viernes, 27 de marzo de 2015

La Glosa Dominical de Germinans

Reflexión a modo de notas, hacia dónde nos orienta la liturgia del domingo.


ACLARAR LA ACTITUD DE LOS CORAZONES
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Con el domingo de Ramos entramos de lleno en el Misterio Pascual. La euforia de la entrada de Jesús en Jerusalén, pronto desemboca en la sombra del Calvario. Pero sabemos que de esta alternancia de alegría y dolor surgirá para siempre y para toda la humanidad, la inextinguible luz de la Resurrección del Señor. Con esta actitud de espera, vivamos los acontecimientos de la Semana Santa.
El domingo de Ramos en la historia de la salvación señala el inicio oficial de la profecia del santo Simeón, en torno al lugar apologético que ocupa la persona de Jesús a los ojos del mundo.
Esta posición viene enmarcada con dos símbolos bien conocidos: el olivo y las palmas. Profetizó Simeón: “ Él está aquí para ruina y resurrección de muchos en Israel: será bandera discutida (signo de contradicción) para que queden claros los pensamientos (la actitud) de muchos corazones” Lc. 2,34
Jesús, signo de contradicción: este término indica esencialmente el posicionamiento histórico de dos bandos opuestos respecto al personaje de Cristo. Comenzó hace 2000 años con la entrada triunfal de Jesús en la Ciudad Santa donde emergen dos posiciones contrapuestas. Por una parte un pueblo que lo reconoce y aclama como el Cristo, Hijo de David; y por otra, el grupo de los notables del poder religioso y político hostil, indiferente o crítico hacia el Mesías aclamado. 

Acontenció hace veinte siglos pero también en nuestros días y continuará hasta el fin de los tiempos cuando los hombres se dividirán siempre en partidarios y detractores, en pro y contra Cristo, pasando facilmente del Hosanna del domingo al Crucifige del Viernes Santo.
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¿Qué decir de todo ello? Pues que ante Cristo no se puede parmanecer neutral. Él mismo lo afirmó categoricamente. “O conmigo o contra mí” Mt.12,30. Por eso también nosotros estamos llamados a una toma de posición.
O con Él: el filósofo Ernest Bloch (nacido en 1886) aún siendo marxista reconoce que “Jesús está unido como ningún otro a los hombres y permanece junto a ellos, a su lado, como el signo más dulce y ardiente de su dulzura, el signo que más nos quiebra y nos ama”. O contra Él: nos lo demuestra esta página de furiosa hostilidad  hacia Cristo del dramaturgo sueco Johan August Strindberg que en 1849 entre otras cosas escribe:  “¿Cómo podeis pretender que podams tomar en serio aquello que se nos revela como una gran patraña? ¿A quién ha redimido Jesucristo, el Redentor? En verdad él atenta contra la inteligencia, la carne, la belleza, la alegría, los afectos más puros. Es un asesino de la virtud, de la lealtad, del valor, de la gloria, el amor y la piedad”.
Haciendo honor a la verdad hay que reconocer que a menudo hasta los más feroces se rinden ante la fascinación de Cristo, porque antes de morir en 1912 Strindberg se convirtió en cristiano e incluso llegó a ser un místico.
C:\Users\FRANSESC\Desktop\palmes.pngDos conocidos simbolos muy significativos: el olivo y las palmas: “La multitud numerosísima extendió sus mantos por el camino, mientras otros cortaban ramos de los árboles (olivos y palmas) y los extendían a su paso”.
El olivo es símbolo de fortaleza y de la consistencia aún a merced de la intemperie. El olivo pues, nos recuerda la fortaleza y la perseverancia en el seguimiento de Cristo, especialmente en un clima de paz, de concordia y gozo con todos, especialmente hoy en día donde reina el virus de la contraposición, la discordia y la agresividad.
En cambio las palmas son símbolo de la victoria, reservada a los valientes testigos y mártires de la fe. Los mártires han existido y existirán siempre porque: “el mundo -decía el beato Pablo VI- tiene más necesidad de testigos que de maestros”.
Ante Jesús no se puede permanecer neutral. He aquí la escala de los estados de ánimo más frecuentes ante Cristo, que se manifiestan en la experiencia cotidiana de cada uno y también como actitud de la opinión pública ante Cristo:
  1. La actitud de Hosanna: signo de adhesión plena y entusiasta a Él. Son los cristianos convencidos.
  2. La actitud del Crucifige: signo de rechazo y de odio hacía El. Se trata de ateos pertenecientes a sectas satánicas y esotéricas varias. Pero respecto a nosotros, valga la aguda observación de la escritora alemana Ricarda Huch (1864-1947) la cual afirma: “No existe una época de Cristo en la historia, porque él es eterno. También los incrédulos de hoy en dia y los sin Dios del mañana se nutren de su espíritu. Él es la roca que las olas del tiempo no pueden destruir.”
  1. De la veleta: es el signo de una relación con Cristo alternante entre el Hosanna y el Crucifige. Representa a los cristianos chaqueteros o de corriente alterna (AC/DC) que desdeñan el dejarse totalmente involucrar por Cristo. Guido Piovene en su libro “Le Furie” (1907) nos deja esta chocante reflexión: “El mundo surgido después de Ti, oh Cristo, y donde yo he nacido, es demasiado extenso y demasiado vacío, por tu fuerza. La sombra de la cruz lo cubre únicamente en parte; y la mayor se queda fuera como la proyección de una sombra cada vez más diluida hasta que se desvanece”.
  2. De la indiferencia: es el signo que abrazan los agnósticos y cuantos viven como si Dios no existiese.
  3. Del síndrome de Herodes: es el signo entre los más sutiles, porque se camufla facilmente con el ropaje de la hipocresía y de una respetabilidad de fachada única. Herodes dijo a los Magos: “Id e informaos cuidadosamente del Niño, y cuando lo encontreis hacédmelo saber para que yo vaya también a adorarlo” Mt.2,8. Este símbolo pudiera representar maravillosamente a humanistas laicos, mafiosos, masones, filantropistas y a cuantos quisieran desterrar al cristianismo con guante blanco.
Conclusión: Iniciemos la Semana Santa con el grito salvífico del Hosanna. Que el paso del tiempo en esta vida sea un Hosanna continuo, preludio de aquel que en la Gloria de Dios no acabará jamás.

Fr. Tomás M. Sanguinetti

4 comentarios:

  1. Fray Tomás, gracias por esa hermosa Glosa para el Domingo de Ramos.

    ANTE CRISTO NO SE PUEDE SER NEUTRAL.

    Meditación del Papa Francisco (Homilia en Santa Marta el 11 de octubre de 2013

    Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, ‘vaga por lugares desiertos, buscando reposo, y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando la encuentra ‘barrida y adornada’, entonces va y ‘toma otros siete espíritus peores que él, que vienen y toman posesión de la morada’. Y, así, el postrer estado de aquel hombre resulta peor que el primero.

    La vigilancia…, porque la estrategia de él es aquella: ‘Te has convertido en un cristiano, ve adelante en tu fe, te dejo, te dejo tranquilo. Pero luego, cuando te acostumbras y no vigilas tanto y te sientes seguro, voy a estar de vuelta’. ¡El evangelio de hoy comienza con el demonio expulsado y termina con el demonio que vuelve! San Pedro lo dijo: “Es como un león feroz, que gira a nuestro alrededor". Es así.

    ‘Pero, padre, ¡usted es un poco anticuado! Nos hace asustar con estas cosas...’. ¡No, yo no! ¡Es el Evangelio! Y no se trata de mentiras: ¡es la Palabra del Señor! Le pedimos al Señor la gracia de tomar en serio estas cosas. Él vino a luchar por nuestra salvación. ¡Él ha vencido al demonio! Por favor, ¡no hagamos tratos con el diablo! Él trata de volver a casa, a tomar posesión de nosotros... ¡No relativizar, sino vigilar! ¡Y siempre con Jesús!

    La litúrgia de ese Domingo, tiene una introducción a la Misa propiamente dicha que es la Procesión de los Ramos. Para comenzar, se proclama el texto del Evangelio de Marcos (Mc 11,1-10). En él se recogen las aclamaciones de las gentes que acompañan a Jesús en su entrada en Jerusalén

    •“¡Bendito el que viene en el nombre del Señor”. Bendecir a Dios es una forma habitual en la oración judía. Con los hebreos, también nosotros bendecimos a Dios que nos envía a su Mesías y bendecimos y acogemos al Mesías enviado por Dios.

    •“¡Bendito el Reino que llega, el de nuestro padre David!”. La fe cristiana identifica a Jesús con el Reino de Dios. Con Jesús, Dios se manifiesta como Señor de la historia. En él se cumplen las antiguas esperanzas . En él está nuestra salvación.

    •“¡Viva el Altísimo!” Jesús es la revelación del Dios de la creación y de la historia. También en este momento y en este lugar concreto en que vivimos, los seguidores de Jesús hemos de suscitar la admiración de la fe, la confianza de la esperanza y la eficacia del amor.

    - Señor Jesús, queremos acoger tu visita a nuestra vida. Que tu presencia despierte en nosotros la alegría del Evangelio y nos prepare para aceptar tu cruz del Viernes Santo y gozar de tu luz en la solemne Vigilia Pascual.

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  2. Gracias Fray Tomas por su articulo de hoy sabio y justo como todos los sabados. Gracias Fray Tomas porque vale la pena esperar a llegue el sabado para regocijarnos en sus palabras que nos hacen entender las escrituras. Gracias Fray Tomas porque despues de un articulo como el de ayer donde se nos adoctrina a que y a quien debemos votar ... Sus palabras son ecunimes y juiciosas nos infuden animo y serenidad

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  3. DOMINGO DE RAMOS. ¿POR QUÉ?

    Sólo el Evangelio de Marcos, y con él Mateo, trae aquellas tremendas palabras de Jesús, dichas poco antes de morir en la cruz: «¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué me has abandonado?»

    Algunos copistas no se atrevieron a reproducirlas en sus papiros. Marcos, en cambio, las había conservado incluso en arameo, el idioma en que las pronunció el Señor: «Eloí, Eloí, lamá?»

    En esta lengua resonarán también en todas las iglesias del mundo el domingo próximo, cuando se dé lectura a la historia de la Pasión en la Misa con la que se puede decir que comienza la Semana Santa, después de la procesión de los ramos.

    Romano Guardini, en su gran libro El Señor, sostiene una idea bastante original, pero muy bien fundamentada. Dice que Jesús no vino a morir en la cruz, como un fracasado más entre los que han pretendido cambiar el mundo.

    El Padre envió a su Hijo para que fuera escuchado en su llamada a la conversión y para inaugurar así el reino de Dios en este mundo. No podemos pensar que Jesús creyera que sus palabras y sus signos no eran más que una farsa ineficaz, un mero trámite formal para pasar a la Pasión y a la muerte. Esperaba que lo creyeran y lo siguieran. Si hubiera sido así, no lo habrían crucificado. Entonces, la entrega del Hijo a su misión escatológica habría abierto paso a una era de paz completamente nueva, gracias a que Dios reinaría en los corazones de los hombres y en la sociedad humana.

    Pero el enemigo de Dios y del hombre opuso feroz resistencia y la colaboración humana con la acción divina falló. No lo creyó casi nadie: ni los dirigentes, ni la gente. Sólo su Madre, la nueva Eva, lo iba a acompañar con verdadera fe hasta la cruz. Por eso, la entrega de Jesús a su misión tuvo que convertirse en oblación de sacrificio. Porque Dios estaba dispuesto a llevar adelante la implantación de su Reino a cualquier precio, incluso al precio de la sangre de su Hijo.

    El reino de Dios no vino en vida de Jesús, como éste habría previsto en un principio, pero desde entonces está viniendo de la cruz gloriosa del Señor.

    Claro que ese tuvo que, esa necesidad divina del sacrificio encierra un misterio insondable. Tanto, que el hombre Jesús, clavado en la cruz –sin que ello comprometiera en absoluto su unión de Hijo eterno con el Padre de la misericordia–, deja asomar a sus labios cuarteados y ensangrentados aquella pregunta angustiosa: ¿Por qué? ¿Por qué me has abandonado?

    Dios Padre abandonó a su Hijo en la muerte. Quiso acompañar al pecador hasta lo más lejos adonde éste se había separado de Dios. Así realiza el Creador su omnipotencia de modo supremo. Así es como le es posible al poder infinito del Amor unir la justicia con la misericordia. Sufriendo Él mismo el justo castigo del pecado: la muerte. Pero, de ese modo, la muerte ha perdido su aguijón.

    La muerte está muerta. Porque el Hijo, que ha sufrido la muerte con y por nosotros, pecadores, no fue abandonado para siempre: ha sido levantado de entre los muertos por el poder de Dios, para que también nosotros, si morimos con Él, podamos resucitar a la Vida eterna.

    + Juan Antonio Martínez Camino

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  4. ARCANGEL MIGUEL

    TIENE RAZON Fr. Tomás M. Sanguinetti ANTE JESUS NO SE PUEDE QUEDAR NADIE NEUTRAL O INDIFERENTE AÑADIRIA. EN LO QUE DISCREPO ES EN SUS ESCALAS O ESTADOS DE ANIMO SEGUN USTED ANTE CRISTO.
    ¿DONDE SE ENCUENTRAN EN DICHA ESCALA LOS CATOLICOS QUE DERRAMAN Y DERRAMARIAN HASTA LA ULTIMA GOTA DE SU SAGRE POR CRISTO ? ¿ NO EXISTE ESA DEVOCION Y ESA ENTREGA ENTRE LOS CATOLICOS ? ¿ NO SALEN EN SEMANA SANTA, EN MALAGA, EL CRISTO DE LA BUENA MUERTE O DE MENA CON LA LEGION CUSTODIANDOLO? PUES SI, EN EL SIGLO XXI LAS FUERZAS ARMADAS ESPAÑOLAS UN PASO AL FRENTE LOS CABALLEROS LEGIONARIOS CON EL CRISTO DE LA BUENA MUERTE Y TODAS LAS FUERZAS DEL ESTADO,GUARDIA CIVIL,CNP,ETC ¡TODAS DAN SU VIDA POR EL PROJIMO!

    " NO HAY AMOR MAS GRANDE QUE DAR LA VIDA POR LOS AMIGOS"

    " NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS SED NOMINI TUO DA GLORIAM" ¡AMEN!

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