miércoles, 14 de agosto de 2013

(B): Balmes, padre del catolicismo social contemporáneo en Cataluña

En 1911, en el marco de las celebraciones del centenario del nacimiento de Jaume Balmes (1810-1848) que tuvieron lugar con gran ánimo en toda Cataluña y especialmente en Vich, el Dr. Gabriel Auguet y Roset (Igualada, 1876 – Barcelona, 1943), presbítero, publicaba en Barcelona el libro La enseñanza social de Balmes y la encíclica Rerum Novarum de S.S. León XIII. Comentario de la Carta Magna del Trabajo con pasajes de las obras de Balmes. Ponía el Nihil obstat otro de los grandes del catolicismo social catalán, el vicense Josep Maria Baranera y Pasqués, canónigo de la catedral de Barcelona.

El Dr. Auguet, quien había sido vicario de Cardedeu, párroco de la Costa del Montseny y ecónomo de la parroquia del Carme de Barcelona, seria canónigo penitenciero de la catedral de Barcelona de 1915 hasta su muerte en 1943. Un hombre de confianza del gran obispo social de Barcelona, Reig, personalidad muy mal comprendida entonces y no sólo ahora. Si SDQ, le dedicaremos un futuro artículo relacionándolo con el gravísimo tema del olvido social de un sector del nacionalismo conservador catalán de entonces, y la hipoteca que esto supuso para el nacimiento de una democracia social cristiana (en el sentido de movimiento mas allá de un partido) en Cataluña, de amplia base popular, comparable al italiano o al alemán. Una relegación de la dimensión socio-económica anti-individualista del catolicismo por parte de un sector hegemónico del nacionalismo conservador católico catalán, que sublimó en la política anti-madrileña lo que debía comprometerse en lo social. Hablaremos un día de un tema que parece aún demasiado actual y que no debe interpretarse como un ataque genérico al nacionalismo catalán, sino cuando se comporta de una manera absorbente.

Auguet, en esta obra, pone en paralelo la Rerum Novarum de León XIII con los escritos sociales de Jaume Balmes. Dos autores que no sólo coincidían en el año de nacimiento. El mismo autor nos lo explica: “En nuestro trabajo hemos intentado presentar un paralelo entre los dos profundos sociólogos [término usado entonces para nombrar a los estudiosos de las relaciones socio-económicas] del pasado siglo [León XIII y Balmes], un complemento mutuo de sus doctrinas, una explicación recíproca de sus pensamientos, siguiendo paso a paso los capítulos de la inmortal Encíclica y la aplicación de los mismos mediante aquellos pasajes más adecuados a la materia, admirando la conformidad de la sociología balmesiana a las infalibles enseñanzas del Papa, de manera que parecen escribir en un mismo tiempo…, Balmes es de hoy como León XIII. 

Balmes es de hoy como León XIII” porque prosigue Auguet: “ Y la razón de su perenne actualidad es porque Balmes no estudió la sociedad por sus épocas y por sus adelantos en la ciencia y en la industria; sino en sus causas primarias que tienen su origen en la primera causa que es Dios; en sus fundamentos que se cimientan en la base inconmovible de toda sociedad, la Religión; en la naturaleza del hombre que siempre es la misma; he aquí el secreto de la clarividencia que irradia en todos sus escritos y de su perpetuidad a través de los tiempos”.

Auguet preproduce los principales apartados y afirmaciones de la Rerum Novarum poniendo bajo cada uno de ellos textos sacados de las obras de Balmes relacionados. Auguet recurre especialmente a tres fuentes del de Vich: El Protestantismo comparado con el catolicismo; a los apartados dedicados a la ética de su Curso de Filosofía elemental; y a los artículos publicados en el periódico La SociedadRelaciones entre fabricantes y trabajadores”. Y sobre todo recurre a la serie “Consideraciones generales sobre los efectos del desarrollo de la industria en la sociedades modernas”.

Cabe recordar que Balmes ya alertaba de los estragos del binomio individualismo y liberalismo, y reivindicaba la necesidad del asociacionismo obrero y las instituciones mutuales, así como la necesidad de las Cajas de Ahorro como medida de fomento del ahorro popular. E incluso llegó a proponer la creación de Tribunales de Conciliación arbitral en materia laboral, más de medio siglo antes de su aparición en España (1908). Y todo ello en las antípodas del socialismo y alertando de sus peligros (estatalismo) tal como resalta Auguet.

   El índice (resumen de los temas tratados) de esta obra es el siguiente:

I-La Cuestión social y sus causas

  • ·         La apostasía de las naciones, causa de la cuestión social
  • ·         El individualismo, causa de la cuestión social
  • ·         La usura, causa de la cuestión social
  • ·         El monopolio, causa de la cuestión social


II-El socialismo no resuelve, antes agrava la cuestión social

  • ·         Génesis del socialismo
  • ·         El socialismo es materialista
  • ·         El socialismo niega la propiedad individual

III-Estudio y defensa de la propiedad

  • ·         La propiedad privada es de derecho natural
  • ·         La propiedad privada en sus relaciones con la familia
  • ·         La propiedad privada es necesaria para la conservación de la familia
  • ·         Dignidad de la mujer
  • ·         Grandeza y santidad del matrimonio

IV-Principios y doctrinas de que procede la solución del problema social, mediante la observancia de los deberes y derechos que enseña la filosofía cristiana entre pobres y ricos.

  • ·         Necesidad de la revelación sobrenatural
  • ·         La pobreza no es causa de la cuestión social
  • ·         Conducta que deben observar las clases ricas con respecto a las pobres
  • ·         Influencias de las doctrinas de la Iglesia en el individuo y en la sociedad
  • ·         La sociedad antes del Cristianismo
  • ·         Abolición de la esclavitud
  • ·         Suavidad de costumbres
  • ·         Beneficencia
  • ·         Instituciones de la Iglesia para el bien social
  • ·         Necesidad de las instituciones
  • ·         Los Institutos religiosos

V-Los medios humanos y principalmente la misión y los deberes del Estado

  • ·         Origen del poder civil
  • ·         El Estado y el bien de la comunidad
  • ·         El Estado y la justicia distributiva
  • ·         El Estado y el fomento de la industria
  • ·         El Estado y la propiedad privada
  • ·         Deberes particulares del Estado. Los bienes del alma
  • ·         Los bienes temporales
  • ·         Los límites de la intervención del Estado

VI-Las asociaciones obreras y las relaciones entre los asociados

  • ·         Necesidad de la asociación
  • ·         Ventajas de la asociación
  • ·         Los antiguos gremios
  • ·         Las nuevas corporaciones profesionales
  • ·         Inteligencia
  • ·         Moralidad
  • ·         Bienestar material
  • ·         Relaciones entre los asociados


VII-De dónde se ha de esperar finalmente el remedio

  •           Conclusión


Berenguer de Olotis

3 comentarios:

  1. Sr. Berenguer de Olotis, gracias por su articulo tan actual y tan olvidado.

    El bicentenario de Balmes, menospreciado por la cultura española

    En la conmemoración del nacimiento de este sacerdote ni la Iglesia, ni las universidades católicas, ni las administraciones han prestado atención a uno de los pocos filósofos españoles del siglo XIX de relevancia internacional.

    En agosto de 2011 se celebró el segundo centenario del nacimiento del filósofo catalán Jaime Balmes. Este bicentenario ha sido menospreciado por la cultura española al no realizar prácticamente ningún homenaje al insigne filósofo.

    Uno de los pocos lugares donde ha tenido una cierta repercusión ha sido en Cataluña, y gracias casi en exclusividad a la Fundación Balmesiana. La trascendencia de su figura y el reconocimiento internacional de su obra harían pensar que iba a recibir numerosos homenajes en el territorio, pero la realidad es que no ha sido así.

    Este mutismo institucional se da a pesar de que Balmes es uno de los filósofos españoles más importantes del siglo XIX, y uno de los pocos que figura en los manuales internacionales y en las Historias de Filosofía para filósofos del siglo XIX. En estos tratados prácticamente Jaime Balmes y quizás un filósofo más son los representantes españoles. A pesar de esa relevancia internacional, la Administración le ha dedicado el silencio más lamentable.

    La Balmesiana, la única representación

    La Fundación Balmesiana de Barcelona ha sido una de las escasísimas instituciones que ha recordado la memoria del filósofo a lo largo del año que se cumplían los doscientos años de su nacimiento.

    ¿Quién era Jaime Balmes?

    Balmes nació en Vic el 28 de agosto de 1810 y falleció en su misma localidad natal el 9 de julio de 1848. La trascendencia de su singular personalidad y sus escritos fundamentales tuvieron una importante repercusión en la Europa del siglo XIX. Cabe mostrar especial atención a la obra titulada El criterio de este reverendo que, a pesar de haber muerto joven (con a penas 37 años), es uno de los pocos filósofos españoles que cuenta con obra internacional.

    El criterio es un libro muy aconsejable que durante décadas orientó y ayudó con grandeza y excelencia la formación de generaciones, estudiantes, profesores y profesionales. Un libro que ha ayudado a dirigir la forma de pensar y entender la realidad desde una recta moral, y que constituye un tratado de lógica popular expuesto de forma clara pero con rigurosidad en su forma y severidad en su fondo.

    “El pensar bien consiste en conocer la verdad o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ello”, decía el maestro Balmes.

    A la sociedad española no le interesa “pensar bien”

    Una figura de este calibre y relevancia, que tuvo tal incidencia en la vida cultural europea de su época, hace reflexionar a cerca de la pobreza con la que se está conmemorando su segundo centenario. Prácticamente ninguna institución está ofreciendo actividades u homenajes vinculados al acontecimiento.

    Este hecho sorprende, y mucho, cuando España no ha contado con personajes de nivel internacional en el campo de la Filosofía.

    El filósofo catalán ha sido traducido a la mayoría de lenguas cultas y, a pesar de su muerte prematura, tiene una obra extensa y consistente. Incluso es valorada la solución política que ofreció para resolver el conflicto entre carlistas e isabelinos a través de un matrimonio político. Por ello y por su pensamiento progresista a la vez que historicista es considerado el prototipo del conservadurismo moderno.

    Es del todo relevante que ni la Iglesia, ni las universidades católicas, ni las administraciones hayan perpetuado la memoria de uno de este filósofo de proyección.

    Ese olvido humano de su fígura, igual es presagio de una glorificación por parte de Dios, por tanto, le podemos interceder para que ilumine a la tierra que le vió nacer, que està pasando por momentos tenebrosos.

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  2. Hablando de centenarios. Se cumplió, el pasado día 12, el centenario del nacimiento del gran Cardenal Narcís Jubany.
    Este gran Cardenal no es santo de la devoción de los germinantes. Si se habla de él en estas páginas es sólo para criticarlo, denigrarlo...
    Fue un gran sacerdote de la diócesis, primero, después obispo auxiliar y más tarde Cardenal Arzobispo, siendo por breve tiempo, unos ocho años, obispo de Girona.
    Modrego y él, dos grandes arzobispos. El que vino después, poqueta cosa. El actual debe ser bueno cuando lo critican tanto...

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  3. Buena entrada de blog, muchas gracias. Quisiera añadir que el libro de Balmes y León XIII se imprimió en la imprenta del semanario carlista "La Bandera Regional".

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