lunes, 2 de febrero de 2015

La prórroga puede resultar un calvario

Antoninus Pius nos daba la primicia  el pasado viernes relativa a que la ansiada sucesión del cardenal barcelonés, consistía, nada más y nada menos, en que Sistach se sucedía asimismo; posibilidad que ya les había valorado en otro artículo, en el que escribía que el sustituto de Sistach estaba entre Omella y el propio Sistach. No había otros candidatos. El cardenal ha ganado la partida y se ha revelado como un émulo de Enrico Berlinguer, el secretario general del Partido Comunista italiano, al que denominaban “culo di ferro”. Su único propósito - no por sabido, ciertamente chocante-  es eternizarse en el cargo, sin tan siquiera procurar por un substituto, ni que fuese a su imagen y semejanza. Ni los ejemplos de Benedicto XVI, ni Juan Carlos I, ni el rey de Bélgica ni la reina de Holanda. Él como el recientemente fallecido Joe Rigoli sigue con la coletilla del “yo sigo”.

Ahora no sólo es el decano de los obispos españoles en activo sino que tiene la indisimulada intención de batir el récord más reciente, que lo ostenta nuestro querido obispo Carrera, que estuvo en el cargo hasta cumplir 78 años y casi cinco meses. Sin embargo, entre los dos casos existen notables diferencias: Sistach anhela continuar en el cargo, mientras que Carrera suspiraba fervientemente que se le aceptase la renuncia, la cual fue demorada durante tres largos años, simple y llanamente porque Roma no aprobaba los candidatos que le presentaba el arzobispo barcelonés. Tanta diferencia existe que Carrera falleció como obispo auxiliar en activo, con una salud muy resquebrajada, deseando ardientemente que le llegase el relevo, mientras que a Sistach seguir en el machito le infunde salud y vitalidad.

Sin embargo, me temo que esta prórroga no va a ser un camino de rosas. En mi pasado artículo les enlazaba un escrito de Pipo Carbonell, en el que este advertía que el relevo ya es necesario y que la demora en su sustitución está comportando un cierto desgobierno, concluyendo que necesitábamos aire fresco en la diócesis. Esto lo decía el sucesor de Matabosch en la Fundación Joan Maragall. Es decir el amigo del único amigo. Si esto lo dicen los amigos, no hace falta aguzar mucho el ingenio para imaginarse lo que van a pensar los enemigos.
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Pero además existe un grave escándalo que puede amargar el último tramo del pontificado de Sistach y ¡quién sabe! puede haber sido la causa de la prórroga decidida por el papa Francisco. Se trata del asunto Nous Camins-Casa de Santiago. El portal Infovaticana publicó unas tremendas declaraciones de una de las víctimas de abusos sexuales del padre Pere Cané, miembro relevante de la trama aludida. Pero el escándalo no se detiene en las declaraciones de “Me llamo David…”. En la Congregación para la Doctrina de la Fe, con la intervención personal de monseñor Ladaria, está abierta una investigación minuciosa y detallada sobre las actividades de éste y otros sacerdotes de Nous Camins/Casa de Santiago. Tanto en el pasado como –tristemente- en tiempos recientes. Las del pasado afectan a Barcelona y en ese pasado barcelonés el obispo residencial era Jubany y su auxiliar Martínez Sistach. Puedo asegurar que la investigación está abierta e intentaré contarles todo cuanto se pueda contar. Pero lo cierto es que se ha decidido entrar a fondo y el origen del mal está en esta diócesis y en heridas no cerradas hace más de 25 años. Y lo que es más grave con varios casos de encubrimiento eclesial absolutamente lacerantes. Si la investigación va a fondo la anhelada prórroga puede convertirse en un verdadero calvario. Más vale que acaben las obras del ático pronto.

Oriolt 

20 comentarios:

  1. Sinceramente, vistos quienes son los candidatos con más posibilidades de suceder a Sistach, a veces pienso que más vale malo conocido que bueno por conocer.

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    1. Ha dado usted en el clavo señor Hermenegildo!

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    2. Sería más correcto decir "D. Hermenegildo" ó "Hermenegildo" a secas, ¿no le parece?

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    3. Me reafirmo: Sr. Hermenegildo.

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  2. Me imagino a la mayor parte de los clérigos, religiosos de Cataluña y algún laico, enganchados cada día a ver lo que vomita esta página web, y más de uno quedar relajado tras apercibirse de que ese día no ha sido señalado en el escrito.

    Pero quizás, a la larga, la lectura diaria de esta web puede llegar a crear adicción y me puedo imaginar que más de uno pueda llegar a desarrollar un síndrome de abstinencia el día que dejen de hablar de él. Por ejemplo el Cardenal.

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    1. El día en que dejen de hablar del Cardenal3 de febrero de 2015, 1:08

      No va a haber ningún síndrome de abstinencia, porque Mons. Sistach desaparecerá automáticamente de la vida eclesial cuando el nuevo arzobispo tome posesión efectiva del cargo. A los pocos meses, nadie se acordará de Mons. Sistach.

      Por eso está la necesidad de rezar por todos los arzobispos, sacerdotes y diáconos de Barcelona, presentes y ausentes, sobre todo para estos últimos, que no sea que estén en el purgatorio solos, abandonados, olvidados, tristes y sufriendo sin posibilidad de abreviar su purificación por las oraciones y sacrificios de la Iglesia peregrina, pues muchos (casi todos) los consagrados de Barcelona no creen en el purgatorio, por lo que no les rezan nada, y eso que son sus compañeros. Pero lo pagarán caro cuando mueran: estarán olvidados a su vez. ¡Si supieran lo que se sufre en el purgatorio, sobre todo los consagrados!

      Y el nuevo arzobispo de Barcelona lo va a tener muy pero que muy chungo, para alquilar sillas, porque el estado de terminalidad de Barcelona hace que la diócesis tenga vías de agua por absolutamente todos los sitios, y su hundimiento espiritual es ya una evidencia.

      Y va a necesitar años, muchos años, para arreglar algo: por ejemplo, unos sieto u ocho años para que salgan sus primeros diáconos y sacerdotes renovados, y que salgan además muchos, buenos y santos. Dios le ayude.

      Y encima, todo ello en medio del fregado en que caerá pronto la Iglesia entre la lucha a muerte entre el sector ortodoxo y el apostático, como se demuestra en los temas de moral matrimonial y familiar, y por el hecho de que, a dos años de mandato de Francisco, éste aún no haya solucionado para nada las problemáticas eclesiológicas, espirituales, teológicas, litúrgicas, fiedísticas y morales de la heteroroxia progresista europea.

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    2. ¿Solo son los consagrados? ¿Y los diocesanos? En la misa común de los fieles se pide por los familiares difuntos y se cobra el correspondiente estipendio. ¿Es lógico que la mayoría de parroquias lo haga?

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    3. Laura S: éste es otro campo a solucionar por el futuro arzobispo.

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    4. Yo creo que antes desaparecerá GG que el Sr. Cardenal.
      Y yo creo que, en el fondo, GG le da fuerza para seguir!
      Ah! Y si presentó en su día la renuncia, será que el Papa no se la acepta.
      Por tanto que no lo compare con los Reyes de los belgas, la reina de Holanda, el rey de España o el mismo Papa Benedicto XVI.
      Parece men tira que oriolt, que se cree tan inteligente, no vea la diferencia.

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    5. El caso de Sistach es como el caso de acabamiento, de fin de época, de fin de mandato, al estilo que le pasó a Felipe González y a Zapatero: su agonía era insufrible.

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  3. Pues a ver si se sabe de una vez quién firmó para que Cané y el Salvans pudieran irse de rositas a otras diócesis. Y creo que esta firma sólo puede ser de dos personas: o el titular diocesano de entonces o su segundo.

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  4. Traduciendo: o se va Sistach ya o desde germinans y afines vamos a tirar mas mierda que el copito de nieve #emulandoaldelmegafono

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  5. Palabras, gestos, hechos3 de febrero de 2015, 0:53

    Francisco ha dicho que el carisma de cada congregación religiosa se funda en el evangelio, la obediencia y la sabiduría [1].

    El artículo de ayer de GG sobre Sor Caram es verdaderamente profético. Las congregaciones religiosas, que por jurisdicción personal dependen de Roma, en concreto, del dicasterio de Vida Consagrada, se han convertido en verdaderos “reyezuelos” con inmunidad, inviolabilidad, impunidad y fuero especial, sin que los obispos puedan hacer nada, aunque tengan jurisdicción territorial y sean gobernadores de la Iglesia Particular diocesana que sufre las apostasías y herejías de estos malvados religiosos.

    Cataluña tiene la plaga de tres francotiradoras: las abortistas sor Forcades y la futura doctorada por la URL sor Viqui (almenos tal como consta en los archivos de internet), y la autointitulada "mosca cojonera" sor Caram. Y un ejército destructor de la educación de niños y adultos, los nuevaeranos jesuitas de la Cova de Manresa. Las tres monjas, además, tienen uniforme militar distintivo: sor Viqui, disfrazada de laica; sor Forcades, mix de laico-consagrado; sor Caram, equipo completo.

    Pero el desastre se ha extendido entre casi todas las congregaciones religiosas catalanas (dominicas, filipenses, teresianas, benedictinas, jesuitas), por desgracia de este fuero especial de que gozan de ser sólo sancionados por Roma y su dicasterio de vida consagrada, cuya actuación sólo parece regida por un algoritmo de oportunidad y conveniencia: si afecta a Roma, atención preferente, no sea que el jefe se enfade; fuera de Roma, según el agregado integrado por la potencia e importancia de la congregación, la distancia geográfica y el interés de los obispos afectados.

    En el caso de sor Caram, he observado que tiene su némesis en sus Hermanas Dominicas de Tucumán, lugar del que parece proceder. De una encuesta con cien mil millones de entrevistados, ninguno adivinaría viendo la foto de entrada que son monjas [2]; según se dice, sor Caram salió de Tucumán porque, entre otras causas, el puesto de "mosca cojonera alfa" lo ostentaba una de sus hermanas fotografiadas. Si quería tener protagonismo, no tuvo mejor suerte ni hizo mejor elección que ir a la loca y enferma Iglesia Tarraconense, y currarse el nicho de locura vacante que con su silencio proporcionan los obispos catalanes.

    Interesante observar el desguace de sus Tucumanas: organizan un nuevaerano Retiro de Espiritualidad Holística, hecho por la organización Arraigos para la Vida, la cual ha contaminado a tres órdenes religiosas argentinas: Sagrada Familia de Burdeos, Misioneros de los Sagrados Corazones y Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor.

    Parece mentira que Francisco, quien dijo que era comprensible que alguien diera un puñetazo a quien insultara a su madre, no dé como mínimo un puñetazo sobre la mesa contra quienes están insultando a la madre de todos, la Madre Iglesia, con sus impertinencias: hechos y no palabras y gestos. Incomprensible su falta de realismo con la Iglesia occidental, sin capacidad evangelizadora según pide en su Evangelii Gaudium: exegetas que niegan la inerrancia, verdad e historicidad de las Escrituras; teólogos morales heterodoxos; obispos y cardenales apartándose de la fe en el Sínodo de las Familias (Kasper, Bonny); religosos nuevaeranos (jesuitas). Es grave que siendo jesuita, aún no haya sacado del pozo de apostasía en que han caído los jesuitas, como en Cataluña.

    Esotérico e inexplicable es la falta de inteligencia colectiva e individual de los diez obispos catalanes. No evangelizarán a nadie ni por casualidad, no mientras toleren a los jesuitas nuevaeranos y al programa político satánico de sor Forcades (Procés Constituent). Cualquier palabra que salga de sus bocas va a ser cruelmente desmentida por su silencio frente a la cultura de la muerte y el relativismo que anida entre los sacerdotes y los religiosos de sus diócesis.

    [1] infocatolica.com/?t=noticia&cod=23175
    [2] dominicastuc.org

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    1. ¿Por qué los obispos catalanes callan?3 de febrero de 2015, 10:09

      Quizás sea por estos hechos que he podido ver investigando un poco:

      1. Sor Caram: su acción social está tutelada por los joyeros Tous, según observo (lo contrario de san Pío de Pietrelcina, quien sólo quería donantes anónimos para no caer en la subordinación de los ricos); además, su actuación en el circo mediático tertuliano político se desarrolla según la dichacharachez argentina.

      2. Sor Forcades: entró en el circo mediático con su conspiranoico vídeo de la gripe A. Antisistema, antifarmacéuticas, antimedicina, pseudocientífica de las terapias alternativas, progresista, nacionalista, independentista, feminista, arreglamundos y solucionaproblemas comefuegos, teóloga, médico, monja, viajante, apóstol de la ideología de género, antijerarquía eclesial... y sobre todo, alojada en el centro del poder espiritual de Montserrat.

      3. Sor Viqui: especializada en acción social en Barcelona ciudad (la única de las tres), lo que implica cercanía con el poder mediático-cultural progresista barcelonés, su ámbito abarca la rama del llamado Cuarto Mundo, subsección presos y prostitutas. Quintaesencia del nacionalprogresismo de la generación de los años conciliares, su biografía es un resumen de la experiencia vital del progresismo.

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  6. En el entierro de Lara3 de febrero de 2015, 15:11

    "Puede descansar en paz,
    porque sus obras le acompañan"

    dicen que afirmó el sacerdote Ramon Cors, de la Iglesia de la Concepción, durante el entierro de José Manuel Lara Bosch, con el interior del templo lleno de 600 asistentes, y presentes lo más alto de la sociedad civil, política y económica catalana y española.

    María Sigma, mística de las benditas almas del purgatorio, manifestó que un día se le apareció un alma del purgatorio, perteneciente a una famosa fundadora de una congregación religiosa, que había muerto unos diez años antes.

    Esta alma le pidió que oficiara unas misas y oraciones por su alma, puesto que erróneamente, todas sus monjas, familiares, amigos y conocidos no rezaban ni intercedían por ella, porque pensaban que ya estaba en el Cielo porque murió "en olor de santidad", y le explicó por qué las apariencias de su caso engañaban: por la imperfección de sus buenas obras, que no iban dirigidas del todo a la gloria de Dios sino el parte a su propia gloria.

    Parece que la aseveración del oficiante de las exequias procede del hecho de haber sufrido durante la enfermedad y por haber dedicado el finado un cuarto de su tiempo a obras solidarias.

    En mi opinión, esto constituye un error. Si alguien de muy arriba de la jerarquía dijo ¿quién soy yo para juzgar...?, lo mismo se aplica en los sepelios, ¿quién soy yo para juzgar dónde está?.

    Según dice María Sigma, otros videntes y místicos (Padre Pío, santas Catalina de Siena y Catalina de Génova), y la misma Iglesia, al cielo sólo se entra cuando uno es perfecto como lo es el Padre Celestial: nadie entra ni con la más mínima imperfección; una vez muerto, se paga hasta el último céntimo de la pena de los pecados si no ha habido una contrición o una indulgencia perfecta.

    Y si uno es empresario que tuvo mucho, se le exige también mucho, ayudado por la gracia: ¿sus diarios no contenían inmoralidades? ¿exigió los deberes laborales siempre en justicia y caridad? ¿no hizo economía sumergida?. Es bueno saber la verdad de los novísimos, no sea que nos llevemos un desengaño.

    Por otro lado, al Cielo se entra por la fe con las obras, o por haber cumplido la ley divina natural inscrita en el corazón y descubierta por la razón junto con las obras (para otros creyentes de otras religiones).

    Exceptuando algunos supuestos, como el "santo subito" de san Juan Pablo II, para el común de las personas no podemos hacer un juicio de santidad, condenación o purgación: no lo puede hacer ni los familiares ni el oficiante.

    La Iglesia dice que hay que rezar sin excepción por cualquier difunto: si ya está en el Cielo, entonces la oración revierte en la comunión de los santos [las cosas santas] y en este fondo común corredentor de oraciones, misas, sacrificios, ayunos y buenas acciones que se suman a la redención de Cristo.

    ¿Por qué no podemos juzgar? porque es el único juicio reservado por Cristo, que juzga la conciencia y el corazón, lo más oculto e íntimo que sólo el conoce. Nosotros sí podemos juzgar el aspecto objetivo de los actos y la subjetividad en que se realizó (¿qué pasó por su mente?), pero no podemos hacer un juicio definitivo espiritual de condenación o salvación.

    Según Maria Sigma y otros, el purgatorio dura desde brevísimos instantes hasta siglos y milenios incluso; hay muchas almas del purgatorio olvidadas desde hace mucho tiempo, además sufriendo mucho.

    La prudencia se impone siempre. Ninguna oración por los difuntos cae en saco roto. Si decimos "está en el Cielo", primero hacemos un juicio indebido, y segundo no rezamos más por los difuntos, no sólo por el interesado, sino por todas las almas del purgatorio, que configuran la Iglesia Purgante, que son las almas más necesitadas sobre las cuales debemos hacer una opción espiritual preferente, y además, son las más olvidadas de la Iglesia militante.

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    1. ¿Por qué no podemos juzgar?

      Lo que no podemos juzgar es a una persona, si juzgar la acción que puede ser buena y mala.

      Nosotros nunca podremos saber el motivo por el que una persona hace concientemente una acción del tipo sea. Solo Dios puede saberlo. Incluso cuando nos confesamos y sabemos que Dios nos perdona, por los pecados que hemos dicho al confesor, pero el confesor, salvo excepciones como San Pio de Pietrelcina y otros santos que leían las conciencias se sus penitentes, solo Dios sabe la intención que teníamos al confesar.

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    2. Totalmente de acuerdo con el Sr.Trenchs. Por eso mismo, en la machacona y persistente y diría poco caritativa crítica a la persona de nuestro Sr. Cardenal Arzobispo, con ironías, medias verdades que son las peores mentiras...Ciertamente todo ser humano tiene fallos pero esto de un día sí y otro también en este Blog ya creo pasa de castaño oscuro.
      ¿Por qué no nos revestimos de más caridad y dejamos ya de juzgar a las personas?. Es mi humilde opinión.

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    3. Podemos juzgar los actos objetivos (los hechos) y también la subjetividad subyacente (¿qué es lo que le pasó por la mente?).

      Por esta razón, podemos ser miembros del jurado, pueden haber jueces, hay escándalo público, hay leyes penales y disciplinarias, hay sanciones, hay prisiones, hay multas, hay méritos, hay medallas, hay redención penal; y en la Iglesia, hay entredichos, excomuniones, apartamiento de la plena comunión, retirada del ius docendi...

      ¿Por qué? Porque presuponemos que la libertad se ha ejercido bien o mal. Así, si alguien dice que es católico y persiste en bendecir "en el nombre del Padre, la Madre, el Hijo y el Esposo Santo", entonces incurre en la pena de excomunión, porque va contra un dogma trinitario, y a los heresiarcas, como dijo un Apostol, "ni tocarles el vestido". Juzgamos, pero no podemos juzgar "usted está condenado definitivamente en el infierno sin posibilidad de remisión alguna", porque esto pertenece a Dios.

      Por ello, lo que nunca podemos hacer es decir que una persona, estando viva o muerta, estará o está salvada o condenada de forma definitiva y absoluta, excepto el caso de san Juan Pablo II, donde hay un consenso de los fieles católicos en considerar la santidad instantánea de Juan Pablo II, aunque tuviese errores humanos, como el caso de Marcial Maciel.

      También está la excepción de los casos de apariciones de almas del purgatorio que piden misas y oraciones; o el caso de apariciones celestiales, donde recibimos revelaciones privadas de tal o cual persona.

      Por ejemplo,

      - La Virgen de Fátima dijo que una joven que había muerto en pecado había sido enviada al purgatorio hasta el fin del mundo.

      - María Simma dice que Hitler está en el infierno, pero no así Göring, prominente miembro del partido nazi, lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe, porque según Simma, fue introducido en el nazismo con engaños y no tenía suficientes recursos intelectuales para comprender el alcance del nazismo.

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    4. Sr. Anónimo de las 22,35.

      "Excepto el caso de san Juan Pablo II, donde hay un consenso de los fieles católicos en considerar la santidad instantánea de Juan Pablo II,..."

      No se trata actualmente de que un simple consenso de los fieles católicos sirva para declarar SANTO a una persona. Esa persona una vez fallecida, necesita un milagro, por tanto la intervención divina para declararlo BEATO y otro para ser declarado SANTO. Pudiendo entonces recibir la mediación ante Dios de todos los fieles católicos y hombres de buena voluntad.

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  7. Sr, Oriolt, gracias por su artículo y lo digo, no porque me guste, sino porque tanto usted con un servidor preferiríamos hablar de otro tema.

    ¿QUÉ DICE LA IGLESIA DEL ESCÁNDOLO?

    La Iglesia nos instruye en el tema del respeto a la dignidad de las personas y el respeto del alma del prójimo ante el tema del escándalo.

    Hoy, cuando numerosas iniciativas legales lesionan la Ley Moral y se impulsan desde los organismos del Estado y miembros de diferentes estamentos de la Iglesia que enseñan comportamientos contrarios al magisterio eclesiástico, parece especialmente oportuno recordar lo que el Catecismo de la Iglesia Católica califica como escándalo.

    Se habla mucho del respeto a los derechos humanos, pero muy poco de que uno de los principales derechos es el respeto de la dignidad de las personas.

    EL RESPETO A LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS.

    EL RESPETO AL ALMA DEL PRÓJIMO: EL ESCÁNDALO

    2284. El escándalo es la actitud o el comportamiento que induce a otro a hacer el mal. El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo. Atenta contra la virtud y el derecho; puede ocasionar a su hermano la muerte espiritual. El escándalo constituye una falta grave, si por acción u omisión, arrastra deliberadamente a otro a una falta grave.

    2285. El escándalo adquiere una gravedad particular según la autoridad de quienes lo causan o la debilidad de quienes lo padecen. Inspiró a nuestro Señor esta maldición: ‘Ay de quien escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar’ (Mt 18, 6; cf 1 Co 8, 10-13). El escándalo es grave cuando es causado por quienes, por naturaleza o por función, están obligados a enseñar y educar a otros. Jesús, en efecto, lo reprocha a los escribas y fariseos: los compara a lobos disfrazados de corderos (cf Mt 7, 15).

    2286. El escándalo puede ser provocado por la ley o por las instituciones, por la moda o por la opinión.

    Así se hacen culpables de escándalo quienes instituyen leyes o estructuras sociales que llevan a la degradación de las costumbres y a la corrupción de la vida religiosa, o a ‘condiciones sociales que, voluntaria o involuntariamente, hacen ardua y prácticamente imposible una conducta cristiana conforme a los mandamientos’ (Pío XII, discurso 1 junio 1941). Lo mismo ha de decirse de los empresarios que imponen procedimientos que incitan al fraude, de los educadores que ‘exasperan’ a sus alumnos (cf Ef 6, 4; Col 3, 21), o de los que, manipulando la opinión pública, la desvían de los valores morales.

    2287. El que usa los poderes de que dispone en condiciones que arrastren a hacer el mal se hace culpable de escándalo y responsable del mal que directa o indirectamente ha favorecido. ‘Es imposible que no vengan escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vienen!’ (Lc 17, 1).

    Aquí por supuesto se incluye todo los que puede incitar a otro a pecar, en cualquiera de sus formas, ya sea de pensamiento, palabra, obra u omisión.

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