miércoles, 30 de mayo de 2012

Pablo Ginés y el señor Nuncio

No conozco personalmente a Pablo Ginés. Y es una pena. Le descubrí como periodista cuando la web anónima El integrismo es pecado  le imputó una supuesta pertenencia  germinante.

Cuando pregunté a Prudentius quien era Pablo Ginés me dijo que tenía entendido que era un periodista estrecho colaborador de Josep Miró i Ardèvol en Forum Libertas, y que con esta combinación Sistach había creído que era el web-master de Germinans. 

Al cabo de un tiempo me enteré de la presión de Sistach para despedirle de   La Razón , historia que   Germinans ha publicado la semana pasada como prometió. 

Mi descubrimiento de su trabajo periodístico tuvo lugar en ocasión del Congreso sobre la Nueva Evangelización celebrado en Manresa y organizado por la diócesis de Vic y Solsona. Un poco tarde por mi parte, lo reconozco. Leí su crónica en Forum Libertas y quedé impresionado. Tirando de los enlaces que el mismo artículo proporciona accedí a otras crónicas suyas como la del Congreso de Fréjus Toulon celebrado en 2009 a propuesta e iniciativa de Monseñor Dominique Rey. 
    
Pablo Ginés estuvo allí junto al obispo de Vic, Romà Casanova. E incluso entrevistó al propio obispo Rey. La crónica es impresionante. Por su calidad me reconcilió con el periodismo religioso tan inmensamente mediocre en nuestros lares. 

Algo funciona mal cuando un profesional de esta categoría tiene que trasladarse a Madrid porque en su Barcelona natal no tiene cabida. Algo no va cuando se le da una oportunidad a la altura de su mérito y capacidad. 

Del lector racional solo le pido una cosa. Lean y analicen las crónicas (por ejemplo las colgadas en Forum Libertas) de Pablo Ginés y compárenlas con lo que se publican en Barcelona en materia de información religiosa católica. Hay un abismo. Profesionalidad, inspiración en estar donde se cuece el futuro eclesial y sobre todo mucho, mucho trabajo. Este esfuerzo y esmero solo puede venir del amor, del amor a la Iglesia y a su profesión. De una Vocación en mayúsculas. 

Me quito el sombrero y le agradezco su trabajo porque nos aproxima a la información sobre la Iglesia de una manera fresca, profunda, sagaz, constructiva y fiel a la realidad. Gracias Pablo, aunque no te conozca personalmente. Gracias.      

Mi queja

Voy a ser un poco malo preguntándome porque Pablo Ginés no tiene lugar profesional en nuestra Cataluña si es nuestro   Pep Guardiola   del periodismo católico. Me pregunto si pertenecer a Renovación Carismática (un papus para los progres) y no mostrar explícitamente sus sentimientos nacionalistas tiene peaje. Creo que si hubiera formado parte de la JOC-JOBAC y hubiera flirteado en algún foro nacionalista catalanista, aunque hubiera sido mediocre periodísticamente hablando, hubiera hecho más carrera cerca de casa. En cierta medida, Pablo Ginés es un exilado. Un exilado y una víctima del sectarismo. Creo que si Josep Pla viviera hoy le pasaría lo mismo. Ninguneado por los suyos. Ninguneamos a los nuestros.

Es posible que Pablo Ginés no viva esta experiencia como un drama personal sino como una oportunidad de realizar su trabajo de una mejor manera y alcance y para un mayor servicio a la Iglesia. Pero me queda un mal sabor de boca que sólo en Madrid haya lugar para profesionales como Pablo Ginés.    

Del País Vasco han tenido que marchar personas que temían por su integridad física. De Cataluña, otras que no han podido obtener el espacio profesional que se merecían porque siendo católicas y no progresistas, no había espacio para ellas. Una vez, en pleno Tripartito, Carod Rovira le dijo a un periodista no progresista invitado a TV3 en una tertulia donde participaba: “Usted con estos postulados lo lleva claro para hacerse un hueco en el espacio comunicativo catalán”.

Tengo la impresión que esta persecución sibilina ha hecho muchos anticatalanistas. Porque cuando te atacan por mantenerte católico y no progresistas y ver que los de casa te tiran piedras mientras los de más allá del Ebro te acogen, se hace difícil destilar catalanismo.

Señor Núncio, tarea ardua va a tener parar formar una terna. No renuncie a pedir opinión a los exilados interiores y a los exteriores (como el caso de Pablo Ginés). El silencio de los sin voz le dará la pista.  

Quinto  Sertorius Crescens

13 comentarios:

  1. Veo el motivo clarísimo: Si "En el país de los ciegos, el tuerto es el rey", quien ve perfectamente con ambos ojos sería emperador y le haría sombra, así que hay que echarlo a cañonazos o plegar la barraca. Los mediocres periodistas que escriben sobre religión en Cataluña no se dan cuenta de que puede aterrizar en nuestra región algún periodista de los buenos y destronarles. Basta con que tenga motivos familiares, puede caer en cualquier momento.

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  2. Lo llevan en la sangre, ahora diríamos que en los genes. Se trata de una mezcla de nacionalismo ultra y tiranía paranoica. Hablo de loos círculos eclesiásticos lato sensu, es decir, formado por clérigos y laicos de la "ceba". En cuanto nacionalistas ultra anteponen sus símbolos a la religión e incluso al derecho. De niño se nos decía "ans (como escribiría Carles Riba) morir que pecar". Estos separatistas de vía estrecha no tienen empacho en transgredir cuantos mandamientos de la ley de Dios haga falta con tal de que se haga en catalán. Por lo que respecta a la tiranía son como una `piña enquistada donde las escamas están todas cerradas. Baste mirar el álbum fotográfico del episcopado de Sistach y de sus allegados: los fotogramas humillantes del Nen Deu con discapacitados forzados a rezar en un catalán pedestre, la exaltación de Pujol en la facultad de teología con él como edecán (ni en el regalismo se las vieron tan felices), la vergüenza de la hoja dominical con escasa presencia de la lengua de la mayoría de los fieles (salo en el X tantos), las filtraciones a los amigos, un atri dels gentils sin personalidades católicas de fuste (salvo David Jou) con un Ravasi penoso en su obsequiodidad en su papel de hooling de la Liga Norte, dando alas a ese comportamiento abyectamente totalitario, sin ningúna crítica periodística. Sin análisis. Antaño dí clases de master de periodismo. Cuánta pornografía, insistía entonces, enseñando las portadas de los periódicos de Barcelona. Pornografía en sentido clásico, es decir, la deturpación de la escritura, en plata, la mentira a través de media verdad. Eso son, en muchos aspectos, Estel y Catalunya cristiana. Amigos de Germinans, hay mucho exiliado interior, que, cansado de tanta majadería nacionalista, se recluye en sus cuarteles de invierno. Ustedes están haciendo mucho por recobrar cierto adarme de esperanza, ante esta "bretolada" que nos anega.

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  3. Quinto Sertorius Crescens escribe hoy:
    "Pablo Ginés es un exilado. Un exilado y una víctima del sectarismo"

    Pero Pablo Ginés escribió el 26 de enero aquí mismo, en Germinans:
    "yo no me fui a Madrid hostigado por el nacionalismo progresista"

    Y en los comentarios de ese mismo día escribía Luis Fernando Pérez Bustamante:
    "Para defender una verdad no hace falta sostener algo que no es cierto. Y que Pablo esté en Madrid no tiene nada que ver con ninguna corriente nacional-progresista, por mucho que ésta exista".

    Y yo ahora me pregunto:
    Si Pablo Ginés dice la verdad y Luis Fernando acierta en su comentario, ¿qué es lo que hace Quinto Sertorius Crescens?
    Y si, por contra, Quinto Sertorius Crescens es el que es veraz y certero...Ruego aclaración (igual he leído mal, he entendido mal o soy más tonto de lo que pensaba)

    Quique Fernández

    *Lo siento, no he podido aguantarme e incumplo promesa (hecha a mí mismo), es que uno tiene algo de memoria... y de verguenza torera.

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    1. Creo que habría que preguntarle al interesado si preferiría trabajar en Barcelona o en Madrid. Seguramente nadie le ha mostrado una pistola y se la ha acercado a la sien para hacerle marchar. Pero hay otras maneras de hacerlo sin que intervenga nadie directamente. Una puede ser que simplemente no encuentres trabajo y otra que quizás te será más fácil trabajar con libertad y escribir lo que te complace en Madrid que en Barcelona, la capital del oasis mediático, origen y madre de todas las corrupciones. Cada día leo La Vanguardia digital y me entretengo en mirar los comentarios de los lectores. En todos los temas que surgen ganan por goleada los catalanes que también se sienten españoles y que abominan del nacionalismo excluyente. De todo lo cual se deduce que La Vanguardia tiene un alinea editorial y unos colaboradores que escribe contra el parecer de la mayoría de sus lectores. Esta es la esquizofrenia de Cataluña.

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    2. Bienvenido Quique!

      Ya nos extrañábamos que tardaras tanto en aparecer.

      Sabíamos que al final acabarías cayendo en la tentación.

      Espero que Quinto te conteste personalmente, pero de entrada te digo que ambas afirmaciones (la tuya, muy bien argumentada con datos reales y la Quinto) no son incompatibles.

      Es cierto que Pablo Ginés se marchó a Madrid por una cuestión profesional no ideológica, él creía que allí tenía más posibilidades como periodista que aquí y la Razón le ofrecía una plataforma muy interesante. El "nacionalprogesismo" ni lo echó de Cataluña ni lo empujó para que se fuera por sus ideas.

      Pero por otra parte es evidente que aquí periodistas como Pablo lo tienen muy mal para triunfar, ya que el periodismo religioso está totalmente controlado por el nacionalprogresismo. Y eso es lo que dice Quinto.

      Es como el caso del País Vasco al que alude indirectamente Quinto. Muchos empresarios se marcharon de ahí a otros lugares de España. Siempre dirán que lo hicieron por cuestiones profesionales, por el proyecto de empresa, por visión empresarial, bla, bla, bla... y en parte es verdad, pero todos sabemos el sustrato que había detrás.

      P.D.: Tu que eres un experto informático cuando escribas, para identificarte en la barra "Responder como" abre el menú y encontrarás la opción "Nombre/URL" Allí pones tu nombre, la URL no hace falta y aparecerás como "Quique Férnandez" o "Max Kolbe" como prefieras. Es que es muy feo en tu caso aunque pongas en el texto tu nombre que aparezcas como "Anónimo"

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    3. Buenos días. Disculpe que me meta en esta conversación pero es que no ha copiado bien la primera frase de su comentario y eso lo cambia todo. Lo que dice textualmente el autor es:"En cierta medida, Pablo Gines es un exiliado." No afirma que lo sea en estricto concepto. Y de hecho, lo que todo el artículo viene a transmitir es que no ha tenido una oportunidad profesional suficientemente atractiva como para quedarse en Barcelona. Y a esta circunstancia la puede llamar cada uno como quiera. El interesado y Bustamante lo denominan "mejora profesional". Quinto Sertorius va más allá y trata de hacernos ver porque no hay buenas oportunidades profesionales. Personalmente no veo contradicción por ningún lado. Y he releído el texto varias veces.
      Por cierto, no soy familia ni pariente de Quinto Sertorius. Un abrazo en Crsto Rey.

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    4. Publio Cornelio Escipión31 de mayo de 2012, 10:50

      Quique,
      Esta claro que no conoces las mil formas de estrangular de la hiedra nacionalista o del nacionalprogresista, ora de manera sutil pero implacable, ora de manera violenta. Ni tampoco las diferentes formas de manifestarse el síndrome de estocolmo que afecta a los que padecen esta presión. ¿Crees que es normal que las excelentes voces que publican estas páginas tengan que refugiarse en el anonimato de sus pseudónimos, para comunicar experiencias y opiniones largamente sufridas y ampliamente compartidas? ¿Crees que los lectores acudimos aquí para perder el tiempo y no para copartir nuestra común preocupación en el único lugar en que podemos expresarnos sin miedo a mil formas de represalia?. Amigo Quique o es que estás en el nacionalprogresismo, razón por la que todo te parecerá maravilloso, o no has vivido realmente en el Oasis putefracto del nacionalprogresismo catalán. Un abrazo.

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  4. Yo también me he tenido que exiliar de una tierra que estimo. No soy de ellos, ni en lo religioso ni en lo profesional, aunque me corresponda el Obispado de Barcelona. Así está la diócesis.

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  5. Publio Cornelio Escipión31 de mayo de 2012, 13:26

    Estimados amigos,

    No nos engañemos, esta web se ha convertido ya en un foro refugio de exiliados exteriores e interiores que no nos resignamos a perder nuestra patria geográfica (Cataluña) y, todavía menos, nuestra patria espiritual, la Iglesia en Cataluña. Es cierto que se pueden cometer errores, humano es equivocarse; pero no se peude renunciar a esta voz libre que se ha convertido ya en refugio de todos los que no quieran someterse al yugo humillante y letal con el que el nacionalismo, y el nacionalprogresismo, ahogan la voz y matan el espiritu de la Iglesia en Cataluña. Debemos evitar que esta una nueva y letal forma de regalismo instrumentalice nuestra amada Iglesia para fines políticos que no le son propios o que le son incluso abiertamente contrarios.

    Un abrazo.

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  6. En mi opinión Pablo Ginés, si no lo es ya, va camino de ser el mejor periodista de información religiosa de este país llamado España. Su única pega es que parece más ruso que su esposa, que es rusa de verdad, je je.

    Luis Fernando Pérez

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  7. Sens dubte que és el millor!

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  8. No se molesten en convencer a los nacionalprogresistas, son, como aquellos franquistas de otrora (vulgo Samaranchs) "inasequibles al desaliento" y están casados con la incompetencia.En mi caso (estoy en la Universidad, nombre que en mi opinión no merece)llevo ya más de treinta años hablando del exilio interior, pues nos hacen el vacío, arramblan con todo y nos amargan la convivencia. Pero nuestra actitud debe ser otra: a mí no van a echarme cuatro descerebrados de opereta. Hay que encerrarse en el despacho, trabajar, publicar, ir a Congresos internacionales, manejar proyectos de investigación, ser invitado a verdaderas universidades. Así, cuando me cruzo con ellos disfruto viendo cómo la envidia los reconcome.

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    1. A Publio Cornelio Escipión A...[siático? fricano? mbos?]
      y a anónimo de 13'38:

      Yo uso otra estrategia: Soy quien soy y vivo donde vivo, sin exilios ni romances. Catalán de nacimiento y de estirpe, afirmo y reconozco desde siempre mi nacionalidad española. No hay fuerzas suficientes en el mundo que puedan con ella, intenten lo que intenten.

      ¿Que hay cuatro chalaos que hacen ruido? Me da igual, no me representan. No son Cataluña. Tampoco uso anonimato, soy Iñigo Ruiz, guste o no guste. A veces, nos andamos con demasiadas contemplaciones con estos grupúsculos minoritarios y esto puede ser al paso anterior a ceder a sus imposiciones.

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