miércoles, 24 de abril de 2013

Capítulo 23: Las Rogativas

Procesiones sacras en la Roma pagana
La alegría de la Cincuentena Pascual es interrumpida por las solemnes procesiones de penitencia (Rogativas): la Letanía Mayor, que tiene lugar el 25 de abril, fiesta del evangelista San Marcos, y las letanías menores que tienen lugar los tres días precedentes a la Ascensión.

La Letanía Mayor, llamada así desde tiempos de San Gregorio Magno, para diferenciarla de otras menos importantes o no tan antiguas, es netamente romana y es la heredera directa de las ambarvalia, procesiones paganas que se realizaban a través de los campos durante la primavera, para rogar a los dioses el buen fin de la siembra. La más importante era la del 25 de abril. La procesión recorría la vía Flaminia y al llegar a la quinta milla, es decir al Puente Milvio, en un bosquecillo sagrado, el Flamen Quirinalis sacrificaba al dios Robigo  los intestinos de un perro y una oveja. El Papa Liberio (352-366) para sustituir la ceremonia pagana fuertemente arraigada en el alma popular romana, pensó en transformarla en rito cristiano, manteniendo el antiguo itinerario de la procesión, pero sustituyendo el sacrificio pagano por una solemne estación en San Pedro.

Hay que destacar que originalmente esta letanía no era tenía el carácter penitencial que más tarde las rúbricas medievales le otorgaron y que aún mantiene: admitía el Gloria y el Aleluya en la misa y excluía el ayuno.

A finales del siglo XII la gran letanía romana no había perdido nada del antiguo esplendor: el Papa, con los obispos, cardenales y otros ordinarios, con la representación de todas las parroquias de la Ciudad, precedidas de sus cruces procesionales, partía descalzo desde Letrán y reposando durante el trayecto en alguna iglesia, llegaba hasta San Pedro para celebrar la Santa Misa.
Procesiones rurales de Rogativas: bendición de los campos y exorcismo contra las tormentas 
La institución de las Letanías menores viene atribuida a San Mamerto, obispo de Vienne en el Delfinado, el cual en el año 470 después de un terrible terremoto y otras terribles calamidades que habían asolado aquella región, introdujo un ayuno de tres días que precediese a la fiesta de la Ascensión, acompañado de una procesión de letanías que recorría las iglesias de los suburbios de la ciudad. Parece ser que anteriormente ya existían ese tipo de procesiones, pero con poco espíritu de penitencia y pues con muchos desórdenes, por lo que habían caído en descrédito. La nueva procesión, por el doloroso impacto de cuanto había acaecido, y por la mejor organización que el santo obispo impuso, obtuvo una acogida muy favorable. Esta práctica se fue extendiendo por todo el imperio franco: Clermont-Ferrand, Orleans, Arles, imponiéndose un ayuno como el cuaresmal y prohibiéndose el trabajo servil. Sin embargo, a finales del siglo VII estas rogaciones no eran conocidas ni en Roma ni en Alemania ni en Inglaterra. En cuanto a España, Gerona el año 517 fue sede del concilio provincial, presidido por el obispo metropolitano de Tarragona que contó con la presencia de los obispos de Gerona, Ampurias, Barcelona, Egara, Lérida y Huesca. Este recomendó vivamente su introducción en las iglesias visigóticas, pero fiel al principio disciplinar que excluía el ayuno en tiempo pascual, fueron fijadas para los últimos tres días de la semana de Pentecostés: jueves, viernes y sábado. También la Italia septentrional, a causa también de su estrecha relación con la Galia, aceptó pronto las nuevas letanías. En Milán encontramos referencia en un Capitular del siglo VII. Otro Leccionario contemporáneo a este, procedente del norte de Italia, contiene incluso las perícopas evangélicas que deben leerse en cada uno de los tres días de Rogativas. En Roma finalmente fueron introducidas por el Papa León III (795-816) a principios del siglo IX. A partir de aquí, se convirtieron en una de las ceremonias litúrgicas más importantes, acaparando uno de los primeros puestos entre las predilectas del pueblo. Todos, reyes y súbditos, principales, magistrados, pueblo llano, ricos y pobres, participan con espíritu de sobria penitencia: algunos descalzos, con cilicio, sayal y cenizas en la cabeza.

Durante el recorrido campestre a través del término municipal se hacían estaciones en las capillas y ermitas, para aliviar el cansancio del camino o para edificar al pueblo con alguna lectura y predicación: se leían los últimos 10 capítulos del evangelio de Mateo, la 1ª Carta de San Pedro o todo el libro de Tobías. En la última estación de celebraba la Misa y se acababa el ayuno. No se regresaba a casa hasta el atardecer.
En las iglesias rurales, los ágapes finales de la letanía, ya con carácter de clausura, las tradicionales c#scampagnate# italianas, adquirían un carácter lúdico festivo y folclórico.
Alta Italia: Rogativas en Valsassina (1960) y en Asiago (2012)
 Respecto a los cantos interpretados en tales procesiones, sabemos que los salmos constituían la parte más importante: lo afirman explícitamente San Avito (+518) sucesor de San Mamerto en la sede de Vienne, y San Gregorio de Tours. Las Letanías de los Santos fueron introducidas más tarde. El ritual compilado por Enguilberto, abad de San Riquier prescribe: cantar salmos a coros alternos, después que la Schola cante el Credo de los Apóstoles y después el Niceno- Constantinopolitano, la profesión de Fe de San Atanasio ( Fides), el padrenuestro y una letanía general. Después las Laudes por la prosperidad del pueblo, las letanías galas, itálicas y romanas. Sin duda las letanías debían ser el elemento eucológico preferido ya que con ellas el pueblo podía participar fácilmente.

Llegado el cortejo a una iglesia o capilla, se cantaba una antífona en honor al santo titular con su oración, y en la mayoría de casos se celebraba una misa propia cuyos textos estaban orientados a ilustrar la necesidad y eficacia de la oración, y siempre oraciones para implorar la bendición de los campos y los frutos de la tierra.

Dom Gregori Maria

2 comentarios:

  1. "La Letanía Mayor...es netamente romana...heredera de las ambarvalia, procesiones paganas que se realizaban a través de los campos durante la primavera, para rogar a los dioses el buen fin de la siembra. La más importante era la del 25 de abril...sacrificaba al dios Robigo."


    Me parece que como dijo Mircea Eliade, el hombre tiene una religión natural, por la que le impulsa a hacer cosas análogas en todas las religiones de todos los tiempos. Incluso lo he visto con las nuevas espiritualidades y sectas.

    Pero el territorio, las zonas geoastronómicas, modifican estas prácticas religiosas naturales.

    Los habitantes heteroscios, los que viven en la zona templada, sobre todo la norte (Europa), a diferencia de los pobladores de la zona ecuatorial, tienen las estaciones bien definidas.

    Así, en el ecuador, se tiene un día y una noche casi iguales, con un clima (temperatura, insolación) casi igual todo el año. Me parece que sólo los monzones y las estaciones de lluvia permiten diferenciar el paso del tiempo.

    En las zonas templadas, en cambio, están determinados los equinoccios y los solsticios, que en el catolicismo guardan una lógica; si no me equivoco:

    - Equinoccio de otoño-septiembre: concepción de Juan Bautista
    - Equinoccio de primavera-marzo: concepción milagrosa de María
    - Solsticio de verano-junio: natividad de Juan Bautista
    - Solsticio de invierno-diciembre: nacimiento de Jesús

    El territorio, el clima y la agricultura también condiciona la religión natural y, evidentemente, la religión mosaica y cristiana, las cuales les dan un carácter transcendente:

    La fiesta judía de la Janucá (fiesta de las Luces), es una celebración del milagro de la protección de la fe mosaica; acaece el 25 de kislev, más o menos por el solsticio de invierno (en algunos años se aproxima al 25 de diciembre, y posiblemente, José y María, antes de nacer Jesús, la celebró), se relaciona con la última cosecha de olivas y su prensado para obtener aceite, con la menorá y con el Templo, además de estar conectada con la rebelión de los Macabeos frente a la opresión helena, y el martirio de Ana y sus siete hijos.

    La zona geoastronómica también parece determinar la dureza de los sacrificios humanos de la religión azteca, muy determinados por el fenómeno meterológico de El Niño, que puede provocar inundaciones y sequías devastadoras.

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  2. ==> La más importante era la del 25 de abril. La procesión recorría la vía Flaminia y al llegar a la quinta milla, es decir al Puente Milvio, en un bosquecillo sagrado, el Flamen Quirinalis sacrificaba al dios Robigo los intestinos de un perro y una oveja.


    La religión romana era religiosa, en concreto pagana politeista parecida a la griega, pero también de Estado o civil.

    Y en Cataluña también tenemos una religión civil: el nacionalismo.

    Si enfocamos los ritos del 11 de septiembre bajo la óptica religiosa del sígno, símbolo, gestos y rito, existe una concordancia muy interesante (también desde el punto de vista de Escritura, Tradición, Magisterio, prefiguración...).

    La procesión romana se transforma el 11 de septiembre en el solemne desfile de la Formación de Gala de los Mozos de Escuadra, a los acordes de una música arcaica, la Muixeranga d'Algemesí, de c. 1250 d.C., interpretada por la coral de Estado, la Cobla Sant Jordi.

    Se entrega el símbolo del país, la bandera o señera, por parte de un representante civil u oficial; acto seguido, se efectúa la izada de la señera bajo los acordes de la canción oficial, el canto de la Señera.

    A continuación, se celebran los diversos aniversarios de hechos y personajes o instituciones del país (nacimiento, muerte, fundación) mediante la lectura o el canto de diversos textos de prosa, poesía o música.

    Finalmente, todos, coro, público y autoridades, cantan el himno del país, como símbolo de comunión y fraternidad.

    El Parlamento, por su parte, da su Medalla de Honor, que en el 2012 correspondió a Sistach por Cáritas y a una dirigente de una entidad nacionalista subvencionada, Òmnium, de las que Mas dijo que representan la Santísima Dualidad nacional, desglosada en dos proyectos, lo social y lo nacional.

    Después, las autoridades romanas inaguraron un escudo (símbolo) en la fachada del Parlamento, y proyectaron un discurso de Macià y un audiovisual. Finalmente, Mas, Pontifex Aureus Maximus, emite por TV3 el mensaje de la Diada.

    Hay que indicar que se realiza una ofrenda floral al monumento de Rafael de Casanova (y a otros lugares) por la mañana de la Diada, pero en desunión y enfrentamiento: el oasis no es el ideal remanso de paz y harmonía.

    Las Escrituras serían las lecturas de las gloriosas gestas de los soldados Macabeos, 1714 y 1936-1939, y el Antíoco IV Epífanes serían Felipe V y Franco; la memoria histórica, no obstante, es selectiva, pues se olvidan las Guerras Carlistas, porque su argumentario no cabe dentro del imaginario oficial.

    Lo que sí tengo claro es la transformación del Flamen Quirinalis cuando sacrificaba al dios Robigo los intestinos de un perro y una oveja; hoy, el altar nacionalprogresista es la cultura de la muerte y el relativismo, y a quienes se sacrifican es a la parte que no quiere ir hacia una desconocida Ítaca en medio de un temporal político, social, económico e internacional.

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