viernes, 22 de mayo de 2015

La Glosa Dominical de Germinans

Reflexión a modo de notas, hacia dónde nos orienta la liturgia del domingo
C:\Users\FRANSESC\Desktop\untitledpentecoososs.pngLOS TRES PASOS DE PENTECOSTÉS
Hace algunos años, un sacerdote en Roma, hablando de la misión de la Iglesia, me decía: “Tenemos que ser como el Tíber, que no pasa por las afueras de nuestra ciudad sino que la atraviesa por el centro y nos pasa por dentro fecundándola y contribuyendo a su belleza”.
Pienso que esta imagen, a pesar de sus limitaciones, nos ayuda a comprender el significado de esta fiesta de Pentecostés: el Tíber es el de siempre, pero el agua que pasa es la de hoy. Así el Espíritu Santo en Pentecostés: hace presente en los discípulos y en nosotros, el amor de Cristo y su Palabra, empujándonos a la misión.
San Pablo nos propone el camino del Espíritu Santo: “caminad según el Espíritu”, es decir: dejemos que nuestro hoy sea atravesado por el Espíritu Santo. A esto bien podríamos llamarlo los pasos del Espíritu Santo. Pero, ¿de qué pasos se trata? Hoy al menos se nos proponen tres:

  1. C:\Users\FRANSESC\Desktop\imagesguais nenes.jpgel paso del hijo: en el evangelio Jesús dice que el Espíritu Santo “tomará lo que es mío y os lo anunciará”. El Espíritu Santo nos repite, aquí y ahora, lo que es Jesús: el hijo predilecto del Padre. Nos lo recuerda, nos lo repite en el corazón, hasta que comencemos verdaderamente a vivir como hijos de Dios. San Pablo nos dice que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos ha sido dado. No basta saber que Dios es un Padre que nos ama, necesitamos reavivar constantemente este amor divino en nosotros, que nos da la valentía de mirar nuestra historia personal acompañados por la misericordia de Dios que está siempre pronto a perdonarnos. Necesitamos, como el agua que bebemos, hacer este paso del hijo en nuestra vida para no sentirnos esclavizados por los sentimientos de culpa o por nuestras idealizaciones de la perfección o la coherencia, que tienden a hacernos considerar siempre mediocres nuestras elecciones y nuestro día a día. ¡Qué hermoso cuando Jesús en el evangelio dice: “Muchas cosas me quedan aún por deciros, pero por el momento no sois capaces de llevar el peso. Cuando Él vendrá, el Espíritu de la Verdad, os guiará a toda la verdad”. De hecho los discípulos aún han de hacer la experiencia de ser perdonados y amados hasta el final por Jesús. Pedro y los otros aún han de hacer la experiencia fundamental que los convertirá en Iglesia: hombres amados y perdonados gratuitamente por Cristo que se ofrece, convirtiéndoles en hijos y hermanos. Esto acontece a través el Espíritu Santo. He aquí por qué algunos fardos pesados de nuestra vida sólo pueden ser llevados escuchando al Espíritu Santo en nosotros que nos recuerda siempre el amor misericordioso de Dios y nos permite afrontar nuestro futuro con esperanza y confianza sin hacernos sentir nunca solos.

  1. el paso hacia el fruto: San Pablo hace una distinción entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu Santo. No sólo quiere expresar un contraste entre el cuerpo como elemento negativo y el Espíritu como elemento positivo. Es interesante ver la contraposición entre las obras y el fruto: las obras son aquellas que hacen alusión a la satisfacción de mi bien. Y necesitamos hacer tantas cosas, tantas obras, para estar bien y acaparar el reconocimiento de los demás y sentirnos mejor que ellos... Hacer y poseer frenéticamente tantas obras en la esperanza de que puedan llenar el vacío que llevamos dentro pero que no hacen otra cosa que dispersarnos más. A las obras, San Pablo contrapone el fruto del Espíritu, que es uno solo: el amor que se manifiesta de tantas maneras diversas. El Espíritu Santo en nosotros nos empuja hacia lo que como punto de partida no es mi bien sino el bien del otro, porque únicamente de esta manera nuestra vida encuentra su realización, su fruto, y nos hace estar en armonía. Entonces todo lo que nos hace salir hacia la solidaridad, la comunión, la fraternidad, son pasos del Espíritu Santo que empuja nuestra vida a dar su fruto transformando nuestro corazón.

  1. C:\Users\FRANSESC\Desktop\imagessss.jpg
    el paso de la creatividad: muchas veces hemos escuchado que el Espíritu Santo abre y diversifica suscitando la variedad y la acogida de los diversos dones y carismas. Pero no sólo eso: el Espíritu Santo nos ayuda también a abrirnos a la creatividad de Dios en nuestra vida, sobre las personas que amamos. A menudo decimos que “las cosas nos han ido de otra manera: mi vida de sacerdote, de padre, de madre, de hijo ha sido de otra manera de como la había soñado”. El Espíritu Santo nos ayuda a transformar todo aquello que ha ido de otra manera de como la habíamos deseado y construido, en fuerza creativa que Dios utiliza para abrir nuevas e impensables posibilidades en nuestro camino. También para los discípulos la muerte de Jesús fue un final “diferente” de como lo habían soñado, su resurrección una victoria diversa de aquella que esperaban. Pero el día de Pentecostés, gracias a los dones del Espíritu Santo, todo eso se transformó en nueva vida y en nuevos caminos con el nacimiento de la Iglesia. Invoquemos al Espíritu Santo que también para nosotros se abran nuevos caminos y nuevas posibilidades a partir de todo aquello que ha ido diversamente en nuestra historia, abriéndonos a la creatividad del Espíritu Santo. 
Fray Tomás M. Sanguinetti

4 comentarios:

  1. Fray Tomás, muchas gracias por esa maravillosa Glosa que ya se comenta por si sola.

    Tanto es así, que sin la acción del Espíritu Santo no seríamos capaces de poder seguir a JESUCRISTO, CAMINO VERDAD Y VIDA.

    ¿Ahora bien, por qué fue posible que la acción del Espíritu Santo fecundara tan rapidamente en los Apóstoles, que antes estaban muertos de miedo?

    Sencillamente porque estaban reunidos con la Virgen, para poder tener lo que hoy llamamos "un encuentro personal con Cristo" que se manifesto en la efusión de Gracia que Dios quiso enviarles a través de la tercera persona de la Trinidad Divina.

    De tal forma que cada una de las TRES DIVINAS PERSONAS, tiene su misión. El PADRE, creador. El HIJO, redentor. El ESPÍRITU SANTO, santificador.

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  2. LLAMA DE AMOR VIVA

    ¡Oh llama de amor viva,
    que tiernamente hieres
    de mi alma en el más profundo centro!;
    pues ya no eres esquiva,
    acaba ya, si quieres;
    rompe la tela de este dulce encuentro.

    ¡Oh cauterio suave!
    ¡Oh regalada llaga!
    ¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado!,
    que a vida eterna sabe
    y toda deuda paga;
    matando, muerte en vida la has trocado.

    ¡Oh lámparas de fuego,
    en cuyos resplandores
    las profundas cavernas del sentido,
    que estaba oscuro y ciego,
    con extraños primores,
    calor y luz dan junto a su Querido!

    ¡Cuán manso y amoroso
    recuerdas en mi seno,
    donde secretamente solo moras,
    y en tu aspirar sabroso de bien y gloria lleno,
    cuán delicadamente me enamoras!

    (San Juan de la Cruz)

    SECUENCIA DE LA EUCARISTÍA DE PENTECOSTÉS

    Ven, Espíritu divino,
    manda tu luz desde el cielo.
    Padre amoroso del pobre;
    don, en tus dones espléndido;
    luz que penetra las almas;
    fuente del mayor consuelo.

    Ven, dulce huésped del alma,
    descanso de nuestro esfuerzo,
    tregua en el duro trabajo,
    brisa en las horas de fuego,
    gozo que enjuga las lágrimas
    y reconforta en los duelos.

    Entra hasta el fondo del alma,
    divina luz, y enriquécenos.
    Mira el vacío del hombre
    si tú le faltas por dentro;
    mira el poder del pecado
    cuando no envías tu aliento.

    Riega la tierra en sequía,
    sana el corazón enfermo,
    lava las manchas,
    infunde calor de vida en el hielo,
    doma el espíritu indómito,
    guía al que tuerce el sendero.

    Reparte tus siete dones
    según la fe de tus siervos;
    por tu bondad y tu gracia
    dale al esfuerzo su mérito;
    salva al que busca salvarse
    y danos tu gozo eterno.

    Amén.

    www.ciudadredonda.

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  3. Un gran dia per a l´església amb la beatificació del bisbe Romero!
    Donem-ne gràcies al bon Déu!
    Romero, un gran bisbe, que estimava els pobres i va donar la vida per ells.
    Un gran testimoni de l´evangeli de jesús!

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  4. Este año coincide la solemnidad de Pentecostés con la fiesta, patrona de la familia salesiana, María Auxiliadora, a quien San Juan Bosco puso por protectora.

    En la fecha de hoy, la Iglesia conmemora una vez más, a la Santísima Virgen, bajo su advocación de María, Auxilio de los Cristianos.

    La historia del establecimiento de la fiesta de María Auxiliadora se remonta a la Revolución Francesa, la cual había asestado un duro golpe a la Iglesia y desquiciado completamente a la religión cristiana.

    Cuando Napoleón Bonaparte asume el poder, restableció el catolicismo en Francia: anula las leyes revolucionarias de proscripción, permite a los sacerdotes regresar a sus iglesias y devuelve catedrales, parroquias y seminarios a obispos.

    Sin embargo, embriagado por sus triunfos y ambición desordenada, comenzó a exigir al Papa Pío VII algunas cosas que el Pontífice no podía conceder, dando lugar a nuevos conflictos con la Iglesia.

    El Papa fue hecho prisionero en el castillo de Fontainebleau por el emperador francés y durante los cinco años que estuvo preso, dedicaba especialmente una parte del tiempo de sus oraciones a María Santísima, Auxilio de los Cristianos para que protegiese a la Iglesia perseguida, desgobernada y desamparada.

    Los ruegos del Papa fueron escuchados y en 1814 Napoleón firma su abdicación.

    En 1815, cuando la Iglesia había recuperado su posición y poder espiritual, el Papa para manifestar el agradecimiento de todo el orbe católico a la Virgen María, bajo su advocación de Auxilio de los Cristianos y como un expreso reconocimiento de la infalible protección de la Madre de Dios, instituyó la fiesta de María Auxiliadora en el día 24 de mayo para perpetuar el recuerdo de su entrada triunfal a Roma al volver de su cautiverio en Francia.

    http://www.aciprensa.com/Maria/Auxiliadora/index.html

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