domingo, 13 de enero de 2013

La hora de la generación de los 60

La parroquia de Sant Francesc de Sales,
la última en quedarse sin párroco por fallecimiento
Nuestro nunca suficientemente bien amado Cardenal Arzobispo (n.s.b.a.) piensa de la misma manera: cuando en espacio de poco tiempo mueren dos cardenales, la epidemia se extiende y empiezan a caer cardenales uno tras otro. Como en los cestos de cerezas, que no puedes sacar dos que no vayan tras ellas otras dos. Son supersticiones de generación de posguerra. La del hambre y la cartilla de racionamiento.

Así piensan algunos párrocos, angustiados porque la epidemia letal “ matapárrocos” parece extenderse entre los curas responsables de las principales y más significativas parroquias de la diócesis. Infarto para el de la Merced, muerte súbita para el de Sta. María del Mar, el cáncer de Mn. Vidal el párroco de Santa María de Badalona. Esta misma noche fallecía el párroco de Sant Francesc de Sales, con tan sólo 60 años, también como consecuencia de un infarto, y así uno tras otro. ¿Cuándo me llegará a mí? –piensan desvalidos-.

Saben bien que aunque Barcelona sea “la ciudad de la Inmaculada” como según la piadosa tradición, el Ángel Custodio de la Ciudad declaró a San Vicente Ferrer en la aparición cuando éste se disponía a entrar para predicar en la Ciudad por el entonces llamado Portal dels Orbs, inmediatamente después llamado ya “de l´Angel”, ni la Virgen Santísima, que libró a Barcelona de la peste de 1651 y de la cual recibió en agradecimiento las llaves de la Ciudad y acoge el voto perpetuo del Consistorio Municipal desde el siglo XVII, puede librarles de la inexorable ley del tiempo y de la jubilación forzosa “ad majora” que esta conlleva.

S. Vicente Ferrer en el entonces
llamado Portal dels Orbs (ciegos)
Algunos viven entristecidos porque saben que les jubilará la muerte al pie del cañón, cuando quizá debería serles un honor. Pero están cansados y muchos viven sin ilusión su sacerdocio. Nada les estimula. Muchos de esos párrocos viven una vida aletargada, de ancianos medio fenecidos al estilo de los infortunados viudos que van arrastrando sus últimos días decaídos y desanimados y llenos de laméntelas. Me lo aseguraba un joven que ahora vive en la calle Jaime I y que vive dramáticamente y en primera persona la decadencia de dos parroquias otrora pujantes, la de San Jaime y la de la basílica de los Santos Justo y Pastor.

Párrocos de las principales iglesias de la ciudad que pasan todo el día en su casa o “salen a ver las rebajas” y a comprar alguna cosilla de oferta y se dejan caer por la parroquia a media tarde para celebrar en veinte minutos una misa “sin fuerza y sin brío” como por rutina. Una recta final sin spring. ¡Qué triste!

Y el Cardenal Arzobispo cumpliendo a rajatabla el pacto con los vejestorios del progresismo: impedir a toda costa que la generación de sacerdotes nacidos en la década de los 60, se haga responsable de ellas.

Es la generación de la época del desarrollismo, de la tele, de España como sociedad de consumo y bienestar, son los hijos la clase obrera y de la payesía convertida en clase media, son la generación con carreras civiles, la generación Juan Pablo II, la generación mejor preparada y más entusiasta de sacerdotes post-conciliares. Pero no los quieren porque no son de su camada. Porque de ellos, solo algunos pocos, los que contra-natura beben los vientos y las babas de los viejos progres sesentayocheros , son los que tienen derecho a vivir. No hace falta hacer el elenco, son aquellos para quienes Germinans ha acuñado un apelativo: Sistach macoutes. Escribidlo así en el buscador y os saldrán todos.

Ángel Custodio de la Ciudad en el Portal homónimo
Prefieren todo muerto y cerrado antes de que los que Mn. Hortet calificaba como uno de los grandes obstáculos a la evangelización, los presbíteros jóvenes de carácter conservador y pre-conciliar –dice-, tomen las riendas del futuro. Hortet este mes de abril cumple 75 años, pero ¡quiá! en la sombra sigue marcando el ritmo con su consabida letanía y su redoble de tambor ante la cómplice mirada impasible del Arzobispo Pujol en su conferencia de aniversario del CEP y la anuencia de su cuasi-condiscípulo Martínez Sistach en la cúspide diocesana ¿Quien de una vez por todas dará un puñetazo en la mesa y hará uso de los santos cánones en el gobierno de la Diócesis, y pondrá fin a tamaño desatino?

Porque de no ser así, ni la Inmaculada ni el Santo Ángel Custodio de Barcelona, podrán evitar el derrumbe, no de sus murallas o de su salud terrena, sino de su identidad cristiana y de su bien espiritual y salvación eterna.

¿Barcelona perdida para la causa del Altísimo y para la Iglesia? Quiera Dios que no y para ello remueva obstáculos.

Lástima que sólo con misas de réquiem tenga que solucionarse.

Pruentius de Bárcino

20 comentarios:

  1. Este artículo de Pruentius es como continuación de uno de primeros de semana, en que hablaba de los peones del Cardenal.

    Aqui lo realmente penoso resulta que los sacerdotes mayores, aún en una gran ciudad, si no enen un caracter abierto, y eso es muy humano y personal, ser pueden encontrar solos y si encima ven que en sus Misas solo van cuatro fieles, casi por "compromiso", puede que entren en una atonía, que hay que evitar y para ello veo dos soluciones, por parte nuestra, rezad por ellos. Por parte de los sacerdotes, si pueden, tener su Parroquia abierta el máximo tiempo que les sea posible, ponerse en el confesionario que, al principio costará más, pero al cabo de un tiempo ya verá que al acercársele más fieles a por el Sacramento o por consultas, la atonia, desidía etc., en el elercicio ministerial desaparecen porque va ocipando su lugar la gracia de Dios.

    En cuanto a los sacerdotes jóvenes en nuestra Diócesis ¿no serán víctimas de los errores pastorales del propio Arzobispado? ¿Qué pasó con Mn Molla (q.e.p.d.)?

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    1. Pues eso ¿Qué pasó con Mn Jordi Molla?

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    2. Mn Jordi Moya lamentablemente ya falleció. Pero pasó un verdadero calvario para ser ordenado por culpa de Mn. Turull rector del Seminario, que no lo quería ordenar por ser demasiado conservador y nada de su gusto, le alargó la ordenación todo lo que pudo, y suerte de algunos sacerdotes del Opus Dei que presionaron al cardenal para que se ordenara.

      Una vez ordenado fue un sacerdote ejemplar, vistiendo siempre con sotana y dedicando horas y horas a la confesión y a la atención espiritual de la gente. Si se le hubiera ordenado cuando le correspondía hubiera podido hacer mucho más bien como sacerdote, ya que tristemente ejerció el sacerdocio muy poco tiempo.

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    3. Pues es incalificable. Y califica a Mn. Turull.
      Mn. Jordi Molla es un ejemplo para muchos, para los jóvenes de su parroquia, es lamentable lo que aquí cuentan.
      Triste y lamentable.
      Ya quisiera Mn. Turull crear un ambiente de fe y amor como la subida que se realizó a Montserrat en memoria de Mn. Jordi Molla.
      Pobre Seminario.
      Sólo queda rezar y suplicar la intercesión Divina.
      Gracias por la información.

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  2. Præter rerum seriem13 de enero de 2013, 23:14

    - Infarto para el de la Merced,

    - muerte súbita para el de Sta. María del Mar,

    - el cáncer de Mn. Vidal el párroco de Santa María de Badalona.

    - Esta misma noche fallecía el párroco de Sant Francesc de Sales, con tan sólo 60 años, también como consecuencia de un infarto

    [...]

    - No se olviden del primero en iniciar la serie, el fenecimiento del rector Rvdo. Ricard Masclans Pugés (80 años), de la parroquia de los Josepets, el día 3 de agosto del 2012:

    http://germinansgerminabit.blogspot.com.es/2012/08/el-equipo-de-gobierno-diocesano-de-1973.html


    De repente, según se cuenta, se encontró mal, fue a un hospital próximo, lo recuperaron, pero le advirtieron que debía de estar en observación 24 horas en el mismo hospital.

    No lo consideró necesario, afirmando que se encontraba bien, y se desplazó hacia su parroquia en taxi. De súbito, subiendo las escaleras de los Josepets, tuvo un colapso cardíaco inmediato.

    Era un viernes en una noche de verano, en la desértica plaza Lesseps, y sólo pudieron atenderle una chica y luego, un policía fuera de servicio que pasaba por allá. Vino la ambulancia, pero ya no se pudo hacer nada.

    Recen oraciones por los sacerdotes muertos, y sobre todo, por las benditas almas del purgatorio, y en especial, por la de los sacerdotes, diáconos y religiosos, pues muy pocos compañeros suyos religiosos y de la clerecía alta, baja y media, no se acuerdan para nada de esta olvidada Iglesia Purgante, almas que son muy agradecidas para los que les ayudan con oraciones, ayunos y sacrificios.

    (Algunos presbisteros, religiosos y teólogos, jocosos ellos, dicen que el purgatorio existe si uno cree que existe, y si uno no lo cree, entonces, por consiguiente, no existe: pues vaya sorpresa cuando lo descubran).

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    1. "Recen oraciones"... Usted no reza?

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    2. El hecho de pedir oraciones no creo que sea contradictorio con él hecho de que uno ya rece

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    3. "Recen oraciones"... Usted no reza?

      La oración (o ayuno, limonsna o sacrificio) específica (para una persona y para una necesidad) es lo propio de un católico (petición o intecesión) en su función sacerdotal (mediación espiritual) y real (servicio a los demás).

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  3. Primero: ¿Es humano y cristiano que un sacerdote no pueda jubilarse a los 65 años como todo trabajador?
    Eso no quiere decir que no colabore en una parroquia de cerca de donde resida después de su merecida jubilación.
    Manteniendo al frente de parroquias parrocos con 80 años que bastante tienen con sus achaques propios de la edad, se puede hablar de nueva evangelización.
    Y de renovación y mantenimiento de una cierta pastoral viva y dinámica.

    Segundo: ¿Cierre y reagrupación de parroquias, a que esperan?
    Después habra que hacerlo deprisa, corriendo y mal.

    Tercero: Si bien es cierto que hay buenos sacerdotes jóvenes y algunos con la cabeza muy bien amoblada doctrinalmente hablando y encima con carrera civil.
    También es cierto que el balance de número es negativo: a los que se jubilan, más los enfermos, más los que fallecen por un lado, vemos que las entradas al Seminario cada curso y las ordenaciones no cubren las bajas. Hay deficit muy claro año tras año.
    Esto también se debe a ciertas políticas llevadas a cabo durante años en la Pastoral Vocacional. Se han descartado vocaciones sacerdotales por temas ideológicos, algunos se han ido a otras diócesis y son excelentes sacerdotes actualmente.

    Cuarto: Hace falta un cambio de rumbo total en la gestión de los recursos humanos y adaptar la Diócesis a la realidad actual.
    Hay esta el futuro, reconocer el momento que vivimos con humildad(poco clero y menos fieles) y adaptar la estructura a la realidad y desde ahi con la ayuda del Señor intentar remontar poco a poco con sacrificios, mortificaciones, oración, y la ayuda de N.S. Jesucristo.

    Para solucionar un problema lo primero es reconocer que existe, y después hallar la solución mejor y menos traumatica para el clero y los fieles.

    Actualmente la "Estructura" pesa y mata tal como esta.
    Renovarse o morir, esta es la cuestión.

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    1. Y por qué no se jubilan los obispos a los 65? Y por qué no se jubila el Papa? Porque un papa con 85 años, ya me dirán!

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    2. No me imagino a Simón Pedro dejando su cargo, encomendado directamente por el Señor, si no hubera sido crucificado.
      En cambio si me imagino a los primeros obispos y presbiteros retirándose para dejar sitio a personas más jóvenes.

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    3. Eso no tiene ni pies ni cabeza.

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    4. Pues, pienso que jubilarse los sacerdtes que son parrocos, mas alla de 75 años es una barbaridad, si hay repuesto, deberian jubilarse y dejar paso a sacerdotes mas jovenes, el problema esque no se si actualmente habria repuesto, y concuerdo plenamente co Jose Casals, jubilarse de parrocos no quiere decir que no claboraran en parroquias, recuerdo cuando era pequeño, hace mas de 30 años, que en las parroquias centricas, siempre habia confesores, eran abuelitos jeje, es decir, se veia poco en el confesionario al parroco o al vicario, pero siempre estaban de guardia esos abuelitos que solian ser muy dulces, que tiempos aquellos..., lo que ocurre, esque aquellos sacerdotes eran de otra "pasta", dudo mucho que la mayoria de curas mayores de ahora, se sentaran a confesar.

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    5. Actualmente hay pocos candidatois a la confesión. En la catedral siempre hau algún sacerdote dentro del confesonario, pero está en el "paro."

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    6. Hace unos días entré en el Santuario de Sta.Gema a las 8 de la mañana y había un sacerdote confesando y con feligresía esperando. Aproveché la oportunidad para confensarme y salí reconfortado y gratamente sorprendido. Dudo que haya muchas parroquias en Barcelona que ofrezcan este servicio tan matutino.

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  4. La generación nacida en los sesenta ha sido siempre anulada por su hedonista y tiránica antecesora, la misma que ha roto los puentes con la tradición y ha abierto una crisis de civilización. Con su política el cardenal no hace más que ahondar en este mal y bloquear cualquier intento de curación.

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  5. Esta Parroquia es propiedad de los HH. Maristas, técnicamente es su capilla colegial, ya que su colegio "La Inmaculada" esta "dentro". Pero no se asusten, los hermanos Maristas están por otra labor que la de dar vocaciones (yo fui hace 50 años alumno de este colegio´, solos de chicos y en cada promoción de unos 160 alumnos, había unas 20 vocaciones y unos 15 se ordenaban) Están en la New Age, yo tuve que sacar a mis hijos de este cole, enseñaban a abortar como método ordinario anticonceptivo y que la castidad es facha. Con estos vecinos ha tenido que compartir el techo, por supuesto en sus largas horas de confesionario, solo tenia feligreses no alumnos del cole. Dios lo tenga en su GLORIA.

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  6. Si iniquitates observaveris14 de enero de 2013, 18:07

    "Prefieren todo muerto y cerrado antes de que los que Mn. Hortet calificaba como uno de los grandes obstáculos a la evangelización, los presbíteros jóvenes de carácter conservador y pre-conciliar...tomen las riendas del futuro. Hortet...cumple 75 años, pero...en la sombra sigue marcando el ritmo...ante la cómplice mirada impasible del Arzobispo Pujol...y la anuencia de su cuasi-condiscípulo Martínez Sistach en la cúspide diocesana ¿Quien...en el gobierno de la Diócesis...pondrá fin a tamaño desatino?."


    Quizás se nos escapa el ecosistema nacional-progresista del escondido sotobosque, pero su empecinamiento en ocupar cargos eclesiales, sin tener en cuenta la muerte de su programa espiritual y teológico, y la consiguiente destrucción de las diócesis que rigen, quizás pueda ser comprendido desde un punto de vista de la obtención de ganancias económicas para sus órdenes.

    Por ejemplo, en los órganos de gobierno de la Facultad de Teología de Cataluña se encuentran dos miembros de la contrastadamente catastrófica URC: el P. Màxim Muñoz, C.M.F. y la M. Eulàlia Freixas, presidente y vicepresidenta de la URC.

    www.teologia-catalunya.cat/n/facultat/index.php?id_pagina=25
    urc.confer.es/urc/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=1


    Quizás dentro del entramado de esta generación sesentayochista o de la capuchinada, podemos descubrir la red de honores y honorarios: cargos eclesiales, libros, revistas, editoriales, cursos, seminarios, enseñanza, programas formativos, universidad, hospitales, asistencia social, medios de comunicación, subvenciones, influencia política...


    Parece plausible que la entrada de un nuevo obispo con sus nuevos sacerdotes más jóvenes causarán una reacción nuclear o un encadenamiento "en cerezas": pérdida de cargos, plazas, retribuciones, poder...


    Sólo así se puede comprender esta absurda política de "páramo quemado" que están practicando.

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  7. Arriba los corazones hermanos! Dios proveerá. Dejémonos de tanto pesimismo, negativismo... Más optimismo, más ilusión!

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    1. Y más realismo también. ¿No te parece?.

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