jueves, 8 de enero de 2015

Yo hablo en cristiano: Yo no soy Charlie

Bueno, una vez más estamos asistiendo a un colosal ejercicio de incoherencia universal: esta vez a cuenta del atentado islamista de París. A mí me parece muy bien que cada uno haga pública ostentación de su propio discurso. Me parece excelente: libertad de pensamiento y libertad de expresión. Los que creen que es coherente atizar el fuego en unas cosas sí y en otras no (por ejemplo en el racismo, en el nazismo, en la violencia de género, en la homofobia y en el antisemitismo), me parece muy bien que prediquen y practiquen su credo a diestro y siniestro. Y que intenten convencer a cuantos más, mejor. Eso es lo que entiendo yo por libertad de expresión. Y por supuesto aceptando el riesgo que conlleva toda libertad: porque siempre, siempre, siempre, mi libertad choca con la del otro. Y en el tira-afloja, a veces se rompe la cuerda. La libertad, en una palabra, nunca ha sido gratis. Y cuando se le pone precio, tampoco suele ser barato.
Por cierto, a mí que soy tan susceptible a esas cosas, me choca el discurso de los políticos estos días: se trata de un ataque a nuestros derechos y libertades. ¡Qué guay! Una sociedad llena de derechos y libertades, ¡pero sin limitaciones ni deberes! ¡Qué guays que son nuestros políticos! Por cierto, parece que cosas así ha dicho Rajoy ante el copríncipe de Andorra; y éste, ni pío.
Digo, pues, que me parece genial que cada uno haga su discurso. Pero el copríncipe, Mons. Joan Enric Vives, ¡qué lástima!, perdió la oportunidad de hacer el discurso que le es propio y le distingue del mundo: el discurso cristiano, el del Sermón de la Montaña: Oísteis que se dijo a vuestros antepasados “no matarás”; pero yo os digo: el que insulte a su hermano o se mofe de él, será reo del infierno (Mt 5, 22). ¡Ah, que este discurso no se lleva! ¿Y qué? Tampoco se lleva mitra ni báculo ni vestuajes rituales; pero salvo los cómicos y humoristas que se meten con todo y con todos, nadie se rasga las vestiduras por asistir a esa profesión de la propia fe; así que lo coherente sería añadir a las formas y al vestuario, el discurso que las sostiene. ¿En qué Nueva Evangelización están pensando nuestros pastores? ¿La de las grandes metrópolis y mayores festejos? ¿La evangelización sin Evangelio?

Quiero decir que como promotor del discurso cristiano, que tan molesto resulta hoy para Occidente, el copríncipe tenía que haber aprovechado la oportunidad para leer ante los medios el pasaje del Sermón de la Montaña que prohíbe insultar y ridiculizar como una extensión lógica del “no matarás”. Y no es que eso sea per se incoherente. Ese mismo discurso, sin variar de él ni una coma, lo sostiene la moderna Europa respecto al “no matarás” restringido a la mujer. El maltrato psicológico (insultar y ridiculizar) del hombre a la mujer se considera tan vinculado al maltrato físico, cuya última expresión es el asesinato (la “violencia de género”) que está penado por las leyes. Y por el mismo camino anda la prohibición explícita por ley de ridiculizar a los negros, y a los gays, y de exaltar a los nazis o a los antisemitas. Así que libertad de expresión, no toda, sino la que hay.   
Le hubiese quedado muy bien al señor obispo, copríncipe además de un país libre, recordar que está muy bien lo de la libertad de expresión; pero que, como dice el Evangelio, está fatal el discurso del odio, cualquier discurso que induzca al odio. ¿Que ya no sabemos, ni podemos ni queremos vivir sin nuestra dosis de odio de mayor o menor intensidad según los intereses del grupo y del momento? (¿Recuerdan, por quedarnos en casa, el “Espanya ens roba?). Será eso seguramente: pero el discurso del odio genera más odio. Lo que hace es avivar el fuego del odio. ¿Y si es con eso tan cultural que llaman humor? Pues ya lo ven, eso es infinitamente más cultural y más guay: pero por lo general, el odio instilado con humor contribuye a avivar aún más el fuego. Es que realmente hay gente que no son tan finos como nosotros, y no tienen ni pizca de sentido del humor.
Estos días arden los medios en soflamas por el atentado islamista de París. Todos en la misma dirección: es una atrocidad que esos desalmados islamistas se hayan vengado de los insultos y de las mofas de ese medio francés tan guay, a lo que para los islamistas es más sagrado. ¿Pero nadie tiene nada que decir de cómo ese medio ha estado atizando el odio de los islamistas? Pues no, nadie, porque el discurso de la libertad de expresión lo ahoga todo. Pero no echen en olvido que para esa sacratísima libertad de expresión hay terrenos que no se pueden pisar: ni calzado ni descalzo. Libertad de expresión si, pero no absoluta. ¡Faltaría más!
Pero mire, que no me estoy refiriendo al código de derechos y libertades, que ése no es el ámbito de actuación de las religiones. Me refiero al código de la conciencia. Sabemos muy bien que se pueden cometer todo género de abusos y tropelías con el código civil, el penal y hasta el canónico en las manos. Bien lo decían los romanos: Summum ius, summa iniuria. La aplicación más rigurosa de la ley puede acabar siendo la mayor injusticia. En paralelo a la ley está la conciencia. La ley nos dice que si el hombre maltrata de palabra a la mujer, es violencia de género; que a la inversa en cambio, no. Pero la conciencia cristiana nos prohíbe el maltrato de palabra en ambas y en todas direcciones. La ley nos dice que ridiculizar la familia gay es delito; pero que no lo es ridiculizar a la familia cristiana y su moral, y desacreditar la maternidad. Sin embargo, la conciencia nos guía por otras sendas. La ley nos dice que podemos burlarnos de quien nos dé la gana, sobre todo si es en los medios de comunicación, y más sobre todo si es bajo la etiqueta del humor. Pero la conciencia cristiana no es en esto tan laxa como la ley.
¿Y no nos corresponde como cristianos, digo yo, aprovechar las lecciones de la historia para instilar en la sociedad un poco de conciencia cristiana? Tenemos en varios lugares del mundo a los islamistas haciendo peores razzias con los cristianos que las peores que se hicieron con los judíos en todos los tiempos de la historia, ¿y nos entretenemos aquí en Europa reivindicando nuestro derecho de ridiculizar el Islam? ¿Acaso no vale ya para los cristianos de hoy el vince in bono malum? Qué pasa, ¿que se reiría el mundo de nosotros si aprovechásemos esta ocasión para recordar eso tan cristiano de vencer al mal con el bien, en vez de responder al maltrato físico con el finísimo maltrato psíquico? (es la revancha habitual del que no es capaz de responder con igual violencia).
Y ya para terminar, una reflexión más: a mí me parece indispensable la libertad de opinión y hasta de mofa para resistirse al poder: quien vive de nuestro trabajo, que se aguante con todas las críticas y hasta con la basura que queramos echarle encima. Para frenar la inclinación natural del poder al abuso, me parece perfecta toda la libertad de expresión. Y quien no quiera someterse a ella, que no participe del apasionante juego del poder.
¿Pero libertad de expresión para agredir (sólo verbalmente, ¿eh?) y para insultar a nuestros hermanos (amigos y hasta enemigos; vuelvo al Sermón de la Montaña) sean próximos o lejanos geográfica e ideológicamente? ¿Libertad de expresión para eso? El discurso cristiano la prohíbe (como la prohíbe el discurso laicista para determinados colectivos e ideologías). Somos así de raros, así de cristianos. ¡Qué le vamos a hacer!
Y por cierto, de la fraternité, ¿qué se hizo? Sí, sí, esa que iba con la liberté (la que están invocando hoy con tanta insistencia) y con la égalité. ¿Seguro que cualquiera de las tres sin las otras dos no pierde totalmente su esencia? ¿Qué es la liberté sin egalité y sin fraternité? Pues eso es lo que hoy reivindica el mundo: liberté sin égalité y sobre todo sin fraternité. Está claro que eso no funciona. Ça ne va pas, non?    

Cesáreo Marítimo

24 comentarios:

  1. Lo de "no matarás" sólo lo dice la Sagrada Escritura, no el Corán. Todas las religiones no son iguales... Que estos "humoristas" de Charlie hayan sido capaces de dibujar las guarradas con las que han escarnecido lo más sagrado de la fe católica durante años y que los obispos de Francia hayan sido incapaces de decir ni hacer nada al respecto -al menos llevarlos al Tribunal de Estrasburgo- me parece la muestra de una decadencia monumental.

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  2. Este atentado no interesaba a los musulmanes porque no quieren problemas de convivencia. Los yihadistas de verdad, si los hay, no se encapucharían. A quién beneficia? Atentado de bandera falsa?

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  3. Prácticamente todo lo que dice Cesáreo Marítimo del Arzobispo-Obispo Vives se podría decir también del Papa Francisco, quien ha condenado el atentado sin condenar también el escarnio constante que esta revista ha hecho de las creencias religiosas de millones de personas.

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    1. Esto se puede decir del Papa y de todos los pastores de la Iglesia. Todos tocando el violón. ¿Pero en qué mundo viven esta gente? ¿Acaso no tienen un código de valores propio, y mucho más valioso que el del mundo? ¿Qué hacen pues? Supongo que además del monotema de la misericordia (el paño que lo tapa todo, pero en especial su propia miseria espiritual: la de los pastores, quiero decir), se leerán el Evangelio. El Sermón de la Montaña por lo menos, que además de prevenir contra el asesinato previene contra el adulterio. Pero eso tampoco es pecado, ¿no? Para eso está la misericordia preventiva: un buen vendaje antes de la herida.

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  4. Guardo el archifamoso ejemplar secuestrado de "El jueves" que se retiró de los quioscos por orden judicial, ya que contenía un chistecito de cama del (entonces) Príncipe Felipe y su mujer. Nada, una chorrada como la copa de un pino. Un dibujo un poco procaz y un humor de mal gusto, pero no gran cosa más hacia Se (entonces) Alteza Real. Sin embargo, revuelve las tripas la enorme cantidad de majaderías, sandeces, estupideces e invectivas que en el mismo ejemplar se vierten sobre la persona de Benedicto XVI, que en aquellos tiempos era el Papa, sin haber presentado renuncia. Cualquier persona con dos dedos de frente ve que hay un motivo muchísimo mayor para una sentencia judicial que el famoso chistecito de la portada.
    Y con estos idiotas de Charlie Hebdo sucede exactamente lo mismo. Publicaron alguna caricatura de Mahoma, llaman literalmente "mierda" al Corán [Pido perdón, yo no lo haría jamás, pero expongo hechos]. Aquí vemos cómo se toman la renuncia de Su Santidad BXI, son vertederos de inmundicia y nada más. No abogo por su derecho a nada más que a mostrar un poco de respeto y -desde luego- que condeno el atentado terrorista que ha originado.
    Pero no es por miedo que lo digo, sino porque hay algo que debe contemplar toda persona: El hombre es un Criatura de Dios, hecha a su imagen y semejanza, por su Voluntad. Todo hombre tiene por tanto una Trascendencia, sea musulmán, pagano o católico. Esto nunca lo pierde de vista un cristiano, hasta tal punto en que esta consideración es conocida como "humanismo cristiano". Una libertad orientada por estos límites de deferencia habría evitado este ataque, pero no es éste su objetivo, sino sencillamente el de comportarse con la dignidad que nos corresponde.
    Y es que el discursito de la libertad de expresión se para siempre en las mismas estaciones, pero no contempla otras. (Pongamos por caso la famosa caja de cerillas del museo Reina Sofía, que es ostentado como ejercicio de libertad de expresión, versus la prohibición tácita de palabras como "maricón", "marimacho" y hasta "indecente".)

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  5. Tampoco soy Charli Hebdo: variabilidad de la libertad de expresión y de los asesinatos i/ii9 de enero de 2015, 0:48

    Cesáreo Marítimo abre un camino de reflexión interesante: el Sermón de la Montaña prohíbe insultar y ridiculizar como una extensión lógica del “no matarás.

    Yo tampoco soy Charli Hebdo, porque son malvados y violentos morales a través del cómic. De otro lado, el asesinato es asesinato, como dice el quinto mandamiento.

    La libertad de expresión, en las democracias europeas, se predica en un especial sentido. En absoluto es absoluta. Para según qué hay libertad de mofa y befa, pero para según qué (gays, violencia masculina) no existe esta libertad de burla, broma, pitorreo, cachondeo, sátira, choteo, sarcasmo, rechifla y bufonada. Se llama hipocresía, aunque se adorne de argumentos jurídicos.

    Puedo hacer una viñeta donde hayan relaciones sexuales explícitas entre el Papa Benedicto XVI y un Guardia Suizo, pero no existe la libertad de expresión si hay una viñeta con una relación sexual entre un SS y un judío en un campo de exterminio, o una relación sexual entre Felipe y Letizia (secuestro de la portada de El Jueves por el juez del Olmo).

    En España se secuestraron hasta las planchas del cómic Hitler=SS, y la portada de El Jueves con el fornicio de Leti y Felipe:

    Ni cómic ni planchas: elpais.com/diario/1996/01/04/sociedad/820710004_850215.html
    Legal en Francia e ilegal en España: es.wikipedia.org/wiki/Hitler%3DSS


    La coyunda principesca de Leti-Felipe valió 3.000 euros del 2007 a los dos viñetistas Manel Fontdevila y Guillermo Torrespor... por ser ¡objetivamente injurioso!:

    La portada: www.elmundo.es/elmundo/2007/07/20/espana/1184937587.html
    La multita: elpais.com/elpais/2007/11/13/actualidad/1194945417_850215.html

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  6. Tampoco soy Charli Hebdo: variabilidad de la libertad de expresión y de los asesinatos ii/ii9 de enero de 2015, 0:50

    Vamos a traspasar lo que dice el indignado juez del Tribunal Constitucional español sobre el cómic Hitler=SS de los dibujantes franceses Vuillemin y Gourio a la revista Charli Hebdo, y salen curiosas analogías, con el desenlace de una prodigiosa reacción civilizatoria de geometría variable (entre paréntesis la analogía con el caso actual):

    "Un cómic como éste, que convierte una tragedia histórica [la situación histórica actual del Oriente] en una farsa burlesca, ha de ser calificado como libelo, por buscar deliberadamente y sin escrúpulo alguno el vilipendio del pueblo judío [musulmán], con menosprecio de sus cualidades, para conseguir así el desmerecimiento en la consideración ajena".


    El catolicismo ha tenido docenas de millones de mártires durante su historia, incluido el siglo XIX, XX y XXI, y hoy en día todo el Oriente Medio tiene cada día a muchos católicos como mártires de sangre y tortura, además de otras comunidades cristianas y musulmanas, que están siendo masacradas y exterminadas por demasiadas diversas sectas pseudoislámicas de real base satánica.

    Charli Hebdo, siguiendo al Tribunal Constitucional español, es una revista execrable, desmerecedora, menospreciadora, burlesca, vil, abyecta, repugnante, agresiva, pornográfica, con un mensaje antirreligioso, vejadora, violenta en las palabras y los dibujos contra diversas religiones que les caían mal por no se sabe qué razón (pero no sobre diversos grupos y lobbies, qué curioso).

    Evidentemente, el asesinato sigue siendo asesinato, y carece de cualquier tipo de justificación y explicación, porque dichos asesinatos son de base satánica, tal como dijo Pablo VI:

    "Podremos suponer su acción siniestra allí donde la negación de Dios se hace radical, sutil y absurda; donde la mentira se afirma, hipócrita y poderosa, contra la verdad evidente; donde el amor es eliminado por un egoísmo frío y cruel; donde el Nombre de Cristo es impugnado con odio consciente y rebelde (1 Corintios 16:22; 12:3); donde el espíritu del Evangelio es mistificado y desmentido; donde se afirma la desesperación como última palabra” (15-XI-1972)."

    En el caso del múltiple asesinato de los periodistas de Charli Hebdo, se observa claramente el trasfondo demoníaco: frialdad y crueldad, introyección de la desesperación en la sociedad, y sobre todo, el homicidio y la mentira, que consiste en excusar los asesinatos en el nombre de la defensa de Mahoma y Dios (Alá), junto con el odio consciente y rebelde contra Dios (matar como justicia suya) y su criatura, el hombre (ejecución extrajudicial).

    Puede decirse fundadamente que los tres asesinos yihadistas han cometido un genocidio o crimen contra la Humanidad, al ir contra un grupo identificado de personas: la yihad es genocidio. ¿Hasta cuando Europa y los EEUU van a lucha en serio contra el yihadismo?


    Otra cuestión: en Europa se comete un millón de abortos-asesinatos de niños no nacidos, que son plenamente inocentes e indefensos, muchos plenamente sanos, y que constituye un verdadero negocio para unos pocos: son ciudadanos a los que se les niega el derecho a vivir. En el mundo, desde la legalización del aborto en EEUU en 1973, se han cometido casi dos mil millones de abortos, sin contar los que se cometieron antes en los países socialistas ni posteriormente con las técnicas de reproducción asistida.


    Los asesinatos, como se ve, tienen valoración variable: según cómo, según qué, según quién, según de qué depende...

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  7. Cuando se juega con fuego a veces uno puede salir escaldado. Y eso es lo que ha pasado!

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    1. Lo peor no sólo es que jugaban, sino que se jactaban, y le decían a la serpiente: "Ven si te atreves, te esperamos".

      No sabían lo que hacían en realidad.

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  8. La libertad jamás podrá basarse en el INSULTO; y este jamás debería escudarse en la LIBERTAD. La JUSTICIA jamás podrá basarse en el ASESINATO; y este jamás debería escudarse en la JUSTICIA.

    Todo INSULTO esconde AGRESION. Toda AGRESION esconde INJUSTICIA.

    Todo INSULTO; AGRESION; ASESINATO, son lo contrario de la LIBERTAD

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  9. Dieudonné M´bala, Le Mur, la quenelle, La única iglesia que ilumina es la que arde, Jordi Évole y Buenafuente9 de enero de 2015, 11:54

    - La libertad de expresión no le valió en la democrática Francia para el cómico Dieudonné M'bala M'bala y su espectáculo Le Mur (prohibido por el catalán Valls), y el gesto conocido como de la quenelle, y que fue muy polémico hasta hace poco. En Gran Bretaña, se prohibió la entrada de Dieudonné M'bala.

    es.wikipedia.org/wiki/Dieudonn%C3%A9_M%27bala_M%27bala

    - La sentencia judicial procede del latín sentire, sentir; y la ley parlamentaria proviene también del latin elegere, elegir. Por lo tanto, la libertad de expresión, conformada por la ley y las sentencias, en realidad son una construcción social con muchos elementos de sentimiento, elección, arbitrariedad, aleatoriedad y discrecionalidad por parte de jueces y legisladores: es un sentir de una cultura en un momento.

    - Así, según qué, como la burla a los católicos, los jueces te dicen "trágala", como el caso del Museo Sofía y la caja de cerillas que pedía la aniquilación de la Iglesia Católica con la expresión "La única iglesia que ilumina es la que arde", y otras blasfemias.

    infocatolica.com/?t=noticia&cod=22344

    - Para según qué, por ejemplo, hemos de soportar las burlas de Jordi Évole, Buenafuente y asociados contra el catolicismo con base en la libertad de creación artística y de expresión, enriqueciéndose y enfamoseándose a costa del apaleado (y encima salen en el cartel de Cáritas). Por otra parte, no se admiten según qué tipo de chanzas dirigidas a según qué grupos de protegidos (gays): si no, lluvia de querellas y motapollo mediático.

    infocatolica.com/blog/germinans.php/1203201115-jordi-evole-el-que-se-burla-d
    germinansgerminabit.blogspot.com.es/2014/12/andreu-buenafuente-el-rostro-de-caritas.html

    - Agravios comparativos: de un lado, no se admiten grupos y expresiones nazis, pero de otro, se admite la presencia y expresión de partidos comunistas y anarquistas, responsables los primeros de un régimen que mató a más de cien millones de personas y negó la democracia y los derechos humanos (Libro Negro del Comunismo), y que en España, cometieron genocidio contra católicos y derechistas, e incluso contra otros izquierdistas (POUM), que aún no ha sido ni reconocido por los jueces, los parlamentos ni los propios partidos izquierdistas que hicieron crímenes contra la democracia y los derechos humanos durante la guerra civil.

    - Por declaraciones oídas, como mínimo el director de Charli Hebdo, sabía y conocía que podía ser objeto de un ataque, pues según palabras suyas, prefería ser mártir de la libertad de expresión y morir sentado dibujando. Otra cosa es la realidad criminal del atentado terrorista. Un nuevo terrorismo ha nacido: vendaval de fuego y sangre mediático.

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  10. Para hablar sobre un tema, primero hay que entender sobre ello y comparar un periódico de humor con un maltrato psicológico es entender muy poco sobre el maltrato.
    Hablas de derechos y de libertad de expresión criticándolo y eres capaz de escribir semejante artículo. VERGONZOSO!

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    1. El silencio de Europa9 de enero de 2015, 14:39

      Charlie Hebdo practicaba la violencia moral como brazo injuriante del libertarismo laicista del Mayo del 68 francés.

      Para todos, desde la ultraderecha hasta el islamófobo de la izquierda, Charlie Hebdo era el brazo útil para golpear al musulmán en el peor sitio posible de las creencias del islam: 1. dibujar al Profeta; 2. caricaturizarlo; 3. burlarse e injuriarlo.

      A Charlie Hebdo se le puede aplicar la Sentencia nº 176/1995 del Tribunal Constitucional, Sala 2ª, 11 de Diciembre de 1995, sobre el cómic Hitler=SS: Charlie Hebdo son puros violentos morales contra el pueblo musulmán, y violan gravemente su centro de identidad que es el Corán, y lo hacen con saña, acarnizamiento moral y premeditación buscada, querida y consentida, y encima, deseando ser además diana directa de la ira yihadista, por increible que parezca (¿o sólo fue pura palabrería provocadora?).

      La violencia moral de Charlie Hebdo no queda justificada por la matanza, como la violencia física yihadista no queda justificada por la violencia moral de Charlie Hebdo. Yo no soy Charlie Hebdo.

      Es otra muestra de hipocresía política europea. La zona de Nínive de Irak ha quedado genocídicamente limpia de cristianos residentes bimilenarios, además de otros movimientos musulmanes que no correspondían a los criterios del islam de la yihad. Y lo mismo en Siria.

      Muchos cristianos han sido muertos, torturados e incluso crucificados, mientras en Occidente se lo estaban mirando indiferente, y a la vez, no actuaban para nada en los órganos europeos e internacionales: el yihadismo es genocida, y hay que crear tribunales penales internacionales contra estos terroristas yihadistas como también para sus financiadores y apoyadores de todo tipo.

      Europa está en un mal momento: Rusia sigue en su proceso de expansión en Ucrania; el norte de África y Oriente Medio se incendia bajo la yihad; y Europa se desgarra entre el separatismo (Cataluña, Escocia) y el populismo de extremaderecha (Le Pen) y bolivariano (Podemos).

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    2. ¿Podría ampliar por favor su comentario?
      Gracias

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  11. LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y RESPETO A LA RELIGIÓN.

    Los acontecimientos que han venido sucediéndose, como consecuencia de la publicación en esta revista satírita francesa, de unas caricaturas de Mahoma, han abierto un gran debate sobre la libertad de expresión y el respeto a los sentimientos y creencias religiosas.

    Se percibe unánimente una manipulación política e ideológica del hecho. Por otra parte, son muchas las voces que reclaman equilibrio, respeto y moderación. Así, el periodista y escritor Juan Manuel de Prada afirma que “del mismo modo que la libertad de prensa no puede amparar la descalificación gratuita y calumniosa de personas e instituciones, tampoco creo que deba proteger a quien agrede las creencias religiosas de una parte de la sociedad, pues dichas creencias forman parte del meollo mismo de la dignidad humana”. Ahora bien, todo tiene sus niveles: una cosa es herir los sentimientos religiosos y mofarse de los signos sagrados de una religión y otra muy distinta es concluir que no se pueda tratar como humor, pero con limpieza de intención, determinados elementos deformantes de una religión o imposturas de sus fieles.

    La libertad de expresión tiene los límites que marca la ley. También es claro que el nombre de Dios no debe ser utilizado en vano para aplastar, con la violencia, los principios que configuran las sociedades libres.

    Teniendo esto presente, comprobamos cómo en España hay dos varas de medir para las religiones. Hemos visto cómo los máximos dirigentes de nuestro país piden “sensibilidad” para comprender al Islam. Ellos mismos callan, o miran a otro lado, cuando hay ultrajes al cristianismo.

    Da la impresión de que todo vale contra el cristianismo, incluso la tibieza en la aplicación de la ley de nuestro Código Penal.

    Sin embargo, no todas las religiones son iguales. El cristianismo es la religión del amor y del perdón, como claramente dice Benedicto XVI en suprimera encíclica. Eso le ha acarreado el ser el grupo humano más perseguidodel mundo en los tiempos modernos, supuestamente civilizados. El teólogo
    David Barreto ha documentado cómo en el siglo XX han sido asesinados 45 millones de cristianos por motivos religiosos. Recientemente, el clima de intolerancia contra los cristianos se ha agravado, aún más, en muchos países de mayoría islámica, tras la polémica desatada por las viñetas danesas. El sacerdote jesuita de origen egipcio Salim Kalil Samir dice que “poco importa que los autores de esas caricaturas estén probablemente lejos de los principios cristianos.

    Para una minoría de musulmanes intransigentes, Occidente significa cristiandad porque conciben el mundo en términos de lucha entre religiones. Es difícil hacerles entender que muchas leyes occidentales, desde el aborto al divorcio, son seculares”. A pesar de todo, la respuesta de la Iglesia Católica no puede ser otra que la marcada por el Concilio Vaticano II: “La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes, que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso (…) El sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren sinceramente una mutua comprensión, defiendan y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres”(NE, nº 3).

    En conclusión: el derecho de libertad de expresión no puede implicar el derecho de ofender los sentimientos religiosos de los creyentes.

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  12. ¿Y dónde le dieron a usted el doctorado en libertad y en maltrato psicológico? Ni podía imaginarme que para hablar de esas cosas hubiese que estudiar. Yo pensaba que eso era como el respirar. Pero ya que usted anda repartiendo carnets de capacitación, me pido uno. De todos modos a mí me ha gustado el artículo porque enfoca el tema desde una perspectiva diferente que la abrumadora que nos suministran los medios. A lo mejor a usted no le gusta precisamente por eso: si le tuercen de la doctrina oficial, se desorienta terriblemente y hasta se permite sonrojarse por el pobre ignorante que no siente vergüenza por apartarse del rebaño. Y por favor, en vez de descalificaciones, sonrojos y vergüenzas, ARGUMENTOS. El "me caes muy mal" no es un argumento.

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  13. Cómo cocinar un crucifijo9 de enero de 2015, 14:42

    Increiblemente, la Audiencia dijo que no había delito en el corto "Cómo cocinar un crucifijo" de Javier Krahe:

    "...las imágenes emitidas y las manifestaciones que las acompañan tienen un indudable sentido satírico, crítico y provocador... Ello no es suficiente para dotarlas de relevancia criminal, pese a su contenido burlesco, pues el tipo penal requiere que se haga escarnio público de dogmas, creencias, rito o ceremonias con la finalidad de ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa".

    Otro ejemplo de doble vara de medir: cocinar un crucifijo no ofende (¿!).

    www.elmundo.es/elmundo/2013/04/04/madrid/1365101413.html

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  14. Dos hechos: Los CATÓLICOS tenemos nuestra religión REVELADA por el mismo DIOS hecho hombre, todas las otras solo son profetizadas.
    El mismo DIOS nos ordenó: Dar al Cesar lo que es de Cesar y a Dios lo que es de Dios.
    ES la base del derecho humano, si DIOS y es CESAR como pasaba en la URSS o el socialismo nacional y en el cerebro de muchos la dictadura totalitaria esta en marcha y el genocidio se realiza, como ahora en París y en Nigeria.

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  15. Vaya por Dios! El ciutadá Cesáreo coincidiendo ampliamente con los argumentos y frases del siempre ponderado vecino frances Jean Marie Le Pen. Lean el articulo de La Vanguardia d hoy. Le Pe le ha robado la frase y todo. Y es que cuando dicen que los extremos se tocan...

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    1. Ya, ya, señor de las 16:51. Pero tendrá algun argumento a favor del "Yo también soy Charly" o en contra de "Yo no soy Charly". ¿Algún argumento, por favor?

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    2. Ya que me interpela, señor de las 14:54, aquí tiene mi argumentario:Yo soy Charlie en la medida que cualquiera autoproclamado mensajero de Dios decide matarme por defender Su Honor. Creo que así acabó Jesús en la Cruz, porque quienes hoy matan de forma violenta y así lo han hecho en la historia humana tienen el mismo tipo de conducta. Y sólo son asesinos. Me parece normal que el ciutada Cesáreo y Le Pen y todas las facciones que no toleran que se choteen de sus verdades eternas que deben sustentar sus seguridades intenten desmarcarse del famoso "je suis Charlie". Es coherente con su manera de pensar.
      Pero yo no soy Charlie porque jamas se me ocurre burlarme de religiones (que no espiritualides) que reviven lo peor de nuestro cristianismo medieval. Poner una pluma o un dibujo al servicio de la mofa y befa de lo que para parte de la población es sagrado me parece bastardo y no consumo este tipo de productos. Así que diferencio perfectamente qué significa manifestarme en solidaridad por estos asesinados o dar cabida a lo que propugnaban en mi pensamiento. Le suena la frase "no estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo" de Evelyn Beatrice Hall? Ya entiendo que por estos lares la revolucion francesa todavía es satánica y madre de todas las herejías, así que estoy de acuerdo con el recientemente fallecido cardenal de Milán en que algun sector de la iglesia lleva unos siglos de retraso. Los firmantes anónimos habituales de esta web son puro ejemplo de ello. Y ya puestos a tener el reloj atrasado, háganlo con más fidelidad y atrásenlo un par de milenios, así pueden ser perseguidos, torturados y asesinados en nombre de la Verdad, no de un ideal político que ya nuestro Papa denosta.
      Qué, le gusta el argumentario a favor y en contra?

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  16. Recomiendo el artículo "Yo no soy Charlie Hebdo" de Juan Manuel de Prada, publicado en ABC y reproducido en Religión en Libertad. Muy muy bueno. En la misma línea del de Cesáreo, pero más contundente.

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  17. El Papa: “El atentado de ayer en París nos hace pensar en tanta crueldad, crueldad humana; en tanto terrorismo, ya sea el terrorismo aislado, o el terrorismo de Estado”

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  18. De corazón os lo digo, pero estáis ciegos. Nada es lo que parece.
    http://astillasderealidad.blogspot.com.es/2015/01/coincidencias.html

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