jueves, 11 de octubre de 2012

Somos cada vez más

El domingo 7 de octubre, para conmemorar el día mundial contra la pena de muerte, celebramos una espléndida Marcha por la Vida en Barcelona. Desde la Plaza San Jaime, el corazón de la ciudad, sede del Gobierno autonómico y del Ayuntamiento, pasando por la calle Puerta del Ángel hasta plaza Cataluña, y de ahí por el paseo de Gracia hasta la bellísima iglesia de la Concepción. Lo más céntrico de Barcelona. 

Primera estampa de la Marcha: éramos muchísimos, pasábamos de largo el millar de personas. Al ser tan largo el recorrido, no todos lo aguantaron entero. Había muchísimas familias numerosas con toda la prole, con lo que algunos nos acompañaron sólo en la primera parte del recorrido, y otros se fueron incorporando por el camino.

Dos detalles muy impresionantes de esta marcha: la siguió entera, de principio a fin, un sacerdote muy anciano, con la espalda doblada por los años: andaba lentamente, con evidente dificultad, yendo rezagado la mayor parte del tiempo. Pero resistió animoso hasta el final. Se trata del Padre Ribas, jesuita, uno de los consiliarios de la Renovación Carismática de Barcelona. Realmente conmovedor: es de los gestos que te infunden valor. La presencia de este sacerdote en la marcha era tan valiosa como la de mil manifestantes más.

La otra particularidad sorprendente es que había mucha juventud: un grupo de jóvenes con tambores, animaron la marcha y le dieron un aire festivo y dinámico. Y cerrando la larga comitiva había unas cuantas familias muy numerosas con toda la chiquillería de todas las edades, que llevaban una animación de lujo. Como les quedaba muy lejos la megafonía, fueron haciendo a su aire: cantando, coreando consignas, ondeando sus globos y banderolas. Su entusiasmo era contagioso, con lo que ampliaron su campo de acción hacia delante, entrando en algunos momentos en competición con la megafonía. 

Recorrimos un buen tramo de la Barcelona más turística: repleta de turistas por tanto. Y como abundaban los carteles en inglés, pudieron saber de qué se trataba. Éramos vistos con absoluta normalidad, y en algunos momentos era posible percibir incluso simpatía. Para los espectadores, tanto españoles como extranjeros, éramos una estampa más, ciertamente amable, de la Barcelona variopinta. Cuando cruzábamos la Ronda San Pedro desde plaza Cataluña para subir paseo de Gracia arriba, una manzana más allá había otra manifestación, del colegio de Trabajo Social: tenían juntados y parados todos sus efectivos en el cruce Layetana-Ronda San Pedro para cortar la circulación. Ése era su modo de manifestarse; nosotros procurábamos que la detención de la circulación al cruzar las calles (asistidos por la Guardia Urbana) durase lo menos posible para evitar molestias a los automovilistas. Pero al ser tan larga la comitiva, empleábamos más de 10 minutos en salvar el cruce, con lo que provocamos inevitablemente la impaciencia de algunos conductores. Seguro que entre los bocinazos los había de adhesión y aliento.

Quizá los principales elementos que contribuyeron al éxito de imagen de cara a la ciudad que tuvo esta Marcha, fueron el civismo y el buen talante con que nos movimos por el centro de la ciudad; y más aún, el gran número de los que éramos, que nos impresionó a todos, y creo que especialmente a los espectadores, acostumbrados a percibir la defensa de la vida como una opción muy minoritaria. Posiblemente sea ésta la nota más dominante de la celebración: que dejaba de ser aquí en Barcelona algo muy minoritario, para pasar a convertirse en un fenómeno social digno de ser tenido en cuenta.

Al ser una marcha de principio a fin, no contamos con escenarios ni con discursos. Pero hubo un momento de especial acierto en plaza Cataluña: allí se detuvo un rato la marcha para escuchar algunas frases muy breves, leídas cada una por un voluntario (algunos de ellos, niños) precedidas del redoble de los tambores y seguidas de aplausos. Fue un alto en el camino que permitió juntar los grupos que se habían ido rezagando (entre ellos, el Padre Ribas, que había quedado muy atrás). Aunque la megafonía era evidentemente insuficiente, no hubo ocasión de fatiga o desaliento, gracias a la división del acto en el anuncio de los tambores y las sucesivas lecturas de frases brevísimas. He aquí algunas:

LEGALIZAR EL ABORTO NO ES AYUDAR A LA MUJER, SINO PERPETUAR LA VIOLENCIA CONTRA ELLA.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE UN BEBÉ EN EL VIENTRE Y UNO FUERA DEL VIENTRE? ¡EL LUGAR ÚNICAMENTE!

 LA VIDA EMPIEZA EN LA CONCEPCIÓN, NO CUANDO LO DIGA EL CONGRESO, LOS TRIBUNALES O LOS PERIÓDICOS...

 ANTE LA NORMA MORAL QUE PROHÍBE LA ELIMINACIÓN DIRECTA DE UN SER HUMANO INOCENTE `NO HAY PRIVILEGIOS NI EXCEPCIONES PARA NADIE'. (JUAN PABLO II)
Ya ante la iglesia de la Concepción, se hizo la conclusión del acto. Se leyó un breve manifiesto, se dieron las gracias a todos los asistentes y se les animó a persistir en su testimonio, porque la popularidad y la aceptación social de una causa -explicó el que habló en representación de Derecho a Vivir-, les dice mucho en favor de esta causa a los que no se mueven por argumentos, sino por impresiones: a los simples consumidores de noticias. Y puesto que terminó el acto exactamente a la una del mediodía, muchísimos de los asistentes a la Marcha aprovecharon para oír misa, con lo que la Iglesia se llenó a rebosar. En la oración de los fieles se hizo mención de la Marcha y de sus intenciones. 

A diferencia de la marcha de Zaragoza, en que celebraron y aplaudieron la presencia de algunos sacerdotes, no pudo ocurrir otro tanto en Barcelona, por coincidir la hora con las responsabilidades parroquiales. Pero ciertamente la presencia testimonial del Padre Ribas nos compensó sobradamente. 

Cesáreo Marítimo

9 comentarios:

  1. ¡Magnífica manifestación llena de Vida! Pero en Barcelona no somos provida una vez al año -que no hace daño-. Lo somos cada día 25 en el Hospital de San Pablo, para disgusto de los paniaguados del sistema.

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  2. Os pido a todos que recéis por los 63 casos de "rescate" que está llevando una persona a quien conozco. Son muchos a la vez y necesitamos mucha oración. Dios os lo pague.

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  3. Y ¿porque no se ve nunca a ningún representante de la Delegación para la Familia y la Vida en estos encuentros? Ni el Delegado Mn. Claret, ni sus ayudantes Matamala y Ollé que ara es el nuevo delegado de Medios de Comunicación. Ni ningún representante del obispado.

    La respuesta es que siempre están mirando para otro lado. Ellos con una celebración anual en la Sagrada Familia presidida por el Nos, ya tienen bastante, y hasta el año que viene.

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    1. Están "pillaos" en lo moral por el Instituto Borja de Bioética en las antípodas de la Encíclica Humana Vitae.
      Y "pillaos" en lo real porque como compaginar la praxis del aborto en muchos hospitales "con nombres sonoros y católicos" con su asistencia a la manifestación.

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  4. Magnifico testimonia a favor de la vida en que dimos el pasado domingo en Barcelona. Habría muchas cuestiones que preguntarse sobre el tema del aborto. Para mi uno de los pecados sociales y personales más graves de los últimos tiempos. Sociales, porque se han legalizado unas leyes permisivas que lo favorecen. Personales porque una no tiene ninguna obligación de abortar.

    Lo que ocurre, es que actualmente entre ambarazos no deseados, debido a una cultura del sexo desenfocada de su justa realidad, en algunos casos, realidades familiares en que no tienen en cuenta el uso de la libertad de sus hijos e hijas menores de edad, unos servicios médicos que en muchos casos no ayudan a la mujer a seguir adelante el embarazo, etc. se precipita esta lacra social de los siglos XX y XXI.

    Para los católicos, una hemos de tener clara, el aborto según el Magisterio de la Iglesía y según el 5º Mandamiento, es un pecado grave, esté o no penalizado civilmente con la cárcel, según las leyes del país correspondiente.

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  5. Me alegro de al final haber ido, y no me enteré por la mi Parroquia, porque en ella no dejaron poner el cartel que anunciaba la Marcha, me enteré por una feligrés muy debota y gran defensora de la vida, gracias a ella que me animó decidí ir. Y doy gracias a Dios por ello. Hay que seguir defendiendo la Vida cada día, cada segundo, señores, gracias a todos por hacerlo posible.
    Sra. de Valls

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  6. El NO.DO en colores o sea todo el bunker de TV.3 y sus radios, ni lo menciono, ellos estan por Catalunya, Una Grande y Libre, y con los excomulgados al frente para seguir con el momio.

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  7. La verdad, el amor, la vida, la lleváis impregnada en el alma en la que está Cristo vivo. Esas calles de Barcelona tendrían que verse llenado, a ver si en otra!

    Marina

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  8. Visca el pa, visca el vi, visca la mare que ens va parir.

    ¿Por qué no te unes?

    Marc

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