martes, 7 de octubre de 2014

Ni Sistach abrió el Sínodo, ni predicó la Homilia de la Misa inaugural

El "peloteo" y la adulación del actual Jefe de Prensa del Arzobispado hacia n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach, no tiene límites y alcanza unos cotas preocupantes. Incluso el mismísimo Rvdo. Jaume Aymar (¡pelotilla donde los haya!) se queda atrás en su carrera con el diácono Ramón Ollé para ver quien da más coba y jabón a nuestro arzobispo en sus respectivos medios de comunicación.

El episodio de lo que ha pasado con la intervención de nuestro prelado en forma de pequeño comentario en la Hora Tercia del primer día del Sínodo de los obispos, ha provocado titulares y comentarios totalmente erróneos y disparatados. Porque ni Sistach inauguró el Sínodo, ni pronunció la homilía de la Santa Misa con la que se dio inicio el pasado domingo.

Está claro que es el Sacrificio Eucaristico el que da inicio al Sínodo, y es el Santo Padre el que pronuncia la homilía inaugural, también es el sucesor de San Pedro el que dirige las palabras de inicio de la Asamblea sinodal. En el caso de no querer focalizar la inauguración en la figura papal, porque ya se da por supuesta, deberíamos hablar de la introducción del Secretario General S.E.R. el cardenal Lorenzo Baldisseri o el saludo del Presidente delegado S.E.R. el cardenal André Vingt-Trois. Lo único que hizo nuestro cardenal fue hacer un comentario después de la lectura de la palabra de Dios de la Hora Menor correspondiente.

Los que participamos cada día de forma comunitaria de la Liturgia de las Horas, sabemos que habitualmente no hay comentario a la Palabra de Dios, solamente en ocasiones señaladas o solemnes se estila que alguien dirija unas palabras. Aunque técnicamente podría catalogarse de Homilía (comentario a la palabra de Dios) lo que hizo nuestro cardenal en la Hora Tercia, los que no dominen muy a fondo el mundillo eclesial, asociarán la palabra "Homilía" sólo a la celebración de la Eucaristía.
Fue la nota del arzobispado la que llevó completamente a confusión y de hecho han sido muchos los que han interpretado lo que no era. Al buscar un titular impactante que exalzara desproporcionadamente al cardenal como "Sistach abrirá el Sínodo" o afirmar que pronunciaría "la homilia", han pensado que era nuestro arzobispo quien pronunciaba la homilía en la Eucaristía inaugural. No me estoy refiriendo a esos periodistas que no se enteran de nada, sino a agencias de prensa aparentemente prestigiosas como Europa Press, que el día 4 afirmaba: "Además, el Pontífice ha encargado al cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, abrir el sínodo extraordinario de obispos y dirigir la homilía de la misa del domingo que inaugurará el encuentro". No se han salvado del error, ni siquiera algunos de los más prestigiosos medios de información religiosa como nuestros amigos de "Infocatólica" (véase el recorte que encabeza este escrito).

Toda esta confusión, creada por el fiel diácono de Sistach (Oller), sólo buscaba hacer aparecer a nuestro arzobispo como un hombre de total confianza de Su Santidad a quien se le encomienda una misión de vital trascendencia en el Sínodo. Sin quitarle la importancia que tiene el encargo papal, si hubiese sido otro cardenal el encargado, nadie le hubiera dado la menor importancia, y por supuesto nadie hubiera hablado de que "había inaugurado" el Sínodo. Además, igual de dignidad e importancia tiene el cardenal Sistach que S.E.R. el cardenal Chibly Langlois, obispo de Les Cayes (Haití), que fue el que hizo el comentario de la Hora Tercia del día siguiente y el resto de prelados que lo hagan en las otras jornadas del Sínodo.


Un último comentario: Hay quien también afirma que el hecho de ser el primero en hacer el comentario es un detalle de despedida para nuestro actual arzobispo, la substitución está cercana, e incluso alguien tan próximo al cardenal como el periodista Enric Juliana, (el que colaboró con Sistach, para desacreditar la candidatura de Cañizares) en su escrito "Iglesia y soberanismo" , da por hecho que será substituido a principios de 2015.

 Antoninus Pius

12 comentarios:

  1. Opino que el periodismo ha muerto en el Arzobispado de Barcelona: si dice "abrirá el Sínodo" es que participa en persona hablando de cosas originales, pues es difícil creer se debe entender como que "abrirá la puerta del Sínodo".

    Ahora prima el principio de promiscuidad entre evento y su comprensión: los hechos son la interpretación y la hermenéutica es la verdad histórica.

    Esto pasa por creerse la teoría del Cristo de la fe y el Jesús de la Historia. Al final no saben ya qué es la verdad.

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  2. Antoninus, por costumbre inveterada suelo ir a los textos, prescindiendo de quién los pronuncia. Por supuesto que apesta esa mentira servil de la corte del cardenal, porque toda media verdad es mentira absoluta. Con todo, a mí me interesaba el texto. ¿Qué dijo Martínez?

    He acudido a la red del arzobispado. Si el resumen que da es correcto, la verdad es que se tomó al pie de la letra aquella reconvención del papa Francisco que el Sínodo no era para lucirse. Fue llano, tan llano que pudo muy bien pronunciarlo en una convención de Vida Creixent.

    En lo que no estuvo muy concorde con Francisco fue en el facilón recurso al título de la Evangelii Gaudium. Había comentado el papa días antes que no le gustó otro Sínodo convocado por BXVI porque los cardenales se reprimieron para no expresar opiniones que pudieran molestar al Papa. Echarle loas al Pontífice aprovechando que el Tíber pasa cerca resulta... me ahorro el calificativo.

    Con estos bueyes hay que arar

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  3. Dice Jesús en el Evangelio: "...el que se ensalza serà humillado y el que se humilla serà ensalzado..."

    Es un error, ya que solo hace falta informarse en la web vaticana, que el día 3 de octubre ya tenia publicado el librito para la Celebración Eucarística, presidida por el Papa Francisco y cuya homilia fue como sigue


    SANTA MISA DE APERTURA
    DEL SÍNODO EXTRAORDINARIO SOBRE LA FAMILIA

    HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

    Basílica Vaticana
    Domingo 5 de octubre de 2014


    El profeta Isaías y el Evangelio de hoy usan la imagen de la viña del Señor. La viña del Señor es su «sueño», el proyecto que él cultiva con todo su amor, como un campesino cuida su viña. La vid es una planta que requiere muchos cuidados.

    El «sueño» de Dios es su pueblo: Él lo ha plantado y lo cultiva con amor paciente y fiel, para que se convierta en un pueblo santo, un pueblo que dé muchos frutos buenos de justicia.

    Sin embargo, tanto en la antigua profecía como en la parábola de Jesús, este sueño de Dios queda frustrado. Isaías dice que la viña, tan amada y cuidada, en vez de uva «dio agrazones» (5,2.4); Dios «esperaba derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperaba justicia, y ahí tenéis: lamentos» (v. 7). En el Evangelio, en cambio, son los labradores quienes desbaratan el plan del Señor: no hacen su trabajo, sino que piensan en sus propios intereses.

    Con su parábola, Jesús se dirige a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos del pueblo, es decir, a los «sabios», a la clase dirigente. A ellos ha encomendado Dios de manera especial su «sueño», es decir, a su pueblo, para que lo cultiven, se cuiden de él, lo protejan de los animales salvajes. El cometido de los jefes del pueblo es éste: cultivar la viña con libertad, creatividad y laboriosidad.

    Pero Jesús dice que aquellos labradores se apoderaron de la viña; por su codicia y soberbia, quieren disponer de ella como quieran, quitando así a Dios la posibilidad de realizar su sueño sobre el pueblo que se ha elegido.

    La tentación de la codicia siempre está presente. También la encontramos en la gran profecía de Ezequiel sobre los pastores (cf. cap. 34), comentada por san Agustín en su célebre discurso que acabamos de leer en la Liturgia de las Horas. La codicia del dinero y del poder. Y para satisfacer esta codicia, los malos pastores cargan sobre los hombros de las personas fardos insoportables, que ellos mismos ni siquiera tocan con un dedo (cf. Mt 23,4).

    También nosotros estamos llamados en el Sínodo de los Obispos a trabajar por la viña del Señor. Las Asambleas sinodales no sirven para discutir ideas brillantes y originales, o para ver quién es más inteligente... Sirven para cultivar y guardar mejor la viña del Señor, para cooperar en su sueño, su proyecto de amor por su pueblo. En este caso, el Señor nos pide que cuidemos de la familia, que desde los orígenes es parte integral de su designio de amor por la humanidad.

    Somos todos pecadores y también nosotros podemos tener la tentación de «apoderarnos» de la viña, a causa de la codicia que nunca falta en nosotros, seres humanos. El sueño de Dios siempre se enfrenta con la hipocresía de algunos servidores suyos. Podemos «frustrar» el sueño de Dios si no nos dejamos guiar por el Espíritu Santo. El Espíritu nos da esa sabiduría que va más allá de la ciencia, para trabajar generosamente con verdadera libertad y humilde creatividad.

    Hermanos sinodales, para cultivar y guardar bien la viña, es preciso que nuestro corazón y nuestra mente estén custodiados en Jesucristo por la «paz de Dios, que supera todo juicio» (Flp 4,7). De este modo, nuestros pensamientos y nuestros proyectos serán conformes al sueño de Dios: formar un pueblo santo que le pertenezca y que produzca los frutos del Reino de Dios (cf. Mt 21,43).

    © Copyright - Libreria Editrice Vaticana










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    1. "Vánitas vanitatum, et omnia vánitas". Vanidad de vanidades, y todo vanidad. O como dicen los ortodoxos, "Mataiótes mataiotéton, ta pánta mataiótes".

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  4. Un acontecimiento "De proporciones galácticas", ya lo vemos...

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  5. ¿Tanta cólera por el Cardenal? ¿Es para "defender" la verdad este escrito tan largo ym documentado?

    Me cuesta entender qué es lo que mueve a los colaboradores de GG a verb en el Cardenal todos los males y no ver ningún aspecto positivo. En toddo caso no creo que sea por "caridad fraterna".

    Que el Señor nos bendiga a todos: al Cardenal, a GG y a mí como último pecador.

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    1. Oiga, señor anónimo de las 9.49, no quiera ser tan humilde: el último pecador soy yo. Me lo pedí primero. Usted póngase a la cola. Y en cuanto a la cólera del articulista, yo la veo tan grande como la humildad que usted exhibe. El artículo no es más que un divertimento (muy poco caritativo por cierto; pero hay quien prefiere hacer caridad con otros). Lo del cardenal esta vez no es ningún defecto ni ningún mal que redunde en perjuicio de nadie más que de sí mismo. Es de una conmovedora ridiculez infantiloide. A mí, ¿ve? estas cosas me lo hacen más humano y hasta diría que más simpático. Ya ve lo que son las gafas de ver y las gafas opacas.

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    2. Es la vieja cantinela de la caridad y del respeto a la mitra. Hace tiempo que esas dos excusa a mí me resbalan. Selo dije a mi nervioso párroco, que se excusó porque en público manifestó que no le parecía pertinente la destemplanza. Le repuse que cada cosa necesitaba su tono. Por supuesto, siempre la caridad por lo que concierne al foro interno. No se juzga la conciencia, sino el comportamiento público. Si el cardenal dice en público que la televisión TV3, pagana y anticristiana, que ridiculiza a BCVI y blasfema sin n i son, es la nostra, diré sin remordimiento que es una respuesta miserable. Si el cardenal respalda la política nazi de Eascola Cristiana que reprime los derechos de los niños a una educación debida, diré que es una conducta nazi y canalla. Si el cardenal dice que él calla su opinión pero que su hermana es separatista, diré que es una conducta inductora del odio. Si el cardenal se refugia en un panfleto llamado Arrels para ir contra el derecho natural porque rompe el bien común, la paz y el principio de subsidariedad, diré que esa conducta, amén de contradictoria, porque luego hablarán los obispos de la tarraconense del bien común como excusa cobarde, es repugnante. Si el cardenal acomete un juicio contra un grupo discrepante diré que es bastardía irracional y antidemocrática, si el cardenal se rodea de paniaguados capaces de mentir leeré el discurso u homilía y proclamaré que no es una joya doctrinal y un dechado de servilismo al pontífice. No se trata de opiniones: son hechos objetivos cuya justificación nadie ha razonado que yo sepa. Menos caridad de boquilla y más respeto a los humillados. Empezando por el que merecen los deficientes del Nen Deu oblgados en su presencia, en presencia del cardenal y del Papa sufridor del atropello, de unas preces en un farfullanrte catalán cuando eran castellanohablantes con sus familias. Evidentemente, tengo más fallos y muchos más pecados que el cardenal. ¿Debe ello inducirme a silenciar un comportamiento público que a mí me parece deleznable? Porque deleznable es, además, sobar las manos de Mas, un evasor descubierto, y de Pujol, ladrón y mentiroso al que presentó como poltico cristiano. ¿Qué el Papa lo premia? Pues allá, el Papa. A mí me interesa la gente que sufre esa desvergüenza pública del cardenal, de otros obispos, doctorandos o no, de abades y ensotanados casquivanos y ayunos de lecturas.

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  6. Página Oficial del Sinodo (Santa Sede - Vaticano)

    http://synod14.vatican.va/content/sinodo/it/sinodo2014/events/event.html/content/sinodoevents/it/2014/10/6/desdeelsnododa1entrevistaalcardenalllusmartnezsistacharzobispodebarcelona

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  7. CON RESPECTO AL: Anónimo 8 de octubre de 2014, 9:58
    La Página Oficial es:
    http://synod14.vatican.va/content/sinodo/it/sinodo2014/events/topic.html

    la del día 6, se obtiene clicando en la fecha y es:
    http://synod14.vatican.va/content/sinodo/it/sinodo2014/events/day.html/2014/10/6

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  8. Es la agencia oficiosa del Opus la que engaña. Significativo.

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  9. Pelotillas.......PELOTAS!!!!! con mayúscula!!!!!!!!!!!!

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