viernes, 28 de septiembre de 2012

La raíz de la crisis: la idea de Iglesia. El “Informe de la Fe”, del cardenal Ratzinger (1985)

La fachada y el misterio
 
Estamos, pues, en crisis. Pero ¿dónde está, a su juicio, el principal punto de ruptura, la grieta que, avanzando cada vez más, amenaza la estabilidad del edificio entero de la fe católica?

No hay lugar a dudas para el cardenal Ratzinger: lo que ante todo resulta alarmante es la crisis del concepto de Iglesia, la eclesiología: «Aquí está el origen de buena parte de los equívocos o de los auténticos errores que amenazan tanto a la teología como a la opinión común católica».

Explica: «Mi impresión es que se está perdiendo imperceptiblemente el sentido auténticamente católico de la realidad “Iglesia”, sin rechazarlo de una manera expresa. Muchos no creen ya que se trate de una realidad querida por el mismo Señor. Para algunos teólogos, la Iglesia no es más que mera construcción humana, un instrumento creado por nosotros y que, en consecuencia, nosotros mismos podemos reorganizar libremente a tenor de la exigencias del momento. Y así, se ha insinuado en la teología católica una concepción de Iglesia que no procede sólo del protestantismo en sentido “clásico”. Algunas eclesiologías posconciliares parecen inspirarse directamente en el modelo de ciertas “iglesias libres” de Norteamérica, donde se refugiaban los creyentes para huir del modelo opresivo de “Iglesia de Estado” inventado en Europa por la Reforma. Aquellos prófugos, no creyendo ya en la Iglesia como querida por Cristo y queriendo mantenerse alejados de la Iglesia de Estado, crearon su propia Iglesia, una organización estructurada según sus necesidades».

¿Cómo es para los católicos?

«Para los católicos —explica— la Iglesia está compuesta por hombres que conforman la dimensión exterior de aquella; pero, detrás de esta dimensión, las estructuras fundamentales son queridas por Dios mismo y, por lo tanto, son intangibles. Detrás de la fachada humana está el misterio de una realidad suprahumana sobre la que no pueden en absoluto intervenir ni el reformador, ni el sociólogo, ni el organizador. Si, por el contrario, la Iglesia se mira únicamente como mera construcción humana, como obra nuestra, también los contenidos de la fe terminan por hacerse arbitrarios: la fe no tiene ya un instrumento auténtico, plenamente garantizado, por medio del cual expresarse. De este modo, sin una visión sobrenatural, y no sólo sociológica, del misterio de la Iglesia, la misma cristología pierde su referencia a lo Divino: una estructura puramente humana acaba siempre en proyecto humano. El Evangelio viene a ser entonces el “proyecto-Jesús”, el proyecto liberación-social, u otros proyectos meramente históricos, inmanentes, que pueden incluso parecer religiosos, pero que son ateos en realidad».

Durante el Vaticano II se insistió mucho —en las intervenciones de algunos obispos, en las relaciones de sus consultores teólogos y también, en los documentos finales— en el concepto de Iglesia como «pueblo de Dios». Una concepción que parece haberse impuesto en las eclesiologías posconciliares.

«Es verdad; se ha dado y continúa dándose esta insistencia, la cual, sin embargo, en los textos conciliares se halla compensada con otras que la completan; un equilibrio que muchos teólogos han perdido de vista. Y es el caso que, a diferencia de lo que éstos piensan, por este camino se corre el peligro de retroceder en lugar de avanzar. De aquí proviene el peligro de abandonar el Nuevo Testamento para volver al Antiguo. En realidad, “pueblo de Dios” es, para la Escritura, Israel en sus relaciones de oración y de fidelidad con el Señor. Pero limitarse únicamente a esta expresión para definir a la Iglesia significa dejar un tanto en la sombra la concepción que de ella nos ofrece el Nuevo Testamento. En éste, la expresión “pueblo de Dios” remite siempre al elemento veterotestamentario de la Iglesia, a su continuidad con Israel. Pero la Iglesia recibe su connotación neotestamentaria más evidente en el concepto de “cuerpo de Cristo”. Se es Iglesia y se entra en ella no a través de pertenencias sociológicas, sino a través de la inserción en el cuerpo mismo del Señor, por medio del bautismo y de la eucaristía. Detrás del concepto, hoy tan en boga, de Iglesia como sólo pueblo de Dios” perviven sugestiones de eclesiologías que vuelven, de hecho, al Antiguo Testamento; y perviven también, posiblemente, sugestiones políticas, partidistas y colectivistas. En realidad, no hay concepto verdaderamente neotestamentario, católico de Iglesia que no tenga relación directa y vital no con la sociología sino con la cristología. La Iglesia no se agota en el “colectivo” de los creyentes: siendo como es “cuerpo de Cristo”, es mucho más que la simple suma de sus miembros».

Para el Prefecto, la gravedad de la situación viene acentuada por el hecho de que —en un punto tan vital como la eclesiología— no parece posible intervenir de manera resolutiva mediante documentos. Aunque éstos no hayan faltado, sería necesario, a su juicio, un trabajo en profundidad: «Es necesario recrear un clima auténticamente católico, encontrar de nuevo el sentido de la Iglesia como Iglesia del Señor, como espacio de la presencia real de Dios en el mundo. Es el misterio de que habla el Vaticano II con palabras terriblemente comprometedoras, en las que resuena toda la Tradición católica: “La Iglesia o reino de Cristo, presente actualmente en misterio” (Lumen gentium n.3)».

El Directorio de Mayo Floreal
de Germinans Germinabit


29 comentarios:

  1. A mi modo de ver un excelente comentario de como veía la Iglesia el Cardenal Ratzinger ya por el año 1985. La Iglesia Católica, por mucho que quieran algunos convertirla en una ONG, no lo conseguirán, porque fue fundada por Jesucristo. Él nos dijo que estaría con nosotros hasta el fin del mundo. Y ahí lo tenemos presente continuamente en la Eucaristia. El gran misterio de amor de como todo un Dios quiere darnos vida a través de un trocito de pan convertido ni más ni menos que en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

    Que Dios bendiga y conserve por mucho tiempo a Benedicto XVI.

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  2. josep estoy de acuerdo en todo contigo,nosotros somos cristianos" y como tales debemos comportarnos,un buen sacerdote sabe distinguir esto perfectamente esto,al tomar la sagrada counión nos insertamos personalmente en Cristo; pero fijate como se toma la sagrada forma hoy en dia? conque reverencia? como forma a sus sacerdotes los seminarios? como tu bien dices que Dios nos conserve a nuestro santo padre,que con su buena doctrina nos ilumina el camino hacia Cristo. Solo falta buenos sacerdotes que le obedezcan.

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    1. Cómo tomaron el cuerpo de Cristo en la última cena? Seguro que con la mano. Por tanto es lógico y normal comulgar así. Todo es relativo. Qué me dice del ayuno eucarístico? las normas cambian, el espíritu permanece. En estas pàginas se da mucha importancia a la letra. Menos letra, más espíritu!

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    2. yo prefiero en la boca, mientras no me la den en la cara.

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    3. Estoy de acuerdo con el anónimo de las 18.40. Respetando la forma de recibir la comunión, expreso mi experiencia de sacerdote:
      1-La Comunión en la boca:nos " lamen" a veces. Mejor que se reciba como un don,"pan que se entrega" y en la mano.
      2-No coger la forma en forma de "pinza". A veces no se atina....
      3-¡Ojo con la comunión con las dos especies!. Beber del cáliz para algunas personas no les va.(¿Higiene?)
      Por intinción:a veces mojan forma y...los dedos e incluso, de paso, han tirado alguna monedita como si de una colecta ofertorial se tratara.
      4-Hay formas eucarísticas que parecen "cartón piedra". Cuando se parten junto a micrófono se oye un "catacrak" inadecuado en el silencio del momento de la comunión.
      P.Marc

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    4. Anónimo de las 18.40:

      Parece mentira que Vd sea sacerdote y dé las intrucciones de cómo se ha de recibir la Hostia consagrada.

      Cuando instruye sobre la intición, los fieles no podemos realizarla, porque de esa manera tomamos no recibimos, sólo pueden hacerlo los sacerdotes concelebrantes. Y tiene su explicación recibimos no tomamos.La gracia se recibe no se coge.

      La comunión en la boca es la más segura que el pan eucaristizado sea sumido. Personalmente he vivido de 3 casos de fieles de guardarse la forma en el bolsillo al comulgar con la mano. En una de las ocasiones el cura, para el colmo de los colmos, dio la razón a la que quería llevarse a su casa, o donde fuera, la forma consagrada. En las otras 2 ocasiones tuve que alzar la voz para que destapase lo que habían guardado en el bolsillo. El sacerdote ni se inmutó.

      No es cierto que los primeros cristianos comulgaran con la mano, lo hacía en la boca y, como los coptos, se ponía un purificador debajo de la boca.

      Los ministros de la comunión deben exigir que los fieles que comulgan con la mano lo hagan delante del ministro, y exigirlo en caso que no fuera así.

      Es muy pobre el razonamiento del anónimo de las 18.40 diciendo que los Apóstoles comulgaron con la mano; es como también que Jesús no llevaba alzacuellos, que muchos curas lo dicen para justificar su vestimenta laica, y que vayan vestidos como camioneros franceses.

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    5. No pretendo dar instrucciones de còmo se ha de recibir la Hosia consagrada.únicamente, con mis casi 50 años de sacerdocio y respetando ( digo) la forma, manera de recibir la comunión, me he encontrado con estos detalles. Eso del "pan eucaristizado" se "recibe" al tomarlo,o en la boca, o en la mano y personalmente no creo que "los distinguos" entre tomar, recibir. No sabía ( y me hace gracia) que la gracia se recibe y no se coge. Vale. Los concelebrantes " cogen" la gracia, la toman, comulgan. Va más seguro de que el "pan eucaristizado" se suma correctamente. Tampoco he dicho que los primeros cristianos comulgaran con la mano y lo de los alzacuellos,la vestimenta laica como los camioneros ¿franceses?. ¿Cómo van los otros?....
      Con afecto: P.Marc

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    6. El anónimo de las 18,40 nació por casualidad en el siglo XVII o XVIII?
      Sus razonamientos ni llegan a razonamientos. Se quedan en una artereoesclesosis eclesial total!

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    7. Mire...mossèn Marc, los sacerdotes que concelebran o al igual que principal presidente, porque en cada misa sólo uno preside, están in Persona Christi Capitis. De hecho no está muy definido lo de concelebrante. Se puede decir que cada uno celebra una misa, porque como Vd sabe sólo uno puede presidir, por ello, ellos mismos, toman la comunión. pero el pueblo, los fieles la recibimos, y mi puntualización es su opinión sobre la "intinción", los fieles no lo podemos realizar por lo que le he indicado, es antilitúrgico. Sí, si el que efectúa la intinción es el diácono o el presbítero, en vez del fiel, así como si nos entrega el cáliz para beber el vino consagrado.

      Lo del alzacuellos lo decía por el anónimo del día anterior al suyo, pero de la misma hora, perdone la confusión. Por otro lado le reitero que los mossens visten muy mal la mayoría, os encantan las camisas de cuadritos, hablo al menos de Catalunya. Habéis renunciado a la ropa que distingue al clérigo, escondéis vuestro sacerdocio ministerial que ha de ser visible. No le digo que vaya siempre con sotana, pero al menos una crucecita que le distinga.

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    8. Benicto XVI da la comunión en la boca y de rodillas, tal como dice él, para hacer énfasis en lo sagrado que es recibir al mismo Dios.
      Los que asistimos al sacerdote con la patena, sabemos que habitualmente caen partículas de la Sagrada forma que, de no usar la patena, caen al suelo, y son pisadas con indiferencia, por el publico, y en caso de dar la comunión en la mano, estas particulas se quedan en la mano y luego suelen caer en el suelo.
      Estas particulas también son el cuerpo de Cristo, por eso es debido el máximo cuidado para que no sea involuntariamente profanado.

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    9. Mare meva com es complica vostè la vida. Tan senzill que és combregar el cos de Crist i voistè embolica que fa fort. La religió, és senzilla com senzill és l´evangeli. Molta gent, que no sap que fer, es dedica a rebuscar i rebuscar. Tornem a la senzillesa encangélica i deixem-los de "latinajos" que quasi bé ningú entén.

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    10. Fred: yo también ayudo al sacerdote con la patena, y no hay ocasión en que no quede una pequeño trozo de pan consagrado o "perlas". pero también sé, que muchos sacerdotes esas partículas las consideran restos del Cuerpo de Cristo, y que como no están para consumir han dejado de serlo. Esto me lo explicó un religioso cuando le advertí de una "perla" que quedaba en su patena. Naturalmente no le respondí, pues ellos se ofenden si les rectificas.

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    11. Este sacerdote confunde la desacralización por falta de uso con la negligencia absoluta y el todo vale.

      Respecto:
      Estando la hostia ya consagrada antes de dar la Comunión en la patena, ¿Es el Cuerpo de Cristo?.

      Razón:
      Decimos que sí.

      Respecto:
      Terminada la Comunión, cae sobre la patena un fragmento de la Hostia. ¿Es el Cuerpo de Cristo?.

      Razón:
      Hemos de decir que sí, ya que nada puede ser y dejar de ser bajo el mismo respecto y razón. (Signo de contradicción de Sto. Tomás de Aquino).

      Pero es más fácil ser más simple, pretextando ser sencillo.

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  3. SI, que el Señor penetre en nuestros corazones y demos gracias por nuestro Papa Benedicto XVI, que con sencillez nos clarifica muchas cosas, que muchos malintencionados pretenden hacernos olvidar. El Señor es nuestro pastor.

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  4. De un pretendido sinodalismo hemos pasado en los pocos años del siglo XX a un pretendido asamblearismo y de allí, a la pretendida personificación total que ahora nos embarga. Esto construye un "pueblo e nosotros mismos, excluyendo a Dios de este proyecto, que no es nuestro sino suyo. Y sin embargo, mira por dónde, no puede fracasar. No puedo entrever en esta promesa otra cosa que una enmienda que nos ha de llegar en modo de reforma.

    Cuando venzamos el temor alfracaso -que es temor la muerte- y reconozcamos de nuevo que Cristo ya ha triunfado, cuando participemos honrosamente de este triunfo y de esta gloria, seremos conscientes de que el Dios Uno y Trino nos acompaña y rije nuestros destinos.

    Porque somos una Iglesia CON el Espíritu Santo entre nosotros.

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  5. Léete el comentario con algo más de detenimiento y encontrarás con que se habla del S.XX a lo que ahora nos embarga. Huelga la pregunta por lo obvio de la resouesta.

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    1. Huelga la respuesta por lo obvio de la pregunta.

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  6. "Una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa" (1 P 2, 9)

    También: Esposa de Cristo, Cristo total, Asamblea santa, Templo del Espíritu Santo...


    Por cierto, la eclesiología moderna falla estrepitosamente con la Iglesia Purgante: ni los propios sacerdotes o religiosos rezan [en público, por mi experiencia] por sus propios compañeros presentes en el Purgatorio.

    La eclesiología moderna mira a la Iglesia como una asociación de miembros vivos, capaces y en activo. Del resto, aparentemente, nada.

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    1. Ni el purgatorio no el infierno existen. Están en esta vida. En la otra: paz y felicidad eternas!

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    2. Eso que dices no nos ha sido revelado. Lo contrario, sí.

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  7. José María Valderas30 de septiembre de 2012, 9:05

    Enhorabuena Germinans por esta lección de Eclesiología. A eso me refiero cuando insisto en impartir doctrina. Exponer la naturaleza de la Iglesia como pueblo de Dios y como cuerpo místico de Cristo. Frente a tanta necedad de eclesiología barata que equipara ministerios y carismas, que desconoce el valor de los sacramentos (incluidos entre esos ignorantes sacerdotes y obispos cercanos), que la propia Iglesia encierra un carácter sacramental, que olvida que entre las notas de esa Iglesia se halla la catolicidad, la exposición de Ratzinger es sumamente esclarecedora.

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  8. Ni el purgatorio no el infierno existen. Están en esta vida. En la otra: paz y felicidad eternas!
    ¿Se ha leido el diálogo del Calvario? De uno sabemos que va al Cielo...
    ¿Se ha leido de quien se arrepentirá en la Casa del Padre?
    Dios quiere que nos salvemos, pero leáse del 1020 al 1060 del Catecismo y piense si está en comunión...

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    1. Dios es bueno y está por encima de todos los catecismos que periódicamente se publican. Y está muy por encima de todos los comentarios y explicaciones carcas que aquí se publican.

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    2. Dios es esencia pùra d ebondad y justicia, cierto. Pero sucede qu enosotros no nos acercamos ni de lejos a ambas verdades, por lo que no puedes dar por seguro que su bondad es la que tú deseas, ni su justicia compasión sin más. (Lo verás en el Antiguo Testamento por todas partes, castigando muy duramente.) No te la juegues, camarada.... En su justicia, puede decidir que tú, que yo o quien sea, no pueda gozar de su presencia. Y esto es el infierno. Eterno, por cierto.

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    3. Veo que algunos comentaristas saben más que Jesucristo, que dijo en repetidas ocasiones, de la necesidad de ser justos (en sentido biblico) para evitar "la condenación eterna con llanto y crujir de dientes" segun sus propias palabras.

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    4. Oiga, yo de camarada syo nada de nada!
      El A.T. qué maravilla! Quedó superado por el NUEVO - JESÚS. Todo lo demás son trons o sea truenos!

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    5. No tengo nada que hablar con quien desprecia al Antiguo Testamento, desde luego que no tiene nada de camarada mío. Lo acaba de demostrar. Demuestre ahora como pueda que es cristiano (ya no digo católico).

      Soy el anónimo de 30 sept, 22'39.

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    6. A través de una reciente enfermedad grave que he contraído, me he dadocuenta de algo que hasta hoy se me había pasado por alto. Todos somos Iglesia y siempre lo había percibido,pero al ver las muestras de cariño, los ofrecimientos de ayuda y de oración, la preocupación de los católicos allá donde voy; he visto que es una Iglesia que me quiere. La encuentro a donde vaya, en donde siempre hay álguien que me conoce. Yo también soy Iglesia y quiero mucho a mi Iglesia.
      ¡Gracias, Espíritu Santo!.

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