miércoles, 12 de diciembre de 2012

Recordando algo de Montes y de su Asociación

En 1987 Luis Montes ingresa como  anestesiólogo en el recién creado  Hospital Severo Ochoa de Leganés, del que fue Director y, desde el año 2000 Coordinador de Urgencias, cargo que desempeñó hasta el 2005.  Fue entonces cuando se convirtió en un héroe para los partidarios de la eutanasia. Aquel año la Consejería de Sanidad de Madrid destituía a la cúpula del hospital del que Montes era el jefe de reanimación y responsable de urgencias ante la denuncia de que se practicaba la eutanasia de forma masiva. El afer pasó a los tribunales, que analizaron 15 sedaciones de enfermos terminales que fallecieron poco después. El asunto se archivó en 2007, ya que, aunque se admitía que “se había practicado mal la medicina”, no se pudo determinar “si las muertes se debieron a una sedación indebida o a la enfermedad inicial”. Montes preside ahora la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente, que defiende que cada cual (y parece que incluye como parte del “cada cual” al médico de urgencias) disponga “con libertad de su cuerpo y de su vida” y “elija el momento y los medios para finalizarla”. Es la Asociación que hoy organiza la jornada en San Juan de Dios. En 2005, año en que fue destituido Luis Montes de su cargo, hubo 144 muertes en las urgencias del hospital de Leganés , mientras que en 2006 esta cifra disminuyó hasta las 71 y en 2007 fallecieron 99 pacientes. Desde que el doctor Montes no dirige Urgencias, las muertes disminuyeron más de un 55 por ciento. Más claro, el agua.

Me cuesta muchísimo entender cómo pueden creer los Hermanos de San Juan De Dios que invitar a esa Asociación que preside el Dr. Montes a impartir un curso sobre eutanasia en su hospital, les honra a ellos y al hospital. Porque aún podríamos entender los católicos que entre todos los temas por los que se interesa el hospital, se interesase también por la eutanasia porque incluso el conocimiento de las malas prácticas es necesario, aunque no sea más que para oponerse a ellas con conocimiento de causa.

Pero la Asociación del apodado “Dr. Muerte”- no es ni aséptica ni imparcial en cuanto a la eutanasia; sino que es su mayor propagandista no sólo en España, sino también más allá de nuestras fronteras. Es pertinente por eso que les preguntemos a los Hermanos de San Juan de Dios cómo se les ocurre invitar a los mayores propagandistas de la eutanasia para que en uno de sus hospitales insignia den lecciones de esta disciplina a los futuros médicos.

Me explico: si se trata de dar lecciones sobre cómo curar una herida, poner una prótesis, detener una hemorragia o controlar una colitis o una gripe, estamos hablando de materia exclusivamente médica, sin implicaciones morales directas. Pero si hablamos de aborto o de eutanasia , hablamos de cuestiones morales respecto a las cuales toma una posición la medicina (o más propiamente los médicos, porque la moralidad no se predica de las técnicas o de los oficios, sino de las personas).
Siendo esto así, cuesta mucho adivinar qué pasa por las cabezas y por las conciencias de los directivos del Hospital de San Juan de Dios, para que inviten a los mayores promotores de la eutanasia en España, a que den lecciones de eutanasia, que no de otra cosa, en su hospital. Un hospital católico, no lo olvidemos, que afirma sobre la jornada eutanásica que “sólo la acogemos”. Con ese argumento exculpatorio “acogen” la nevera con embriones congelados de su Centro Médico de Reproducción y también podrían “acoger” a los médicos que practiquen abortos en sus instalaciones. No cuela.

El Dr. José Mª Simón, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Católicos (FIAMC), ha declarado al respecto: “No sería de extrañar que en este centro -San Juan de Dios-, que se ofrece a acoger este tipo de debates y que está asesorado por el Instituto Borja de Bioética, ferviente partidario de la eutanasia y el aborto, se llevara a cabo esta práctica de forma más o menos enmascarada”.

No podrán pues escapar a la calificación de “cómplices” -piadosísimos ciertamente, beatíficos incluso, pero cómplices- aquellos que por su responsabilidad deben velar para evitar ésta y otras escandaleras: el Obispo de Sant Feliu , D. Agustín Cortés, el superior general de la Orden Hospitalaria , Hno. Jesús Etayo, y el Metropolitano de la Provincia Eclesiástica de Barcelona, D. Luis Martínez Sistach.

Y al final, los unos por los otros, la casa sin barrer… D. Agustín Cortés porque piensa que, al ser el hospital propiedad de una orden religiosa, la cosa no va con él, aunque el Derecho Canónico ciertamente le autoriza a intervenir: Si descubre algún abuso, después de haber avisado sin resultado al Superior religioso, puede proveer personalmente con su propia autoridad (canon 683,2) . Luego, el Hno. Jesús Etayo , que desde 2006 y hasta su elección, ocupaba el puesto de segundo consejero del hasta ahora superior general. Por tanto, está al cabo de la calle de todo, y desde hace tiempo.

Seguramente el máster de Bioética que realizó en el Instituto Borja de Bioética ha debilitado bastante sus criterios morales. Y el Cardenal, que desde su atalaya sideral, predica que “cada palo que aguante su vela”; de este modo su palio de metropolitano queda reducido a una pobre bufanda de lana para resguardarle del frío.

Cesáreo Marítimo

13 comentarios:

  1. La claridad en los criterios se agradece. En este ambiente ambiguo y confuso se agradece. ¡Luz del mundo y sal de la tierra!

    ResponderEliminar
  2. "...aquellos que por su responsabilidad deben velar para evitar ésta y otras escandaleras: el Obispo de Sant Feliu , D. Agustín Cortés, el superior general de la Orden Hospitalaria , Hno. Jesús Etayo, y el Metropolitano de la Provincia Eclesiástica de Barcelona, D. Luis Martínez Sistach." [en relación con el Hospital de Sant Joan de Déu]


    Por casualidad, hoy he visto en una librería que ya se ha publicado la 9ª edición (¿quizás unos 20.000 libros acumulados?) del libro "Converses amb Teresa Forcades", de Eulàlia Tort, unas entrevistas con Sor Teresa Forcades, OSB, monja del Monasterio de San Benito de Montserrat, siendo la abadesa Sor Montserrat Viñas, y perteneciendo al obispado de Sant Feliu y arzobispado de Barcelona.

    Yo invitaría al obispo sufragáneo de Sant Feliu, Mon. Cortés, y a su metropolitano, Cardenal Sistach, a que sólo lean lo escrito en su página 145 y siguientes.

    Así, mientras el Papa ha inagurado el Año de la Fe y vincula el Concilio Vaticano II con el Catecismo de la Iglesia Católica de Juan Pablo II, aconsejando la lectura de este catecismo para reforzar la fe católica, en dicha página 145 Sor Teresa, por sí misma, relaciona el Concilio Vaticano II con la sexodiversidad, o sea, que el concilio está abierto a otras posibilidades sexuales, y que describe una a una, pudiéndose resumir en que Sor Forcades defiende el anticoncepcionismo, el aborto, la eutanasia, una configuración diferente del matrimonio, la familia, la vida, el sacerdocio... dando a entender, en páginas posteriores, que confirma su escrito polémico del 2009 sobre el aborto, en el que defendía la preeminencia del derecho a la autodeterminación de la madre por encima del derecho a la vida de su hijo no nacido.

    En principio, me parece que Sor Forcades es una religiosa que está sujeta a las disposiciones internas de su abadesa benedictina.

    Pero me parece que en derecho canónico se diferencía entre autoridad eclesiástica y jerárquica, siendo el obispo de Sant Feliu la autoridad eclesiástica de Sor Forcades, pero no su autoridad jerárquica, la cual pertenece a su abadesa Sor Montserrat Viñas, porque el obispo carece de facultades para meterse en la vida interna de las benedictinas, las cuales tienen plena libertad de organizar su vida "interna".

    Por ello, me parece que el obispo Cortés de Sant Feliu (y el Cardenal Sistach) tiene (tienen) la autoridad eclesiástica, o sea, tiene el deber de defender la recta doctrina de la verdad moral y fideística católica difundida externamente por clérigos, laicos y religiosos, y como además tiene las tres funciones de santificar, gobernar y enseñar, por ello tanto el obispo Cortés como el arzobispo Sistach deberían, como mínimo, de desautorizar públicamente las enseñanzas erróneas y peligrosas de Sor Forcades, sin perjuicio de informar a los superiores benedictinos (¿quizás al abad Soler?) y al Vaticano para otras sanciones más graves.

    Además, las enseñanzas erróneas de Sor Forcades también afecta e interpela al resto de los obispos de la Conferencia Episcopal Tarraconense, porque este libro de Sor Forcades está escrito en catalán y tiene difusión en toda Cataluña, y porque todos los obispos en comunión jerárquica son partícipes de la solicitud de toda la Iglesia (Christus Dominus, 5).

    La situación es grave por el escándalo que provoca al Pueblo de Dios, y opino que puede aplicársele el canon 696.1 que dice que "un miembro también puede ser expulsado por...la defensa o difusión pertinaz de doctrinas condenadas por el magisterio de la Iglesia; la adhesión pública a ideologías contaminadas de materialismo o ateísmo...": la consecuencia podría ser su secularización.

    ResponderEliminar
  3. Con qué facilidad juzgas a los demás! No tendrás tú el techo de cristal?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Juicio emitido con suprema facilidad por tu parte.

      Eliminar
    2. A ver si con motivo de la Navidad tu corazón se muestra más comprensivo, más humano, más cristiano.

      Eliminar
  4. para nada tienen que ver estos con los hermanos de la casa madre de granada, ejemplo de lo contrario y del cuidado por los mas desfavorecidos.

    si no responden desde cataluña los superiores quizás haya que trasladar el asunto a los responsables en granada? lo digo porque en granada y en otros sitios se desconoce este hecho y si el "escandalo" se traslada a diocesis mas sensibilizadas pueden dar lugar a la correccion fraterna.
    tengo contactos en la orden y trasladare esta inquietud...

    ResponderEliminar
  5. Quins cometaris més pesats i recargolats. Sempre la mateixa lletra, sempre la mateixa música, sempre el mateix.
    Dintre d´aquestes pàgines hi ha la salvació. Fora, la condemna!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene toda la razón, siempre las mismas denuncias, siempre conjeturando y teorizando, siempre los mismos sospechosos habituales, siempre disimulo y tolerancia por parte de los superiores...

      Imagínese cualquier tema de los de siempre: religiosos heterodoxos, sacerdotes irregulares, hospitales por libre, autismo de los superiores... [enero 2012] bla, bla, bla [febrero 2012] ¡oh! ¡ah! ¡uh! [marzo 2012] ji, ji, ja, ja [abril 2012] mmm... mmm...[mayo 2012] zzz...zzz... [junio 2012]... Es decir, no se hace nada por parte de los superiores.


      Imagínese un diálogo entre superiores cualesquiera:


      - Una ha dicho por radio y televisión que todo vale

      - Si no hay denuncias formales, disimula, y si las hay, tolera; o sea, no hagas nada, y sales defensor de la libertad de expresión y de la libertad de conciencia

      - Pero si hay denuncias...

      - Entonces das la vuelta al argumento y les dices que con sus denuncias, das protagonismo a personajes que no se lo merecen

      - Otro ha dicho que paga abortos

      - ¿Es importante? Me refiero a la persona...

      - Sí, tiene un chiringuito social y la farándula pijoprogre local lo tiene idolatrizado

      - Convócalo, y derivaremos la responsabilidad, trampeándolo e improvisándolo sobre la marcha

      - Otra está diciendo barbaridades por radio, tele y vídeos

      - ¿Otra? Entonces es una religiosa; nada, su superiora es la abadesa y a ella le damos toda la responsabilidad, y nos lo agradecerá: creerá que la tenemos en cuenta; y quedaré bien: "mirad, respeta a las mujeres en la Iglesia"

      - Otra ha hecho un libro desde la montaña que las dice del tamaño de las catedrales

      - ¿Un libro? Excelente, entonces éste caerá pronto en manos de Roma y se lo quedará la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ya la pondrá a tono. ¿Algo más?

      - Bueno, sólo unos pesados que siguen denunciando

      - Nada, todo sigue igual y en Roma vamos de cardenal a cardenal.

      Eliminar
    2. Y usted, don Jordi, siempre masticando los mismos salmos, siempre denunciando, siempre con citas y más citas... Diga algo bueno y positivo. Parece usted un profeta de calamidades. Cambie de "xip". Es Navidad!

      Eliminar
    3. 10'23:

      Consideras muy retorcido que se diga que no es cristiana la eutanasia, piensas que permitirla no te condena y aún tesalvará... ¿Y éncima te quejas? Si no te gusta este blog, prueba suerte. Los hay muy escabrosos, que serán de tu agrado.

      Eliminar
    4. Al anónimo de las 12:31:

      En la Iglesia, sólo compete la investigación y sanción a las autoridades eclesiales o jerárquicas correspondientes.

      Los laicos no podemos sancionar de ninguna manera, sólo tenemos el derecho de denunciar lo que vemos incorrecto, bien de forma privada, como decirlo en GG, que por tanto formará parte del dominio público mundial; o bien de forma oficial, con la correcta denuncia ante la autoridad competente.

      La única fuerza del laico que denuncia es, pues, la mayor aproximación a la veracidad de los hechos y a la calidad de sus argumentos, mientras que la corrección sólo corresponde al clérigo o religioso adecuado.

      Eliminar
  6. Simplemente: VACIO el seminario de SAnt feliu, VACIO es seminari de los hermanos de San Juan de Dios, VACIA su alma ya que la han vendido a la eutanasia o sea a Lucifer.
    Luego dicen que son cátólicos, si no son ni siqueira crsitianos. Por esto el Espritu Santo sopla en otra dirección: llena los seminarios dedo se le AMA y se le REZA.
    Luego ellos mismos se esta eutanasiando, ¿por cuanto vendera el magnifico hospital el último hermano, sin habit, of course, antes de eutanasiarse? ¿Qué será, un nuevo tres molinos?

    ResponderEliminar
  7. En el mundo occidental, la Iglesia Católica, esta viviendo unos momentos de grave crisis, por la entrada del relativismo, en que todo da igual, hay una crisis de autoridad y de obediencia, en fin una crisis de fe, que por mucho que el Santo Padre Penedicto XVI, convoque un Año de la Fe, para profundizar sobre ese don que Dios nos da y ser consecuentes y vivir de acuerdo con ella, será muy dificil, sino es por el amor misericordioso que Dios nos tiene, salir de esta situación.

    Por otra parte, creo sinceramente que los católicos de a pie, de la misma forma que cuando tenemos una enfermedad buscamos al mejor médico que este a nuestro alcance para curarnos, ¿por qué no hacemos lo mismo con el alma?

    Digo esto en la vida espiritual si en lugar de comprar libros que no son precisamente la mejor escuela para seguir al Papa y al Magisterio de la Iglesia, aunque se les dé mucha publicidad o sus autores sean mediáticos, se compraran más libros de autores que sin ser mediáticos pero es más facil que nos lleven por el camino de la Verdad, que es Jesucristo.

    sobre al artículo del Sr. Cesáreo Marítimo, esta en ese camino. Desgraciadamente forma parte de una de esas dos Iglesias que parece que haya o que hay, cuando solo tendría que haber Una, la fundada por Jesucristo, Camino, Verdad y Vida.

    ResponderEliminar