domingo, 31 de mayo de 2015

Cataluña errante y errática

Los tiempos que vivimos nos recuerdan aquellas palabras de la Escritura donde se afirma que Cristo es la piedra cuyo rechazo lleva al hundimiento de todo el edificio. En efecto, más que de crisis económica, política o social, hay que hablar de una crisis espiritual que si ciertamente  afecta a todo el mundo occidental, en Cataluña alcanza cotas inusitadas y que explica el desorden aquí existente. En nombre de una laicidad mal entendida, el cristianismo es arrinconado en los debates públicos y nadie interpela sobre las consecuencias del rechazo de Dios. Sin embargo es una cuestión básica saber si una sociedad puede vivir habiendo totalmente expulsado a Dios y toda trascendencia de la esfera pública.
Una de las tareas primordiales de los pastores de la Iglesia es ayudar a salir de la posmodernidad decadente del punto muerto al que ha llegado, habiendo emancipado al hombre de todos sus límites -Dios, la naturaleza, la cultura- que otorgaban un sentido profundo a su vida. Estos hitos lo arraigaban en las realidades carnales y modelaban su ser, orientando su voluntad hacia el bien y su inteligencia hacia lo verdadero, nociones insoportables para el ambiente relativista que nos circunda. Obligación de nuestros pastores en la relación entre lo temporal y lo eterno, es proponer la perenne filosofía cristiana y la doctrina social de la Iglesia. Pero de la docena de obispos que pastorean al pueblo fiel de Cataluña, ¿hay uno, uno solo que haya asumido esta tarea como parte esencial de su ministerio, más allá de ejercer de simples administradores diocesanos?
Para los católicos es urgente y fundamental el construir sobre esta piedra rechazada que es Cristo: devolver a Dios su justo lugar, y no solamente en nuestras vidas, cosa que resulta evidente, sino en la Ciudad Terrena.
Que los laicistas de toda clase no se inquieten: un programa así no surge de la responsabilidad de la acción política, del juego de partidos o de una elección, cosas legítimas en su orden. No es desde las altas instancias políticas que se lleva a cabo la evangelización de un pueblo. Es desde la base, desde la conversión de las almas, con vistas a crear un nuevo sustrato católico, vector esencial para el ordenamiento de las ideas y modelaje de los espíritus. Nuestra cultura ya no está impregnada de cristianismo, únicamente tenemos restos cristianos que no son entendidos ni percibidos por la inmensa mayoría de las jóvenes generaciones crecidas en un universo totalmente a-cristiano, cuando no anticristiano, en medio de una cultura heredada del cristianismo pero hoy en vías de extinción.
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Muchos son los que continúan atizando el miedo a una Iglesia todopoderosa repitiendo conceptos como “Inquisición” “Cruzadas” “Nacionalcatolicismo”, como si el catolicismo fuese un peligro potencial para las libertades. Olvidan que el auténtico cristianismo ha enriquecido a la humanidad con su reflexión sobre el primado de la conciencia y de esta manera definido los fundamentos de la libertad religiosa. Nunca la Iglesia ha defendido la teocracia; y más que nunca la Iglesia hoy en día no para de mostrar que todo lo bueno y perdurable no puede ser impuesto por la fuerza del poder contra la persona: únicamente respetando la libertad individual de cada uno, por la única atracción del amor, es como pueden desarrollarse la evangelización y la ansiada renovación de nuestras sociedades desamparadas. La Iglesia abandonó toda veleidad de poder temporal y ha recentrado toda su energía en su misión evangelizadora: dar el sabor de Cristo al mundo. A diferencia del combate político cuyo objetivo es el éxito y la toma del poder, la evangelización se sitúa en otro registro, en otro plano: el testimonio del amor, sin garantía de éxito terreno. El católico espera su victoria del cielo y en el cielo, nada más y nada menos. En la Ciudad Terrena los seglares deben actuar como católicos, sin omitir la dimensión evangélica de su compromiso, cueste lo que cueste.
El querer desprenderse de Dios es desprenderse de la esencia misma de Cataluña. Esta es la dimensión básica de aquel  «Catalunya serà cristiana o no serà”. Las instancias políticas en Cataluña, al echar mano de personajes como Caram o Forcades, no quieren devolver al catolicismo su carta de nobleza y su legítimo lugar en la sociedad. Únicamente quieren servirse de la Iglesia a su capricho, convirtiéndola en simple instrumento de maniobra social, reduciendo el catolicismo a un lobby, igual que la asociación del rifle, el gremio de zapateros o el colegio de periodistas, viveros electorales en los que uno entra para captar votos. Quieren privar a la persona de la luz del evangelio de Jesucristo, de los ritos y ceremonias de la Iglesia, del arte católico de vivir, manantial de una fe cuando se conoce verdaderamente al hombre, volviendo sobre sus pasos, sobre su ser y su acontecer.
Cataluña muere por la negación del hecho religioso, que es lo que realmente designa al alimento más inmediato y cercano, sustancial y necesario, del ser humano. Todos los pueblos a los que se ha extirpado la religión han sido sometidos al totalitarismo, es decir, la absorción de la conciencia en las reglas del Estado: por eso lo que ocurre en Cataluña, y quizás más que en ningún otro lugar en España, adquiere un simbolismo totalitario. Hablar continuamente de procés y de independencia, a modo de ejemplo,  es perder los medios para continuar una sociedad coherente, un país que haga sentir unidos a sus ciudadanos por un vínculo. La lengua, las tradiciones, la cocina, los trajes folclóricos no nos segregan del resto del mundo: hacen que seamos una parte de ese mundo. Y todo eso sucede a un ritmo trepidante. Empezamos a encontrar a muchos jóvenes atraídos por filosofías y prácticas orientales, o hacia el islam. Pueblo sin Iglesia visible, que de manera natural se orienta hacia las únicas realidades aparentemente sólidas que descubre mirando a su alrededor. No podemos reprochar el proselitismo de todos ellos: New Age e Islam buscan adeptos a los que extender sus doctrinas. El reproche va dirigido a nosotros mismos, católicos mediocres y tibios. Quizá ya es demasiado tarde y ya estamos en vías de extinción: laicos tímidos y acomplejados, religiosas ejerciendo no de agentes de evangelización sino de titiriteras políticas, sacerdotes camuflados de gris “ala de mosca”, obispos miedosos y acomplejados, perros mudos ante tanto desvarío. Faltos de una voz  nítida y atractiva.
No, no tenemos miedo en la fe y la esperanza de Cristo victorioso. Pero políticamente que nadie intente convencernos de que aquí no pasa nada, ni aquí ni en ningún lugar, y que la Iglesia no es víctima de muchos de sus mismos miembros. Porque no es verdad, ni en Cataluña, ni en España ni en Europa. Como afirmó en su día Horacio Vázquez Rial “la hegemonía cultural de la izquierda no es sólo una cuestión de poder, sino de producción, por una parte, y de propaganda muy prolongada, por otra”.
No tenemos pastores capaces de presentar la capacidad del catolicismo para romper la línea de la izquierda y del laicismo militante. No tenemos intelectuales católicos; y los que podríamos tener, desisten ante el desamparo de la jerarquía, vagando por otras derivas. Algunos, en la mismísima izquierda que nos empuja hacia la insignificancia cultural y ética y hacia el laicismo. 
Jacques le Golf (izquierda) Jean Sevillia (centro) y Horacio Vázquez Rial
Existe una auténtica producción de  pensamiento católico, con un bagaje crítico realmente revitalizante: Jean Sévillia es un auténtico gigante en este campo, así como la obra de aquel medievalista agnóstico que fue Jacques le Golf, que al trabajar en la biografía de Luis XI, encontró el camino al catolicismo. El mismo Vázquez Rial que vivió en Barcelona más de 40 años donde ejerció la docencia cuando en 2011 se enteró de su enfermedad, dijo: “No, no tengo miedo a la muerte. Ninguno. Soy agnóstico (…) pero he vivido según la norma pascaliana 'como si Dios existiera'”. Él examinó la hegemonía cultural que la izquierda ostenta entre nosotros. Cuestión de filosofía de la historia. En el fondo, cuestión de fe. 

Prudentius de Bárcino

14 comentarios:

  1. Muy buen artículo, Prudentius, sólido y oportuno. Me ha cogido pensando en torno a temas muy parecidos (¿será por las neuronas espejo...?), aunque pertenecientes nada menos que a la primera revolución científica, la de los siglos XII-XIII. Con obispos como Robert Grosseteste, religiosos mendicantes (Dietrich von Freiberg, Roger Bacon) que tenían muy claro la importancia de la doctrina rigurosa en la acción pastoral.

    Un capítulo particular de esa misión, el relativo a la protección de la vida, fue intensamente estudiado. Basándose como punto inicial de partida en el ejemplo de Avicena, médico y filósofo a un tiempo, se fue tejiendo una teología moral de los principales momentos en la historia, normal y patológica, del individuo. Las tesis elaboradas arrojan luz que llega a nuestros días, salvo para nuestros obispos y sus instituciones.

    También había sus recelos territoriales. Como revela el caso del general de los dominicos, italiano, que acude al convento de Oxford y, a la hora de la cena, el prior, ignorando quién era (estamos en el siglo XIII), le deja sin pescado. Terminada la austera pitanza, saca luego el general las cartas misionarias, el sello, y reúne en capítulo a los frailes; y empieza así su amonestación: non sunt pisces pro lombardis... Algo así como: con que los lombardos no tienen derecho a pescado. A eso se reducía, a una amonestación, los desvíos politiqueros. Aquí, no. Aquí se convierte en material homilético, en propaganda eclesial, en tribunas, espadañas... mala raza.

    ¿Se imaginan a Alberto Magno, obispo de Regensburg, acudiendo a Roma con la vicepresidenta del que land para hablar de liturgia? El baculazo que le obispo científico le da al imbécil que se lo sugiera sería antológico. Aquí no, aquí van Vives, Sistach, Soler, Ortega y alguno otro más?

    En puridad, ¿de veras nos merecemos esto? ¿De veras nos merecemos que Sistach, en vez de exponer la doctrina de la Iglesia, haga juegos florales pueriles sobre la necesidad de que la Iglesia acoja a los divorciados? Como si hubiera tenido que esperar a la eminencia para semejan te tautología.

    Y quien dice Sistach dice muchos de ese cuadro de deshonor. Como he probado en varias ocasiones con datos.

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  2. Felicidades Don PRUDENCIO de BARCINO, espléndido artículo, excelentes conclusiones.
    Solo añado que el laicismo es una religión, muy extendida en Europa que dice"no ser religión" pero si lo es es excluyente y exclusiva con las demás religiones que no sean la suya, no confundir con los laicos, ni con los ateos, estos último son los que mas hablan de Dios.

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  3. El cristianismo tiene su fundamento histórico en un asesinato, el de Jesucristo. Elemento clave de la conspiración para matar a Jesús fue Judas Iscariote. Este fue elegido por Jesucristo como discípulo, lo que es un misterio. Pero la figura de Judas, desde dentro de la Iglesia contra Jesucristo, es clara y diáfana, aunque siempre se olvide. Ahora parece que hay más Judas que nunca, desde dentro de la Iglesia destruyéndola. Y en Cataluña más que en ningún sitio, con el apoyo histórico de los lobys del Vaticano. No es pasividad o tibieza de los obispos, es mucho peor. El caso de la Caram y la Forcades lo pone de manifiesto, en su labor destructiva cuentan con el apoyo de los que mandan en la Iglesia, y, sobre todo, de los que dicen estar en la Iglesia y dominan con mano férrea los medios de comunicación.

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  4. A pesar que de que Catolicismo está en vías de extinción en Catalunya, todavía hay muchos clérigos, que piensan que "si algún ciudadano quiere algo, ya saben donde están la Iglesias",
    Ha desaparecido cualquier interés por evangelizar, por ir en busca de la oveja perdida, ningún interés por las periferias religiosas o morales, por que no olvidemos que, como decía Teresa de Calcuta, "la mayor de las pobrezas es no conocer a Dios"; porque esta es la principal pobreza de la "sabionda y autosuficiente" Catalunya.
    La mayoría de los clérigos, salvo honrosas excepciones, se han convertido en funcionarios de la religión, en el peyorativo sentido del término. Lo que más preocupa es no "adoctrinar" ni a los niños que piden clase de religión, no sea que se pierdan las prebendas del poder político (esto sería una auténtica desgracia, y no la descristianización del país).
    Mientras tanto, muchos clérigos evitan todo lo que represente devoción, lo que incite al amor de Dios; proscritas y ridiculizadas la adoraciones al Santísimo, rosarios, las confesiones individuales; ya no se habla del pecado, de la moral, ni apenas de la oración, se evita aprovechar las primeras comuniones para catequizar a los padres, a pesar de que la mayoría, ya no vuelven a aparecer por la parroquia. Todo se resume en "ser solidarios con los demás", una ONG, como si el primer mandamiento hubiera desaparecido.
    Es el "Sostenella y no enmendalla" , y "antes muerto que rectificar lo que hace varios decenios que no funciona".
    ¿A que esperan los obispos a reaccionar ? ¿a que en 10 o 15 años no queden curas en activo, porque todos habrán muerto o estarán jubilados? El TIC TAC biológico avanza sin ruido pero inexorablemente.

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    1. Extracto del blog "diari del capellà" (Diario del cura,k cuyo autor es un sacerdote de cierto peso en la diócesis de Gerona, párroco o encargado de varias parroquias y famoso por su separatismo activo,k incluso en reuniones que se suponen debían ser religiosas)

      "Una de les persones que ens ha atès, em comenta que un capellà jove veí assetja els feligresos quan a ell li sembla que han d’anar a confessar. Quina gosadia! "

      La vergüenza que eso me produce me impide escribir mi acrónimo habitual.

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    2. Lo de cierto peso lo dirá ud. por lo gordo, porque por otra cosa no, al obispo no lo sé, pero a los demás curas les cae "muy gordo", aunque lo secunden (por conveniencia) en lo de su independentismo ciego.

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  5. El autor se pregunta: "Obligación de nuestros pastores en la relación entre lo temporal y lo eterno, es proponer la perenne filosofía cristiana y la doctrina social de la Iglesia. Pero de la docena de obispos que pastorean al pueblo fiel de Cataluña, ¿hay uno, uno solo que haya asumido esta tarea como parte esencial de su ministerio?"
    .
    En Cataluña, la extirpación de la religión ha venido promovida por los propios pastores que deberían haberla protegido. Jubany, Soler, Guix, Camprodón, Vives... arrinconaron a Cristo para poner a la diosa-patria-cataluña en su lugar, quitaron los sagrarios de los altares centrales de las Iglesias, serraron los reclinatorios de los bancos, ahogaron la piedad popular, difundieron una catequesis relativista y adogmática...
    .
    Lluís

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  6. Realmente estamos en una crisis de la razón, del iluminismo. Estamos en un mundo donde la razón ha sido suplantada por la subjetividad, por la emotividad. Pensamiento débil que diría Bauman, personalidad emotivo-utilitaria que dirá Pérez Soba. Ese pensamiento débil se ha infiltrado también en la Iglesia.

    Pero frente a la descristianización de Europa, siendo galopante en la región de Cataluña, se aprecia en España, (el Padre Custodio aquí, GGerminabit) el resurgir de un catolicismo guerrero, batallador, desafiante. Junto a algunos otros puntos del planeta. Hay Obispos en España que están dando la talla (ahora Reig Pla, Munilla, y otros).

    Está la Evangelización vía Internet en español. Cito de forma sobresaliente, la Evangelización en lengua española procedente de plataformas en Estados Unidos. Es impagable. Pienso también en la plataforma CitizenGo, HazteOir, Derecho a vivir, MasLibre etc. También en múltiples asociaciones de profesionales católicos que utilizan internet, también en buenas revistas de información religiosa.

    En los 70, tras el ataque a la Humanae Vitae, había una crisis moral que afectaba al matrimonio. S Juan Pablo II fundo el Instituto que lleva su nombre para Estudios sobre el matrimonio y la familia. Caffarra fue el primer moralista como primer director del Instituto, le siguieron Livio Melina, Pérez Soba, Noriega, Granados, etc. Hay una línea de moral fundamental desarrollada que nutre a la Iglesia, tan necesitada en estos tiempos de la argumentación teológica, después de que la revolución sexual del siglo pasado dejara el pensamiento teológico en materia sexual, titubeante.

    También hay una línea de filosofía personalista que sigue el personalismo de s Juan Pablo II. Saber filosofía personalista para saber dialogar con este este mundo agnóstico y/o ateo es fundamental. Juan Pablo II lo sabía. La filosofía oficiosa que no oficial de la Iglesia, era el tomismo. Pero ya no lograba responder totalmente a los nuevos retos. En Polonia destacó Karol Wojtyla, líder de la Escuela de Lublin. En España Zubiri y Julián Marías que son monstruos casi desconocidos, pero que están emergiendo. En Madrid, actualmente se está desarrollando la línea filosófica personalista de Wojtyla junto a la traducción directa de sus obras, del polaco al español.

    Obispos norteamericanos en su lucha contra la cultura de la muerte, la homosexualidad y su batalla por conseguir inmigración católica procedente de la américa hispana. La batalla de algunos Obispos africanos defendiendo la familia. Obispos franceses, polacos.

    Y Cameron, el premier, instando a los cristianos británicos a que recen ante la persecución anticristiana. Les recuerdan que no han de olvidar que aquella es una sociedad cristiana. Ojalá algún político en España despertara de la situación de pasmados en que se encuentran.

    Etc
    Etc

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    1. Uf, se me olvidaba. El testimonio de tantos cristianos perseguidos en África, Asia y próximo Oriente, que tuve la oportunidad de oír en Madrid a mediados de junio. Y ya no digamos el martirio de sangre de tantos otros cristianos durante este año.

      http://maslibres.org/wearen2015es/programa/

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    2. El martirio de la Iglesia en España durante la guerra civil, que fue también un proceso selectivo para eliminar a los mejores. Desde entonces se nota y mucho la ausencia de los mejores eclesiásticos. Y algunos parece que sabían muy bien lo que hacían. En Barcelona, el coronel Escobar salvó al separata Vidal y Barraquer, mientras condenaba a su obispo auxiliar, que estaban juntos.

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  7. Muy de acuerdo con el artículo. Ya lo he puesto en el foro alguna vez y lo repito en cuanto al latiguillo de Torres y Bages: "Catalunya Serà Cristiana O No Serà". Resulta que este latiguillo se lo comentaron al padre Ballarín en un programa de tv3 y contestò "..bahh, Catalunya serà Catalunya tan si es cristiana com si no ho es". Evidentemente en el programa de tv3 este episodio fue visto por miles de televidentes.

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  8. Don Prudentius, muchas gracias por esta extraordinaria radiografía de nuestro catolicismo.

    Aún después de tantos años de democracia, no hemos o no hemos querido continuar la tradición católica, una tradición fundamentada en la transmisión de la FE por nuestros antepasados, lo cual no deja de indicar cuan frágil era aquella edificación.

    Actualmente da la sensación de que antes se iba a Misa (por poner un ejemplo) porque estaba mandado o porque era pecado mortal o porque no había otra cosa que hacer el domingo por la mañana.

    En buena lógica ni antes debería haber cuadrado semejante planteamiento, ni mucho menos ahora, bueno mejor dicho, la dejadez de la práctica religiosa "no es cosa dela noche a la mañana". Todo contrario, el tema ya viene desde los años 50 - 60, con la emigración de las poblaciones rurales a las capitales, pequeñas o grandes, pero donde se pasaba y se pasa más desapercibido que en los pueblos medianos o pequeños "en que todos se conocen".

    Acabamos de vivir el TIEMPO PASCUAL, un tiempo clave para dar razón de nuestra FE, que no se basa en una filosofía religiosa como pueden ser los seguidores del induísmo, de Confuncio, etc. etc.

    Nuestra se basa en que "al llegar la plenitud de los tiempos", anunciado por profetas, Dios, quiso enviar a su Hijo unigénito, para llevar a cabo una misión evangelizadora, que sin dejar la ley mosaica, le diera plenitud con la ley del AMOR, y obedeciera en todo al Padre, hasta la muerte y una muerte, no como un Mesías, un Rey o un Libertador, que era lo que esperaba el pueblo de Israel, sino para más crueldad y para que nos dierámos cuenta de la malicia del pecado, nada menos que en una Cruz, como los asesinos o delincuentes de su tiempo.

    Esa Cruz ignominiosa, para nosotros se nos vuelve redentora, porque nos redime de la esclavitud del pecado y por su gloriosa resurrección nos devuelve la vida de la GRACIA.

    Ahora que es lo que nos ocurre, pues sencillamente, como la tentación de nuestros primeros Padres, la soberbia. Entonces fue la "manzana o comer del árbol prohibido", ahora es la comodidad, el placer, el dinero, el poder ... En resumen se va repitiendo la historia de las tentaciones diabólicas : "no pasa nada" "vive bien, que solo son cuatro días" "si puedes robar, roba, todos hacen igual"...etc. etc.

    El gran problema como dice Prudentius es que a Dios no lo necesitamos. Pero ciudado!!!,
    ha llegado el tiempo en la economía va mal, ... familias enteras al paro, desaucios, etc.etc. Entonces a buscar refugio en la Iglesia a través de Cáritas u otra organización similar, es aquello "de acordarse de Santa Bárbara cuando truena".

    Aquí prácticamente estamos metidos todos, salvo honrosas excepciones.

    Cuando teníamos las necesidades materiales satisfechas, no nos dábamos cuenta de que si vivíamos mejor que ahora, era gracias a Dios. Era gracias a los dones que Dios nos da a cada uno. Pero una vez más se repite la historia de los diez leprosos curados y solo uno vuelve atrás a dar gracias al Señor por la curación. "No han sido diez los curados y los otros nueve, ¿dónde están?

    El gran triunfo de Satanás, es que una gran mayoría de fieles bautizados , no sientan la necesidad de corresponder al AMOR QUE DIOS NOS TIENE.

    Como corresponder a ese AMOR, sencillamente, cumpliendo la mandamientos y practicando las virtudes y a través de las enseñanzas de la IGLESIA, ESPOSA DE CRISTO, no de ninguna "seudoiglesia" de fulano ...

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    1. "Entonces a buscar refugío en la Iglesia através de Cáritas". Cuesta entender que la Iglesia esté tan mal y Cáritas tán esplendorosa y activa. Siempre he pensado que desde hace unos años se está produciendo una criba de los que son creyentes y los que no, manifestándose esta en la asistencia a los áctos religiosos; Esta criba empezó y afecta primordialmente a las zonas muy industrializadas y a las grandes poblaciones y tiene menos que ver con las razones que habitualmente expone germinans., creo son de otra índole y de raíces muy antiguas. En Cáritas no acierto a ver esas dos Iglesias que Uds describen de Cataluña, si a caso será porque habitualmente no se ven muchos sacerdotes con clergyman, sin pretender hacer con esta afirmación ningún pronunciamiento de nada.

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    2. Sr. Anónimo de ñas 17,50

      ""Entonces a buscar refugío en la Iglesia através de Cáritas". Cuesta entender que la Iglesia esté tan mal y Cáritas tán esplendorosa y activa."

      En primer lugar, gracias por leer mi comentario.

      No se trata de eso ya que la acción social de la Iglesia se realiza normalmente a través de Cáritas, ya sea a nivel parroquial o diocesano.y ahí tanto tiene cabida un católico, un musulmán o quien sea, que pasen por los trabajadores sociales y les den la credencial correspondiente, que supongo debe ser para evitar los abusos.

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