar a las parteras a parir de una vez por todas y liberar camas me parece un buen motivo para una exhortación tan dura como directa.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\untitled.pngCuando mi madre se puso de parto, un sábado a medianoche, la comadrona que se llamaba Esperanza (¡qué hermoso!) llegado ya el mediodía del domingo y acercándose la hora de comer, le espetó enérgicamente a mi madre, que aún no había cumplido siquiera los 23 años: ¡Nena, fem via i anem per parts, que hem d´anar a dinar! (Vayamos deprisa y vayamos por partos (o por partes) que tenemos de ir a comer) Mi madre, azorada por un parto tan lento y por la incomodidad que estaba causando a Esperanza, la comadrona, parió puntual a la 1 del mediodía. ¡Viva la madre que me parió!
Esta digresión semántica unida a recuerdos familiares me ha hecho pensar en otro parto en el que los protagonistas son algunos más. Se trata de la sucesión de Barcelona, que se ha convertido en un auténtico festival de despropósitos salpicado de miserias humanas. Un parto de los montes.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\El-cardenal-arzobispo-de-Barce_54354385758_53389389549_600_396.jpgEn este empeño y objetivo están implicados, más allá de Francisco, el Papa, por una parte Mons. Ouellet de la Congregación de Obispos, el nuncio Fratini, supongo que algunos miembros de la Conferencia Episcopal Española (vete a saber cuáles) y al parecer autoridades políticas: las españolas por supuestísimo, pero puede ser que también las andorranas, si siendo Vives el elegido, fuese necesario hilvanar la sucesión al copríncipe español. El episcopal. Enredos del pequeño estado pirenaico.
Mientras tanto, en una sala oscura del Palacio Episcopal, el Dr. Martínez agenda en mano, birrete calado, va dando fechas y citas para el mes de septiembre, previendo presidir a finales de ese mes o inicios de octubre un importante acto en Barcelona, aunque de calado más universal. Indelegable, impostergable. Con rúbrica Sistach.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\sistachmas_270x250.jpgAusencia de nombramientos de calado, “dejà vus”, monotonía, aburrimiento, hastío estivo, y la triste agonía de una diócesis que pudiendo ser no fue. Y pudiendo hacer no hizo. La muestra sintomática: a la muerte de un párroco de una centralísima parroquia, la de San Ramón de Peñafort, fue encargado de ella un párroco enfermo para sucederle: Mn. Mas de Xaxars. Otro que pudo ser y no fue.
Y todo por no parir. Nadie tiene prisa por cumplir su trabajo. Parte de la culpa al otro Mas. Por dilatar, valga la concordancia, esa sinrazón del prusés. Excusa para no trabajar, para no alumbrar de una vez. ¡A parir, parteras! Y de una vez por todas muramos de lo que tengamos que morir. Antes muertos que amuermados. 
 Prudentius de Bárcino

9 comentarios:

  1. Don Prudentius, gracias por ilustrarnos una semana más con un artículo en que muestra su fina agudeza eclesial.

    Usted tiene muchos más elementos de juicio que un servidor. Solo me referiré a que cada uno tendrá que dar cuentas a Dios de todos sus actos de pensamiento (ya decía Santa Teresa que la "imaginación es la loca de la casa"), palabra, obra, u omisión.

    Casi nada, ¿con lo que nos gusta pensar lo que hacen o dejan de hacer los demás?

    Suerte que Dios es "lento para la cólera y rico en misericordia"

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  2. ¡Oh, Dios mío, San Ramón de Peñafort!7 de junio de 2015, 21:17

    Una lástima de parroquia (si es la de la Rambla), pero aquí es donde he visto más delitos y abusos graves a la liturgia, con supresión parcial de lecturas de la misa.

    Además, es otra parroquia más que ha eliminado el tabernáculo o sagrario del Altar Mayor, sustituyéndolo por una Moreneta, en contra de lo dispuesto por La Congregación para el Culto Divino, el 7 de noviembre del 2000, que negó absolutamente que el Misal de 1970 de Pablo VI ordenara la retirada del Tabernáculo del Altar Mayor, y estableció la orden de que el sagrario o tabernáculo estuviera visible en la Iglesia: en caso de sacar el sagrario de la Capilla de la Adoración o del Altar Mayor, siempre siempre se debe de conservar el sagrario del Altar Mayor, no existiendo un supuesto "conflicto de signos" entre la misa y el sagrario.

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  3. No niego que el cambio de personas en los cargos es positivo pero esos movimientos no es garantía de un despertar de la sociedad. El actual Obispo puede preparar agenda para tres años pero no significa que sea el quien la ejecute. Creo que se espera mucho de próximo Obispo y olvidamos que Dios es único y capaz de cambiar el futuro.

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  4. Artur Mas -i/iii-7 de junio de 2015, 23:56

    En la entrevista de La Vanguardia a Mas del domingo 31 de mayo, dijo lo siguiente:

    - Màrius Carol. Colau ha acusado a su partido de mafiosos.

    - Artur Mas. No sólo habla de la mafia, sino que nos llama ladrones. Y yo me pregunto, cuando a una persona le llamas mafioso y ladrón, debes tener que probar alguna cosa, porque sino..., es la santa inquisición. Que era santa e inquisición. Funcionaba así, decía: “Este no me gusta, ahora lo señalaré con el dedo y después a la pira funeraria”. Me recuerda un poco aquellos métodos. Ahora no hay pira funeraria, pero soy yo el que lo juzgo con esta superioridad moral que muchas veces se exhibe y que a menudo tiene poco fundamento.

    (www.lavanguardia.com/politica/20150531/54431987463/artur-mas-preocupa-futuro-barcelona-colau.html)

    Mas, mejor que hubieras dicho “porque sino..., son los chicos de las checas”, aquellos centros de detención, tortura, enjuiciamiento y ejecución extrajudiciales, sin proceso debido, ni garantías judiciales ni legalidad alguna, contrarios a los derechos y libertades de la Constitución republicana, que proliferaron durante la Guerra Civil en Barcelona y Cataluña durante la II República y en especial, en la presidencia de Companys, con el PSUC, el POUM, los anarquistas y el resto de partidos republicanos. Aquí sí existía eso del “Este no me gusta, es facha (o del POUM o anarquista), ahora lo señalaré con el dedo y después al paseillo”.

    Además, demuestras, Mas, tu ignorancia del contexto medieval y moderno de la historia de Cataluña y España. Y te conviertes en cómplice y encubridor de la Santa Inquisición junto con todos los falsamente llamados Presidentes de la Generalidad medievales y modernos, tú que te consideras el erróneo 129º Presidente de la Generalidad. Y encima, formas parte de estas hipócritas y ensoberbecidas democracias occidentales, que mientras expiden certificados de democracia y respeto a los derechos humanos, matan sólo en la Unión Europea a un millón de niños no nacidos cada año, y que aceptan centros de detención, tortura y enjuiciamiento como Guantánamo. He aquí una síntesis extraída de una tesis doctoral.

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  5. Artur Mas -ii/iii-7 de junio de 2015, 23:58

    Santo Tomás de Aquino, en relación con los herejes, tanto justificó la posibilidad de aplicarles la pena de muerte, como los reconoció miembros potenciales de Cristo. La herejía era una cuestión dúplice en la edad medieval y moderna: eclesiológica y político-social, de seguridad nacional, de supervivencia colectiva pura y dura.

    Puedes leer, Mas, el libro “La Caída de Constantinopla”, de Steven Runciman: en tres días de sangre y saqueo, desaparecieron quemados o robados mil años de cristianismo; quien no fue muerto o huido, fue esclavizado (todos los defensores catalanes murieron). De paso, puedes también leer el castigo al otomano en el libro “La caída de los otomanos”, de Eugene Rogan.

    La herejía es una infidelidad, siempre es un rechazo y una corrupción de la verdad conocida y aceptada (Sum. Theo., II II, q. 11, a. 1. : q. 10, a. 6). Es el peor de los pecados porque subvierte el fundamento de todo bien (IV Sent., d. 13, q. 2, a. 2), y corrompe la vida del alma (Sum. Theo., II II, q. 11, a. 3). Existen diversas medidas eclesiales para la conversión de los herejes, pero si fracasan, la Iglesia puede, dentro de la justicia y la legalidad, entregarlos a las autoridades civiles para su condena a muerte. El procedimiento inquisitorial busca la verdad real de la situación (como la instrucción penal), era un procedimiento reglado y regulado, sobre todo, por el derecho procesal romano (tortura como prueba de confesión, castigos corporales y pena de muerte).

    Santo Tomás presupone la capacidad de la razón para reconocer y aceptar una verdad aceptada y revelada. La persistencia del hereje en el grave error de oponerse a la corrección de la Iglesia es una perversión voluntaria, porque los herejes, de forma consciente y maliciosa, quieren perjudicar a la Iglesia y falsificar la verdadera fe católica (Sum. Theo., II II, q. 11, a. 2): el contenido o depósito de la fe es íntegro, y una negación de un dogma implica la negación del resto. Para Santo Tomás y el contexto histórico de la Cristiandad, no hay nada peor que el rechazo voluntario y la corrupción de la verdad, y este delito merece la máxima pena: muerte corporal.

    Santo Tomás tiene una evolución del pensamiento propio. Primero, Santo Tomás daba dos razones para la ejecución de los herejes: uno, porque la herejía perjudica a otros creyentes, y dos, por la naturaleza del crimen de herejía en sí: es una blasfemia u ofensa a Dios. La primera razón es el perjuicio social (seguridad nacional) de la Cristiandad. La segunda razón se refiere a la gravedad de la herejía en sí misma, incluso si no hay perjuicio o corrupción social (IV Sent., d. 13, q. 2, a. 3).

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    1. Otomanos y turcos8 de junio de 2015, 14:51

      El Imperio Otomano y la naciente Turquía fueron responsables del genocidio armenio (Primera Guerra Mundial) y del traslado forzoso de 1,3 millones de griegos de la Esmirna turca (guerra greco-turca 1919-1922), acabando con 2.500 años de presencia griega, siendo causa posterior de la partición de Chipre (1974).

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  6. Artur Mas -iii/iii-8 de junio de 2015, 0:02

    Luego, Santo Tomás cambia de tesis en la Summa Theologiae, y requiere que la herejía sea castigada con la pena de muerte sólo si hay perjuicio social, consecuencias sociales y políticas, de la necesidad de protección de los fieles (Sum. Theo., II II, q. 11, a. 3), y lo compara con la falsificación del dinero. Ya no pide que sea castigada con la pena de muerte por el simple hecho de la blasfemia. El bien jurídico superior que legitima la pena de muerte es el el bien común de la Iglesia y de la Humanidad.

    El orden medieval protegía y preservaba un interés supremo, el orden y seguridad social frente a la herejía, a la increencia y a otras creencias, por las gravísimas consecuencias políticas que implicaban en forma de guerras civiles y nacionales y revueltas que debilitaban a los reinos frente a los enemigos exteriores e interiores. Al final, Santo Tomás no exigió la muerte de los herejes por la comisión del crímen en sí mismo, y estableció que al hereje se le puede (no se le debe) de condenar a muerte por el bien común de todos y como una medida de protección de la comunidad (guerra civil o internacional, rebelión).

    Por esta razón, la sociedad medieval y moderna española y catalana, ante 800 años de reconquista contra los invasores musulmanes (siglos VIII-XV), de más de un milenio de piratería berberisca y otomana (siglos IX-XIX), y de tres siglos de amenaza indígena, protestante y anglicana (siglos XVI-XVIII), por razones de bien común, tal como lo entendían, expulsaron o persiguieron los herejes, brujos, hechiceros, nigromantes, cátaros, valdenses, mudéjares, moriscos, judíos, religiones indígenas americanas, luteranos, calvinistas, anglicanos, masonería y revolucionarios.

    La Santa Inquisición en Cataluña tiene dos períodos:

    1. La Santa Inquisición catalana medieval pontificia. Nace en 1232 con la Bula “Declinante iam mundi vespere ad occasum” de Gregorio IX al Arzobispo de Tarragona, pero antes ya se dio en 1194 con Alfonso II, en 1197 con Pedro II y sobre todo la Pragmática de Alfonso III de 1286. En la Inquisición medieval participó Jaime I y San Raimón de Peñafort, y su existencia se dirige contra el catarismo, una herejía con repercusiones políticas en la Corona de Aragón, que abría un segundo frente de guerra al norte, además del frente sur del invasor musulmán.

    2. La Santa Inquisición moderna hispánica, que nace en 1484 con los Reyes Católicos, cuando Clemente VIII decreta un Breve a favor de Fernando II de aplicación en Cataluña. Duró hasta 1834 durante el reinado de Isabel II. En esta Inquisición estuvieron los santos conocidos como los tres Pedros.

    Contexto y contextualización, son pues las palabras claves para la comprensión de los fenómenos históricos. Y Mas, no te creas las falsedades de la historiografía oficial catalanista. De lo contrario, quien condena al pasado, se condena a sí mismo: Cataluña ha cometido un crimen contra la Humanidad en estos casi 30 años, más de 400.000 abortos de niños inocentes e indefensos, y más de 100.000 niños congelados. Y tú eres presidente en continuidad histórica con unos "presidentes" medievales y modernos que aceptaron en pleno la Santa Inquisición pontificia e hispánica, y eres responsable de casi 80.000 abortos desde el inicio de tu mandato.

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    1. La Santa Inquisición va ligada a las Cruzadas. Sobre éstas hay que decir esto:

      1. La primera cruzada y guerra santa que recibió la cristiandad fueron las invasiones musulmanas, en forma de yihad, a costa del Imperio Bizantino, el reino visigótico de España y el Imperio Sasánida en unos 130 años.

      2. La gran expansión-invasión musulmana se dio bajo Mahoma (622—632), el Califato Ortodoxo (hasta el 661) y el Califato Omeya (hasta el 750).

      3. Los musulmanes fueron los primeros en construir encima de un templo de una religión activa que no les pertenecía, el judío Templo de Jerusalén, construyendo encima mismo tanto la Mezquita de Al-Aqsa (cúpula plateada) como el Domo de la Roca (cúpula dorada), alrededor del año 690, unos 50 años después de su conquista.

      4. También construyeron la mezquita de Córdoba encima del templo más importante de la ciudad de Córdoba, la basílica visigótica de San Vicente Mártir (construida a su vez sobre el templo de Jano).

      5. Finalmente, otro templo que ocuparon y reconvirtieron fue la catedral ortodoxa bizantina de rito oriental de Constantinopla, Santa Sofía, que fue mezquita de 1453 hasta 1931.

      6. Los otomanos no sólo destruyeron la ciudad de Constantinopla, además llegaron casi a conquistar Europa de no ser por su derrota en la batalla de Viena (1683), inicio del declive otomano.

      7. El ateismo comunista fue sin lugar a dudas, el mayor exterminador de cristianos de todo tipo y de otros creyentes (budismo tibetano, mongol, chino...). Desde 1917 hasta su caída parcial el 1989 (faltan Cuba, Corea del Norte...), mataron a más de cien millones de personas por causas religiosas, políticas, sociales y culturales.

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    2. Dos varas de medir según el color del collar del perro8 de junio de 2015, 12:03

      a) Existieron las inquisiciones protestantes, mucho más feroces y menos legalistas. Todas las monarquías luteranas declararon el luteranismo como religión oficial de Estado, en dependencia absoluta de la religión a los intereses superiores de Estado. Los sacerdotes e iglesias eran funcionarios y edificios públicos. No había libertad para los católicos, que pasaron a ser ciudadanos de segunda, sino perseguidos.

      b) Las masonerías revolucionaria francesa y monárquica inglesa funcionaron como sectas de Estado, implantadas para evitar el paso de los católicos en las estructuras políticas. La masonería liberal, en un principio, ocupó el poder político para monopolizar el ejército, la policía y los contratos de Estado.

      c) Sin duda, los regímenes más sanguinarios fueron los comunistas ateos: el ateismo oficial de Estado ha sido una estructura de exterminio de todas las religiones para implantar esta religión civil del marxismo.

      Es curioso como Francisco ha intercedido con Castro, un criminal de lesa Humanidad, al matar a cientos de miles de ciudadanos cubanos durante la Revolución por razón religiosa, política y socio-económica, negando derechos humanos y libertades básicas, causando un exilio de millones de cubanos, requisando sin indemnización a las propiedades, viviendas, empresas y cuentas bancarias, negando la libertad contractual, imponiendo una criminal economía socialista única de Estado centralista y un sistema político totalitario y tiránico de partido marxista único, además de ser un Estado de blanqueo de dinero, narco y terrorista-guerrillero.

      Viendo la reacción contraria con Pinochet, un agravio comparativo, para tener trato de favor en el mundo y en el Vaticano de Francisco, hay que ser de izquierdas, ser presidente en activo durante 50 años, tener fama mediática, y activar el principio del mal menor (por el bien del pueblo). Lo demás, son comprensiones.

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