domingo, 15 de diciembre de 2013

María grávida

“El Dragón se detuvo delante de la Mujer... para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz” (Ap 12, 4) 
En clave estrictamente humana, el Adviento es el tiempo de la espera de la venida del Hijo de Dios que, con poder y gloria, juzgará al mundo: un proceso que comienza en la libre voluntad de la Virgen María de ser la esclava del Señor y luego en sus inmaculadas entrañas. La liturgia del Adviento, ocupada en el hecho trascendental de la segunda venida del Dios Salvador, del Dios Redentor, –la Navidad es sólo un recuerdo, un aniversario de lo que aconteció-  pone todo el énfasis en Cristo que viene, y en el mismo hecho de su venida, dejando en penumbra el coprotagonismo de María, que es quien al fin y al cabo nos trae a Jesús.

Pero el papel de María en este tiempo de Adviento, de espera del nacimiento, tiene en el pueblo fiel un relieve especial. Las madres saben lo que es el adviento del hijo que llevan en sus entrañas. Saben y sienten, sobre todo si es toda una familia la que vive este adviento, que están en estado de buena esperanza… Expresión que luego se abrevió, y así decimos hoy de la embarazada que “está en estado”.

La Iglesia instituyó la fiesta de la Expectación de la Virgen, que se celebra una semana antes de la Navidad. A esta fiesta se la llamó también “fiesta de la Esperanza” o de Nuestra Señora de la Esperanza, por recordar a la Madre de Dios en estado de Buena Esperanza. De ahí la advocación, tan arraigada, de la Virgen de la Esperanza, a la que se llamó también la “Virgen de la O” que tenía su fiesta con novena la semana antes de Navidad. Esta denominación le vino porque durante estos días (del 17 al 23) en el canto de las vísperas hay siempre una invocación al Señor para que venga: “Oh Sabiduría que sale de la boca del Altísimo”, “Oh Guía de la casa de Israel”, “Oh Raíz de Jesé”, “Oh Llave de David”, “Oh Sol naciente”, “Oh Sol de justicia”, “Oh Rey de las naciones, Emmanuel, Dios con nosotros”. El impacto de esas invocaciones quedó reflejado en el singular nombre de la “Virgen de la O”. En la liturgia, a la Virgen en estado de buena esperanza se la llama “María Grávida” y “Virgo Gestans”.

Es obvio que a los fieles, más que la teología del Adviento y la teología del Nacimiento de Jesús, lo que les atraía y les fascinaba era la realidad humana del embarazo tocando ya a su fin, que acentúa la expectación y hasta la ansiedad por ver nacer ya a la criatura que lleva la Madre en su seno. Porque esos sentimientos de esperanza y la alegría por el nacimiento de un niño, la gente los vive con gran intensidad en su propia vida; y sin necesidad de teologías, entiende perfectamente el anhelo de la Iglesia mientras espera al Salvador que viene en camino en el seno de la Virgen; y comparte con total espontaneidad la alegría por el nacimiento de Jesús, porque en su vida ha tenido ocasión de experimentar esas alegrías. El gozo de una nueva vida, este singular acontecimiento cambia la existencia de los que la rodean. Así ha sido siempre y este “siempre” llegó a la plenitud en la concepción y nacimiento del Hijo de Dios.

Ésa es al fin y al cabo la razón antropológica (o sencillamente humana) de que Navidad sea la fiesta de más hondo arraigo popular. El nacimiento de una criatura siempre ha producido alegría; la presencia de un nuevo ser humano y la espera de ese acontecimiento se ha vestido siempre de esperanza. Así de simplificada para el pueblo llano, la sustancia de la celebración del Adviento era la celebración del embarazo de la Virgen, que tiene su culminación en la semana que precede a la Navidad.

Aparte de las lecciones teológicas sobre el adviento, tendríamos que recuperar la fiesta de la dignificación y la exaltación del embarazo: la semana de la Virgo Gestans, de María Grávida o de la Virgen de la Esperanza. Todas las denominaciones son buenas, todas nos llevan a celebrar el embarazo. En algunos lugares se lleva o se llevó la bendición de las embarazadas en estos días…  Porque quien acogió  la Vida  en nombre de todos y para bien de todos fue María, la Virgen Madre, la cual tiene por ello una relación personal estrechísima con el Evangelio de la vida. El consentimiento de María en la Anunciación y su maternidad, son el origen mismo del misterio de la vida que Cristo vino a dar a los hombres (cf. Jn 10, 10). A través de su acogida y cuidado solícito de la vida del Verbo hecho carne, la vida del hombre ha sido liberada de la condena de la muerte definitiva y eterna.
 
La Iglesia, Virgen y Madre, descubre el sentido de su propia maternidad y el modo con que está llamada a mostrarla cuando contempla la maternidad de María. La experiencia maternal de la Iglesia nos hace comprender la existencia de María como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida. 

En la maternidad de María, “la fuerza moral de toda mujer, su fuerza espiritual, se une a la conciencia de que Dios le confía de un modo especial el hombrees decir, el ser humano. Naturalmente, cada hombre es confiado por Dios a todos y cada uno. Sin embargo, esta entrega se refiere especialmente a la mujer —sobre todo en razón de su femineidad— y ello decide principalmente su vocación” (Mulieris Dignitatem, 30).  Y como la Virgen María no quiere nada para sí, sino todo para su Dios y para su Hijo,  su solicitud de Madre consiste en enseñar a todos el espíritu de Cristo, el espíritu de la entrega perfecta de sí mismo, que es al final, sin duda,  lo más poderoso del mundo, más poderoso que todos los poderes y potencias.

En el Libro del Apocalipsis la gran señal  de la “Mujer”  es acompañada por  “otra señal en el cielo”: “un gran Dragón rojo “ (12, 3), que simboliza a Satanás, potencia personal maléfica, y al mismo tiempo a todas las fuerzas del mal que intervienen en la historia y dificultan la obra de la Iglesia en su misión de anunciar el Evangelio de la vida  “a tiempo y a destiempo”, oportuna e inoportunamente, exhortando y reprendiendo “porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana…” (2Tm 4,2). También en esto María ilumina a la Iglesia peregrina. En efecto, la hostilidad de las fuerzas del mal es una oposición encubierta que, antes de afectar a los discípulos de Jesús, va contra su Madre: y en ella, contra la mujer. Para salvar la vida del Hijo de cuantos lo temen como una amenaza peligrosa, María debe huir.

María ayuda a la Iglesia a tomar conciencia de que la vida está siempre en el centro de una gran lucha entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas. El Dragón quiere devorar al niño recién nacido, figura de Cristo, al que María concibe y que la Iglesia debe presentar continuamente a los hombres a través de la historia. Y hoy, el mismo Dragón, impaciente, sigue presentando batalla y persigue a toda mujer que lleva un hijo en sus entrañas para no dejarle nacer. Para alejar de la mujer la alegría de la natividad.

El rechazo de la vida del hombre, en sus diversas formas, es realmente rechazo de Cristo” (cf. Evangelium Vitae 104).  Esta es la verdad exigente, que Cristo nos descubre y que su Iglesia continúa presentando incansablemente en María Santísima: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe » (Mt 18, 5); « En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis » (Mt 25, 40).
Custodio Ballester Bielsa, pbro.
www.sacerdotesporlavida.es

13 comentarios:

  1. Mn. Custodio, muy agradecido por ese artículo

    ADVIENTO: CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA MESIÁNICA.

    Alimentar la esperanza cristiana: aún en medio de una realidad marcada por estructuras de pecado, por sombras que parecen adueñarse del dominio de la historia, pero cuyo destino está ya determinado por la victoria de Dios sobre todo mal y por un futuro de renovación total de personas, historia y mundo: Vi un cielo nuevo y una tierra nueva porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya (Ap 21,1ss).

    Convertirse, volver al Señor: en cuanto que solo Él puede dar al hombre aquella plenitud de vida que el pecado le ha arrancado, haciéndole Humanidad Nueva a través del misterio de su Encarnación, pues "se ha hecho niño, humano" como nosotros: revístanse del hombre nuevo, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad (Ef 4,24).

    Acoger la Palabra hecha carne: que está presente en Jesucristo y el Misterio de su Encarnación (Jn 1,14). Un tema especialmente querido para San mateo: la comunidad discipular goza de la presencia del Señor que ha llegado a nosotros a través de la historia humana con sus debilidades y obstáculos, como lo demuestra la amplia genealogía de Jesús (Mt 1,17).

    Estas orientaciones vienen acompañadas y desarrolladas a través de voces y actitudes que en Adviento, pero también en Navidad, van revelando el significado de la acción de gracias sobre la comunidad cristiana en este tiempo:

    La voz profética desde al Antiguo Testamento: se trata del más grande teólogo de la acción de Dios en Israel: Isaías, que está presente en todo el Adviento, invitando a acoger la obra redentora de Dios en Sión (figura de la humanidad); identificando al que viene como ungido del Espíritu Santo; confortando la esperanza al identificar al Esperado como promotor de la vida disminuida y amenazada; presentando la venida del Mesías como presencia de Dios con nosotros.

    La voz precursora de Juan: vigilante intento que exhorta a la conversión concreta de actitudes personales y sociales ante el próximo paso de Dios, que en su silencio es instruido por el mismo Jesús sobre la obra del Salvador.

    El silencio acogedor y contemplativo de María: figura de especial importancia en todo el adviento. María es imagen y enseñanza viva de cómo se ha de preparar el paso de Dios: su actitud fundamental que se encierra en aquel: he aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu Palabra (Lc 1,38), pero también en un silencio que acoge el nada fácil plan de Dios en su vida: María estaba desposada con José y antes de estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo (Mt 1,18): ella es modelo de acogida, de reflexión, disponibilidad al cambio y esperanza activa que supone el adviento.

    La acción confiada y fiel de José: símbolo complementario de la enseñanza mariana. José simboliza que Dios sigue necesitando la cooperación humana para encontrar un lugar en la vida y proyectos del hombre. Por tanto es también modelo para los discípulos que son cooperadores al plan de salvación: despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado (Mt 1,24)

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  2. El artículo de D. Custodio me ha parecido extraordinario y ojalá se escriban muchos en esos términos. Los cristianos necesitamos cada vez más ser instruidos en la doctrina de la Iglesia para saber qué vivimos y qué celebramos; dejarnos comer por la rutina es la peor de las miserias humanas.
    Gracias a Dios hay personas con una sabiduría fuera del alcance del común de los humanos y que ésta sea repartida para todos en un don de la humildad de quien la posee. Gracias.

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    1. Apoyo esta opinión. Gracias por el artículo.

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  3. Según la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II, Dios diseñó este cuerpo. Tiene un lenguaje que habla de la persona, que revela algo sobre el misterio de la persona.

    Dios diseñó a la mujer para la receptividad. En el centro del cuerpo de la mujer hay un espacio santo y el deseo más grande de la mujer es llenarse. Está hecha para ser física y mentalmente llena, para acomodar al universo. Con su cuerpo le dice el mundo que tiene un hogar para venir y ser siempre amado. Es el genio femenino de la mujer (feminidad). Solo la mujer está tan cerca de Dios. Solo la mujer puede comunicar esta realidad divina al mundo.

    María es el Tabernáculo Vivo que tiene a Cristo, a Dios. Cada mujer lleva en su cuerpo un tabernáculo vivo donde Dios crea vida nueva. Cada mujer embarazada es un icono de la Encarnación de Cristo en María. La mujer tiene una dignidad incalculable.

    El cuerpo del hombre es diferente. Está hecho para entregar a la mujer, para dar. Revela el poder de Dios en su fuerza, que no es para dominar sino para proteger y defender a la sociedad. Para defender a la mujer, hasta entregar su vida por ella.

    En el AT, en el Santo de los Santos, entraba solo el Sumo Sacerdote una vez al año para celebrar las fiestas. Si cada mujer lleva en su cuerpo un tabernáculo, cada hombre debe acercarse a cada mujer como el Sacerdote se acerca al Santuario. Esta es la realidad invisible que se comunica a través de lo visible.

    Cualquier hombre no puede acercarse al tabernáculo de la mujer, solo uno solo ordenado por Dios para ese propósito y ese hombre se ordena en el Matrimonio.

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    1. Me ha encantado tu exposición, Laura. Felicidades.

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    2. Sra. Laura, muchas gracias por su comentario tan acertado sobre la mujer, permita que lo amplie aportando algunas palabras más del gran Beato Juan Pablo II.

      Muchas veces se atribuye, a la Iglesia católica, una minusvaloración de la mujer en cuanto ser humano. Así, se la tiene, a aquella, como institución puramente misógina.

      Sin embargo, quien así entiende las cosas es que, en verdad, no entiende la verdad de las cosas.

      Juan Pablo II, sí pareció, en verdad, entender a la mujer y, por eso, en la Carta a las Mujeres (de 29 de junio de 1995) dejó escrito lo siguiente:

      “Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano con la alegría y los dolores de parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida.

      Te doy gracias, mujer-esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre, mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.

      Te doy gracias, mujer-hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia.

      Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida siempre abierta al sentido del « misterio », a la edificación de estructuras económicas y políticas más ricas de humanidad.

      Te doy gracias, mujer-consagrada, que a ejemplo de la más grande de las mujeres, la Madre de Cristo, Verbo encarnado, te abres con docilidad y fidelidad al amor de Dios, ayudando a la Iglesia y a toda la humanidad a vivir para Dios una respuesta ‘esponsal’, que expresa maravillosamente la comunión que El quiere establecer con su criatura.
      Te doy gracias, mujer, ¡por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas”.

      MADRE, ESPOSA, HIJA, HERMANA, TRABAJADORA Y CONSAGRADA ... MUJER

      Así entendía Juan Pablo II a la creación de Dios que, junto al hombre, constituye lo más querido de su creación por el Creador.

      A este respecto, en la Exhortación Familaris consortio, de 1981, ya dejó escrito algo sobre la igualdad entre el hombre y la mujer: “De la mujer hay que resaltar, ante todo, la igual dignidad y responsabilidad respecto al hombre; tal igualdad encuentra una forma singular de realización en la donación de uno mismo al otro y de ambos a los hijos, donación propia del matrimonio y de la familia” (FC 22)

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  4. Semana de la Virgo Gestans, de María Grávida y la Virgen de la Esperanza 1/216 de diciembre de 2013, 0:32

    Al ver la Evangelii Gaudium y el Cuestionario de la familia [1], noté la falta de visión de conjunto y de priorización del Evangelio de la Vida y la Familia.

    En efecto, Francisco I sitúa en los puntos 213 y 66 el aborto, la familia y el matrimonio, marginando la mención explícita de la mortandad procedente de las técnicas de reproducción asistida (bioética), la eutanasia (Holanda y Bélgica), el suicidio asistido (Suiza), ni las pseudofamilias procedentes de la legalización de la homosexualidad y la cohabitación y el divorcio exprés, juntamente con la marea adviniente de la polisexualidad, que justifica cualquier tipo de unión. Cosa realmente sorprendente este descuido, sobretodo cuando critica con dureza al sistema y a su inequidad que genera violencia (nº 59), y de comentar que el sistema económico mata en la cuarta parte de su Evangelii.

    En el pseudocuestionario sobre la familia de Lorenzo Baldisseri, Peter Erdo, y Bruno Forte, tampoco se refiere de manera expresa ni del aborto ni de la muerte y congelación de embriones procedentes de la reproducción humana asistida, ni de la eutanasia, suicidio asistido y eugenesia.

    Asombra y desconcierta todo ello, en especial, por el hecho reconocido por Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Santa Teresa de Calcuta, de que la destrucción del desarrollo de la vida, la familia y el matrimonio implican la destrucción del desarrollo integral del hombre y la sociedad en forma de pobreza y conflicto, además de representar la infestación demoníaca de la sociedad por el enemigo del hombre y la guerra satánica contra el plan de Dios (Bergoglio, carta a las carmelitas, 22 junio 2010).

    En Evangelii y en el cuestionario quedan desconectados el Evangelio de la Vida y la Familia respecto de la Doctrina Social de la Iglesia, en especial, cuando se calcula que desde la legalización del aborto después de la Revolución de 1968, más de mil millones de niños no nacidos han sido asesinados o congelados, constituyendo el mayor genocidio humano en el sector de las personas no nacidas, más que todas las guerras, hambres y enfermedades que han afectado entre los sí nacidos desde el 68.

    No parecen darse cuenta para nada de la guerra satánica en toda su perspectiva global de mentiras y asesinatos psicológicos, morales y físicos: contra la natalidad (que no nazcan niños), desviar la sexualidad mediante la anticoncepción, prostitución, pederastia y pornografía; si hay concepción, que sea artificial, que sea abortada o congelada; si nace, que sea sin padre o madre (monomarentalidad); si tiene padres, que sean inadecuados (polisexualidad, violencia, delincuencia, politoxicomanía); si son adecuados, que haya guerra, terrorismo, criminalidad, enfermedad, hambre, desastres, pobreza, analfabetismo y cultura de la muerte y del relativismo en la sociedad, para que los sí nacidos, los niños, se desarrollen inapropiadamente (educación afectiva y sexual, violencia filioparental, violencia doméstica, violencia contra los dependientes, violencia y acoso escolar).

    E incluso ni ven la relación con la Creación: ante el pecado social, la misma naturaleza sufre, de forma misteriosa pero real, el mal moral del rey de la creación, repercutiéndoselo en forma de mal físico y natural (San Pablo: los dolores del parto de la Creación).

    Quizás esta falta de integración global se deba a que los cuatro proceden de la generación del Concilio, según sus fechas de ordenación: Baldisseri, 1963; Bergoglio, 1969; Forte, 1973; Erdo, 1975. Ello explicaría este parecer anclados en una visión congelada de la realidad, están atrapados en el pasado del Concilio y del inmediato postconcilio (1960-1978), con las polémicas de la Populorum Progressio (1967) y la Humanae Vitae (1968), la hermenéutica de la ruptura, la heterodoxia doctrinal, espiritual y litúrgica, la Teología de la Liberación, y en el caso de Francisco I, las Villas Miseria.

    [1] www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20131105_iii-assemblea-sinodo-vescovi_sp.html

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  5. Semana de la Virgo Gestans, de María Grávida y la Virgen de la Esperanza 2/216 de diciembre de 2013, 0:43

    Una visión global sobre la vida, familia y matrimonio en Cataluña nos muestra una realidad deplorable del respeto al plan de Dios, debido al fenómeno de la acumulación temporal de casos, y a la proyección, bien en estabilización, bien en crecimiento, de este plan satánico global y transversal, para matar psíquica o físicamente a los hombres tanto no nacidos como no nacidos, para destruir su sexualidad, su matrimonio y su familia, y como estos son la célula de la sociedad, a la sociedad misma.

    En el tema de la vida, no sólo está el asesinato de los niños no nacidos por aborto en la reproducción humana natural, sino también el homicidio y congelación de niños no nacidos en las técnicas de reproducción asistida, que no son tenidas en cuenta en absoluto en el debate sobre la vida.

    Así pues, en Cataluña se matan o congelan aproximadamente, teniendo en cuenta la reproducción humana natural y asistida, desde 1987 hasta hoy 2013, a unos 478.000 niños y niñas (suma de I y II), con el agravante de las generaciones perdidas de niños y niñas abortados o matados que no podrán llegar nunca a formar su propia familia porque sus futuros padres y madres fueron abortados o congelados, lo que elevará a más de un millón de niños que nunca podrán nacer en Cataluña.

    Esto revela que Dios no está contento con Cataluña. Su estatuto sirve para legalizar el plan satánico contra la vida, la familia y el matrimonio, lo cual implica una serie de cuestiones: dejamos de recibir las bendiciones directas de los niños no nacidos que nunca participarán en el desarrollo integral de la sociedad; la sociedad se infesta social y políticamente de la acción demoníaca; se construye un monumento a la muerte, el divorcio y la polisexualidad contra el mismo Dios, lo que repercute en el desarrollo integral de Cataluña, y se comete un pecado social que clama a la justicia de Dios (castigo de Dios), al ir contra la misericordia de los excluidos existenciales, los niños no nacidos, y al no hacer nada la Iglesia tarraconense.

    Este aspecto de la inacción total de los obispos, abades, priores y superiores de la Iglesia Tarraconense durante estos últimos 30 años, en que se han acumulado cifras casi millonarias de abortos, congelaciones, divorcios y otros pecados sociales graves sobre sexualidad, familia y matrimonio, tanto en la escuela como en la sociedad y sus medios de comunicación, son sin duda lo más grave que pueda haber pasado, pues es lógico el avance del mal, pero debía ser más lógico la adopción de medidas espirituales eclesiales contra esta ofensiva maligna: exorcismos, misas, oraciones, rogativas.

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  6. Semana de la Virgo Gestans, de María Grávida y la Virgen de la Esperanza 2bis/216 de diciembre de 2013, 0:47

    Estadisticas sobre Cataluña (realidad del desastre)

    A. REPRODUCCIÓN (no nacidos)

    I. Reproducción humana natural (RHN*)

    Aborto inducido (quirúrgico y farmacológico)

    Último año disponible 2012
    = 21.956

    Total 1987-2012
    = 365.649

    Total previsión 1987-2013
    = 385.000


    II. Reproducción humana artificial (RHA)

    Total acumulado 2001-2010 (último año disponible)

    1. Embriones congelados
    = 85.367

    2. Transferencias de embriones canceladas
    = 5.286

    3. Transferencia de embriones electivas
    = 372

    4. Diagnóstico genético preimplantacional
    = 1.833

    5. Aborto inducido
    = 412

    6. Reducción embrionaria
    = 433

    7. Otras técnicas
    = 207

    8. Investigación sobre embriones
    = datos desconocidos


    B. FAMILIA Y MATRIMONIO (sí nacidos)

    1. Divorcios, separaciones y nulidades

    Período 1982-1999 (aprox.)
    = 200.000

    Período 2000-2011
    = 275.286

    Período 2012-2013 (estimado)
    = 38.000

    TOTAL 1982-2013 (estimado)
    = 513.000


    2. Natalidad, familia y matrimonio

    Según el último estudio social de La Caixa:

    - España, última en Europa en natalidad: 1,3 hijos por mujer de media (consolidación del hijo único)

    - Postergación de la maternidad, periodo 1980-2011: la edad media de los padres a la hora de tener el primer hijo, entre las mujeres ha aumentado de 25 a 30,1 años, y entre los hombres de 30,1 a 33,3 años

    - Nacimientos fuera del matrimonio: del 4 % en 1980; 11 % en 1995; 37 % en 2011

    - Incremento de la expansión de la cohabitación y de la ruptura de las parejas

    - Falta de políticas de conciliación del trabajo con la familia, de estabilidad laboral y económica, del bienestar, de las relaciones laborales y de la inversión en educación infantil de 0 a 3 años


    NOTAS:

    - Estudio social nº 36 de Fundación la Caixa:
    prensa.lacaixa.es/obrasocial/show_annex.html?id=34824

    - Estadísticas sobre aborto (IVE) y reproducción humana asistida (RHA):
    www20.gencat.cat/portal/site/salut/menuitem.32914321817ccf7be23ffed3b0c0e1a0/?vgnextoid=f3609ef5f40cf210VgnVCM2000009b0c1e0aRCRD&vgnextchannel=f3609ef5f40cf210VgnVCM2000009b0c1e0aRCRD&vgnextfmt=default

    * Al no ser médico, de las estadísticas catalanas sobre RHA puedo dar falsas muertes de niños no nacidos, y a la vez, no incluir otras causas de muerte

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    1. Estas exposiciones requieren muchas horas de dedicación. Implican una capacitación previa en estadística, medicina y Doctrina. Y la estadística para los que no tienen una formación es difícil de interpretar. Además muchas veces te presentan los datos ya previamente manipulados. Discernir la manipulación requiere a veces la ayuda de expertos. Y todo ello son muchas horas y mucho esfuerzo personal.

      Muchas gracias.

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  7. Hermoso el artículo, y luminoso el comentario de Laura. Gracias al artículo nos enteramos de que tantas cofradías en toda España bajo la advocación de la Virgen de la Esperanza, con gran renombre la Esperanza Macarena, veneran a la Virgen grávida: focalizan su atención en el embarazo de la Virgen. Quizá por eso todas las cofradías y hermandades se han posicionado inequívocamente en la defensa de la vida.

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  8. Templo Expiatorio de la Sagrada Familia16 de diciembre de 2013, 15:41

    BASÍLICA DE LA SAGRADA FAMILIA

    La defensa de la vida, la familia y la sociedad han quedado muy relegadas por los obispos catalanes en estos últimos 35 años de democracia. ¿Se está rebasando la copa de la ira de Dios?

    Por ejemplo, en sus tres grandes documentos eclesiales no existe una referencia reflexionada y argumentada del problema del aborto, el divorcio y las nuevas uniones, ni tampoco del cambio sociológico que se estaba desarrollando ante sus mismas miradas: Arrels cristianes de Catalunya (27 diciembre 1987), Al servei del nostre poble (21 enero 2011), Concili Provincial Tarraconense (7 junio 1996).

    Así, en “Al servei del nostre poble” (2011), se menciona la fachada de la Sagrada Familia que muestra “el Hijo unigénito de Dios que se hace hombre en las entrañas virginales de la Virgen María. Es una explosión exuberante de la creación que exclata de gozo por la Venida de Cristo.”

    Pues Cataluña y Barcelona no tienen ninguna imagen mejor, para hacer comprender fácilmente a través del arte, la doctrina católica sobre la vida, la familia, el matrimonio y la sociedad ordenada según Dios: la Basílica de la Sagrada Familia.

    En Evangelii Gaudium, se pide recurrir a las imágenes para la efectividad de la misión evangelizadora: imágenes que usaba el Señor, hablar con imágenes en la predicación, hechos a imagen de la comunión divina, la realidad es más importante que la idea, María imagen materna: 142, 157, 178 y 274, 231, 285.

    En Adán y Eva se ve el mandato de amor, unidad (una sola carne) y reproducción (creced y multiplicaos); en Abraham y Sara, la obediencia y sumisión (1 Pedro 3, 6); en Tobías y Sara, la castidad.

    En la Sagrada Familia se ve el modelo de castidad de Jesús: la pureza en el celibato y la virginidad consagrada, en la vida conyugal sacramental y en la vida en continencia de los célibes.

    En la Sagrada Familia en su conjunto, Jesús, María y José, en toda ella no hay ninguna ofensa a la dignidad matrimonial ni a la castidad: lujuria, infidelidad o divorcio. Además, asocia a ella por el principio de corredención, a todos los matrimonios santos que han habido en la historia bíblica y evangélica: Adán-Eva, Abraham-Sara, Tobías-Sara, y Luis Martin (enfermo mental) y Celia Guérin (padres de Santa Teresita).

    De San José y la Virgen María tenemos el modelo ejemplar no sólo de la conyugalidad (esposo y esposa), del esposo que da su vida por su esposa y su hijo, sino también de la paternidad y maternidad: el padre, que estructura la personalidad del hijo para que sea autónomo de adulto mediante la autoridad afectuosa, y la madre que le da el amor a la vida a través de la protección cariñosa. ¿Será por eso, para evitar enfrentamientos con la Generalidad y la ideología dominante en la cultura, la sociedad y los medios de comunicación?

    Hoy, con la desidia de todos los gobiernos de la Generalidad desde 1980 hasta 2013, asistimos a la caída demográfica y al lento suicidio del hitlerismo demográfico del aborto y la baja natalidad, que combinada con la disminución de la base demográfica laboral (se reduce a un tronco por la baja natalidad y la emigración y con salarios chinos), hacen preveer una crisis general dentro de una generación.

    Sobre la defensa de la vida y la familia, una serie de artículos interesantes de Infocatólica:

    - El dominio de la sexualidad y el cierre a la fecundidad, de Pedro Trevijano
    infocatolica.com/?t=opinion&cod=19406

    - “Miente, miente, que al final algo queda”. La oscura estrategia de los promotores del aborto. Estrategia: inflar las cifras de muertes por abortos clandestinos. Noticia Portal/Luz/InfoCatólica.
    infocatolica.com/?t=noticia&cod=19421

    - ¿Es cierto que la promoción de la homosexualidad apunta al control de la población?, de Néstor Martínez
    infocatolica.com/blog/praeclara.php/1311250407-ies-cierto-que-la-promocion-d

    - Planificando la destrucción de la familia, de Néstor Martínez
    infocatolica.com/blog/praeclara.php/1312100105-planificando-la-destruccion-d

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    1. Agradecido y felicidades para quien ha tenido esa idea de plasmar en la Basílica de la Sagrada Familia, el Nacimiento que en ella figura como icono de lo que debe ser una família normal, más aún si es cristiana.

      Que San José Manyanet, cuya fiesta celebramos hoy y que fue el primer precursor de ese maravilloso Templo que hoy ya podemos ver cubierto, interceda ante Dios, nuestro Señor y le bendiga con creces.

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