domingo, 14 de diciembre de 2014

El valor de lo menudo: una escalera, un video, una tecla

Sólo a un adulador de los que reciben ganancia o a uno de los que forman la claca de los que nunca se oponen a los designios del mandamás, puede llegar a escandalizar la fuerte crítica lanzada contra el cardenal Sistach en la organización del Congreso Pastoral de las Grandes Ciudades, esa sinfonía átona surgida de un serialismo dodecafónico inspirado por Sistach.
Malgasto pecuniario y derroche de tiempo para un fin ególatra y un sinsentido. Cosa absurda sin otra explicación, que hasta la izquierda eclesial, ese batallón hipócrita de nacionalprogresistas que vive del régimen callando como pulgas, crítica para sus adentros. Izquierda que en estos diez años de pontificado de Sistach se ha convertido en un sequito obsequioso al amparo de los cargos y colocaciones procurados por el cardenal.
Pero Dios, que es más poderoso que un ejército en orden de batalla, se hace espacio y lugar en medio de nuestro orgullo y vanidad. Y a través de lo menudo, lo sencillo, los pequeños y humildes de este mundo, hace brillar su gloria. Incluso a través de las rendijas de nuestro corazón prepotente y ensoberbecido por los éxitos aparentes.
Ha bastado una escalera de tubo galvanizado, de las de ensamblaje similar a los famosos puentes Bayley, recubierta de cuatro ramas de abeto y seis trapos, para conseguir un éxito cuya explicación únicamente hay que buscar en la profunda sed de Dios que tiene nuestra sociedad.
La escalera, inaugurada el pasado viernes por nuestro n.s.b.a. Cardenal (¿cómo no?) estará instalada durante una semana (¡queremos ya una prórroga!) y abrirá todos los días de 6 a 8 de la tarde, junto a ella diversas corales interpretan villancicos y cánticos, para alegría de todos los visitantes que son muchos, tanto barceloneses como turistas. La iniciativa no es nueva. Se había llevado a cabo ya en 1969 y recuperado el año pasado, pero el éxito de esta edición se debe a su publicidad.
Tan gran acogida y aceptación popular como el obtenido por el sencillísimo video de apenas un minuto y medio que el Patronato de la Sagrada Familia ha publicado este año. No es la primera edición, pero el aplauso de ésta sobrepasa las precedentes. ¿Cuál es la razón de todo ello? Simplemente una tecla.  

 

Alguien, y ese alguien es posible que haya sido nuestro n.s.b.a. Cardenal,  ha tenido el tino de ocuparse de las cosas pequeñas, y a través de una llamada directa a los medios, obtener un pequeño hueco informativo en medio de tantas noticias desalentadoras que nos llegan, que ha hecho posible el milagro. Es evidente que sin prescindir de ese flash de su persona  que, en medio del clip, contribuye a su notoriedad y fama. Allí vemos a Sistach aupando a un niño a besar la imagen del niño Dios. Pero qué más su triunfo si detrás germina la fe del pueblo sencillo.
Bienvenida sea la escalera, parabienes por ese video y felicitación por la tecla bien tocada.  
Prudentius de Bárcino

6 comentarios:

  1. No quiero ser chafaguitarras pero me parece una pésima solución técnica para que cante una coral. No hay ancho suficiente para agrupar por cuerdas y al ser en dos tramos, ¿Dónde se supone que se ha de colocar el director para que le vean todos?
    La voz saldrá en dos direcciones opuestas y al actuarse a cielo abierto, presenta el problema de que no tiene un techo acústico que la reenvíe hacia el oyente. Al presentarse a varias alturas distintas, llega lo que llega.
    La próxima experiencia de conciertos inviables podrían celebrarla debajo del mar.

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  2. Rv. Prudentius de Bárcino, gracias por su artículo.

    EL HOMBRE ES UN SER HAMBRIENTO DE DIOS, POR ESTAR CREADO A SU IMAGEN Y SEMEJANZA.

    De maneras muy diversas en toda su historia y en todas las culturas el hombre ha expresado esa hambre en la búsqueda de Dios por medio de creencias y de comportamientos religiosos. Por ello podemos decir con el Catecismo que «el hombre es un ser religioso».

    El hombre tiene hambre de Dios y hambre de pan. Esas dos dimensiones, vertical y horizontal, espiritual y material, marcan el fondo de su ser. Por ello se dice que el hombre es un ser incompleto, que no se debe a sí mismo, que algo le falta pues se experimenta vacío a pesar de tener muchas cosas.

    JESÚS TIENE SED

    El encuentro del Señor Jesús con la samaritana en el pozo de Jacob es un pasaje cargado de mucho misterio y hondura. En él podemos encontrar muchos elementos para profundizar en nuestra hambre de Dios. Veamos algunos.

    Lo primero que resalta San Juan es que Jesús toma la iniciativa, sale al encuentro de la mujer y le dice: «Dame de beber». Nos dice San Agustín: «La Vida desciende para hacerse matar; el Pan desciende para tener hambre; el Camino desciende para fatigarse andando; la Fuente desciende para sentir la sed».

    La samaritana se asombra de que Jesús, siendo judío, le pida de beber, puesto que había entre las dos culturas una gran rivalidad y no se trataban unos con otros. Jesús le responde: «Si conocieras el don de Dios y quien es el que te dice "dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva».

    Jesús, con una pedagogía sabia y amorosa, va más allá del sentido material y toca sutilmente la mismidad de la mujer: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener ser; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás».

    La mujer acepta el llamado y clama sedienta: «Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed». Una vez que Jesús ha despertado el hambre de Dios de la mujer y esta quiere responder, cuestionará su modo de vida en relación a sus "cinco maridos".

    Es necesario abandonar los sucedáneos para poder responder adecuadamente al hambre de Dios.

    APLICACIONES PRÁCTICAS

    Un medio privilegiado para responder al hambre de Dios es alimentarnos frecuentemente con el "Pan de vida eterna". Es el mismo Señor Jesús que viene a nuestro encuentro para quedarse a cenar con nosotros.

    La oración personal constituye otro ámbito privilegiado de encuentro entre el hambre de Dios y el hambre del hombre: «La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de Él».

    La nostalgia de Dios reclama ideales altos y nobles. Por ello debemos hacer un gran esfuerzo por evitar los sucedáneos, todos aquellos vicios que entorpecen nuestro camino hacia el Señor. Así mismo, contemplar el horizonte del mar y la inmensidad del cielo y contrastarlos con nuestra poquedad personal acentúa en nosotros el hambre de infinito, el deseo de eternidad. Es importante despojarnos de todo aquello que nos esclavice a las miras pequeñas y, con valor, lanzarnos al encuentro de Dios vivo.

    Por último debemos resaltar el apostolado, verdadero encuentro entre el hambre del evangelizador y el hambre del que es evangelizado.


    PREGUNTAS PARA UNO MISMO

    ¿Soy consciente de mi propio hambre de Dios? ¿Qué estoy haciendo para saciarlo?

    ¿Por qué nuestro pecado personal es obstáculo para saciar el hambre de Dios? ¿Cuáles son mis mayores obstáculos para encontrarme con el Señor?

    ¿Qué importancia tiene conocerse a uno mismo y entrar al propio interior para encontrar la auténtica respuesta que busco? ¿Me conozco? ¿Qué puedo hacer para conocerme más?

    ¿Soy consciente de que sólo el Señor Jesús sacia mi hambre de infinito? ¿Qué voy hacer para encontrarme más con el Señor?

    En mi vida cotidiana, ¿suelo hacer silencio para escuchar la voz de Dios en mi interior? Y si lo escucho, ¿le respondo?

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  3. Magnífico vídeo, magnífica elección, Prudentius. Usted que conoce los entresijos de la diócesis barcelonesa, ¿sabe si es verdad que Martínez Sistach ha instado un recurso de incontitucionalidad sobre la ley catalana que insta a la promoción de la homosexualidad en las escuelas? Me han comentado que en un rapto de celo ha dado ese paso obligado en cualquier pastor digno de tal nombre. Qué buena noticia, si es cierta.

    Me han dado incluso más detalles. Ese paso lo habría instado a través de Escola Cristiana, cansada esta institución de que la llamen anticristiana por agitar la animosidad contra los padres de niños castellanohablantes previa denuncia cde su identidad: aquell, aquell!. ¿Tiene fundamento esa doble información Prudentius?

    Si lo es, tendría no menos valor para las fiestas de Navidad, cuando Cristo se nos hace niño y manifiesta en sumo grado la ,kenosis soteriológioca, que el canto popular de un villancico.

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    1. ¿En serio se cree esto? Por lo que yo sé tal recurso lo ha presentado la asociación civil Profesionales por la Ética, no el arzobispado ni ninguna de sus correas de transmisión.

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    2. Me alegra inmensamente, de ser cierto, que por fin nuestro Cardenal da algún paso para la defensa directa de la fe católica. Dios lo quiera. Vale más tarde que nunca. Aunque me cuesta creer que la Federación de escuelas cristianas, quizás si, pero católicas no lo creo, se adhieran también a este evento. MARPN.Amén.

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    3. No, no es verdad. I have had a dream. Fue un sueño. Ni Sistach se preocupa de los pequeños (ay, aquel video en que aparece sonriendo mientras los limitados mentales farfullan unas preces en un catalán postizo, para luego dirigirse a los suyos en un castellano correcto) ni a Escola Cristiana le importa una higa la educación que no sea adoctrinamiento nacioanalista. Ahí tienen a las Vedrunas insultando a Rajoy con palabras gruesas pronunciadas en unos... pastorets....

      Por supuesto, ni Sistach, ni Vives ni Soler. Ni todos esos que, abdicación de su responsabilidad dicen que hay que reconocer un Estatut votado por el poble, Quien dice Estatut, dice la normativa desarrollada a partir del mismo. Actúan como rufianes de la doctrina.

      Era un sueño.

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