lunes, 24 de noviembre de 2014

El mejor antídoto

Estaba claro que la lacra de la pederastia clerical no era un problema anglosajón. Simplemente, como en casi todo, habían llegado antes a descubrirlo. Ahora ha aflorado el escándalo de Granada y –que a nadie le quepa duda- esto no ha hecho más que empezar. Existen muchos rumores del estallido de otro caso, mucho mayor, que afectaría a una o más diócesis del norte de España. Cual suele ocurrir cuando se abre la caja de Pandora, los sucesos se van a agolpar unos a otros y entre los creyentes puede cundir una sensación de desánimo, repugnancia y bochorno. España va a padecer del mismo modo que padecieron las iglesias estadounidense, belga o irlandesa. Mejor no engañarse que seguir confiando en teorías candorosas.

Me hallaba absorto con el tema de la pederastia cuando el pasado viernes por la tarde paseaba por el Barrio Gótico barcelonés. Un viernes húmedo, melancólico, crepuscular, típicamente otoñal. Y pensaba: a pesar de los pesares, la gente sigue entrando en las iglesias. ¡Entrando a rezar!, que no es un mes tradicionalmente turístico. Así en la Catedral veía a Mn. Foraster, que acude a confesar desde el geriátrico de San José Oriol, con su vista tremendamente mermada, apoyándose en un bastón y dando pequeños pasitos, con lo que debe invertir un mundo en desplazarse de un sitio a otro. Y a su lado también confesaba el canónigo Josep Serra Colomer. A ninguno de los dos les faltaban penitentes. Más allá, en la capilla del Cristo de Lepanto, el canónigo Vives (¡el Vives bueno!) presidía la adoración eucarística y después celebraba misa de 7, con una notable concurrencia. Incluso en la Iglesia del Pi (la “dels mussols), Mn. Bigordà, a la manera progre-postconciliar (sin casulla) tenía un buen número de feligreses.

Acabé el periplo en la parroquia de Belén y ahí me acabé de convencer. Cuanta gente que pasea por las Ramblas entra en aquel templo. La inmensa mayoría santiguándose al entrar, lo cual revela que no les mueve la simple curiosidad. ¡Y qué cambio le ha dado Mn. Costa a la iglesia!  Absténganse de criticarle por su nacionalismo, que hoy no es el día. El templo de Belén aparece ahora limpio, reluciente, luminoso, con un aspecto de pulcritud y dignidad que ya quisieran tener la mayor parte de antiguas iglesias del centro de Barcelona. Y ahí estaba Mn. Joan Costa revestido de alba, leyendo un libro y paseando por el lateral del templo, con el confesionario abierto, esperando penitentes. Seguro que alguno se decidiría a confesar. Y si no fue el viernes, ya vendrán otro día, sabiendo que el confesionario está abierto. Cuando se sabe que en una parroquia se confiesa de forma regular, siempre acuden fieles al sacramento. No falla.
      
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Fra Valentí Serra de Manresa
La misma sensación de curas abnegados tengo cuando veo a Fra Valentí Serra de Manresa caminando, con su sayón y sus sandalias franciscanas, desde la parroquia de la Concepción a los Capuchinos de Sarrià. Casi cada tarde el mismo itinerario. De ida y de vuelta. Con sus 45 minutos de camino. O cuando me encuentro al redentorista ucraniano, el padre Ivan Levytsky, que cuida de los fieles de esa nacionalidad en el Santuario de la calle Balmes. ¡Cuánto tenemos que aprender de nuestros hermanos eslavos! Matrimonios jóvenes, hombres solos, grupos de chicas. Se juntan todos y celebran misa, en la forma tradicional greco-católica, con lenguaje veteroeslavo. Los miércoles, que es el día que dedican a la Virgen y los domingos. Llenan más que los fieles barceloneses de ese mismo templo.

Cuanto bien hace el buen ejemplo. No hay antídoto más eficaz que mantener las iglesias abiertas y acogedoras. Dejemos las posturas a la defensiva y las estrategias plañideras. Huyamos también de la generalización. El ejemplo simple, sencillo, cotidiano, de los curas pencaires que he traído a colación es un excelente mensaje. La Iglesia ha de efectuar una poda inmisericorde con los casos de pederastia. Pero, a la vez, ha de reforzar aquellos aspectos que la hacen atractiva y son demandados por el personal. Y el personal demanda rezar. Cuantas personas entran a rezar a una iglesia en una gran ciudad. A una iglesia que, probablemente, no es su parroquia, sino simplemente un lugar de paso o un lugar acogedor.

Vienen tiempos difíciles y ante ellos, en lugar de hacernos los ofendidos, tenemos que mostrar nuestro gran tesoro. No tengamos los templos cerrados. Mostrémoslos limpios, abiertos, luminosos. Con los sacerdotes cumpliendo incesantemente con su labor. Con su labor pastoral y sacramental. Así, cuando amaine el temporal, podremos seguir mostrando la cantidad y la calidad del bien que lleva a cabo la Iglesia. Seamos activos en ello. 

Oriolt

16 comentarios:

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    1. Ciertamente hay que dar gracias al Señor por aquellos presbíteros, que siguiendo el camino de Jesucristo, están siempre al servicio de los cristianos católicos que requieren su atención. Cuando entras en un templo y sin preguntar a nadie sabes quién es el sacerdote, te llena de satisfacción espiritual. A pesar de los tiempos que vivimos y de los que se avecinan, el Espíritu del Señor no dejará nunca jamás de proteger a su santa Iglesia. Roguemos a María Auxiliadora y a San Juan Bosco por la verdadera Iglesia de Cristo, por sus presbíteros, religios@s y todos los que nos sentimos e intentamos seguir el camino del Señor.Loado sea Dios. Amén.

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  2. "La Iglesia ha de efectuar una poda inmisericorde con los casos de pederastia. Pero, a la vez, ha de reforzar aquellos aspectos que la hacen atractiva y son demandados por el personal. Y el personal demanda rezar. Cuantas personas entran a rezar a una iglesia en una gran ciudad. A una iglesia que, probablemente, no es su parroquia, sino simplemente un lugar de paso o un lugar acogedor."

    Pues mire, Sr. Oriolt, era lo que yo echaba de menos, el cura de antes, con sotana, que estaba en la parroquia y lo podías ver.

    Hoy, deben de tener muchos trabajos, estudios, conferencias y seminarios, y deben ser muy avanzados, pero lo único que cuenta, el verlos, ya no es posible, porque sólo se les vé en los escasos treinta minutos de la misa. Antes y después, desaparecidos.

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  3. En general (y hay muchísimas excepciones), parece como si la “cura” de almas de antaño se estuviera perdiendo. Si tienes dudas morales o doctrinales, las vas a buscar a internet. Yo actualmente sigo Ejercicios Espirituales Ignacianos por internet y tengo un acompañante espiritual a través de Skype.

    Ves tan “acelerado” a tu párroco, que te da la impresión de que lo más probable es que lo molestes con tu posible interpelación. Incluso te inhibes de hacerlo por correo electrónico o en las horas de despacho parroquial.

    Percibes que esa infraestructura de “consejero de almas” está ausente y que el correo e y el despacho parroquial están para solventar cuestiones seculares.

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    1. Completamente acertado.

      De no ser por internet y sus múltiples vías, muchos habríamos muerto a la fe, por lo tanto, puede decirse que es una vía abierta por el Espíritu Santo.

      De todas maneras, considero que esto, a la larga, no es bueno, porque no hay presencialidad, por lo que será necesario en un futuro que se solvente esta falta de contacto.

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  4. muybuena reflexión Oriolt, la Iglesia siempre és positiva: aún cuando eentre sus servidores haya cabritos que el Señor se encarga de separar, de las ovejas. nosotros los fieles laicos, a lo nuestro que es procurar santificarla con nuestro comportamiento; que muchas veces tampoco és demasiado ejemplarizante.

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  5. Es bien verdad, se necesita (y en los tiempos actuales es acuciante) que los templos estén abiertos, que párrocos y sacerdotes estén disponibles en el templo para los fieles pues su principal deber es la cura de las almas. Si tuvieran ésto en cuenta tendrían menos tiempo para sucumbir a la tentación y al pecado. Dios quiera que vengan tiempos nuevos y más sacerdotes de verdad según el Corazón de Cristo.

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  6. Muy buen articulo, solo añadir que la poda debe alcanzar a los obispos que han permitido por acción o de forma mayoritaria por omisión estos hechos. Si ves sacerdotes amancebados con antiguas monjas, que hacen ostentación pública de ello y les sigues permitiendo consagrar al Señor y continuar como rectores, el pecado ya es del OBISPO, y uno de los graves el de ESCÁNDALO.

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  7. Que Dios guarde esta página y haga germinar muchos frutos.

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  8. Desgraciadamente desde 1980 el número de católicos practicantes ha bajado más de un 20% y entre los jóvenes solo un 4% van a misa semanalmente. La religión solo aguanta gracias a recuerdos del pasado, el ultimo que apague la luz.

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    1. Sr. Anónimo, no sea tan pesimista.

      La religión, aguanta porque es el hilo conductor entre nuestra alma y nuestro Creador.

      Por otra parte la Iglesia Católica aguanta, no por los pecados de los hombres y mujeres que formamos parte de ella, sino por el Espíritu Santo que la sostiene y sigue fiel a las palabras de Jesucristo "Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos",

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  9. Lo peor son los extorsionadores pederastas. Promueven la pederastia con sus extorsiones, ya maléficas estas. Y cada vez está más claro quien extorsiona con la pederastia. Hoy un medio del Opus amenaza con las libretas ocultas del ladrón oficial del Códice de Santiago. En este caso, como en el de Granada, hay intervención explícita del ministro del Opus, Fernández Díaz, dosificando los tiempos, ajustándolos al chantaje. Es una extorsión del Opus a los obispos para que apoyen la querella catalana, que es el verdadero fin del Opus, creado en realidad por Francesc Cambó y a sus órdenes los Valls Taberner.

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  10. "Cuando se sabe que en una parroquia se confiesa de forma regular, siempre acuden fieles al sacramento."

    Queda claro. No lo veo mejorable.

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  11. Claro qu hay gente buena, y curas buenos; lo malo ha sido que la iglesia en lugar de administrar justicia se ha limitado a tapar estas vergüenzas para salvar su honor; con el Papa Benedicto y Francisco, todo esto ha cambiado gracias a Dios. Barcelona y Tortosa también no están exentas de esta lacra, esperemos que la justicia haga su camino. También me gustaría que esa "tolerancia cero" se aplicara en más ámbitos eclesiales y sociales.
    Salvador Biarnés (ElCidCabreador)

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  12. Que rancios resultan los curas progres y que mal han hecho a los jovenes pero la nueva juventud busca la belleza que ellos se han cargado miren si no el exito de "juego de tronos" y el gran tolkien .esperemos que algun dia se les caiga la caspa

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  13. Sr. Oriolt Gracias por su artículo.

    Lo suscribo totalmente
    Pederastia clerical: condena mundial inédita

    En un informe elaborado por el Comité sobre los Derechos del Niño, y difundido ayer, la Organización de Naciones Unidas (ONU) formuló cuestionamientos inusitadamente severos en contra de la Iglesia católica en relación con los casos de abuso sexual infantil cometidos por sacerdotes. El organismo multinacional acusa al Vaticano de no haber reconocido jamás la magnitud de los crímenes sexuales” cometidos por sus religiosos y de “no haber tomado las medidas necesarias para proteger a los menores”; señala que, en consecuencia, los abusos “se siguen cometiendo de forma sistemática, mientras la inmensa mayoría de los culpables disfruta de total impunidad”, y demanda a las autoridades del catolicismo que “destituyan de sus cargos y entreguen a la policía a todos aquellos que sean culpables de abusos sexuales a menores”, para lo cual pide que haga público el contenido de los expedientes relacionados con estos casos.

    El llamado de la ONU constituye un hecho sin precedentes en el historial de los episodios de pederastia clerical, en la medida en que representa una condena contundente de la comunidad internacional y plantea un señalamiento inequívoco sobre el carácter estructural y sistemático del encubrimiento y la impunidad para estos crímenes en el seno de la Iglesia católica.

    La severidad del pronunciamiento, proporcional al tamaño del mal causado a las víctimas, resulta además indicativa del grado de descomposición y descrédito internacional que ha alcanzado el Vaticano en el contexto de los escándalos por pederastia, consecuencia de las vacilaciones y la arrogancia de la propia Iglesia: debe recordarse que, ante la masa de denuncias y señalamientos sobre los abusos sexuales perpetrados por integrantes del clero católico en decenas de países, las jerarquías eclesiásticas y el propio Vaticano, lejos de asumir una actitud de esclarecimiento y cooperación, se empeñaron en negar, minimizar o silenciar sistemáticamente –mediante el pago de indemnizaciones millonarias– tales acusaciones.

    Más allá del valor intrínseco del documento, no puede soslayarse que éste se inscribe en el contexto del papado que encabeza Jorge Mario Bergoglio, cuyo primer tramo ha estado manifiestamente orientado a la renovación de la Iglesia católica y ha arrancado con una clara actitud de denuncia de algunos de los lastres y vicios más palpables de la jerarquía vaticana, como ha quedado de manifiesto con las críticas formuladas por Francisco en contra de la curia romana.

    En ese sentido, si bien es posible que los señalamientos de la ONU graviten favorablemente en el avance de la renovación y modernización que el catolicismo requiere con urgencia, parece inevitable que, en lo inmediato, contribuyan a intensificar la disputa por el poder entre el pontífice y la mafia clerical que controla la Santa Sede, y por recrudecer las posiciones retardatarias, opacas y medievales de los segundos.

    Cabe esperar que esa disputa se resuelva en favor de los ánimos reformadores y que, en el caso específico de la pederastia clerical, el documento de la ONU contribuya al reconocimiento, por las máximas autoridades del catolicismo, de la necesidad de emprender un deslinde histórico y sin precedente de los agresores sexuales que medran en las filas de la Iglesia y entregarlos a las instancias seculares correspondientes. Lo anterior es condición necesaria no sólo para concretar una mínima perspectiva de justicia para la víctimas, sino también para que el catolicismo pueda volver a acercarse a sus fieles y recupere la autoridad moral perdida en las décadas pasadas.

    Entiendo que la pederastia entre sacerdotes y religiosos, entiendo que no se tendría que haber producido JAMAS!!!

    Ahora bien una vez dicho esto CONDENO FIRMENENTE QUE LA ONU, ESTE TAN POSICIONADA CONTRA LA IGLESIA CATÓLICA Y VAYA FAVORECIENDO LOS ABORTOS. ¿Es que son dos varas de medir los delitos?

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